sábado, 15 de marzo de 2014

Sutra Mahavaipulya del Inconcebible Estado de los Tathagatas.


Sutra Grande y Extenso del Inconcebible Estado de los Tathagatas.

TRIPITAKA Taisho 10, nº 301.

Traducido del sánscrito al chino durante la Dinastía Tang, por el Maestro Tripitaka Siksananda, de Kustana.

 

Esto he oído: Una vez el Buda alcanzó la Completa y Perfecta Iluminación bajo el Árbol de la Iluminación, en el Reino de Magadha. Este Árbol de la Iluminación era llamado Ashvattha. Tenía unas raíces profundamente hundidas en el suelo, y su tronco era derecho, redondeado, y sin nudos, como una columna de sándalo. Siempre que los pájaros se acercaban, tenían que volar rodeándolo en círculo ya que ninguno de ellos era capaz de volar sobre él. La corteza del árbol era fina y lustrosa, con varios colores, lo mismo que una hermosa seda. El denso follaje era de color verde brillante, y se extendía sobre una multitud de ramas.

Alrededor de la copa del árbol había muchas flores hermosas y adorables que estaban completamente abiertas y emitiendo fragancias. Excepto las flores de los árboles celestiales kovidara y parijata, no había ninguna otra que pudiera comparársele.

Además, este Árbol de la Iluminación, al estar rodeado por innumerables árboles más pequeños, este rey de los árboles, era majestuoso y agradable de contemplar, como el Monte Sumeru que sobresale sobre todas las demás montañas. Era tan alto que todo el mundo podía verlo desde una Yojana de distancia. En el medio de fragancias que se expandían por doquier, irradiaba un halo de luz gloriosa. Cuando este árbol era visto desde la distancia en la noche, parecía un conjunto de fuegos artificiales. El área bajo este árbol era majestuoso, bello, abierto a las cuatro direcciones, y plano; era como un jardín feliz, con una hierba lujuriante plena de fragancia tan hermosa como las plumas de un pavo real; y la gente no se cansaba de contemplarlo.

En este lugar, el Tathagata se sentó majestuosamente, rodeado por multitudes, como la Luna en medio de las estrellas. En aquel tiempo, los Budas de todas las direcciones, tan numerosos como las partículas de polvo que hay en diez Campos de Buda, con el propósito de hacer más sublime el Asiento de la Iluminación[1] de Vairocana, asumieron la forma de Bodhisattvas y vinieron a sentarse en esta asamblea.

Entre ellos estaban el Bodhisattva Avalokiteshvara[2], el Bodhisattva Mañjushri[3], el Bodhisattva Kshitigarbha[4], el Bodhisattva Akashagarbha[5],  el Bodhisattva Vajragarbha[6], el Bodhisattva Vimalakirti, el Bodhisattva Luz Imponente Excelente, el Bodhisattva Eliminado las Envolturas, el Bodhisattva Ratnapani[7], el Bodhisattva Mahamati[8], y el Bodhisattva Samantabhadra[9].

Además, innumerables cientos de Kotis[10] de Bodhisattvas aparecieron como Shravakas[11], y también se sentaron en esta asamblea. A la cabeza de este grupo estaban Shariputra, Mahamaudgalyayana, Subhuti, Rahula, Ajñata-Kaundinya, Mahakashyapa, Upali, Aniruddha, Revata, Ananda, Devadatta, Upandanda, y otros. Todos ellos habían practicado las Seis Perfecciones durante mucho tiempo, y estaban cerca de alcanzar la Iluminación de un Buda. Para liberar a los seres de esta tierra impura, ellos aparecieron como Oyentes.

También había innumerables miles de monjas lideradas por Maha-Prajapati. Todas ellas ya habían realizado las virtudes meritorias de los hombres grandes y sabios; y para domar a los seres recalcitrantes ellas habían aparecido como mujeres.

Entre quienes allí se encontraban había innumerables Brahmas, Sakras, y protectores del mundo; al igual que dioses, dragones, gandharvas, asuras, garudas, kinnaras, mahoragas, humanos, no humanos, y otros. Todos ellos eran grandes Bodhisattvas, y ninguno de ellos era un ser ordinario.

En aquel tiempo, el Bhagavan[12], sentado bajo el Árbol de la Iluminación, estaba sublime, puro, refinado y maravilloso, como una Joya que Otorga los Deseos bajo el árbol parijata. Su atención mental estaba inamovible, como el Monte Sumeru. Para hacer que los Bodhisattvas y los seres entendiesen el poderoso poder espiritual de la profunda y secreta concentración[13] de los Budas, entró en el samadhi[14] llamado “El Inconcebible Estado de los Tathagatas”.

Inmediatamente, las Treinta y Dos Marcas Mayores manifestaron cada una de ellas innumerables Campos de Buda y sus Budas, del mismo modo en que un espejo limpio refleja diversos colores. Además, cada una de las Ochenta Marcas Menores del Bhagavan manifestó Su entrenamiento en el Sendero del Bodhisattva en el pasado, desde el tiempo en el que El había sido el Rey Radiación, hasta la época en la que se había estado entrenando bajo el Buda Dipankara[15]. También proyectó todas Sus acciones difíciles y sus prácticas ascéticas, tales como el donar su cabeza, ojos, cuerpo, piel, carne, manos y pies, al igual que sus esposas, sirvientes, reinos, palacios, etc.

Un poder inmensamente poderoso surge de este samadhi. Todos los Budas están constantemente en este samadhi cuando están comiendo, caminando, exponiendo el Dharma, o cuando entran en el Nirvana. ¿Por qué? Todos los Tathagatas confían en este samadhi para alcanzar un gran poder espiritual inmensurable, para realizar y verificar la naturaleza vacía de todos los fenómenos, y para manifestar según su voluntad diversos tipos de cosas en todos los Campos de Buda de las diez direcciones. Por ejemplo, una persona ve diversos tipos de cosas mágicas en un sueño, pero cuando se despierta, todas esas cosas que él ha visto se han ido. Del mismo modo, las personas ordinarias, viviendo en sueños fabricados por la ignorancia, de forma errónea perciben a los fenómenos como entidades verdaderamente existentes por sí mismas. En contraste, los Budas, después de haber alcanzado la Iluminación, no se aferran a nada, y de este modo Ellos pueden mostrar según su deseo, en un solo pensamiento, todas las inconcebibles Actividades de un Buda[16]en todos los Campos de Buda en las diez direcciones, para beneficiar a los seres y llevarles a la realización, permitiéndoles a todos ellos entrar en la inmensurable, profunda y maravillosa Puerta de la Liberación.

Entonces, el Bodhisattva Esencia de Virtud, quien aún no había completado su entrenamiento en el Sendero a la Iluminación, preguntó al Bodhisattva-Mahasattva[17] Samantabhadra: “¿Cuál es el nombre del samadhi en el que el Tathagata ha acabado de entrar? ¿Cómo puede ser adquirido? ¿Por qué El manifiesta a voluntad los diversos tipos de Actividades de un Buda en todos los mundos de las diez direcciones para liberar a los seres?”

Entonces el Bodhisattva Samantabhadra dijo al Bodhisattva Esencia de Virtud: “Escucha atentamente, y te lo diré.”

En aquel instante, todos los otros Bodhisattvas como una sola mente, miraron hacia ellos con respeto, alabando con una sola voz: “¡Que buena pregunta! Es profunda y maravillosa. El Noble[18] Samantabhadra, quien conoce y ve todo, va a responder ahora.” En ese mismo instante, la tierra tembló de seis formas diferentes, del cielo cayó una lluvia de flores maravillosas, y los seres con aflicciones y dolores encontraron alivio durante algún tiempo.

El Bodhisattva Samantabhadra dijo: “Hijo del Buda, este samadhi es llamado el Inconcebible Estado de los Tathagatas. Tan pronto como el Bhagavan recibió del Buda Dipankara la profecía del logro de su Budeidad, El inmediatamente entró en esta absorción meditativa. Sin hacer ningún tipo de esfuerzo, al mismo tiempo y de forma natural manifiesta las infinitas Actividades de un Buda como responsabilidad hacia todos los seres.

Esto es, dentro de la punta de un solo cabello en el espacio, hay situados tantos Campos de Buda como partículas de polvo hay en todos los Campos de Buda. En cada uno de estos Campos el Tathagata puede aparecer como naciendo en el Cielo de Tushita; puede aparecer como descendiendo de ese cielo y entrando en el vientre de su madre; puede aparecer como un niño recién nacido y andar siete pasos anunciando: “Ahora yo estoy al final del ciclo del nacimiento y la muerte”; puede aparecer como estando en el palacio; puede aparecer como renunciando a la vida en familia para emprender la práctica de las austeridades de un asceta; puede aparecer como subyugando a los Maras[19], o como alcanzando la Insuperable, Completa, y Perfecta Iluminación[20], o girando la maravillosa Rueda del Dharma; puede aparecer como si El permaneciera en el mundo y liberara a los seres durante innumerables eones[21], haciendo posible que abandonen su sufrimiento;  o puede aparecer como entrando en el Paranirvana.

El puede mostrar que todos los eones están en un solo momento[22], o que un solo momento incluye todos los eones, mientras que ni los eones ni los momentos aumentan ni disminuyen. Mientras que los seres no hayan sido liberados, momento tras momento, El constantemente realiza las diversas Actividades de un Buda en todas las partes de estos mundos, no descansando nunca, y no obstante no hace ningún esfuerzo.

Es como esto, dentro de la punta de un solo cabello en el espacio, hay infinitos mundos. En esos mundos, cada pensamiento infinitesimal del Bhagavan revela las diversas majestuosidades y Actividades de todos los Budas, y mientras tanto El no hace nada. Similarmente, dentro de las puntas de todos los cabellos que se expanden a través del espacio, hay infinitos mundos. Dentro de cada uno de los átomos de esos mundos, cada uno de ellos contiene muchos más mundos que partículas de polvo hay en todos los Campos de Buda. En un mismo instante, y en todos esos mundos, las diversas actividades y majestuosidades de los Budas son reveladas de forma natural e universal, tales como el nacer en el cielo, entrar en el Paranirvana, o liberar a innumerables cantidades inconcebibles de seres. De este modo, pensamiento tras pensamiento, los Bhagavanes están realizando constantemente las Actividades de un Buda para beneficiar a los seres. No descansarán nunca, incluso aunque el dominio del espacio y el reino de los seres lleguen a su fin. Sin embargo, los Campos de Buda nunca decrecen, y los átomos nunca aumentan. ¿Por qué? Porque todos los fenómenos son como un espejismo, y no son sólidos.

Por ejemplo, en esta asamblea los Grandes Bodhisattvas son tan numerosos como las partículas de polvo existentes en diez Campos de Buda; todos ellos permanecen juntos en este área de doce yojanas de extensión en el estado de Magadha, permanecen juntos pero sin amontonarse unos sobre otros. Del mismo modo, cada una de esas partículas de polvo contiene dentro innumerables Campos de Buda. Esos Campos de Buda algunos están cara hacia arriba, otros hacia abajo; unos están frente a otros, y otros espalda con espalda; algunos están lado con lado, otros están interpenetrando a  otros, pero ninguno se obstruye uno a otro.

Por ejemplo, uno puede ver en un sueño diversos tipos de cosas en el mismo lugar, pero debido a que no son reales, no se obstruyen unas a otras. Similarmente, todos estos mundos no son más que manifestaciones de la mente de uno: tanto que sea un mundo ardiendo al final de un eón, o con el fuego ya extinto; o que sea un mundo formándose por el viento; o que sea un mundo de cosas limpias o sucias; o un mundo en el que no haya un Buda. Los seres perciben los distintos tipos de escenas de forma acorde a sus propios karmas.

Por ejemplo, conducidos por su propia hambre y sed, los fantasmas hambrientos[23] van al Rio Ganges, Cuando llegan, algunos de ellos pueden ver agua, pero otros pueden ver que el rio está lleno de cosas impuras como cenizas, pus, sangre, y heces.

Así pues, cada uno de los seres sigue sus propios karmas, y ve sus Campos de Buda como puros o como impuros. Algunos pueden ver a un Buda viviendo o entrando en el Paranirvana. Algunos pueden ver al Buda en el Asiento de la Iluminación enseñando el Dharma a las multitudes. Algunos pueden oírle estar hablando de la Verdad Suprema; otros pueden oírle pronunciando las enseñanzas y alabanzas sobre la generosidad del dar limosna. Algunos pueden verle andando o estando quieto; pueden verle estando sentado o mientras come; algunos pueden ver el tamaño de su cuerpo como siendo el doble, o incluso siete veces mayor que el de un ser humano normal; o de una, cien o mil yojanas de alto. Algunos pueden ver la imponente radiación Suya como si fuera el Sol naciente, o la Luna llena. Algunos pueden ver a los Budas asumiendo la forma de grandes Bodhisattvas de inconcebible virtud, viniendo a esta asamblea desde sus propios Campos.

En contraste, debido a los obstáculos kármicos, puede suceder que algunos vivan mucho después de que el Buda, el Tathagata haya entrado en el Paranirvana. Algunos nunca oyen tan siquiera los nombres de los Budas, del mismo modo en que esos fantasmas hambrientos son incapaces de ver agua en el Rio Ganges, sino que ven tan solo diversos tipos de cosas sucias.

En un Campo hay seres que solo pueden ver que su mundo se está quemando al final de un eón; mientras que los seres que están llenando otro Campo, todos ellos pueden ver a los Budas. Algunos pueden ver como el Tathagata coge todos los Campos y los pone dentro de un solo Campo de Buda; otros pueden ver como el Tathagata inserta un Campo de Buda dentro de todos los Campos de Buda.

Del mismo modo, algunas personas que tienen enfermedades en la vista aún permaneciendo en el mismo lugar ven escenas diferentes, y estas escenas percibidas no interfieren unas con otras. Son incapaces de ver la realidad, y todo ello debido a la enfermedad de sus ojos. Esto es verdad para todos los seres.

Aunque la verdadera naturaleza de la forma es no obstruida, las condiciones  mentales de todos ellos son diferentes; y al no tener una visión correcta, son incapaces de comprender la Talidad.

Hijo del Buda, ahora yo voy a contarte en resumen el método para permanecer en esta absorción meditativa. Puesto que el Buda, el Bhagavan,  permanece en este samadhi, por medio de un pensamiento infinitesimal El interpenetra completamente todos los infinitos Campos de Buda situados dentro de las puntas de los cabellos que se expanden a través de todo el espacio. Además, contenidas en todas esas partículas de polvo de esos Campos de Buda hay mundos tan numerosos como las partículas de polvo que hay en el Reino de la Verdad[24]. Para beneficiar a todos los seres, momento tras momento, en todas partes y en todos y cada uno de esos mundos El proyecta los medios hábiles, y las majestuosas actividades de los Budas, quienes son tan numerosos como las partículas de polvo que hay en diez Campos de Buda. De esa forma, hasta que todos los seres no hayan alcanzado la Insuperable Iluminación, tales Actividades de Buda no se terminarán. De este modo, no solo un Buda, sino también dos, y tres…hasta llegar a todos los Budas de las diez direcciones, cada uno de ellos proyecta los grandes poderes de sus inconcebibles virtudes.”

Después de haber oído estas palabras, allí y entonces, el Bodhisattva Esencia de Virtud adquirió esa absorción meditativa sentado en su asiento. Repentinamente vio a aquellos infinitos Budas y conoció todos sus poderes, virtudes, y medios hábiles. Con el poder de este samadhi, el también fue capaz de domar a los seres del mismo modo. Además, los Bodhisattvas de aquella asamblea, que eran tan numerosos como las arenas de Cien Ríos Ganges, cada uno de ellos obtuvieron diversos tipos de samadhis, paciencias, y alcanzaron diferentes Bhumis[25].

El Bodhisattva Avalokiteshvara y otros Grandes Bodhisattvas que moran en el Décimo Bhumi, debido a todas las meritorias virtudes y las maravillosas prácticas que ellos han perfeccionado, han adquirido este samadhi hace muchos eones. Ellos también pueden reunir todos los eones y aglutinarlos en un solo instante, de almacenar infinitos mundos dentro de un solo átomo, de interpenetrar todos los mundos con un solo pensamiento, y de liberar a innumerables seres sin esfuerzo porque pueden manifestar las Actividades de un Buda a voluntad. Por ello, aunque ellos escuchen ahora este Dharma, ellos no hacen ya más progresos. Lo mismo que una botella llena de agua colocada bajo la lluvia, en la que no hay espacio para una sola gota de lluvia, así son dichos Bodhisattvas.

En aquel tiempo, el Bhagavan, en este samadhi, emitió desde Su entrecejo[26] la luz llamada “La Gran Proyección”. Todos los Bodhisattvas que tenían que hacer sus prácticas con esfuerzo porque aún no habían alcanzado el décimo Bhumi en el Sendero del Bodhisattva, una vez que fueron tocados por esa luz, inmediatamente vieron innumerables Campos de Buda en las puntas de los cabellos en el espacio, al igual que los Campos de Buda en las partículas de polvo. De la misma forma en la que uno puede ver las semillas de mostaza blancas dentro una jarra de cristal, idénticamente esos Bodhisattvas veían claramente todos los Campos de Buda contenidos en las partículas polvo. También veían a todos los Budas en esos mundos. En el cuerpo de un Buda, ellos veían a todos los Budas.

Todos y cada uno de los Budas tiene innumerables nombres para beneficio de todos y cada uno de los seres. Pensamiento tras pensamiento, El de forma espontánea y naturalmente aparece en cada Campo de Buda y alcanza la Insuperable, Completa y Perfecta Iluminación. Por analogía, una Joya que Otorga los deseos colocada en lo alto de un estandarte cilíndrico alto, de forma natural derrama la lluvia de los diversos tipos de tesoro de acuerdo a los deseos de los seres, para satisfacerlos, Similarmente, los Tathagatas muestran su realización de la Insuperable, Completa y Perfecta Iluminación, y naturalmente liberan a innumerables seres.

En cada mundo, todos los seres son diferentes, pero ellos no se obstruyen unos a otros. Cada uno de ellos es como alguien que está viajando a través del espacio gracias a los poderes transcendentales, y que no es obstruido por montañas, ríos, y precipicios. ¿Por qué? Porque todos los viajes de la vida son como espejismos. No son sólidos.

Tras haber sido testigos de todas esas proyecciones, todos los Bodhisattvas se vieron físicamente presentes en todos los Campos. Con un pensamiento, ellos vienen ante todos y cada uno de los Budas, y respetuosamente les hacen ofrendas y mantienen a esos Budas durante un eón, dos eones, tres eones, hasta llegar a cientos, miles de eones; o durante la duración de un pensamiento, o durante un instante, o la fracción de un instante. Ellos pueden oír que cada Tathagata está explicando las Puertas de las Perfecciones y los dharanis, o que explica los diversos Bhumis de los Bodhisattvas. O ellos lo ven mostrando poderes espirituales, tales como el reunir todos los eones dentro de un solo pensamiento. Percibiendo esas demostraciones como algo extraordinario y raro de encontrar, cada uno de ellos tuvo este pensamiento: “¿Cómo hizo el Bhagavan, quien posee una supremamente poderosa virtud, hacerme adquirir en un solo instante mi mérito y las raíces de virtud, las cuales necesitan de innumerables eones para su adquisición, y posibilitarme el dominar tan rápidamente el gran, y supremamente poderoso poder espiritual de la absorción meditativa del Inconcebible Estado de los Tathagatas?”

Entonces el Bodhisattva Esencia de Virtud, para beneficiar a los seres, preguntó acto seguido al Bodhisattva Samantabhadra: “Para aquellos que quieran alcanzar este samadhi, ¿Qué tipo de mérito, generosidad, y sabiduría es necesario que acumulen?”

Entonces el Bodhisattva Samantabhadra, quien en todas las Tierras Puras de las diez direcciones muestra el logro de la Perfecta Iluminación y la transformación de los seres, dijo al Bodhisattva Esencia de Virtud: “Hijo del Buda, para realizar esta absorción meditativa, primero uno debería de acumular mérito y desarrollar las raíces de virtud. Esto es, uno debería de hacer de forma persistente ofrendas al Buda, el Dharma y la Sangha[27]; al igual que a los padres de uno[28]. Uno debería de auxiliar a todos aquellos que son pobres, que están angustiados, sin ayuda, sin hogar, y a los seres sintientes dignos de compasión[29], y no abandonarlos nunca. Uno no debería de ser egoísta incluso a costa de su propio cuerpo y carne. ¿Por qué? Porque aquellos que hacen ofrendas al Buda conseguirán un gran mérito. Ellos realizarán rápidamente la Insuperable, Completa y Perfecta Iluminación, y hará posible el que los seres puedan alcanzar la paz y la felicidad. Aquellos que hacen ofrendas al Dharma verán cómo se incrementa su sabiduría y verificarán el Dharma con facilidad; tendrán una comprensión correcta de la naturaleza verdadera de todos los fenómenos. Aquellos que hacen ofrendas y sostienen a la Sangha adquirirán un mérito y sabiduría inmensurable como provisiones requeridas para la realización de la Iluminación de un Buda.

Aquellos que hacen ofrendas y sostienen a los padres, monjes, maestros y otros seres en el mundo, de quienes ellos han recibido beneficios, y de cuya amabilidad han dependido, deberían de recordar el devolver esa amabilidad con ofrendas dobladas. ¿Por qué? Porque aquellos que conocen la gratitud, aunque aún estén en el ciclo del nacimiento y de la muerte, mantendrán intactas sus raíces de virtud. Aquellos que no conocen el agradecimiento han arruinado sus raíces de virtud y han desarrollado un mal karma. Por lo tanto, los Tathagatas elogian al agradecido y reprueban al desagradecido, y ellos siempre rescatan del sufrimiento a los seres estando movidos por la simpatía.

Además, los Bodhisattvas nunca van hacia atrás debido a la fuerza de sus raíces de virtud. Si existen aquellos que pueden acumular mérito con diligencia, si se acuerdan constantemente de devolver la amabilidad, y tienen compasión hacia los seres, entonces la Iluminación estará pronto en sus manos. Deberíamos de saber que el Buda dice: “Aquellos que pueden cultivar esos tres campos afortunados con ofrendas, desarrollarán inmensurables raíces de virtud.”

Esencia de Virtud, has de saber que los Bodhisattvas a continuación deberían de plantar una vasta semilla, la cual germinará en los brotes de esta absorción meditativa y con el tiempo será el soporte de la fruta de la Iluminación. ¿Cómo planta uno esta semilla? Específicamente, uno debería de hacer ofrendas de forma respetuosa de diversos tipos de guirnaldas maravillosas, de perfumes sólidos, incienso en polvo, y música instrumental a los Budas del presente, o a imágenes de un Buda. Uno debería de desarrollar este pensamiento: “Como se dijo antes, uno debería de ver a los Budas con sus inconcebibles poderes y su séquito de multitudes de Bodhisattvas en cada uno de los innumerables mundos que hay en las puntas de los cabellos a través de todo el espacio, al igual que todos los innumerables mundos contenidos en las partículas de polvo. Yo ahora, con absorción correcta y con concentración en un solo punto, hago ofrendas a todos los Budas en todas sus asambleas. Si yo hago ofrendas a la naturaleza del Dharma de un Buda, yo en efecto estoy haciendo ofrendas a la naturaleza del Dharma de todos los Budas. Si yo hago ofrendas a un Tathagata, yo en realidad estoy haciendo ofrendas a todos los Tathagatas. Si por virtud del poder espiritual de cada uno de esos Budas, yo también puedo contener varios eones dentro de un pensamiento, entonces yo también he hecho ofrendas a todos los Tathagatas durante todos esos eones; si los seres creen y entienden esta Enseñanza para plantar la semilla vasta, ellos serán capaces de adquirir esta inmensurable absorción meditativa del Inconcebible Estado de los Tathagatas. Por lo tanto, buen hombre, uno debería de seguir esta enseñanza haciendo ofrendas todos los días.

También uno debería de prestar obediencia  a los Budas, porque incluso con obedecerlos una sola vez, ello será causa para que la semilla germine en el brote de este samadhi. Además, uno debería de regar la semilla con la práctica persistente de la caridad, observando los preceptos, haciendo los grandes votos, y desarrollando la sabiduría.

Cuando los Bodhisattvas practican la caridad, con el propósito de regar la semilla de esta absorción meditativa, ellos no deberían de discriminar entre los campos afortunados, ni entre si son parientes o enemigos, buenos o malos, ricos o pobres, si observan o quiebran los preceptos. El también debería de tener este pensamiento: “Aunque mis limosnas dadas al rico no sean de utilidad para él, aún así yo debería de seguir practicando la generosidad.”

Los Bodhisattvas deberían de observar los preceptos con pureza. Cuando ellos ven a aquellos que violan los preceptos, deberían de sentir gran compasión hacia ellos, en lugar de llegar a estar disgustados o enfadados.

Los Bodhisattvas deberían de hacer fervientemente grandes votos para alcanzar la Iluminación[30], diciendo: “Con un pensamiento tras otro, a través de todos los mundos que hay en las puntas de los cabellos a través del espacio, e incluso a través de todos los innumerables mundos contenidos en las partículas de polvo que hay en todos los Campos de Buda, yo tomo la determinación de alcanzar la Completa y Perfecta Iluminación y de girar la maravillosa Rueda del Dharma para liberar a los seres. Yo no seré diferente del presente Bhagavan, el Buda Vairocana. Sin esfuerzo alguno, yo abarcaré innumerables eones con un solo pensamiento. Yo proyectaré en cada uno de estos mundos las majestuosas Actividades de los Budas, quienes son tan numerosos como las partículas de polvo en los Campos de Buda. Cada una de mis inconcebibles acciones liberará a seres tan numerosos como las arenas del Ganges, posibilitando que dejen sus sufrimientos atrás. Yo no descansaré nunca, incluso aunque el dominio del espacio y el reino de los seres lleguen a un final.”

Hijo del Buda, ¿Cuál es el significado de “estar cultivando la sabiduría”? ¡Escucha con atención! Te lo explicaré ahora. Si entre los buenos hombres y las buenas mujeres están aquellos quienes, buscando la Insuperable Iluminación, toman la determinación de realizar este samadhi, ellos deberían de cultivar en primer lugar la sabiduría puesto que este samadhi surge de la sabiduría.

Para cultivar la sabiduría uno debería de apartarse del hablar falsedades, del habla frívola, de las murmuraciones que causan disensión, y de todas aquellas cosas inútiles que son causa de distracción. Puesto que uno despierta su gran compasión hacia los seres, uno debería de controlar su mente no dejándola que esté contaminada o distraída.

Uno debería de ir a un lugar santificado a ver una imagen de un Buda, cuyo cuerpo es de color dorado o de oro fundido, que posee todas las marcas físicas de un Buda. En su halo uno debería de ver a innumerables Budas manifestados mágicamente, quienes se sientan en orden alrededor, y están en samadhi. Ante esta estatua del Buda uno debería de postrarse a sus pies y generar este pensamiento: “Yo he oído que innumerables Budas están presentes ahora en los mundos de  las diez direcciones, tales como el Buda Realizando Todo el Significado, el Buda Amitabha, el Buda Ratnaketu, el Buda Akshobya, el Buda Vairocana, el Buda Ratnachandra, el Buda Ratnaprabha, y otros Budas.”

Entonces debería de generar una devoción sincera y estima hacia esos Budas, y desarrollar una fe pura. Uno debería de contemplar la estatua del Buda como el verdadero cuerpo de un Tathagata apareciéndose ante uno. Con gran estima y reverencia, uno debería de observar la estatua con atención unipuntual, arriba y abajo, sin estar distraído.

Entonces uno debería de ir a un lugar apartado y solitario, sentarse de forma adecuada, y visualizar que ese Buda está frente a uno con un tamaño de un codo de longuitud. Uno debería de enfocar su mente en la imagen, no perdiéndola. Si se llega a perder,  uno debería de volver a observar otra vez la estatua del Buda. Conforme uno la está observando, la estima y la veneración surgen en la mente, como si un Buda vivo estuviera físicamente presente ante uno. La visión es tan vívida que uno no puede entender por más tiempo que sea tan solo una estatua. Después de observarla, uno debería de hacer diversos tipos de ofrendas, tales como guirnaldas maravillosas, polvo de incienso, y perfumes sólidos; y debería de circunvalarla hacia la derecha. Uno debería de colocar con atención unipuntual la imagen de ese Bhagavan frente a uno, y entonces deberíamos de pensar:”El Buda Bhagavan, quien lo ve todo, quien lo oye todo, y quien conoce todo, conoce mi mente completamente.” Uno debería de reflexionar repetidamente de esta forma.

Tras haber tenido éxito en la visualización de ese Buda, uno debería  volver un lugar apartado y solitario, y colocar la imagen ante uno, no perdiéndola. Con una mente centrada tan solo en ello, uno debería de esforzarse en esta práctica durante 21 días. Aquellas personas con acumulación de mérito verán entonces que el Tathagata aparece ante ellos. Aquellos que tienen obstrucciones debido a los malos karmas provenientes de las vidas pasadas no serán capaces de verlo. No obstante, si ellos se aplican con una atención unipuntual, sin abandonar o sin seguir otros pensamientos, entonces pronto serán capaces de ver a ese Buda. ¿Por qué? Cuando uno está buscando la Insuperable Iluminación, si uno concentra su mente en un único objeto virtuoso, nada será imposible de realizar. Al contrario, si uno se involucra tímidamente en su práctica abandonando una y otra vez, uno será incapaz de liberarse, y mucho menos de liberar a los demás seres. Si uno encuentra una forma verdadera como esta para alcanzar la Iluminación rápidamente, pero no puede entrenarse diligentemente en ella, entonces uno solo es una carga pesada para la tierra.

Por analogía, si uno bebe el agua del gran océano en el cuenco de sus manos, entonces en efecto ha bebido el agua de todos los ríos que hay en Jambudvipa[31]. Lo mismo es verdad para los Bodhisattvas. Si ellos pueden entrenarse en este Océano de Iluminación, entonces en efecto ellos ya se han entrenado en todos los samadhis, paciencias, Bhumis, y dharanis. Por lo tanto, uno debería de entrenarse de forma persistente con diligencia, apartándose de la pereza o de la disipación. Uno debería de enfocar su mente en un solo pensamiento para ver a un Buda apareciendo ante uno.

Durante este entrenamiento, cuando uno ve un Buda por primera vez, uno puede preguntarse: “¿Es este un Buda real, o solo una representación?” Si uno sabe que lo que está viendo es un Buda real, entonces uno debiera de caer de rodillas ante el Buda y juntar sus manos reverentemente.

Uno debería de recordar la inmensurable e inconcebible virtud de todos los Budas que están en todos los mundos que hay en las puntas de los cabellos en el espacio, y en las virtudes de todos los Budas que están en todos los mundos que hay en las partículas de polvo, y entonces uno debería de decir: “Con un gran amor lleno de amabilidad y compasión, el Buda ha venido ante mí. Yo solo ruego que el Bhagavan me exponga la Enseñanza sobre el samadhi del Inconcebible Estado de los Tathagatas”. Si uno escucha atentamente todo lo que es dicho por ese Tathagata, uno debería de creerlo con convicción, sin que surjan dudas. Entonces, de esta forma, uno obtiene este samadhi.

Si uno es incapaz de solicitar enseñanzas debido a las obstrucciones de los karmas del pasado, entonces uno debería de reflexionar en que todos los fenómenos son como ilusiones, espejismos, visiones distorsionadas, reflejos, imágenes, y sueños. A través de la contemplación de la vacuidad de la naturaleza de los fenómenos, uno llegará a esta comprensión: “El Tathagata sabe que todos los fenómenos son como ilusiones o sueños. La verdadera naturaleza del Tathagata no es ni una ilusión, ni un sueño, sino que es como el cielo abierto. Sin embargo, con Su sabiduría y compasión puede aparecer frente a mí. Yo deseo que El emita para mí la luz azul de la gran compasión para poner fin a mi sufrimiento.” Acto seguido, ese Buda emitirá desde la urna situada en Su entrecejo un rayo de luz llamado “La Llama Verde”. Tan pronto como la luz brille en uno, todo su sufrimiento será extinguido. Uno adquirirá inmediatamente la Paciente Luz del Dharma por la concentración, y será capaz de consumar innumerables samadhis. Durante la séptima noche, uno soñará que ese Tathagata le otorga a uno la profecía del logro de la Insuperable, Completa y Perfecta Iluminación.

Si uno sabe que lo que está viendo es una imagen, entonces uno debería de reflexionar en que los Budas y los seres son como imágenes, sin ninguna substancia real. Son vistos de acuerdo a nuestras percepciones. Con la comprensión de que los Tathagatas son como ilusiones, como conjuraciones hechas por un mago, como sueños y espejismos, entonces uno ve a un Buda apareciendo naturalmente ante uno como si fuera un sueño, no como algo que pueda ser aprehendido.

Un Tathagata no nace y sin embargo aparece como nacido. El no muere, y sin embargo puede desaparecer. El nunca se marcha, y sin embargo parecer irse. El no es consciencia, y sin embargo manifiesta conocimiento. El no está gobernado por la causalidad, y sin embargo manifiesta procesos dependientes de causas y condiciones. El está más allá de las palabras, y sin embargo expone el Dharma. El no es ni un ego, ni un ser vivo. El no es ni un ser sintiente, ni un ser que crece debido a la alimentación. El nunca transmigra en la Existencia Cíclica[32]. El no percibe nada, ni tampoco actúa. El no es un conocedor, ni confía en la comida. El no es los cinco agregados, ni tampoco algo dentro de ellos, y sin embargo manifiesta los cinco agregados. De la misma forma manifiesta los doce campos[33] y las dieciocho esferas[34].

Todo es ni existencia, ni no existencia. Por lo tanto, los Budas y todos los fenómenos son verdaderamente iguales, con la misma apariencia única[35]. Lo mismo que los espejismos y demás, los seres, los Budas, y los mundos, todos ellos están en la mente de cada uno, todos ellos son manifestaciones de la consciencia y percepciones de uno. En la verdadera realidad[36], las formas proyectadas por la consciencia y la percepción no existen.

Un Tathagata está apartado de la consciencia y la percepción. Por lo tanto, uno no debiera de verlo a través de una imagen, sabiendo que esa imagen está producida por las percepciones de uno. Esto es verdad incluso para todos los Budas reales que hay en todos  los mundos en las puntas de los cabellos en el espacio, quienes son iguales y no son diferentes del cielo abierto. Si uno diferencia, uno verá un Buda; si uno no diferencia, entonces no lo verá. Es la mente de uno la que forma los Budas. Aparte de la mente de uno, no hay Buda. Esto es verdad para todos los Budas del pasado, presente, y futuro, cuya existencia depende de la mente de uno.

Bodhisattva, si uno entiende que todos los Budas y todos los fenómenos son los que dan una medida de la propia mente, uno obtendrá la Paciencia en el Estar Acorde (con la Verdad). Uno puede incluso ascender al primer Bhumi. Después de la muerte, uno renacerá rápidamente o bien en la Tierra Pura de Abrazando la Alegría, del Buda  Akshobya, o en la Tierra Pura del Gozo Último del Buda Amitabha. Allí uno verá constantemente al Tathagata, lo servirá, y le hará ofrendas.”

Entonces el Bodhisattva Esencia de Virtud preguntó al Bodhisattva Samantabhadra: “Si hay seres que han oído esta Puerta del Dharma, si han aceptado y sostenido, leído y recitado, copiado o explicado este Sutra, ¿Cuánto es el mérito que adquirirán?

El Bodhisattva Samantabhadra dijo: “¡Hijo del Buda, escucha con atención! Supón que hay alguien que puede retirar a todos los seres que hay en los Tres Reinos de la Existencia y les hace posible el abandonar el ciclo del nacimiento y la muerte, convirtiéndose en Arhats. Entonces a cada uno de esos Arhats, durante un periodo de cien eones, uno les hace diversos tipos de ofrendas con un gran respeto, ofreciéndoles maravillosos vestidos celestiales, alojamiento, comida y medicinas. Además, después de su Paranirvana, uno erige para cada uno de ellos una estupa hecha con los siete tesoros y respetuosamente les hace ofrendas. Ahora supón que alguien observa sus preceptos con total pureza durante cien eones, o que cultiva la paciencia, diligencia, y la concentración meditativa. Aunque todos los mencionados anteriormente adquieren un mérito inmensurable, no es superior al de aquel que tras haber oído esta Puerta del Dharma, la estima, cree, y acepta, no pensando nunca mal de ella. El mérito de este último supera todo el mérito de los anteriormente mencionados. Este obtendrá rápidamente la Perfecta Iluminación.”

Inmediatamente después de esto, innumerables Budas en todos los mundos de las diez direcciones se manifestaron y alabaron al Bodhisattva Samantabhadra: “¡Muy bien! ¡Muy bien! Hijo del Buda, indudablemente es como dices.”

Entonces el Tathagata Sakyamuni emitió una infinita radiación de colores de su cara, iluminando todos los rincones en los Tres Reinos de la Existencia. Cayó una lluvia de diversas clases de flores, sonaba una música maravillosa sin que nadie la tocara, y la tierra tembló ligeramente.

En el medio de Su irradiación, el Buda habló en verso:

“Si la mente de uno es pura después de oír este Dharma,

Uno obtendrá los Bhumis, samadhis, y dharanis;

Al igual que los preceptos, paciencias, y el dominio de los poderes transcendentales.

 

Uno obtendrá rápidamente la Insuperable Iluminación de un Buda,

Y girará la maravillosa Rueda del Dharma como nunca antes.

 

Lo mismo que los Budas del pasado,

Uno también podrá reunir muchos eones en un solo pensamiento

Y proyectar universalmente la proyección de innumerables mundos

En una partícula de polvo.

 

Incontables seres están hundidos en los Tres Reinos.

Cargando con las aflicciones y el sufrimiento,

Enredados en las visiones erróneas, han perdido el camino correcto.

Pensamiento tras pensamiento, uno los liberará a todos ellos.

 

Debido a que el Bodhisattva Samantabhadra había pasado a través de esta Puerta del Dharma hace mucho tiempo, cuando él estaba hablando a las multitudes, miles de kotis de dioses y de humanos fueron liberados del sufrimiento. Ellos nunca se volverán atrás de su determinación de alcanzar la Insuperable, Completa y Perfecta Iluminación. El Bodhisattva Esencia de Virtud y los otros bodhisattvas, dioses, dragones, asuras, y otros presentes en la gran asamblea se regocijaron grandemente. Todos ellos creyeron, aceptaron, y con reverencia practicaron las Enseñanzas.

 

 

 

 

Trad. al castellano y anotado por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso. Editado a 15-3-1014.

 



[1] Bodhimanda.
[2] El que Contempla los Sonidos del Mundo.
[3] El Glorioso Gentil.
[4] Esencia de la Tierra.
[5] Esencia del Espacio.
[6] Esencia del Diamante.
[7] Mano de Joya.
[8] Gran Sabiduría.
[9] Bondad Universal.
[10] Una unidad de medida de la India antigua que expresa una cantidad incalculable, suele dársele el valor de un billón.
[11] Oyentes, discípulos del Buda que siguen el Vehículo Inferior o Hinayana.
[12] Honrado por Todo el Mundo.
[13] Dhyana.
[14] Absorción meditativa..
[15] Lámpara Ardiendo.
[16] Buda-karya.
[17] El Gran Ser.
[18] Arya.
[19] Demonios.
[20] Anuttara-samyak-sambodhi.
[21] Kalpas.
[22] Kshana.
[23] Pretas.
[24] Dharmadhatu.
[25] Los distintos Niveles de los Bodhisattvas, que en un número de diez, suponen las distintas etapas sucesivas en el camino hacia el Despertar.
[26] Urna.
[27] Los tres constituyen el primer campo de mérito, donde las raíces de virtud plantadas dan el mayor fruto.
[28] Los padres de uno, junto con los maestros que por ejemplo te han aprendido a leer, constituyen el segundo campo de mérito.
[29] Los menesterosos, enfermos, y los animales constituyen el tercer campo de mérito.
[30] La generación del pensamiento de la Iluminación o bodhicitta.
[31] Nombre budista para la antigua India.
[32] Samsara, esto es, el Tathagata tampoco es un ser en el estado intermedio entre la muerte y el renacimiento.
[33] Ayatanas.
[34] Dhatus.
[35] La Vacuidad.
[36] Talidad.

lunes, 10 de marzo de 2014

Sutra "Reuniendo Testigos con Cien Postraciones"



Sutra “Reuniendo Testigos con Cien Postraciones.”
 
 
Trad. UPASAKA LOSANG GYATSO.
 

 

 

 

 


Sutra “Reuniendo Testigos con Cien Postraciones.”

Catálogo Tohoku 267, del Kangyur de Degé. Vol. 68, folios 1b-5b.

 

Traducido por el Grupo de Traducción Sakya Pandita, una división de Tsechen Kunchab Ling.

 

Resumen.

El Sutra “Reuniendo Testigos con Cien Postraciones” es ampliamente conocido como el primer Sutra en llegar a Tibet, mucho antes de que Tibet se convirtiera en una nación budista, durante el reinado del rey tibetano Lha Thothori Nyentsen. Escrito para ser recitado como práctica personal, comienza con 108 postraciones y alabanzas a los muchos Budas de las diez direcciones y de los tres tiempos, a las doce categorías de escrituras contenidas en el Tripitaka, a los bodhisattvas de las diez direcciones, y a los Arhats discípulos del Buda. Después de hacerles ofrendas, de confesar y purificar las negatividades, y de hacer oraciones aspirando a la realización de acciones virtuosas durante todas las vidas, el texto incluye recitaciones de los votos de refugio en las Tres Joyas, y de generación del pensamiento de la Iluminación[1]. El texto concluye con el regocijo ante las virtudes de los Seres Iluminados, una petición para que los Budas otorguen una profecía sobre el logro de la Iluminación, y la aspiración a pasar desde esta vida a un estado de Dharma puro.

Reconocimientos.

Este Sutra ha sido traducido del tibetano al inglés por el Grupo de Traducción Sakya Pandita, una División de Tsechen Kunchab Ling, con la colaboración del Venerable Khenpo Kalsang Gyaltsen, y la Reverenda Drª Chodrung-ma Kunga Chodron, en 2010.

Introducción.

El Sutra Reuniendo Testigos con Cien Postraciones, es ampliamente conocido y reverenciado como uno de los primeros textos budistas en llegar a Tibet, llegando durante el siglo tercero de acuerdo a la datación hecha por los historiadores tibetanos; o durante el siglo quinto, de acuerdo a eruditos Occidentales tales como Hugh Richardson y Erik Haarh. En cualquier caso, esto sucedió mucho antes de que la gente de Tibet llegara a ser budista, o de que hubiera un lenguaje escrito. Esta circunstancia es substanciada tanto por el colofón del texto como por Butön, en su obra Historia del Budismo en India y Tibet.  El la traducción de esta obra de Butön, hecha por Obermiller, se cuenta:

“Como el número 26 de esta línea (que comenzó con el primer rey tibetano, Nyathi Tsenpo) apareció el Rey Thothori Nyentsen. Cuando este último tenía la edad de 16 años, y estaba morando en la cúspide del Palacio de Yam-bu-la-gan,  cayó un cofre del cielo, y cuando fue abierta su tapa, se encontraron dentro el Sutra Karandavyuha, los Cien Preceptos Concernientes a la Veneración[2]; y una caitya[3] de oro. El cofre recibió el nombre de “Auxiliador Misterioso”, y fue venerado por el rey. Este último llegó a vivir 120 años, y llegó a ser testigo del amanecer de la Suprema Doctrina; hasta ese momento, el reino había sido gobernado por los Bon-pos.  En un sueño que tuvo este rey le fue profetizado que en la quinta generación se llegaría a conocer el significado de esos textos sagrados que él había obtenido milagrosamente.”

Aunque el texto es probable que haya llegado a Tibet no más tarde el siglo quinto, no fue traducido durante varios siglos, puesto que ni tan siquiera había una escritura para la lengua tibetana.  No fue  traducido al menos hasta mediados del siglo séptimo, inmediatamente después de que fuera desarrollado el leguaje escrito tibetano. Por tanto, Reuniendo Testigos con Cien Postraciones puede ser no solo la primera escritura budista en llegar a Tibet, sino que también estuvo entre las primeras en ser traducidas y escritas en la nueva escritura tibetana.

Aunque la introducción del propio texto no indica desde que idioma fue traducido, y el colofón no dice quien fue el que lo tradujo por primera vez; tanto Butön como Mangthö Lhundrup Gyatso, dicen que este texto fue traducido por primera vez por Tommi Sambota, el famoso erudito tibetano de quien se dice que desarrolló el alfabeto tibetano y el sistema de escritura en los alrededores del año 650 de la Era Común, y quien también tradujo varios textos desde el sánscrito. Por ello bien pudiera haber sido uno de los primeros textos en ser escritos en el recientemente desarrollado sistema de escritura tibetano.

Tradicionalmente  se dice que Tommi Sambota había estado activo como erudito y traductor durante el tiempo en el que el Palacio de Potala y el Templo de Jokhan estaban siendo construidos en Lhasa. Butön sugiere que este texto tiene que haber sido leído o estudiado por el primer Gran Rey del Dharma tibetano, Songtsen Gampo.

Tal como explica Butön:

“Uno de los descendientes del Rey Thothori Nyentsen nació en el año de la Vaca de Fuego, y recibió el nombre de Thide Songtsen, y más tarde llegaría a ser conocido como Songtsen Gampo. Cuando contaba con trece años de edad ascendió al trono, y reunió bajo su poder a todos los pequeños jefes de las tierras fronterizas, quienes le ofrecieron sus regalos y le enviaron mensajes de sumisión.

Como en aquel tiempo no existía la escritura en Tibet, el hijo de Anu, de la tribu Tommi, quien más tarde llegaría a ser conocido como Tommi Sambota fue enviado junto con dieciséis compañeros a India, para estudiar el arte de la escritura. Después de haber estudiado con el Pandita Devavidyasimha, ellos dieron forma, conforme al idioma tibetano, a un alfabeto que consistía en 30 consonantes y 4 vocales. A la forma de las letras se les dio un parecido con los caracteres de la escritura de Cachemira. Después de que este alfabeto hubo sido formado definitivamente en el templo de Maru, en Lhasa, Tommi compuso 8 obras sobre escritura y gramática, y el rey estuvo en reclusión durante 4 años estudiándolas. Entonces el Sutra Karandavyuha, los 100 Preceptos, y el Sutra Ratnamegha fueron traducidos al tibetano.

Pese a que su contenido no es citado con profusión en las referencias a las escrituras, y a que no hay ningún comentario sobre ello en el Tengyur, Reuniendo Testigos con Cien Postraciones, tiene una gran importancia histórica y religiosa. Incluso hoy, el guardar una copia de este texto se dice que bendice al edificio en el que está guardada, otorgando protección contra los obstáculos. Debido a su estatus como primer texto budista en llegar a Tibet, ha sido venerado durante siglos como el comienzo auspicioso del Dharma en Tibet.

Esta traducción al inglés está basada en la versión del Kangyur de Degé, haciendo referencia a las diferencias encontradas en las distintas versiones del Kangyur, tal como se encuentran en la edición comparativa. Las pequeñas variaciones entre las diferentes versiones del Kangyur suponen cambiar tan solo una o dos palabras de la traducción inglesa, y estas variantes han sido reflejadas en las notas a pie de página.

De acuerdo al Catálogo Tohoku de los Cánones Budistas, no se conoce ninguna versión sánscrita o china de este Sutra.

Reuniendo Testigos con Cien Postraciones incorpora las prácticas centrales del Budismo Mahayana de la postración, ofrenda, confesión, regocijo, refugio, y el pensamiento de la iluminación. También incorpora los nombres de muchos de los más importantes Budas, Bodhisattvas, Discípulos del Buda, y tipos de escrituras que han de ser tenidos como objetos de postración y ofrendas.

Escrito para ser recitado en la práctica personal, el texto comienza con 108 postraciones y alabanzas a los muchos Budas de las diez direcciones y los tres tiempos, a las doce categorías de las escrituras contenidas en el Tripitaka, a los Bodhisattvas de las diez direcciones, y a los Arhats discípulos del Buda. Después de hacerles ofrendas, confesando  y purificando las acciones no virtuosas, y de hacer oraciones de aspiración para realizar acciones virtuosas en cada vida, el texto incluye las recitaciones de los votos de refugio en las Tres Joyas, y de la generación del pensamiento de la Iluminación. El texto concluye con el regocijo en las virtudes de los Seres Iluminados, una petición a los Budas para que otorguen una profecía del logro de la Iluminación, y la aspiración de pasar desde esta vida a un estado de Dharma puro.

Uno de los aspectos difíciles de la traducción de este texto fue el propio título, Reuniendo Testigos con Cien Postraciones, que en tibetano es dpang skong phyag brgya pa. La traducción adoptada aquí difiere mucho de la de Obermiller hecha ya hace mucho tiempo, y que tituló como: Cien Preceptos Concernientes a la Veneración.

La frase dpang skong significa “llamar como testigo”. Es la misma palabra que se utiliza para llamar a un testigo en un juicio. En este contexto, probablemente se refiere a invitar a los Budas y Bodhisattvas de las diez direcciones a ser testigos de las prácticas de Dharma de uno, particularmente de la confesión y purificación de las acciones no virtuosas que están contenidas en este Sutra, como si de una forma ideal esas prácticas de confesión y purificación estuvieran hechas ante la presencia de Seres Iluminados. Tras la confesión, los Budas y bodhisattvas también sirven como testigos de los votos de refugio y del pensamiento de la Iluminación, y del subsecuente regocijo y aspiración a las acciones virtuosas. En cuanto a la frase phyag brgya, significa “cien postraciones” o “cien homenajes”.

Otro aspecto de difícil traducción en este Sutra fue la traducción de los muchos nombres de los Budas, particularmente aquellos nombres compuestos largos. Nosotros hemos vertido los nombres desde el tibetano al sánscrito siempre que ha sido posible siguiendo glosarios y diccionarios fiables tales como el Mahavyutpatti; “El Diccionario  Sánscrito de Budismo” de Edgerton, y el “Diccionario Tibetano-Sánscrito” de J.S. Negi. Cuando no lo ha sido, hemos vertido el tibetano al inglés siguiendo de la forma más ajustada posible la gramática de los nombres compuestos tal como aparecen en el tibetano.

 

 

SUTRA  “REUNIENDO TESTIGOS CON CIEN POSTRACIONES.”

 

Con gran devoción me postro ante cada una de las miríadas de Tres Joyas[4], y ante los Budas y Bodhisattvas y sus séquitos, quienes aparecen y moran en los infinitos, ilimitados mundos de las diez direcciones y de los tres tiempos[5].

 

Me postro ante todos los Budas de las diez direcciones;

Me postro ante el Tathagata Ratnakara, el Buda del Este;

Me postro ante el Tathagata Asokasri, el Buda del Sur;

Me postro ante el Tathagata Ratnarcis, el Buda del Oeste;

Me postro ante el Tathagata Jinendra, el Buda del Norte;

Me postro ante el Tathagata Samadhihastyuttarasri, el Buda del Noreste;

Me postro ante el Tathagata Padmottarasri, el Buda del Sudeste;

Me postro ante el Tathagata Suryamandalapratibhasottamasri, el Buda del Sudoeste;

Me postro ante el Tathagata Chattottamasri, el Buda del Noroeste;

Me postro ante el Tathagata Padmasri, del Buda del Nadir;

Me postro ante el Tathagata Anandasri, el Buda del Zenit.

 

De nuevo, me postro ante el Tathagata, el Buda del Este, Akshobya;

Me postro ante el Tathagata, el Buda del Sur, Ratnasambhava;

Me postro ante el Tathagata, el Buda del Oeste, Amitabha;

Me postro ante el Tathagata, el Buda del Norte, Amoghasiddhi,

Me postro ante el Tathagata, el Buda Alegre Rey Virasena[6];

Me postro ante el Tathagata, el Buda Amitayus;

Me postro ante el Tathagata, el Buda Akshobya;

Me postro ante el Tathagata, el Buda Bhaisajyaguruvaiduryaprabharaja;

Me postro ante el Tathagata, el Buda Salasamkusumitarajendra;

Me postro ante el Tathagata, el Buda Sakyamuni;

Me postro ante el Tathagata, el Buda Ratnasriraja;

Me postro ante el Tathagata, el Buda Samantabhadra;

Me postro ante el Tathagata, el Buda Vairocana;

Me postro ante el Tathagata, el Buda “Rey cuya Fragancia es como un Utpala en Flor”

 

Me postro ante el Tathagata que mora en el “Mundo del Estandarte de la Victoria de Color Azafrán”, el Buda “Bien Domado por la Esencia del Vajra”.

Me postro ante el Tathagata que mora en el “Mundo en el Cual la Rueda del No Retorno ha Sido Proclamada”, el Buda “Cuyo Cuerpo es la Floración de los Lotos de la Ausencia Completa de Dudas”.

Me postro ante el Tathagata que mora en el “Mundo sin Polvo”, el Buda Simha.

Me postro ante el Tathagata que mora en el “Mundo de Iluminación Suprema”, el Buda Ratnashikhin.

Me postro ante el Tathagata que mora en el “Mundo de la Luz Noble”, el Buda Vairocana.

Me postro ante el Tathagata que mora en el “Mundo que es Difícil de Transcender”, el Buda “Cuyo Cuerpo es la Amplia Luz del Dharma Expandiéndose”.

Me postro ante el Tathagata que mora en el “Mundo que es Supremamente Noble”, el Buda “Rey que es la Luz de la Inteligencia que lo Comprende Todo.”

Me postro ante el Tathagata que mora en el “Mundo donde ha Sido Proclamado el Disco que es Como un Espejo”, el Buda “Cuya Mente es como la Luna.”

Me postro ante todos los Tathagatas que moran en el “Mundo de la Gloria de los Lotos”, los espléndidos Budas Nobles.

 

Me postro ante el  Tathagata, el Buda Chandraprabha.

Me postro ante el Tathagata, el Buda Grandemente Hermoso.

Me postro ante el Tathagata, el Buda Rey que es Señor de la Esfera del Mundo.

Me postro ante el Tathagata, el Buda Ojos llenos de Alegría.

Me postro ante el Tathagata, el Buda Sagarasri.

Me postro ante el Tathagata, el Buda Pilar de Oro.

Me postro ante el Tathagata, el Buda Luz de Infinitas Buenas Cualidades.

Me postro ante el Tathagata, el Buda Rey que es Extremadamente Ensalzado por las Preciosas Cualidades que Surgen de Todas las Aspiraciones.

Me postro ante el Tathagata, el Buda Rey de Renombrados Sonidos Melodiosos.

Me postro ante el Tathagata, el Buda Señor del Océano que es la Sabiduría Vajra.

Me postro ante el Tathagata, el Buda Vipasyin.[7]

Me postro ante el Tathagata, el Buda Sikhin.

Me postro ante el Tathagata, el Buda Vishvabhuj.

Me postro ante el Tathagata, el Buda Krakucchanda.

Me postro ante el Tathagata, el Buda Kanakamuni.

Me postro ante el Tathagata, el Buda Kashyapa.

Me postro ante todos los Budas del pasado;

Me postro ante todos los Budas que están morando en el presente;

Me postro ante todos los Budas del futuro;

Me postro ante la gloria de los Bodhisattvas, todos los grandes iluminadores;

Me postro ante el infinito Dharmakaya[8] de los Budas;

Me postro ante todos los Rupakayas[9] en todos los mundos infinitos,

Me postro ante todas las reliquias,

Me postro ante todas las estupas.

 

Me postro ante la categoría de los Sutras, el Sagrado Dharma;

Me postro ante la categoría de los versos melodiosos;

Me postro ante la categoría de las enseñanzas proféticas;

Me postro ante la categoría de los versos medidos;

Me postro ante la categoría de las narraciones especiales;

Me postro ante la categoría de los temas;

Me postro antes la categoría de las narraciones ilustrativas;

Me postro ante la categoría de las parábolas;

Me postro ante la categoría de las narraciones de las vidas pasadas,

Me postro ante la categoría de las escrituras amplias;

Me postro ante la categoría de las enseñanzas maravillosas;

Me postro ante la categoría de las instrucciones finalizadas;

Me postro ante la Cesta del Bodhisattva[10], el tesoro completo del Mahayana;

Me postro ante todas las escrituras de las diez direcciones y los tres tiempos, y ante todo posible método de doma sin excepción;

Me postro ante el dharmadhatu, la indescriptible perfección última;

Me postro ante cada sílaba del Sagrado Dharma, tal como la Madre de los Tathagatas, la Perfección de la Sabiduría[11].

 

Me postro ante los Bodhisattvas, los Grandes Seres, los Iluminadores;

Me postro ante el Bodhisattva del Este, Samantaprabha;

Me postro ante el Bodhisattva de la dirección Sur, Asokadatta;

Me postro ante el Bodhisattva del Oeste, “Inteligencia en la Conducta”;

Me postro ante el Bodhisattva del Norte, Jayadatta;

Me postro ante el Bodhisattva del Noreste, Vijayavikramin;

Me postro ante el Bodhisattva del Sudeste, Padmapani;

Me postro ante el Bodhisattva del Suroeste, Suryaprabha;

Me postro ante el Bodhisattva del Noroeste, Joya Exaltada;

Me postro ante el Bodhisattva del Nadir, Padmottara;

Me postro ante el Bodhisattva del Zenit, Dado por Alegría;

Me postro ante el Bodhisattva, el Señor Avalokiteshvara;

Me postro ante el Bodhisattva Maitreya;

Me postro ante el Bodhisattva Akashagarbha;

Me postro ante el Bodhisattva Samantabhadra;

Me postro ante el Bodhisattva Vajrapani;

Me postro ante el Bodhisattva Mañjushri;

Me postro ante el Bodhisattva Sarvanivaranavishkambin;

Me postro ante el Bodhisattva Kshitigarbha;

Me postro ante el Bodhisattva Vimalakirti;

Me postro ante el Bodhisattva Mahasathama-prapta;

Me postro ante todos los Bodhisattvas, los Grandes Seres, de las diez direcciones y de los tres tiempos.

 

Me postro ante el Noble Shariputra, el más destacado en sabiduría;

Me postro ante el Noble Maudgalyayana, el más destacado en los grandes milagros;

Me postro ante el Noble Ananda, el más destacado en el oír mucho;

Me postro ante el Noble Kashyapa, el más destacado en las buenas cualidades de la disciplina;

Me postro ante el Noble Kaundinya, el más destacado en la devoción a los preceptos;

Me postro ante el Noble Upali, el más destacado en sostener el Vinaya;

Me postro ante el Noble Aniruddha, el más destacado en la  posesión del ojo milagroso;

Me postro ante el Noble Subhuti, el más destacado en las preguntas y respuestas;

Me postro ante toda la asamblea de los Nobles Arhats;

Me postro ante todos los Budas Solitarios[12];

Me postro ante toda la Sangha que mora en las diez direcciones.

 

Que por postrarme con devoción hacia las Tres Joyas, puedan ser purificadas todas las negatividades cometidas; que pueda florecer completamente toda la acumulación de mérito, y que las buenas cualidades especiales  que surgen de los Sutras de cada Bhagavan puedan realizarse.

Me postro ante todas las Tres Joyas en las diez direcciones.

Yo las alabo y glorifico, las sostengo y discierno.

 

Yo hago constantemente ofrendas y venero, sin cesación hasta el final de los tiempos, a las Tres Joyas que no han sido, no están siendo, y no serán nunca abandonadas. Yo hago ofrendas de Dharma, al igual que una serie de ofrendas comparables a lo incomparable, que surge del infinito mérito de los Bodhisattvas, y que son ensalzadas, las más destacadas, sagradas, especiales, nobles, supremas e insuperables, comparable a lo incomparable, y que llenan completamente el mundo de las diez  direcciones. Tras haber ofrecido todo esto, por favor, aceptadlo. Yo os veneraré, honraré, respetaré y complaceré.

No reservando ni lo más mínimo, yo reconozco y confieso las transgresiones y las acciones no virtuosas que contradicen todas las Sagradas Escrituras, y que yo he cometido durante esta vida o mientras vagaba a través de los Tres Reinos[13]desde un tiempo sin principio, a través de infinitos nacimientos; o que yo he hecho que cometan otros, o de lo que me he regocijado cuando otros lo realizaban. Son: las diez acciones no virtuosas de cuerpo, habla, y mente[14] que fueron cometidas bajo la influencia del deseo, enfado e ignorancia; los cinco crímenes atroces[15] y demás. Yo las purifico y disipo, las examino y las rechazo. Yo no ocultaré, no simularé, y no dejaré de reconocerlas. Entonces, en ese momento, todas las negatividades serán purificadas, y todo el mérito será completamente realizado.

A partir de este instante, y hasta que sea alcanzada la esencia de la Iluminación, que en cada una de mis vidas futuras pueda no caer yo en los terribles renacimientos inferiores llenos de obstáculos, tales como el nacer en los tres malos destinos[16], excepto tan solo como emanaciones para beneficio de los demás. Que pueda yo no tener inclinación ni realizar acciones no virtuosas erróneas. Que pueda yo no tener inclinación o acumular las causas del karma y las impurezas. Que tras estar completamente libre de los resultados, tales como el sufrimiento y un cuerpo compatible, que pueda yo no volver a experimentarlos.

Que desde este instante hasta que sea alcanzada la esencia de la Iluminación, que puedan las virtudes de mi cuerpo, habla, y mente continuar de forma tan incesante como un rio. Que en cualquier vida en la que yo pueda nacer, pueda poseer yo una magnifica felicidad y alegría, y conseguir la habilidad y el poder de trabajar para el beneficio de todos los seres. Ese Dharma que es comprendido tan solo por los Tathagatas, esa Talidad la cual causa sin duda alguna la Insuperable Iluminación-que pueda yo comprenderla completamente y sin error, que pueda meditar en ella, que pueda yo ensañárselo sin error a otros, y guiarlos.

Desde este instante hasta que sea alcanzada la esencia de la Iluminación, yo tomo refugio en las Tres Joyas. Yo les ofrezco mi cuerpo, que pueda cada uno de los dotados con la Gran Compasión aceptarlo siempre. Los Budas y los Bodhisattvas de los tres tiempos, quienes están libres de todas las cosas, quienes son comparables a fenómenos sin entidad inherente no comprendidos dentro de los agregados[17], dominios[18], o bases de conocimiento[19], y que son no nacidos desde un tiempo sin principio, generaron el pensamiento de la Iluminación debido a su naturaleza de vacuidad. Por tanto, similarmente, yo, el que es llamado……., también genero el pensamiento de la iluminación desde este momento hasta que la esencia de la Iluminación sea alcanzada. Que pueda yo no perder u olvidar el pensamiento de la Iluminación, y que nunca esté separado de los Nobles maestros espirituales.

Lo mismo que los Budas de los tres tiempos se regocijaron en el mérito insuperable, yo, el que es llamado……., también me regocijo de todo el mérito mundano y del que está más allá del mundo. Puesto la hora de la muerte es algo seguro, que pueda yo entonces contemplar directamente las caras santas de todos esos Budas y Bodhisattvas, y que cuando ellos extiendan sus manos derechas doradas y la coloquen sobre mi cabeza, que pueda yo recibir una profecía. Y que pueda yo morir sin que mi mente esté engañada por las impurezas, con aspiraciones que sean acordes con la ausencia de entidad inherente en los fenómenos, y con el ilimitado pensamiento de la Iluminación.

En resumen: Después de purificar todas las tendencias habituales sin excepción, yo realizaré completamente las dos acumulaciones de mérito y sabiduría. Para lograr el propósito de liberar a todos los seres sin excepción, yo tengo que alcanzar rápidamente la Perfecta Iluminación.

 

 

Esto completa “Reuniendo Testigos con Cien Postraciones”. Como un presagio del surgir del Sagrado Dharma en Tibet, durante el reinado del Rey Lha Thothori Nyamshal, este texto descendió desde el cielo a dentro del Palacio Yumbu Lhakhang. El rey soñó que después de cinco generaciones sería posible entender el significado de este texto. Así comenzó el Sagrado Dharma.

 

 

 

Trad. al castellano y anotado por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso. Editado a 10-3-1014.



[1] Bodhicitta.
[2] Título dado por Obermiller al texto que nos ocupa.
[3] Un relicario semejante a una Stupa, pero que no contiene en su interior reliquias.
[4] Buda, Dharma y Sangha.
[5] Pasado, presente, y futuro.
[6] Uno de los treinta y cinco Budas de la Confesión.
[7] Del Buda Vipasyin al Buda Kashyapa, son los seis Budas predecesores del Buda Sakyamuni.
[8] Cuerpo de la Verdad.
[9] Cuerpos de la Forma.
[10] Bodhisattvapitaka.
[11] Prajñaparamita.
[12] Pratyekabudas.
[13] Reino del Deseo, Forma, y No Forma.
[14] Las tres acciones no virtuosas del cuerpo: matar, robar, mantener una conducta sexual no adecuada; las cuatro del habla: mentir, difamar, insultar, y la charlatanería; las tres de la mente: codicia, malicia, y puntos de vista erróneos.
[15] Matar a la madre, matar al padre, hacer sangre a un Buda, matar a un Digno de Veneración, crear disensión en la Sangha.
[16] Infiernos, fantasmas hambrientos, y animales.
[17] Skandhas, son cinco: forma, sensaciones, concepciones, formaciones kármicas, y consciencia.
[18] Dhatus, son dieciocho: los seis tipos de objetos, las seis facultades correspondientes, y las seis consciencias,
[19] Ayatanas, son doce: los seis tipos de objetos, y las seis facultades correspondientes que sirven como fuente de conocimiento.