jueves, 10 de mayo de 2012

Sutra del Gran Discurso del Rugido del León

SUTRA DEL GRAN DISCURSO DEL RUGIDO DEL LEON.
Traducido del Pali por Ñanamoli Thera, y editado y revisado por Bhikkhu Bodhi.

1)      Esto he oído. En una ocasión el Bhagavan estaba viviendo en Vesali, en la arboleda que había al Oeste, en las afueras de la ciudad.
2)      En esa ocasión Sunakkhatta, el hijo de los Licchavis, hacía poco tiempo que había abandonado este Dharma y la disciplina. Él estaba haciendo esta afirmación ante la asamblea de Vesali: “El asceta Gotama no tiene ningún poder sobrehumano, ni tampoco se distingue por poseer la visión y el conocimiento propio de los Nobles. El asceta Gotama enseña un Dharma basándose meramente en el razonamiento, siguiendo su propia línea de investigación respecto a lo que le sucedió a él, y cuando él le enseña el Dharma a alguien, cuando lo practica, lo lleva a la completa destrucción del sufrimiento”
3)      Cuando llegó la mañana, el Venerable Shariputra se vistió, y cogiendo su cuenco y su manto, se dirigió a Vesali en busca de limosnas. Entonces fue cuando él escuchó a Sunakkhatta, el hijo de los Licchavis, hacer esta afirmación ante la gente de Vesali. Cuando terminó de mendigar las limosnas en Vesali, y una vez que ya había vuelto de ellas, tras comer, se dirigió a donde estaba el Bendito, y tras rendirle homenaje, se sentó a un lado y le contó al Bendito lo que estaba diciendo Sunakkhatta.
4)      Entonces el Bendito dijo: “Shariputra, ese hombre equivocado llamado Sunakkhatta, está enfadado; y sus palabras son pronunciadas desde el enfado. Pensando en desacreditar al Tathagata, en realidad lo alaba; porque para el Tathagata es una alabanza que digan de Él: “Cuando el enseña el Dharma a alguien, cuando lo practica, lo lleva a la completa destrucción del sufrimiento”
5)      Shariputra, este hombre equivocado llamado Sunakkhatta nunca podrá inferir sobre mi gracias al Dharma:”Ese Bendito es Realizado, Completamente Iluminado, Perfecto en Conocimiento y Conducta, Sublime, Conocedor de los Mundos, Incomparable Líder de las personas que han de ser domadas, Maestro de dioses y de humanos, Iluminado, Bendito”.
6)      Y él nunca podrá inferir sobre mi gracias al Dharma:”Ese Bendito disfruta de los diversos tipos de poderes supra normales: él siendo uno llega a ser muchos; él siendo muchos, llega a ser uno; él aparece y se desvanece; él pasa sin obstáculos a través de una pared, a través de lo cerrado, a través de una montaña, como si lo hiciera a través del espacio; él se sumerge en la tierra como si fuera agua; él anda sobre el agua sin hundirse como si fuera sobre la tierra; sentado con las piernas cruzadas, viaja a través del espacio cómo si fuera un pájaro; con sus manos él toca y golpea la Luna y el Sol, así es de capaz y poderoso; el posee la maestría sobre el cuerpo, incluso en lugares tan lejanos como el mundo de Brahma”
7)      Y él nunca podrá inferir sobre mi gracias al Dharma:”Con el elemento del Ojo Divino, que está purificado y que es superior al humano, ese Bendito oye ambos tipos de sonidos, los celestiales y los humanos, tanto aquellos que están lejos como los que están cerca.”
8)      Y él nunca podrá inferir sobre mi gracias al Dharma: “Ese Bendito abarca con su propia mente las mentes de los demás seres, de las demás personas. El comprende a una mente afectada por la lujuria como una mente afectada por la lujuria, y a una mente no afectada por la lujuria como una mente no afectada por la lujuria; el comprende a una mente afectada por el odio como una mente afectada por el odio, y a una mente que no está afectada por el odio como una mente no afectada por el odio; el comprende a una mente que está afectada por el engaño como una mente afectada por el engaño, y a una mente que no está afectada por el engaño como una mente que no está afectada por el engaño; el comprende a una mente contraída como una mente contraída y a una mente distraída como una mente distraída; el comprende a una mente exaltada como una mente exaltada y a una mente no exaltada como una mente no exaltada; el comprende a una mente superable como una mente superable y a una mente insuperable como una mente insuperable; el comprende a una mente concentrada como una mente concentrada y a una mente no concentrada como una mente no concentrada; el comprende a una mente liberada como una mente liberada y a una mente no liberada como una mente no liberada.”
LOS DIEZ PODERES DE UN TATHAGATA.
9)       Shariputra, el Tathagata tiene estos diez poderes, al poseerlos el reclama el lugar del líder, ruge con su rugido de león en las asambleas, y hace girar la Rueda de Brahma (Rueda del Dharma). ¿Cuáles son los diez poderes?
10)  1. El Tathagata comprende lo que verdaderamente es posible como posible, y lo imposible como imposible. Y este es un poder de los Tathagatas que el Tathagata tiene, por virtud del cual reclama el lugar del líder, ruge con su rugido de león en las asambleas, y hace girar la Rueda de Brahma.
11)  2. También el Tathagata comprende verdaderamente como es el resultado de las acciones cometidas en el pasado, en el futuro, y en el presente, con sus posibilidades y sus causas. Ese también es un poder de los Tathagatas que el Tathagata tiene, por virtud del cual reclama el lugar del líder, ruge con su rugido de león en las asambleas, y hace girar la Rueda de Brahma.
12)  3. También el Tathagata comprende verdaderamente cuales son los caminos que llevan a todos los destinos. Ese también es un poder de los Tathagatas que el Tathagata tiene, por virtud del cual reclama el lugar del líder, ruge con su rugido de león en las asambleas, y hace girar la Rueda de Brahma.
13)  4. También el Tathagata comprende verdaderamente cómo es el mundo con sus múltiples y diferentes elementos. Ese es también un poder de los Tathagatas que el Tathagata tiene, por virtud del cual reclama el lugar del líder, ruge con su rugido de león en las asambleas, y hace girar la Rueda de Brahma.
14)  5. También el Tathagata comprende verdaderamente las distintas inclinaciones de los seres. Ese es también un poder de los Tathagatas que el Tathagata tiene, por virtud del cual reclama el lugar del líder, ruge con su rugido de león en las asambleas, y hace girar la Rueda de Brahma.
15)  6. También el Tathagata comprende verdaderamente cual es la disposición de las facultades de otros seres, de otras personas. Ese es también un poder de los Tathagatas que el Tathagata tiene, por virtud del cual reclama el lugar del líder, ruge con su rugido de león en las asambleas, y hace girar la Rueda de Brahma.
16)  7. También el Tathagata comprende verdaderamente como son las impurezas, la forma de eliminarlas, y lo que emerge en relación a las sabidurías, liberaciones, concentraciones, y logros. Ese es también un poder de los Tathagatas que el Tathagata tiene, por virtud del cual reclama el lugar del líder, ruge con su rugido de león en las asambleas, y  hace girar la Rueda de Brahma.
17)  8. También el Tathagata recuerda todas sus numerosas vidas pasadas, esto es, un nacimiento, dos nacimientos, tres nacimientos, cuatro nacimientos, cinco nacimientos, diez nacimientos, veinte nacimientos, treinta nacimientos, cuarenta nacimientos, cincuenta nacimientos, cien nacimientos, mil nacimientos, cien mil nacimientos, muchos eones de contracción del mundo, muchos eones de expansión del mundo, muchos eones de contracción y expansión:” Allí yo era llamado así, era de tal clan, tenia tal apariencia, tal era mi alimento, tales fueron mis experiencias de placer y de dolor, tal fue mi muerte; y una vez muerto allí, yo reaparecí aquí.” Por lo tanto, con todos sus aspectos y particularidades, el recuerda sus numerosas vidas pasadas. Ese es también un poder de los Tathagatas que el Tathagata tiene, por virtud del cual reclama el lugar del líder, ruge con su rugido de león en las asambleas, y hace girar la Rueda de Brahma.
18)  9. También, con el Ojo Divino, el cual está purificado y supera al humano, el Tathagata ve a los seres muriendo y reapareciendo, como inferiores y superiores, hermosos y feos, afortunados y desafortunados, y comprende cómo los seres renacen de acuerdo a sus acciones: “Estos buenos seres, que se portaron mal con su cuerpo, habla, y mente, que estaban enfrentados con los Nobles, que mantenían puntos de vista equivocados, que en sus acciones manifestaban esas visiones equivocadas, con la disolución del cuerpo, tras la muerte, han reaparecido en un estado de privación, en un mal destino, en la perdición, incluso en el infierno; pero aquellos buenos seres que se comportaron bien con cuerpo, habla, y mente, que no se enfrentaron a los Nobles, que tenían visiones correctas, que en sus acciones manifestaban esas visiones correctas, con la disolución del cuerpo, tras la muerte, han reaparecido en un buen estado, incluso en el mundo celestial”. Por lo tanto, con el Ojo Divino, el cual está purificado y supera el humano, él ve a los seres muriendo y reapareciendo, como inferiores y superiores, hermosos y feos, afortunados y desafortunados, y el comprende cómo los seres renacen de acuerdo a sus acciones. Ese es también un poder de los Tathagatas que el Tathagata tiene, por virtud del cual reclama el lugar del líder, ruge con su rugido de león en las asambleas, y hace girar la Rueda de Brahma.
19)  10. También al realizarlo por él mismo con el conocimiento directo, el Tathagata aquí y ahora entra y permanece en la liberación de la mente, la cual es inmaculada, siendo liberado de todas las impurezas, que son destruidas por la sabiduría. Ese es también un poder de los Tathagatas que el Tathagata tiene, por virtud del cual reclama el lugar del líder, ruge con su rugido de león en las asambleas, y hace girar la Rueda de Brahma.
20)  El Tathagata tiene esos diez poderes de los Tathagatas, y al poseerlos, reclama el lugar del líder, ruge con su rugido de león en las asambleas, y hace girar la Rueda de Brahma.
21)  Shariputra, cuando yo sé y veo esto, ¿podría alguien decir de mí: “El asceta Gotama no tiene ningún poder sobrehumano, ni tampoco se distingue por poseer la visión y el conocimiento propio de los Nobles. El asceta Gotama enseña un Dharma que está meramente basado en el razonamiento, siguiendo su propia línea de investigación respecto a lo que le sucedió a él”?
Salvo que él abandone esa afirmación, ese estado mental, y abandone esa visión, será como si fuera llevado y confinado en el infierno.  Lo mismo que un monje que posea ética, concentración, y sabiduría, disfrutaría aquí y ahora del conocimiento último, en este caso yo digo que salvo que él abandone esa afirmación, y ese estado mental, y abandone esa visión, entonces con seguridad será como si le hubieran llevado y lo hubieran confinado en el infierno.
LAS CUATRO CLASES DE INTREPIDEZ
22)  Shariputra, el Tathagata tiene estas cuatro clases de intrepidez, y por poseerlas el reclama el lugar del líder, ruge con su rugido de león en las asambleas, y hace girar la Rueda de Brahma. ¿Cuáles son estas cuatro?
23)  Aquí, yo no veo ninguna base por la cual ningún asceta, o Brahmín, o dios, o Mara, o Brahma, o cualquier otro en el mundo pueda, de acuerdo al Dharma, acusarme de esta forma: “Mientras que tu afirmas estar completamente iluminado, tú no estás completamente iluminado respecto a ciertas cosas”. Y viendo que no hay fundamento para esto, yo permanezco en la seguridad, la ausencia de miedo, y la intrepidez.
24)  Yo no veo ninguna base por la cual ningún asceta, o Brahmín, o dios, o Mara, o cualquier otro en el mundo pueda, de acuerdo con el Dharma, acusarme de esta forma:”Mientras que tu afirmas haber destruido las impurezas, estas impurezas aún no han sido destruidas por ti”. Y viendo que no hay fundamento para esto, yo permanezco en la seguridad, la ausencia de miedo, y la intrepidez.
25)  Yo no veo ninguna base por la cual ningún asceta, o Brahmín, o dios, o Mara, o cualquier otro en el mundo pueda, de acuerdo con el Dharma, acusarme de esta forma: “Aquellas cosas llamadas por ti obstrucciones no son capaces de obstruir a quien se involucra en ellas”. Y viendo que no hay fundamento para esto, yo permanezco en la seguridad, la ausencia de miedo, y la intrepidez.
26)  Yo no veo ninguna base por la cual ningún asceta, o Brahmín, o dios, o Mara, o cualquier otro en el mundo pueda, de acuerdo con el Dharma, acusarme de esta forma: “Cuando tu enseñas el Dharma a alguien, cuando él lo practica no le lleva a la completa destrucción del sufrimiento”. Y viendo que no hay fundamento para esto, yo permanezco en la seguridad, la ausencia de miedo, y la intrepidez.
27)  Un Tathagata posee estas cuatro clases de intrepidez, y es por poseerlas por lo que en virtud de lo cual reclama el lugar del líder, ruge con su rugido de león en las asambleas, y hace girar la Rueda de Brahma.
28)  Shariputra, cuando yo sé y veo esto, ………y lo hubieran confinado en el infierno.
LAS OCHO ASAMBLEAS
29)  Shariputra, existen estas ocho asambleas. ¿Qué ocho asambleas? Hay una asamblea de los nobles, una asamblea de los Brahmines, una asamblea de los cabezas de familia, una asamblea de los ascetas, una asamblea de los dioses del cielo de los Cuatro Grandes Reyes, una asamblea de los dioses del cielo de los Treinta y Tres, una asamblea del séquito de Mara, una asamblea de Brahmas. Poseyendo estas cuatro clases de intrepidez, el Tathagata se acerca y entra en estas ocho asambleas.
30)  Yo recuerdo haberme acercado a muchos cientos de asambleas de nobles, a muchos cientos de asambleas de brahmines, a muchos cientos de asambleas de cabezas de familia, a muchos cientos de asambleas de ascetas, a muchos cientos de asambleas de los dioses del cielo de los Cuatro Grandes Reyes, a muchos cientos de asambleas de los dioses del cielo de los Treinta y Tres, a muchos cientos de asambleas del séquito de Mara, a muchos cientos de asambleas de Brahmas. Y posteriormente yo me senté con ellos, y hablé con ellos, y sostuve conversaciones con ellos, y aún así yo no vi ninguna base para pensar que el miedo o la timidez pudieran afectarme allí. Y no viendo fundamento para esto, yo permanezco en la seguridad, la ausencia de miedo, y la intrepidez.
31)  Shariputra, cuando yo sé y veo esto,…….. y lo hubieran confinado en el infierno.
LOS CUATRO TIPOS DE NACIMIENTO
32)  Shariputra, existen cuatro tipos de nacimiento. ¿Cuáles son estos cuatro tipos de nacimiento? Son: el nacer de un huevo, el nacer en un vientre, el nacer de la humedad, y el nacer espontáneamente.
33)  ¿Qué es el nacer de un huevo? Son aquellos seres que nacen rompiendo la cáscara de un huevo; esto es lo que se llama nacer de un huevo.
¿Qué es el nacer en un vientre? Son aquellos seres que nacen por la rotura de la placenta
¿Qué es el nacer de la humedad? Son aquellos seres que nacen en un pescado podrido, en un cuerpo corrompido, en una masa corrompida, en un pozo negro, o en una cloaca; esto es llamado el nacer de la humedad.
¿Qué es llamado el nacer espontáneamente? Son los dioses y los habitantes del infierno, y ciertos seres humanos, y algunos seres en los reinos inferiores; esto  es llamado nacimiento espontáneo. Estos son los cuatro tipos de nacimiento
34)  Shariputra, cuando yo sé y veo esto,….. y lo hubieran confinado en el infierno.
LOS CINCO DESTINOS Y EL NIRVANA- BREVEMENTE.
35)  Shariputra, existen estos cinco destinos. ¿Cuáles son estos cinco? El infierno, el reino animal, el reino de los fantasmas, los seres humanos, y los dioses.
36)  1.Yo conozco el infierno, y el sendero y el camino que llevan al infierno. Y yo también conozco cómo uno que ha entrado en ese sendero, con la disolución del cuerpo, tras la muerte, reaparecerá en un estado de privación, en un destino desgraciado, en la perdición, en el infierno.
2. Yo conozco el reino animal, y el sendero y el camino que llevan al reino animal. Y yo también conozco cómo uno que ha entrado en ese sendero, con la disolución de  cuerpo, tras la muerte, reaparecerá en el reino animal.
3. Yo conozco el reino de los fantasmas, y el sendero y el camino que llevan al reino de los fantasmas. Y también conozco cómo uno que ha entrado en este  sendero, con la disolución del cuerpo, tras la muerte, reaparecerá en el reino de los fantasmas hambrientos.
4. Yo conozco a los seres humanos, y el sendero y el camino que llevan al mundo de los humanos. Y yo también conozco cómo uno que ha entrado en este sendero, con la disolución del cuerpo, tras la muerte, reaparecerá entre los seres humanos.
5. Yo conozco a los dioses, y el sendero y el camino que llevan al mundo de los dioses. Y yo también conozco cómo uno que ha entrado en este sendero, con la disolución del cuerpo, tras la muerte, reaparecerá en un destino feliz, en el mundo celestial.
6. Yo conozco el Nirvana, y el sendero y el camino que llevan al Nirvana. Y también conozco, cómo alguien que ha entrado en este sendero, al realizarlo por él mismo con el conocimiento directo, aquí y ahora entra y permanece en la liberación de la mente, y en la liberación por la sabiduría que son inmaculadas, con la destrucción de las máculas.
        LOS CINCO DESTINOS Y EL NIRVANA. DETALLADAMENTE.
37)  1.Al abarcar la mente con la mente, yo comprendo a cierta persona de este modo:”Esta persona se comporta de tal modo, así se conduce; ha tomado tal sendero, que con la disolución del cuerpo, tras la muerte, reaparecerá en un estado de privación, en un destino desgraciado, en la perdición, en el infierno”. Y entonces, más tarde, con el Ojo Divino , el cual está purificado y supera al ojo humano, yo veo que con la disolución del cuerpo, tras la muerte, él ha reaparecido en un estado de privación, en un destino desgraciado, en la perdición, en el infierno, y está experimentando extremos sufrimientos, atroces y desgarradoras sensaciones. Supón que hubiera hoyo con carbón vegetal, más hondo que el tamaño de un hombre, lleno de carbón ardiendo, sin que de llamas ni humo; y que entonces un hombre que estuviera con su piel quemada y exhausto por el tórrido calor, fatigado, y muerto de sed, estuviera transitando por un camino único, y que lo llevara directamente a ese hoyo con carbón vegetal. Un hombre con buena vista que estuviera viéndolo diría: “Esta persona se comporta así, se conduce así, ha tomado dicho sendero, este lo llevará mismamente a ese hoyo con carbón vegetal”; y más tarde ve que él se ha caído dentro del hoyo con el carbón vegetal, y que está experimentando extremos sufrimientos, atroces y desgarradores sensaciones. Por eso, gracias al abarcar la mente con la mente……..y desgarradoras sensaciones.
38)  2. Al abarcar la mente con la mente, yo comprendo a cierta persona de este modo:”Esta persona se comporta de tal modo, así se conduce; ha tomado tal sendero, con la disolución del cuerpo, tras la muerte, él reaparecerá en el reino animal”. Y entonces, más tarde, con el Ojo Divino, el cual está purificado y supera al ojo humano, yo veo que con la disolución del cuerpo, tras la muerte, él ha reaparecido en el reino animal, y está experimentando extremos sufrimientos, atroces y desgarradoras sensaciones. Supón que hubiera un pozo negro más profundo que la altura de un hombre lleno de inmundicias; y entonces un hombre que estuviera con su piel quemada y exhausto por el tórrido calor, fatigado y muerto de sed, estuviera transitando por un camino único, y que este lo llevara mismamente a ese pozo negro. Entonces un hombre con buena vista que estuviera viéndolo diría: “Esta persona se comporta de tal manera….que lo llevará mismamente a ese pozo negro”; y más tarde él ve que ha caído dentro del pozo negro, y que está experimentando extremos sufrimientos, atroces y desgarradoras sensaciones. Por eso, gracias al abarcar la mente con la mente………..y desgarradoras sensaciones.
39)  3. Al abarcar la mente con la mente, yo comprendo a cierta persona de este modo:”Esta persona se comporta de tal modo, así se conduce; ha tomado tal sendero, que con la disolución del cuerpo, tras la muerte, él reaparecerá en el reino de los fantasmas”. Y entonces, más tarde……..Yo veo que…. él ha reaparecido en el reino de los fantasmas, y está experimentando extremos sufrimientos, atroces y desgarradoras sensaciones. Supón que hubiera un árbol creciendo en una tierra escabrosa, con una escasa cantidad de hojas, que proyecta motas de sombra; y entonces un hombre con la piel quemada y exhausto por el tórrido calor, fatigado y muerto de sed, estuviera transitando por un camino único, y que este lo llevara mismamente a ese árbol. Entonces un hombre con buena vista que estuviera viéndolo diría:”Esta persona se comporta de tal modo……….que lo llevará mismamente a ese árbol”; y entonces más tarde ve que él está sentado o tumbado a la sombra de ese árbol experimentando muchas sensaciones dolorosas. Por eso, gracias al abarcar la mente con la mente………….y muchas sensaciones dolorosas.
40)  4. Al abarcar la mente con la mente, yo comprendo a cierta persona de este modo:”Esta persona se comporta de tal modo, así se conduce; ha tomado tal sendero, con la disolución del cuerpo, tras la muerte, él reaparecerá entre los seres humanos”. Y entonces, más tarde… yo veo que…él ha reaparecido entre los seres humanos, y está experimentando muchas sensaciones agradables. Supón que hubiera un árbol que creciera en buena tierra, y que teniendo muchas hojas proyectara una gran sombra; y entonces un hombre con la piel quemada y exhausto por el tórrido calor, fatigado y muerto de sed, estuviera transitando por un camino único, y que este lo llevara mismamente a ese árbol. Entonces un hombre con buena vista que estuviera viéndolo diría:”Esta persona se comporta de tal modo…….que lo llevará mismamente a ese árbol; y entonces más tarde ve que está sentado o tumbado a la sombra de ese árbol experimentando muchas sensaciones agradables. Por eso, gracias al abarcar la mente con la mente…………..y muchas sensaciones agradables.
41)  5. Al abarcar la mente con la mente, yo comprendo a cierta persona de este modo:”Esta persona se comporta de tal modo, así se conduce; ha tomado tal sendero que con la disolución del cuerpo, tras la muerte, reaparecerá en un destino feliz, en el mundo celestial”. Y entonces, más tarde…. Yo veo que… él ha reaparecido en un destino feliz, en el mundo celestial, y está experimentando sensaciones extremadamente placenteras. Supón que hubiera una mansión, con un aposento en la parte alta, bien lucido por dentro y por fuera, seguro, con ventanas con cierres y con barrotes, y en el que hay un canapé cubierto con mantas y sábanas, con una colcha de piel de ciervo, con un dosel, y con almohadones escarlatas tanto a la cabeza como a los pies; y entonces un hombre con la piel quemada y exhausto por el tórrido calor, fatigado y muerto de sed, estuviera transitando por un camino único, y que este lo llevara mismamente a esa mansión. Entonces un hombre con buena vista que estuviera viéndolo diría:”Esta persona se comporta de tal modo….que lo llevará mismamente a esa mansión”; y entonces más tarde ve que él está sentado o tumbado en ese elevado aposento en esa mansión, experimentando sensaciones extremadamente placenteras. Por eso, gracias al abarcar la mente con la mente……….y muchas sensaciones extremadamente placenteras.
42)  6. Al abarcar la mente con la mente, yo comprendo a cierta persona de este modo:”Esta persona se comporta de tal modo, así se conduce; ha tomado tal sendero que al obtener la realización por sí mismo con el conocimiento directo, él aquí y ahora entrará y permanece en la liberación de la mente, y en la liberación por la sabiduría que son inmaculadas, gracias a la destrucción de las impurezas”. Y entonces, más tarde yo veo que al obtener la realización por sí mismo con el conocimiento directo, él aquí y ahora entra y permanece en la liberación de la mente, y en la liberación por la sabiduría que son inmaculadas, gracias a la destrucción de las impurezas, y está experimentado sensaciones extremadamente placenteras. Supón que hubiera un estanque con un agua clara, fresca, transparente y agradable, con unas orillas suaves, deliciosas, y al lado de una densa arboleda; y entonces un hombre con la piel quemada y exhausto por el tórrido calor, fatigado, y muerto de sed, estuviera transitando por un camino único, y que este lo llevara mismamente a ese estanque.
Entonces un hombre con buena vista que estuviera viéndolo diría:”Esta persona se comporta de tal modo……que lo llevará mismamente a ese estanque; y entonces más tarde ve que él se ha sumergido en el estanque, se ha bañado, ha bebido, y ha eliminado todo su aflicción, su fatiga, y su fiebre, y ha vuelto a salir del agua, y está sentado o tumbado en la arboleda, y está experimentando sensaciones extremadamente placenteras. Por eso, gracias al abarcar la mente con la mente….sensaciones extremadamente placenteras. Estos son los cinco destinos.
43)  Shariputra, cuando yo sé y veo esto, ¿Debería alguien decir de mí: “El asceta Gotama no tiene ningún poder sobrehumano, ni tampoco se distingue por poseer la visión y el conocimiento propio de los nobles. El asceta Gotama enseña un Dharma que está meramente basado en el razonamiento, siguiendo su propia línea de investigación respecto a lo que le ocurrió a él”. Salvo que él abandone esa afirmación, ese estado mental, y destruya esa visión, será como si fuera llevado y confinado en el infierno. Lo mismo que un monje que posea la virtud del comportamiento ético, concentración, y sabiduría, disfrutaría aquí y ahora del conocimiento último, yo digo que en este caso, salvo que él abandone esa afirmación y ese estado mental, y destruya esa visión, será como si fuera llevado y confinado en el infierno.
LAS AUSTERIDADES DEL BODHISATTVA
44)  Shariputra, yo recuerdo haber vivido una vida santa poseyendo cuatro factores. Yo he practicado el ascetismo, el culmen del ascetismo; yo he practicado el abandono, el culmen del abandono; yo he practicado la escrupulosidad, el culmen de la escrupulosidad; yo he practicado el retiro, el culmen del retiro.
45)  Tal fue mi ascetismo, Shariputra, que yo anduve desnudo, rechazando las convenciones, lamiendo mis manos, no yendo cuando me lo demandan, no parando cuando me lo demandaban; yo no acepté comida comprada para mi, ni tampoco comida especialmente hecha para mi, ni tampoco acepté las invitaciones a comer; yo no recibí nada de una cazuela, ni de un cuenco, a través de un umbral, a través de un palo, a través de un mortero, ni de dos que estuvieran comiendo juntos, ni de una mujer embarazada, ni de una mujer que estuviera amamantando, ni de una mujer que se estuviera acostando con un hombre, ni de donde se sabía que se distribuía comida, ni donde estaba esperando un perro, ni donde las moscas estaban volando; yo no acepté pescado o carne, yo no bebí licor, vino o bebidas fermentadas. De una casa yo obtuve un bocado; de dos casas, dos bocados; de siete casas, siete bocados. Yo viví con un platito al día, con dos platitos al día,….con siete platitos al día; yo comí una vez al día, una vez cada dos días,….una vez cada siete días, y así hasta una vez  cada  quince días; yo viví haciendo la práctica de comer a intervalos determinados. Yo fui alguien que comió hierba, o mijo, o arroz salvaje, o mondaduras, o musgo, o salvado de arroz, o desechos de arroz, o harina de sésamo, o hierba, o estiércol de vaca. Yo viví de las raíces y de las frutas del bosque, yo comí las frutas caídas. Yo me vestí con cáñamo, con ropa tejida con cáñamo, con sudarios, con andrajos desechados, con cortezas de árbol, con pellejos de antílope, con tiras de pellejo de antílope, con hierba de kusa tejida, con vestidos hechos de corteza, hechos de virutas de madera, con crines, con lana animal, con alas de búho. Yo fui alguien que  dejó crecer el pelo y la barba, siguiendo la práctica de no cortar el pelo y la barba. Yo fui alguien que estuvo siempre de pie, negándose a sentarse. Yo fui alguien que permaneció continuamente sentado, afecto a mantener la posición de sentado. Yo fui alguien que usó un colchón de puntas; yo hice de un colchón de puntas mi cama. Yo viví siguiendo la práctica de bañarse en el agua tres veces al día, incluyendo la tarde. He seguido toda esta variedad de caminos practicando el atormentar y el mortificar al cuerpo. Tal fue mi ascetismo.
46)  Tal fue mi abandono, Shariputra, que al igual que el tronco de un árbol de tinduka, que a través de los años acumula dureza y escamas, así mi cuerpo acumulando suciedad y polvo, estaba endurecido y con escamas. Nunca se me ocurrió el pensar: “Oh, he de quitar este polvo y esta suciedad con mi mano, o que me quite este polvo y esta suciedad con su mano”. Nunca se me ocurrió esto. Tal era mi abandono.
47)  Tal fue mi escrupulosidad, Shariputra, que yo siempre estaba atento al andar hacia delante, y al andar hacia atrás. Sentía una gran compasión incluso por los seres que viven en una gota de agua. “Que no dañe a las diminutas criaturas que viven en las grietas del suelo”. Tal era mi escrupulosidad.
48)  Tal fue mi retiro, Shariputra, que yo entré en algunos bosques y moré allí. Y cuando veía a un pastor de vacas, o a un pastor de ovejas, o a alguien recogiendo hierba o leña, o a un leñador, yo me marchaba de arboleda en arboleda, de espesura en espesura, de hondonada en hondonada, de montículo en montículo. ¿Por qué hacía eso? Para que no me vieran, o yo los viera a ellos. Lo mismo que un ciervo criado en el bosque, al ver a los seres humanos, se va de arboleda en arboleda, de espesura en espesura, de hondonada en hondonada, de montículo en montículo, así hacía yo también cuando veía a un pastor de vacas, o a un pastor de ovejas….Tal era mi retiro.
49)  Yo fui a los corrales cuando el ganado y el pastor se habían marchado, y comí los excrementos de los terneros recién nacidos. Mientras duraron mis propios excrementos y orina, yo los comí. Tal fue mi gran distorsión en la alimentación.
50)  Me introduje en algunas arboledas que inspiraban temor, y viví allí. En unas arboledas tan terroríficas que normalmente harían erizarse los cabellos de un hombre si este no estuviera libre de la lujuria. Cuando en esas noches frías de invierno durante los “ el intervalo de los ocho días helados”, por la noche yo vivía en a campo abierto, y por el día en la arboleda. En el último mes de la estación cálida y vivía por el día a campo abierto, y por la noche en la arboleda. Y allí surgió espontáneamente esta stanza que nunca antes fue escuchada:
“Helado a la noche, y abrasado por el día,
Solo en aterradoras arboledas,
Desnudo, sin fuego ante el que sentarse,
El sabio continúa con su búsqueda”
51)  Yo hice mi cama en un cementerio, con los huesos de un muerto como almohada. Unos jóvenes pastores de vacas vinieron y me escupieron, orinaron sobre mí, me arrojaron basura, y me metieron palos en los oídos. Y sin embargo, yo no recuerdo que nunca surgiera ningún pensamiento de odio hacia ellos. Tal era mi permanencia en la ecuanimidad.
52)  Shariputra, hay ciertos ascetas y brahmines cuya doctrina y visión es como esta:” La purificación viene a través de la comida”.
Ellos dicen:”Vivamos de los frutos del Kola”, y entonces ellos comen frutos de kola, comen el fruto de kola en polvo, beben el agua del fruto de kola, y hacen muchas mezclas con el fruto de kola. Ahora yo recuerdo haber comido un único fruto de kola al día. Shariputra, tu puedes pensar que en aquel tiempo el fruto de kola era mayor, sin embargo no debieras de pensar así: el fruto de kola era más o menos del mismo tamaño que ahora. Debido al comer tan solo un fruto de kola al día, mi cuerpo alcanzó un estado de extrema demacración. Debido al comer tan poco, mis miembros llegaron a ser como los sarmientos de la vid o los tallos de un bambú. Debido al comer tan poco mi trasero llegó a ser como la pezuña de un camello. Debido al comer tan poco, mi espina dorsal parecía las cuentas hiladas en un cordel. Debido al comer tan poco mis costillas sobresalían al estar tan flaco, que parecía las ripias de un viejo granero sin techo. Debido al comer tan poco, el brillo de mis ojos hundidos profundamente en sus cuencas, parecía el destello del agua que se encuentra situada en un profundo manantial. Debido al comer tan poco, mi cabellera se rompió y se marchitó como una calabaza verde amarga que se rompe y se marchita con el viento y con el Sol. Debido al comer tan poco, la piel de mi vientre estaba adherida a mi espina dorsal, de forma que si yo tocaba la piel de mi vientre encontraba la espina dorsal; y si tocaba mi espina dorsal, encontraba la piel de mi vientre. Debido al comer tan poco, si yo intentaba aliviar mi cuerpo frotando mis miembros con mis manos, el pelo, podrido en sus raíces, se caía de mi cuerpo conforme lo frotaba.
53)  -55) Shariputra, hay ciertos ascetas y brahmines cuya doctrina y visión es esta:”La purificación viene a través de la comida”
           Ellos dicen: “Vivamos con guisantes” “Vivamos con sésamo” “Vivamos con arroz”, y entonces ellos comen arroz, ellos comen polvo de arroz, ellos beben agua de arroz, y hacen
           varios tipos de mezclas con el arroz. Ahora yo recuerdo haber comido un solo grano de arroz al día. Shariputra, tu puedes pensar que en aquel tiempo el grano de arroz era mayor;
           sin embargo no debieras de pensar así: el grano de arroz era más o menos del mismo tamaño que ahora. Debido al comer un único grano de arroz al día mi cuerpo alcanzó un
           estado de extrema demacración. Debido al comer tan poco………….el pelo, podrido en sus raíces, se caía de mi cuerpo conforme lo frotaba.
      56) A pesar de ello, Shariputra, con tal conducta, con semejante práctica, llevando a cabo tales austeridades, yo no alcancé ninguno de los estados supra humanos, ni tampoco el
           conocimiento ni la visión propia de los Nobles. ¿Por qué fue esto? Porque yo no logré esa noble visión que cuando es realizada es noble, y libera, y lleva a quien practica de acuerdo a
           ello a la completa destrucción del sufrimiento.
     57) Shariputra, hay ciertos ascetas y brahmines cuya doctrina y visión es esta:” La purificación viene a través de la ronda de renacimientos”. Pero es imposible encontrar en el samsara
          un reino por el que yo no haya pasado en este largo viaje, excepto por el de los dioses de las Moradas Puras; si yo hubiera pasado en el samsara como un dios de las Moradas
          Puras nunca hubiera vuelto a este mundo.
     58) Hay ciertos ascetas y brahmines cuya doctrina y visión es esta:”La purificación tiene lugar debido a un tipo particular de nacimiento”. Pero es imposible el encontrar un tipo de
         renacimiento en el que yo no haya renacido en este  largo viaje, excepto entre los dioses de las Moradas Puras….
     59) Hay ciertos ascetas y brahmines cuya doctrina y visión es esta:”La purificación viene a través de una morada en particular”. Pero es imposible encontrar algún tipo de morada en el
         que yo no haya estado…. Excepto entre los dioses de las Moradas Puras….
     60) Hay ciertos ascetas y brahmines cuya doctrina y visión es esta:”La purificación viene a través del sacrificio”. Pero es imposible encontrar algún tipo de sacrificio que no haya sido
        ofrecido por mí a en este largo viaje, cuando yo fui tanto un noble rey ungido como un Brahmín excelente.
     61) Hay ciertos reclusos y brahmines cuya doctrina y visión es esta:”La purificación viene a través del culto al fuego” . Pero es imposible encontrar un tipo de fuego que ya no haya sido
        adorado por mí en este largo viaje, cuando yo fui tanto un noble rey ungido como un Brahmín excelente.
    62) Shariputra, hay ciertos ascetas y brahmines cuya doctrina y visión es esta:”Mientras que este buen hombre es aún joven, mientras sea un hombre joven de pelo negro bendecido por
       la juventud, en lo mejor de la vida, el es perfecto en su lúcida sabiduría. Pero cuando este buen hombre es viejo, anciano,  cargado de años, de edad avanzada, y llega a su etapa final,
       teniendo ochenta, noventa o cien años, entonces la lucidez de su sabiduría está perdida”. Pero esto no debiera de ser visto de esta forma. Ahora yo soy viejo, anciano, cargado de años,
       de edad avanzada, y he llegado a mi etapa final: mis años han superado los ochenta. Ahora supón que yo tuviera cuatro discípulos que vivieran durante cien años, con una atención
      mental perfecta, con retención, memoria, y la lucidez de la sabiduría. Lo mismo que un diestro arquero, bien entrenado, con práctica y probado, podría fácilmente lanzar una flecha
      ligera a través de la sombra de una palmera, supón que ellos hubieran alcanzado una perfección semejante en atención mental, retención, memoria, y lucidez de sabiduría. Supón que
      ellos me preguntaran continuamente sobre los cuatro fundamentos de la atención mental, y que yo les contestara cuando me preguntaran, y que ellos recordaran cada una de mis
     respuestas, y que nunca preguntaran nada secundario, que no pararan para nada excepto para comer, beber, consumir comida, para saborear, orinar, defecar, y descansa,r para
     eliminar el sueño y el cansancio. Aún la exposición del Dharma por parte del Tathagata, su explicación de los factores del Dharma, y sus contestaciones a sus preguntas aún no habrían
     llegado a su fin, pero mientras tanto, estos cuatro discípulos míos que vivirían durante cien años habrían muerto al final de sus cien años de vida. Shariputra, si aún así tuvierais que
     llevarme en una cama, aún no habría cambio en la lucidez de la sabiduría del Tathagata.
  63) Hablando la verdad, debería de decirse de alguien: “Un ser que no está sujeto al engaño ha aparecido en el mundo para el bienestar y la felicidad de muchos, lleno de compasión por
     el mundo, por el bien, bienestar, y felicidad de dioses y humanos”. Esto se debiera de ser dicho respecto a mí, hablando con verdad.
  64) En esa ocasión el Venerable Nagasamala permanecía de pie ante el Bendito abanicándolo. Entonces le dijo al Bendito:”¡Es maravilloso, Venerable Señor, es maravilloso! Conforme
     escuché este discurso sobre el Dharma, los bellos de mi cuerpo se erizaron. Venerable Señor, ¿Cuál es el nombre de este discurso sobre el Dharma?”
    El Buda dijo: “Nagasamala, tú puedes recordar este discurso sobre el Dharma como el “Sutra de los Cabellos erizados”
    Eso fue lo que el Bendito dijo. El Venerable Nagasamala quedó satisfecho y deleitado con las palabras del Bendito.

FIN DEL SUTRA.


Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.
     



lunes, 16 de abril de 2012

Jataka Nº 18 La Cabra que Reía y Lloraba (Matakabhatta Jataka)

Un día, mientras el Buda estaba en Jetavana, algunos monjes le preguntaron si había algún beneficio en el sacrificio de cabras, ovejas, y otros animales como ofrendas para los familiares difuntos.

El Buda respondió: “No monjes, nunca viene nada bueno del quitar la vida, ni siquiera cuando el propósito es el de dar un Festín a los Muertos.”

Entonces les contó esta historia del pasado.

Hace mucho, mucho tiempo, cuando Brahmadatta estaba reinando en Varanasi, un brahmán decidió ofrecer un Festín a los Muertos, y compró una cabra para sacrificarla.

Les dijo a sus estudiantes: “Hijos míos, llevad a esta cabra hasta el rio, bañadla, cepilladla, colgadle una guirnalda alrededor de su cuello, dadle algo de grano para que coma, y traedla de vuelta aquí”

“Sí, señor” le contestaron, y llevaron la cabra hacia el rio.

Mientras la estaban acicalando, la cabra comenzó a reír con un sonido similar al de una cazuela rompiéndose. Entonces, de la misma forma tan extraña, comenzó a llorar de forma muy sonora.

Los jóvenes estudiantes estaban muy asombrados ante este comportamiento, y le preguntaron a la cabra: “¿Por qué comenzaste a reír de repente, y por qué ahora tú lloras tan alto”

La cabra les contestó: “Repetid vuestra pregunta cuando volvamos junto a vuestro maestro”

Los estudiantes, apresuradamente, llevaron la cabra de vuelta a su maestro, y le dijeron lo que había sucedido en el rio. Oyendo la historia, el propio maestro le preguntó a la cabra por qué se había raido, y por qué después había llorado.

La cabra contesto: “En tiempos pasado, brahmán, yo también fui un brahmán que enseñaba los Vedas, lo mismo que ahora haces tú. Yo también sacrifiqué una cabra como ofrenda para un Festín a los Muertos. Por haber matado a esa sola cabra, se me ha cortado la cabeza 499 veces. Reía en voz alta cuando realicé que este es mi último nacimiento como un animal destinado al sacrificio. Hoy me liberaré de mi miseria. Por otro lado, yo lloré cuando realicé que, debido al matarme, tú también puedes ser destinado a perder tu cabeza 500 veces. Fue apenado por ti por lo que lloré”

“Bien cabra” dijo el brahmán “en ese caso, no te voy a matar”

La cabra exclamó: “¡Brahmán, tanto que tú me mates, como que no lo hagas, yo no puedo escapar hoy de la muerte!”

El brahmán le aseguró a la cabra: “No te preocupes. Yo cuidaré de ti”

La cabra le contestó: “No comprendes. Tu protección es débil. La fuerza de mis malas acciones es muy fuerte”

El brahmán desató a la cabra, y les dijo a sus estudiantes: “No permitáis que nadie le haga daño a esta cabra”

Ellos obedientemente siguieron al animal para protegerle. Después de que la cabra fue liberada, comenzó a pastar. Ella estiró su cuello para alcanzar las hojas de un arbusto que crecía cerca de la parte superior de una gran roca. En ese mismo instante la chispa de un relámpago alcanzó la roca, rompiendo un afilado trozo de piedra, que voló por los aires e impactó cortando la cabeza de la cabra. Una multitud de gente se reunió alrededor de la cabra muerta, y comenzó a hablar de forma agitada sobre tan asombroso accidente.

Un dios había estado observándolo todo, desde la compra de la cabra, hasta su dramática muerte, y sacando una lección del incidente, les enseñó a la gente:”Si la gente tan solo supiera que el castigo será el renacer en el sufrimiento, dejarían de quitar la vida. Un horrible destino aguarda a quién mata” Con esta explicación de la ley del karma el dios instauró en sus oyentes el miedo al infierno. Le gente estaba tan atemorizada que abandonaron por completo el sacrificio de animales. El dios además instruyó a aquella gente en los Preceptos, y los instó a hacer el bien.

A su debido tiempo, ese dios murió de acuerdo sus méritos. Durante varias generaciones tras estos hechos, la gente permaneció guardando con fe los Preceptos, y pasaban sus vidas practicando la caridad y las obras meritorias, de tal forma que muchos fueron los que renacieron en los cielos.

El Buda finalizó esta lección, e identificó el nacimiento diciendo: “En aquellos días, yo era ese dios”

 

 

Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.

domingo, 15 de abril de 2012

Jataka Nº 3 Los Mercaderes de Seriva. (Serivavanija Jataka)

EL JATAKA DE LOS MERCADERES DE SERIVA.

 

Para que un desanimado monje no tuviera arrepentimiento en el futuro, el Buda le contó esta historia en Savatthi para animarle a perseverar. El Buda le dijo: “Si abandonas tu práctica de esta sublime enseñanza que lleva al nirvana, tu sufrirás durante mucho tiempo, lo mismo que el mercader de Seriva que perdió un cuenco de oro valorado en cien mil piezas”

Cuando se le pidió que lo explicara, el Buda contó esta historia del remoto pasado.

 

Hace cinco grandes eones, el Bodhisattva era un honesto mercader que vendía artículos de lujo en el Reino de Seriva. A veces él viajaba con otro mercader del mismo reino, un amigo codicioso, que llevaba la misma mercancía.

Un día ambos cruzaron el Rio Televaha para hacer negocios en la bulliciosa ciudad de Andhapura. Como habitualmente, para evitar hacerse la competencia uno al otro, se dividieron la ciudad entre ellos, y comenzaron a vender sus artículos de puerta en puerta.

En esa ciudad había una destartalada mansión. Años atrás la familia habían sido ricos mercaderes, pero en la época de esta historia sus fortunas se habían quedado en nada, y todos los hombres de la familia habían muerto. Los únicos supervivientes eran una chica y su abuela, y ambas se ganaban la vida trabajando al jornal.

Esa tarde, mientras el buhonero codicioso estaba haciendo su ronda, llegó a la puerta de esa misma casa, gritando: “¡Se venden abalorios!¡Se venden abalorios!”

Cuando la joven escucho estos gritos, le pidió a su abuela: “Por favor, abuela, cómprame una baratija”

La abuela le contestó: “Somos muy pobres, querida. No hay ni un céntimo en la casa, y yo no puedo pensar en nada que podamos ofrecer a cambio”

La muchacha de repente se acordó de un viejo cuenco. “Mira” gritó “Aquí hay un viejo cuenco. A nosotras no nos es de utilidad. Intentemos cambiarlo por algo más bonito”

Lo que la chica le mostraba a su abuela era un viejo cuenco, el cual había sido utilizado por el gran mercader, el difunto cabeza de la familia. Siempre había comido sus curris servidos en este hermoso y caro cuenco. Tras su muerte había sido arrojado entre las cazuelas y las sartenes, y había sido olvidado. Puesto que no había sido usado desde hacía mucho tiempo, estaba completamente cubierto por la suciedad. Las dos mujeres no tenían la menor idea de que era de oro.

La anciana le pidió al mercader que entrara y se sentara. Ella le mostró el cuenco, y dijo: “Señor, a mi nieta le gustaría una baratija. ¿Sería usted tan amable de coger este cuenco y darle a ella alguna cosa, u otro a cambio?”

El buhonero cogió el cuenco en sus manos y le dio la vuelta. Sospechando su valor, el rascó el fondo con una aguja. Con solo una mirada, el supo con certeza que el cuenco era de auténtico oro.

El se sentó allí ceñudo y pensando, hasta que su codicia se apropió de lo mejor de él. Por fin el decidió intentar apropiarse del cuenco sin darle nada a la mujer por él. Pretendiendo estar enfadado, el gruñía: “¿Por qué me traes este estúpido cuenco? ¡No vale ni medio céntimo!” El arrojó el cuenco al suelo, se levantó, y salió fuera de la casa aparentemente disgustado.

Puesto que habían llegado a un acuerdo ambos mercaderes por el que uno podía intentar vender en las calles que el otro ya había cubierto, el buhonero honesto llegó más tarde a la misma calle, y apareció ante la puerta de la casa gritando: “¡Se venden abalorios!”

Una vez más la joven le hizo la misma petición a su abuela, y la anciana le replicó: “Querida mía, el primer buhonero arrojó al suelo nuestro cuenco, y salió hecho una tormenta de la casa. ¿Qué nos queda por ofrecer?”

La chica repuso: “Oh, pero ese mercader era un antipático, abuela. Este parece y suena más amable. Pienso que lo aceptará”

Cuando el buhonero entró en la casa, las dos mujeres le ofrecieron asiento, y en silencio pusieron el cuenco en sus manos. Reconociendo inmediatamente que el cuenco era de oro, dijo: “Madre, este cuenco vale cien mil piezas de plata. Lo siento, pero yo no tengo tanto dinero”

Atónita ante sus palabras, la anciana dijo: “Señor, el otro buhonero que vino aquí hace poco dijo que no valía ni medio céntimo. Se enfadó, lo arrojó al suelo, y se fue. Si entonces no valía nada, tiene que haber sido debido a nuestras buenas acciones por lo que este cuenco se ha convertido en oro. Por favor, acéptelo y denos alguna cosa u otro a cambio. Nosotras estaremos más que satisfechas”

En aquel momento, el buhonero solo tenía quinientas piezas de plata, y artículos por valor de otras quinientas. El se lo dio todo a las mujeres, pidiéndoles poder quedarse él solo con su balanza, su bolsa, y ocho monedas para su pasaje de vuelta. Naturalmente, ellas estaban felices con el acuerdo. Después de darse profusamente las gracias por ambas partes, el mercader se dirigió al rio con el cuenco de oro. Le dio sus ocho monedas al barquero, y subió al bote.

No mucho después de que él se hubiera marchado, el buhonero codicioso retornó a la casa, dando la impresión de que había reconsiderado su oferta. Les pidió que sacaran su cuenco, diciendo que después de todo les daría alguna cosa u otro cuenco a cambio.

La anciana le espetó: “Eres un sinvergüenza. Nos dijiste que nuestro cuenco de oro no valía ni  tan siquiera medio céntimo. Afortunadamente para nosotras, vino un mercader honesto después de que tú te marcharas, y nos dijo que su verdadero valor eran cien mil piezas de plata. Nos dio mil por él, y se fue con el cuenco, así que tú has llegado demasiado tarde”

Cuando el buhonero oyó esto, un intenso dolor se apoderó de él. Comenzó a gritar: “Me robó, me robó. El tiene mi cuenco de oro que vale cien mil”

Llegó a ponerse histérico y perdió todo control. Arrojando al suelo su dinero y sus mercancías, él rasgó su camisa, agarró el astil de su balanza como si fuera un garrote, y corrió hacia la orilla del rio para coger al otro mercader.

Cuando él llegó al rio, el bote ya se encontraba en medio de la corriente, El gritaba para que el bote volviera a la orilla, pero el buhonero honesto, que ya había pagado, tranquilamente le dijo al barquero que continuara.

El frustrado mercader solo podía permanecer allí, en la orilla del rio, y ver como su rival escapaba con el cuenco de oro. El ver esto lo enfureció tanto que un odio fiero surgió dentro de él. Su corazón hervía, y la sangre le salía por la boca. Finalmente, su corazón se rompió como el barro que hay en el fondo de un charco secado por el Sol. Tan intenso fue el odio irracional que desarrolló contra el otro mercader debido al cuenco de oro, que pereció allí y en aquel momento.

El mercader honesto retornó a Seriva, donde vivió una vida plena ocupado en la caridad y en otras buenas acciones, y murió de acuerdo a sus merecimientos.

Cuando el  Buda terminó esta historia, él se identificó a sí mismo como el mercader honrado, y a Devadatta como el mercader codicioso. Este fue el comienzo del implacable rencor que Devadatta sintió contra el bodhisattva a través de innumerables vidas.

 

 

Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.

viernes, 20 de enero de 2012

Sutta de Vyagghapajja ( Las Condiciones de Bienestar)

SUTTA DE LAS CONDICIONES DEL BIENESTAR, traducido del Pali por Narada Thera.
Breve introducción al Sutta de las Condiciones del Bienestar, por Narada Thera.
En este Sutta, el Buda instruye a los cabezas de familia ricos sobre cómo preservar e incrementar su prosperidad, y sobre cómo evitar la pérdida de la riqueza. Sin embargo, la riqueza por sí misma no hace al hombre completo, ni tampoco origina una sociedad harmoniosa. La posesión de la riqueza, demasiado frecuentemente multiplica los deseos del hombre, y este siempre está en busca de amasar mayor riqueza y  mayor poder. Este desenfrenado aferramiento, le lleva a la insatisfacción, e inhibe su crecimiento interior. Crea conflicto y discordia en la sociedad debido al resentimiento de los menos privilegiados, que se sienten explotados por los efectos de ese desenfrenado aferramiento.
Por lo tanto, el Buda da su consejo respecto al bienestar material basándose en cuatro condiciones esenciales para el bienestar espiritual: la fe ( en la Iluminación del Maestro), la virtud, la generosidad, y la sabiduría. Estos cuatro infundirán en el hombre el sentido de los valores más elevados. Entonces él no solo perseguirá sus propios intereses materiales, sino que también será consciente de su deuda para con la sociedad. Por mencionar tan solo alguna de sus implicaciones, el empleo de la liberalidad de forma amplia y generosa, ocasionará una reducción de las tensiones y los conflictos en la sociedad. Por lo tanto, el observar estas condiciones de bienestar material y espiritual harán un ciudadano ideal en una sociedad ideal.

SUTTA DE LAS CONDICIONES DEL BIENESTAR.

Esto he oído:
En cierta ocasión el Bhagavan estaba viviendo entre los Koliyas (1) en su ciudad de mercado llamada Kakkarapatta.  Entonces Dighajanu, un natural de Kosala, se aproximó al Bhagavan, lo saludó respetuosamente, y se sentó a un lado. Una vez sentado, se dirigió al Bhagavan de esta forma:
“Señor, nosotros somos laicos que disfrutan de los placeres del mundo. Llevamos una vida en la que estamos estorbados por la esposa y por los hijos. Usamos madera de sándalo de Kasi. Nos engalanamos con guirnaldas, perfumes y ungüentos. Utilizamos el oro y la plata. Señor, a los que son como nosotros el Bhagavan les predica el Dharma, les enseña aquellas cosas que llevan al bienestar y la felicidad en esta vida, y al bienestar y la felicidad en la vida futura”

Las condiciones para el progreso material.

“Hay cuatro condiciones, Vyagghapajja, que llevan al bienestar y a la felicidad del cabeza de familia en esta misma vida. ¿Cuáles son estas cuatro condiciones?
Son la práctica del esfuerzo persistente, la práctica de la vigilancia, las buenas amistades, y el llevar una forma de vida equilibrada.
¿Qué es el practicar un esfuerzo persistente?
Por este esfuerzo, Vyagghapajja, en cualquiera de las actividades en las que un cabeza de familia se gane la vida, ya sea como granjero, como comerciante, como ganadero, como arquero, estando al servicio del rey, o en cualquier otro tipo de actividad, él llega a ser diestro y a no ser perezoso. El está dotado con el poder de discernir respecto a las formas y los medios más adecuados; él es capaz de cumplir y de distribuir sus obligaciones. Esto es llamado la práctica del esfuerzo persistente.
¿Qué es la práctica de la vigilancia?
Vyagghapajja, por ella es cuidada cualquier riqueza que esté en posesión de un cabeza de familia, la obtenida por el poder del esfuerzo, la reunida a fuerza de brazo, la conseguida por el sudor de su frente, la adquirida justamente por medios correctos; al igual que él economiza guardando parte, y vigilando que los reyes no lleguen a expropiárselo, que los ladrones no se lo roben, que el fuego no lo queme, que el agua no se lo lleve, ni que ningún heredero mal intencionado se lo quite. Esta es la práctica de la vigilancia.
¿Qué es la buena amistad?
Vyagghapajja, por ella en cualquier aldea o ciudad de mercado en la que un cabeza de familia viva, él se asocia, conversa, entra en debates con cabezas de familia o con hijos de cabezas de familia, que sean jóvenes y muy cultos o que sean viejos y muy cultos, que tengan fe, que sean virtuosos, que sean caritativos, que sean sabios. El actúa de acuerdo a la fe de quien está lleno de fe, a la virtud del virtuoso, y a la caridad del generoso. Esto es llamado la buena amistad.
¿Qué es una forma de vida equilibrada?
Vyagghapajja, un cabeza de familia conociendo sus ingresos y sus gastos lleva una forma de vida equilibrada, no cayendo en la extravagancia ni en la tacañería, sabiendo por lo tanto que sus ingresos deberían de ser superiores a sus gastos, pero no sus gastos superiores a sus ingresos.
Lo mismo que un orfebre, o un aprendiz suyo, sabe cogiendo una balanza que por tal peso se ha inclinado, por la inclinación de la balanza; por tanto, un cabeza de familia, conociendo sus ingresos y sus gastos, lleva una vida equilibrada, no llevando una vida extravagante ni miserable, sabiendo por lo tanto que sus ingresos deberán de ser siempre superiores a sus gastos, pero nunca sus gastos superiores a sus ingresos.
Vyagghapajja, si un cabeza de familia con pocos ingresos llevara una forma de vida extravagante, sería como aquel del que se dice:”Esta persona disfruta de su propiedad como el que come la manzana de madera”(2)
Vyagghapajja, si un cabeza de familia con abundantes ingresos llevara una vida miserable, sería como aquel del que se dice:”Esta persona morirá como un muerto de hambre”
Vyagghapajja, la riqueza que se ha amasado así, tiene cuatro causas de destrucción: 1) el libertinaje. 2) la embriaguez. 3) el juego. 4) la amistad, el compañerismo o el intimar con quienes hacen el mal.
De la misma forma que si en un gran aljibe, con cuatro entradas y cuatro salidas, un hombre cerrara las entradas y abriera las salidas, no siendo adecuado para acumular el agua de la lluvia, de ello debería de esperarse que disminuyera el nivel del agua y que no aumentara; así son las cuatro causas de destrucción de la riqueza acumulada, el libertinaje, la embriaguez, el juego y la amistad, compañía o el intimar con quienes hacen el mal.
Hay cuatro causas para el incremento de la riqueza acumulada:1) el abstenerse del libertinaje 2) el abstenerse de la embriaguez 3) el no jugar 4) la amistad, la compañía y el intimar con los buenos.
De la misma forma que  si en un gran aljibe, con cuatro entradas y cuatro salidas, una persona abriera las entradas y cerrara las salidas, y por tanto fuera adecuado para recoger el agua de la lluvia, de ello debería de esperarse que aumentase el nivel del agua y que no disminuyera; estas cuatro condiciones son las causas de que aumente la riqueza acumulada.
Vyagghapajja, estas cuatro condiciones son las que llevan a un cabeza de familia a la riqueza y la felicidad en esta vida.
Las condiciones para el progreso espiritual.
Vyagghapajja, hay cuatro condiciones que llevan al cabeza de familia a conseguir la riqueza y la felicidad en su vida futura. ¿Cuáles son esas cuatro?
Son la práctica de la fe, la práctica de la virtud, la práctica de la generosidad, y la práctica de la sabiduría.
¿Qué es la práctica de la fe?
En ella un cabeza de familia está en posesión de la fe. El cree en la Iluminación del Tathagata. Ese Bhagavan sin duda es: el puro, el completamente iluminado, el que está dotado del conocimiento y la conducta apropiada, el perfectamente ido, el conocedor de los mundos, el incomparable líder de los hombres que han de ser domados, el maestro de dioses y hombres, el omnisciente y bendito. Esto es llamado la práctica de la fe.
¿Qué es llamado la práctica de la virtud?
En ella un cabeza de familia se abstiene de matar, de robar, de tener una conducta sexual incorrecta, de mentir, y de tomar intoxicantes que son causa de locura y de la pérdida de la atención. Esto es llamado la práctica de la virtud.
¿Qué es la práctica de la generosidad?
En ella un cabeza de familia vive en su casa con el corazón libre de la impureza de la avaricia, afecto a la caridad, con sus manos abiertas, deleitándose en la generosidad, atendiendo al necesitado, deleitándose con la distribución de limosnas. Esto es llamado la práctica de la generosidad.
¿Qué es la práctica de la sabiduría?
En ella un cabeza de familia es sabio: está dotado con la sabiduría que entiende el surgir y la cesación de los cinco agregados de la existencia (3); él está dotado de la noble visión penetrante que lleva a la destrucción del sufrimiento. Esto es llamado la práctica de la sabiduría.
Vyagghapajja, estas cuatro condiciones conducen al cabeza de familia a la riqueza y la felicidad en la vida futura.

Enérgico y cuidadoso en sus labores,
Administrando sabiamente su riqueza,
Él lleva una vida equilibrada,
Protegiendo lo que ha acumulado.

Dotado con fe y también con virtud,
Es generoso y está libre de la avaricia;
Siempre trabaja para aclarar el sendero
Que lleva a la riqueza en la vida futura.

Por lo tanto, para el laico lleno de fe,
El, que es llamado justamente el Iluminado,
Le ha mostrado estas ocho condiciones
Que le llevarán al gozo ahora, y en el futuro.


FIN DEL SUTRA

Notas: (1) Los Koliyas, naturales de Kosala, eran rivales de los Sakyas. La madre del Buda, la reina Maya era del clan koliya; y su padre el rey Suddhodana era del clan de los Sakya.
(2) Se dice que alguien come manzanas de madera cuando para cogerlas agita el árbol, con el resultado de una gran pérdida de frutos para aprovechar tan solo unos pocos.
(3) Los cinco agregados son: forma, sensación, concepción, las formaciones mentales, la consciencia.

Trad. por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.


martes, 20 de diciembre de 2011

Jataka nº 1 "Cruzando el Desierto" Apannaka Jataka

Mientras el Buda permanecía en el Monasterio de Jetavana, cerca de Saraswati, Anathapindika, el rico banquero, fue un día a presentarle sus respetos. Sus criados llevaban cantidad de flores, perfumes, mantequilla, aceite, miel, melazas, paños, y hábitos monásticos. Anathapindika prestó obediencia al Buda, le presentó las ofrendas que le había traído, y se sentó en el suelo respetuosamente. En aquel tiempo, estaba acompañado por quinientos amigos, los cuales eran seguidores de maestros heréticos. Sus amigos también le presentaron sus respetos al Buda, y se sentaron cerca del banquero. El rostro del Buda parecía una luna llena, y su cuerpo estaba rodeado por un aura radiante.
Tras escuchar la enseñanza del Buda, los quinientos abandonaron sus prácticas heréticas, y se refugiaron en las Tres Joyas: el Buda, el Dharma, y la Sangha. Después de esto, ellos iban regularmente con Anathapindika a ofrecer flores e incienso, y a escuchar la enseñanza. Ellos hicieron donaciones con generosidad, guardaron los preceptos, y llenos de fe observaban el Día de Uposatha. Poco después de que el Buda abandonara Saraswati para volver a Rajagaha, sin embargo, estos hombres abandonaron su nueva fe, y volvieron a sus anteriores creencias.
Siete u ocho meses más tarde, el Buda retornó a Jetavana. De nuevo, Anathapindika trajo a estos amigos a visitar al Buda. Le presentaron sus respetos, pero Anathapindika explicó que ellos habían olvidado su refugio, y que habían vuelto a reemprender sus anteriores prácticas.
El Buda preguntó:”¿Es cierto que habéis abandonado el refugio en las Tres Joyas, por refugiaros en otras doctrinas?”  La voz del Buda era increíblemente clara, porque a través de miríadas de eones, siempre había hablado la verdad.
Cuando estos hombres lo oyeron, eran incapaces de ocultar la verdad. “Si, Bendito, es verdad” confesaron.
Entonces el Buda dijo:”Discípulos, en ningún lugar entre los infiernos más inferiores y los cielos más elevados, en ningún lugar en todos los mundos infinitos que se extienden a derecha e izquierda, hay alguien igual, y mucho menos superior, a un Buda. Es incalculable la excelencia que surge de obedecer los preceptos y otras formas de conducta virtuosa.”
Entonces Él declaró las virtudes de las Tres Joyas:”Tomando refugio en las Tres Joyas, uno escapa del renacer en los estados de sufrimiento”. A continuación explicó que la meditación en las Tres Joyas, lleva a la Iluminación a través de los Cuatro Caminos.
Él les recriminó: “Abandonando un refugio como este, verdaderamente os habéis equivocado. En el pasado, también hombres que locamente confundieron lo que no era un refugio con un verdadero refugio, encontraron el desastre. Realmente, ellos cayeron presas de los Yakshas (espíritus malignos) en la soledad, y fueron completamente destruidos. En contraposición, los hombres que se agarraron a la verdad, no solo sobrevivieron, sino que verdaderamente prosperaron en esa misma naturaleza hostil”
Anathapindika juntó sus manos, las llevó su frente, alabó al Buda, y le pidió que contara esa historia del pasado.
Entonces el Buda proclamó: “Para disipar la ignorancia del mundo, y para conquistar el sufrimiento, yo practiqué las Diez Perfecciones durante incontables eones. Escuchad atentamente, y os lo contaré”
Captando toda su atención, el Buda puso claro, como si la luna llena estuviera saliendo de un banco de nubes, qué renacimiento había tenido que ver con ellos.
Hace mucho, mucho tiempo, cuando Brahmadatta estaba reinando en Benarés, el Bodhisattva nació en una familia de mercaderes, y creció hasta convertirse en un sabio comerciante. Al mismo tiempo, en la misma ciudad, había otro mercader, un compañero muy estúpido, que no demostraba mucho sentido común.
Un día sucedió que cada uno de los dos mercaderes fletaron una caravana de quinientos carros, repletos de costosas mercancías de Benarés, y se prepararon para ir en la misma dirección, y al mismo lugar, exactamente al mismo tiempo. El mercader sabio pensó: “Si este tonto joven alocado viaja conmigo, y si nuestros cientos de carros permanecen juntos, será demasiado para la carreta. El encontrar leña y agua para los hombres será difícil, y no habrá suficiente yerba para los bueyes. Uno de los dos, él o yo, hemos de ir primero”
Le dijo al otro mercader:”Mira, los dos no podemos viajar juntos. ¿Quieres ir tu primero, o prefieres seguirme?”
El mercader insensato pensó:”Habrá muchas ventajas si yo tomo la delantera. Tendré una carretera, la cual aún no estará trillada. Mis bueyes podrán elegir la hierba. Mis hombres podrán escoger las hierbas salvajes para el curry. El agua no estará turbia. Y lo mejor de todo, es que seré capaz de fijar mi propio precio permutando mis mercancías” Considerando todas estas ventajeas, dijo: “Iré delante de ti, amigo mío”
El Bodhisattva estaba complacido de oír esto, porque él veía muchas ventajas en seguirlo más tarde. El razonó:”Al ir todos estos carros delante, nivelarán el camino donde esté impracticable, y yo podré utilizad el camino que ellos hayan abierto. Sus bueyes pastarán la hierba vieja y dura, y los míos pastarán donde hay hierba joven y fresca, que brotará en estos lugares. Mis hombres encontrarán hierbas frescas para el curry donde han sido cortadas las viejas. Donde no hay agua, la primera caravana tendrá que cavar para poder aprovisionarse, y nosotros podremos beber en las fuentes que ellos hayan escavado. El conseguir buenos precios es algo muy duro; él me hará el trabajo, y yo seré capaz de intercambiar mis artículos a los precios que él ya haya fijado”
“Muy bien, amigo mío. Por favor, vete el primero” dijo.
“Iré” dijo el alocado mercader; y unció sus carros y partió. Después de un cierto trecho, llegó a los aledaños de un yermo. Llenó todas sus grandes tinajas de agua antes de afrontar la travesía de las sesenta yojanas de desierto, que se encontraban ante él.
El yaksha que frecuentaba esa soledad había estado observando a la caravana. Cuando había alcanzado el medio, usó sus poderes mágicos para con un conjuro crear la apariencia de un hermoso carruaje tirado por dos jóvenes toros de un blanco puro. Con un séquito de una docena de distinguidos Yakshas portando espadas y escudos, montaba en ese carruaje como si fuera un poderoso señor. Sus cabellos y sus ropas estaban húmedas, y tenía una guirnalda de lotos azules y de lirios de agua blancos alrededor de su cabeza. Sus asistentes también estaban húmedos y lucían guirnaldas. Incluso los cascos de los bueyes y las ruedas del carruaje estaban embarradas.
Como el viento estaba soplando de frente, el mercader iba al frente de la caravana para evitar el polvo. El yaksha colocó su carruaje al lado del carro del mercader, y lo saludó con gran amabilidad. El mercader le devolvió el saludo, y apartó su carro a un lado para permitir el paso de la caravana, mientras el charlaba con el yaksha.
El mercader le explicó: “Estamos haciendo nuestro camino desde Benarés, señor. Veo que tus hombres están mojados y embarrados, y que tenéis lotos y lirios de agua. ¿Llovió mientras hacíais el camino?
¿Vinisteis por donde hay estanques con lotos y lirios de agua?”
El yaksha exclamó:”¿Qué quieres decir? Más allá de ahí, esta la espesura verde oscuro de la jungla. Y más allá de esto, está lleno de agua. Siempre está lloviendo allí, y hay muchos lagos con lotos y lirios de agua”
Entonces, pretendiendo interesarse por los negocios del mercader, le preguntó: “¿Qué tienes en esos carros?”
“Mercancías caras” respondió el mercader.
“¿Qué hay en este carro que parece llevar tanto peso?” preguntó el yaksha al paso del último carro
“Está lleno de agua” contestó el mercader.
El yaksha le dijo:” Habéis sido precavidos trayendo con vosotros el agua tan lejos, pero ahora no es necesario, puesto que hay agua en abundancia en adelante. Podríais viajar mucho más rápidos y ligeros sin esas pesadas tinajas. Haríais mejor rompiéndolas y tirando el agua. Bueno, buen día” dijo de repente, y volvió su carruaje “Nosotros tenemos que seguir nuestro camino. Ya nos hemos parado demasiado”. Y se dirigió rápidamente hacia donde estaban sus hombres. Tan pronto como se perdieron de vista, dieron la vuelta, y regresaron a su ciudad.
El mercader fue tan tonto que siguió el consejo del Yaksha. Rompió todas las jarras, sin dejar ni tan siquiera una copa de agua, y ordenó a los hombres que apuraran el paso. Por supuesto, ellos no encontraron ni rastro de agua, y pronto se vieron exhaustos por la sed. A la puesta del sol, colocaron sus carros en círculo, y ataron a los bueyes a las ruedas; pero no había agua para los cansados animales. Sin agua, los hombres no podían ni tan siquiera cocinar el arroz. Se acostaron en el suelo, y se quedaron dormidos. Tan pronto como llegó la noche, los yakshas atacaron, matando a todos y cada uno de los hombres y de las bestias. Los demonios devoraron la carne, dejando solo los huesos, y se fueron. Los esqueletos fueron esparcidos en todas direcciones, pero los quinientos carros permanecieron con su carga intacta. Por lo tanto, el descuidado joven mercader fue la única causa de la destrucción de toda la caravana.
Después de dejar transcurrir seis semanas tras la marcha del alocado comerciante, el Bodhisattva se puso en camino con su caravana. Cuando alcanzó el borde del desierto, llenó sus tinajas de agua. Entonces reunió a sus hombres y les dijo:”No utilicéis más cantidad de agua que la del cuenco de vuestra mano, sin mi permiso. Además, hay plantas venenosas en este yermo. No comáis ninguna hoja, flor, o fruto que nunca hayáis comido antes, sin enseñármela a mí primero”
Tras haber advertido a sus hombres con tal cuidado, dirigió la caravana a través del desierto.
Entonces, cuando habían alcanzado la mitad del desierto, el Yaksha apareció en el camino, lo mismo que la vez anterior. El mercader se dio cuenta de sus ojos rojos, y de su forma de comportarse sin ningún temor, y sospechó que había algo extraño. “Sé que no hay agua en este desierto” pensó para sí, “Además, este extraño no proyecta sombra. Tiene que ser un demonio. El probablemente engaño a aquel alocado comerciante, pero no sabe lo listo que yo soy”
“¡Lárgate!” le gritó al Yaksha, “Nosotros somos hombres de negocios. Nosotros no tiramos nuestra agua antes de ver donde hay más para cogerla”
Sin decir nada más, el yaksha se fue.
Tan pronto como los Yakshas se fueron, los hombres del mercader se aproximaron a su jefe y le dijeron:”Señor, estos hombres traían lotos y lirios de agua en sus cabezas. Sus vestidos y sus cabellos estaban húmedos. Nos dijeron que frente a nosotros hay un tupido bosque en el que siempre está lloviendo. Déjanos tirar nuestro agua para que podamos ir más rápidos y con los carros aligerados”
El mercader mandó parar, y reunió a todos sus hombres. Les preguntó:”¿Algún hombre entre vosotros ha oído, antes de hoy, que hubiera un lago o un estanque en este desierto”
“No, señor. Es conocido como el Desierto sin Agua”
“Tan solo nos han dicho unos extraños que hay una jungla lluviosa justo enfrente. ¿Desde qué distancia podría verse caer la lluvia?”
“Desde una Yojana, señor”
“Alguno de los hombres que están aquí ha visto tan siquiera la parte superior de una nube tormentosa?”
“No, señor”
“Desde qué distancia podría verse el resplandor de un relámpago?”
“Desde cuatro o cinco yojanas, señor”
“¿Alguno de los hombres aquí presentes ha visto el resplandor de un relámpago?”
“No, señor”
“¿Desde qué distancia puede escucharse el sonido de un trueno?”
“Desde dos o tres Yojanas, señor”
“¿Alguno de los hombres que está aquí ha oído un trueno?”
“No, señor”
“Estos no eran hombres, sino yakshas” les dijo el sabio mercader. “Están esperando a que tiremos nuestro agua. Entonces, cuando estemos débiles y desmayados, volverán para devorarnos. Puesto que el joven mercader que vino antes que nosotros, no era un hombre con buen sentido, lo más probable es que haya sido devorado por ellos. Nosotros podemos esperar encontrar sus carros, que estarán tal y como fueron cargados. Probablemente los veamos hoy. Apresuraros, y ¡sin tirar ni una sola gota de agua!”
Tal y como el mercader había predicho, su caravana pronto encontró los quinientos carros con los esqueletos de los hombres y de los bueyes, esparcidos en todas direcciones. El ordenó a sus hombres agrupar a los carros en un círculo fortificado, que cuidaran a los bueyes, y que prepararan cena para ellos. Después de que los animales y los hombres se hubieran acostado a salvo, el mercader y sus hombres más leales, espada en mano, se mantuvieron de pie en guardia toda la noche.
Al amanecer, el mercader reemplazó sus carros más debilitados por otros que estaban mejor, y cambió sus mercancías que eran más corrientes, por las abandonadas que eran más valiosas. Cuando llegó a su destino, fue capaz de cambiar sus mercancías a dos o tres veces su valor. El volvió de regreso a su ciudad sin haber perdido a un solo hombre de su grupo.
Esta historia se acabó, dijo el Buda.
Así fue, laicos, que en tiempos pasados, el insensato llegaba a ser completamente destruido, mientras que quienes se asían a la verdad se escapaban de las manos de los yakshas, lograban su objetivo a salvo, y volvían de nuevo a sus casas.
Este adoptar la verdad, no solo aporta felicidad, incluso renaciendo en el Reino de Brahma, sino que también lleva al logro de la condición de Arhat. El seguir lo que no es verdad, supone el renacer en los estados desafortunados del castigo, o en las condiciones más bajas de entre los humanos”
Después de que el Buda expusiera las Cuatro Verdades, aquellos quinientos discípulos fueron establecidos en el fruto del Primer Camino.
El Buda concluyó esta lección identificando los nacimientos como sigue:”El necio mercader joven era Devadatta, y sus hombres eran los seguidores de Devadatta. Los hombres del sabio mercader eran los seguidores del Buda, y yo mismo era ese sabio comerciante”


Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.