lunes, 3 de septiembre de 2012

Sutra de la Perfección de la Sabiduría en 8000 Lineas, Capìtulo 3

CAPÍTULO TRES.
 
REVERENCIA HACIA EL RECEPTÁCULO DE LAS PERFECCIONES, EL CUAL POSEE INMENSURABLES BUENAS CUALIDADES.
 
LAS VENTAJAS MUNDANAS DE LA PERFECCIÓN DE LA SABIDURÍA. (1)
 
El Señor vio que los dioses estaban reunidos y sentados; y que los monjes, monjas, laicos, y laicas estaban reunidos y sentados; y Él habló de esta forma a los dioses: “Mara y su hueste serán incapaces de herir a aquellos que aceptan esta Perfección de la Sabiduría, que la llevan en mente, que la exponen, la estudian, y la difunden. Igualmente, los hombres y los espectros serán incapaces de dañarlos. Ni morirán antes de tiempo. Aquellos dioses que están en el camino hacia la Completa Iluminación, pero que aún no poseen esta Perfección de la Sabiduría, se aproximarán a una persona que lo ha hecho, la escucharán, y también aceptarán, llevarán en mente, expondrán, estudiarán, y difundirán esta Perfección de la Sabiduría.
Una persona que está dedicada a esta Perfección de la Sabiduría, con total certeza, no experimentará el miedo; él ciertamente nunca estará preocupado por el temor- tanto que esté en un bosque, al pie de un árbol, o en una cabaña vacía, o a campo abierto, o en un camino, o en una carretera, o en los bosques, o en el océano.
Los Cuatro Grandes Reyes: Es maravilloso, Oh Señor, que aquellos que han aceptado, que llevan en mente, que exponen, estudian, y difunden esta Perfección de la Sabiduría debieran de disciplinar a los seres en los Tres Vehículos, y que sin embargo no perciban ningún ser. ¡Oh, Señor! Nosotros protegeremos a tal persona.
Sakra, Brahma, y otros dioses similarmente prometieron proteger al seguidor de la sabiduría perfecta.
Sakra: Es maravilloso, ¡Oh, Señor! Que por aceptar, llevar en mente, exponer, estudiar, y difundir esta Perfección de la Sabiduría, uno pueda obtener muchas ventajas incluso aquí y ahora. ¿Cuándo uno acepta la Perfección de la Sabiduría, acepta todas las Seis Perfecciones?
El Señor: Si. Y además, por aceptar, llevar en mente, exponer, estudiar, y difundir la Perfección de la Sabiduría uno obtiene ventajas incluso aquí y ahora. Escucha atentamente, yo te explicaré cuales son.
Dioses: Así sea, Señor.
El Señor: Las riñas, contiendas, y contradicciones de aquellos que se oponen a mi Doctrina simplemente se desvanecerán; las intenciones de los oponentes permanecerán sin cumplirse. Porque es un hecho que para todos los seguidores de la sabiduría perfecta todas esas disputas simplemente se desvanecerán, y no permanecerán. Esta es una ventaja, incluso aquí y ahora.
Hay una hierba llamada Maghi, una cura para todos los venenos. Supón que una víbora, hambrienta, vio a una criatura, y la persigue siguiendo su olor para devorarla, pero si esa criatura fuera a un trozo de terreno de esa hierba, y se queda allí, entonces el olor de esa hierba causaría el que la serpiente se diera la vuelta. Porque la cualidad sanadora de esa hierba es tan poderosa que vence al veneno de la víbora. Así sucede con las riñas, contiendas, y contradicciones a las cuales el seguidor de la sabiduría perfecta está expuesto; son calmadas, son apaciguadas, a través de la cortante llama de la sabiduría perfecta, a través de su poder, de su fuerza, a través de estar impregnado con su poder. Se desvanecerán; y no crecen, ni permanecen. ¿Y por qué? Porque es la sabiduría perfecta la que apacigua todo lo malo- desde la codicia ordinaria hasta el agarrarse al Nirvana- y no lo incrementa. Y los dioses, y todos los Budas, y todos los Bodhisattvas protegerán a este seguidor de la sabiduría perfecta. Esta será una ventaja, incluso aquí y ahora. Y además, el habla del seguidor de la sabiduría perfecta llegará a ser aceptable, suave, mesurada, y adecuada. La cólera y la vanidad no lo vencerán. Porque la sabiduría perfecta lo doma y lo transforma. La cólera y la vanidad no aumentan. Ni la enemistad, ni el deseo de mal están en él, ni siquiera hay tendencia hacia ellos. El permanece atento y amistoso. El reflexionará: “Si yo fomento en mí el deseo de mal, mis facultades se reducirán a pedazos, mis características serán consumidas, y en cualquier caso es ilógico que yo, que me he establecido en el camino hacia la Completa Iluminación, y que quiero entrenarme para ello, estuviera bajo el dominio de la cólera”.
De esta forma, el rápidamente vuelve a conseguir su atención mental.  Esta será otra ventaja, incluso aquí y ahora.
Sakra: ¡Es maravilloso cómo esta Perfección de la Sabiduría ha sido establecida para el control y entrenamiento de los Bodhisattvas!
El Señor: Además, Kausika, si un seguidor de la sabiduría perfecta fuera a entrar en batalla, estando en el frente de batalla, él posiblemente no perdería su vida en ella. Es imposible que el pierda su vida debido al ataque de algún otro. Si alguien lo golpea, con una espada, o con un garrote, o con un terrón de tierra, o con cualquier otra cosa, su cuerpo no puede ser herido.
Porque esta, la Perfección de la Sabiduría, es una gran ciencia; una ciencia sin medida, una ciencia completamente inmensurable, una ciencia insuperable, una ciencia que iguala lo inigualable es esta, la Perfección de la Sabiduría. Porque cuando uno se entrena en esta ciencia, entonces uno no está pensando en perturbar su propia paz, ni tampoco la de otros. El Bodhisattva, el Gran Ser que está entrenado en esta ciencia, alcanzará la Completa Iluminación, obtendrá el conocimiento de la omnisciencia. Esta es otra ventaja, aquí y ahora.
Además, dónde esta Perfección de la Sabiduría ha sido escrita en forma de libro, y ha sido puesta en un lugar alto, y venerada; dónde ha sido aceptada, dónde es llevada en mente, expuesta, estudiada, y difundida, allí los hombres y los espectros no pueden hacer daño, excepto como castigo por acciones pasadas. Esta es otra ventaja, incluso aquí y ahora.
Kausika, lo mismo que aquellos hombres y espectros que han ido a la terraza de la iluminación, o a su vecindad, o en su interior, o al pie del Árbol de la Iluminación, no pueden ser heridos por hombres o espectros, o ser dañados por ellos, o ser poseídos, incluso con la ayuda de animales malvados, excepto como un castigo debido a hechos cometidos anteriormente. Porque en el pasado, en el futuro, y en el presente los Tathagatas generaron su iluminación, ellos promueven en todos los seres y les revelan la intrepidez, la ausencia de hostilidad, la desaparición del miedo. Kausika, así que en el lugar en el que se acepta, lleva en mente, expone, estudia, y difunde esta Perfección de la Sabiduría, en el los seres no pueden ser heridos por hombres o espectros. Porque esta Perfección de la Sabiduría hace que un lugar de la tierra en el que ella esté, se convierta en un santuario para los seres, digno de ser venerado y adorado, en un cobijo para los seres que vienen a él, en un refugio, en un lugar para descansar, y en una ayuda definitiva. Esta es otra ventaja, aquí y ahora.
 
EL CULTO A LA SABIDURÍA PERFECTA COMPARADO CON EL CULTO A LOS BUDAS. (2)
 
Sakra: Supongamos que hay dos personas. Una de las dos, un hijo o una hija del buena familia, ha escrito esta Perfección de la Sabiduría, ha hecho una copia de ella; entonces la pondría en un lugar elevado, y la honraría, la reverenciaría, la veneraría, y la adoraría con flores celestiales, incienso, perfumes, guirnaldas, ungüentos, polvos aromáticos, cintas de tela, parasoles, estandartes, campanas, banderas, con filas de lámparas a su alrededor, y con diversos tipos de veneración. El otro depositaría en una estupa las reliquias del Tathagata que ha ido al Paranirvana; él las cuidará y preservará, las honrará, venerará, y adorará con flores celestiales, incienso, etc, como el anterior. ¿Cuál de los dos, Oh Señor, engendra mayor mérito?
El Señor: Yo te preguntaré sobre este punto, y tu puedes contestar lo mejor que sepas. El Tathagata, cuando ha adquirido y conocido la Completa Iluminación u omnisciencia, ¿En qué prácticas se entrenó para conseguir la omnisciencia?
Sakra: Es porque el Señor se ha entrenado en esta Perfección de la Sabiduría por lo que el Tathagata ha adquirido y conocido la Completa Iluminación u Omnisciencia.
El Señor: Además, el Tathagata no recibe su nombre del hecho de que él ha adquirido una personalidad física, sino del hecho de que ha logrado la omnisciencia. Y esta omnisciencia del Tathagata ha venido de la Perfección de la Sabiduría. La personalidad física del Tathagata, por otro lado, es el resultado de la destreza en los medios hábiles  de la Perfección de la Sabiduría. Y eso llegó a ser un fundamento seguro para que otros alcanzaran la sabiduría de la omnisciencia. Soportado por este fundamento, tiene lugar la revelación de la cognición de la omnisciencia, la revelación del cuerpo del Buda, del cuerpo del Dharma, y del cuerpo de la Sangha. La adquisición de una personalidad física es por tanto la causa del logro de la omnisciencia. Como la base segura de esa cognición, tiene que llegar a convertirse para todos los seres en un verdadero santuario, digno de ser saludado con todo respeto, y de ser honrado, reverenciado, y venerado.
Después de  que yo haya ido al Paranirvana, también mis reliquias serán veneradas. Es por esta razón por lo que la persona que copiase o venerase la Perfección de la Sabiduría, acumularía el mayor mérito. Pues al hacerlo así, él veneraría la sabiduría de la omnisciencia.
El hijo o la hija de buena familia que ha hecho una copia de la Perfección de la Sabiduría, y que la venera, acumulará el mayor de los méritos. Porque adorando a la Perfección de la Sabiduría, él venera la cognición de la omnisciencia.
Sakra: ¡Cómo es posible que estos hombres de Jambudvipa, que no copian esta Perfección de la Sabiduría, que no la aceptan, ni la estudian, ni la veneran, no sepan que el Señor ha enseñado que el culto de la Perfección de la Sabiduría trae grandes ventajas, frutos, y recompensas! ¡Pero ellos no saben esto, no son conscientes de esto! ¡No tienen fe en ello!
El Señor: ¿Qué piensas, Kausika? ¿Cuántos de estos hombres de Jambudvipa están dotados con fe perfecta en el Buda, el Dharma, y la Sangha?
Sakra: Solo unos pocos.
El Señor: Así es, Kausika. Solo unos pocos hombres de Jambudvipa están dotados con fe perfecta en el Buda, el Dharma, y la Sangha. Menos aún entre estos pocos son aquellos que obtienen los frutos del que Entra en la Corriente, y después, del fruto del que Retorna Una Vez, y de quien No Retorna Más. Menos aún son aquellos que obtienen el estado de Arhat. Menos aún alcanzan la iluminación del Realizador Solitario (Pratyekabuddha). Menos aún dirigen sus pensamientos a la obtención de la Completa Iluminación. Menos aún son aquellos que, tras haber dirigido sus pensamientos a la Completa Iluminación, y haber fortalecido ese pensamiento, permanecen además esforzándose con vigor. Menos aún son aquellos que persiguen la meditación en la Perfección de la Sabiduría. Menos aún son aquellos que, discurriendo y esforzándose en la Perfección de la Sabiduría, moran en el estado de irreversibilidad de un Bodhisattva. Menos aún son aquellos que, discurriendo y esforzándose en la Perfección de la Sabiduría, conocerán la Completa Iluminación.
Ahora bien, aquellos Bodhisattvas que se han establecido en el estado de irreversibilidad de un Bodhisattva, y que han conocido la Completa Iluminación, exponen la Perfección de la Sabiduría a otros hijos e hijas de buena familia que lo están intentando desde hace menos, que se entrenan y se esfuerzan en la Perfección de la Sabiduría. Y ellos, por su parte, aceptan la Perfección de la Sabiduría, la estudian, y la veneran.
Por lo tanto, hay incontables seres que dirigen sus pensamientos hacia la iluminación, que fortalecen ese pensamiento de la iluminación, que discurren hacia la iluminación, ¡Y quizá solo uno o dos de  ellos puedan morar en el irreversible estado del Bodhisattva!
Pues la Completa Iluminación es difícil de lograr si uno tiene un vigor inferior, si es perezoso, (si se cree) un ser inferior, si tiene pensamientos, nociones, intenciones, y sabiduría inferior. Así que entonces, si uno quiere conocer rápidamente la Completa Iluminación, él debería de oír y de estudiar infatigablemente y continuamente esta Perfección de la Sabiduría. Pues él comprenderá que en el pasado, cuando era un Bodhisattva, el Tathagata se entrenó en la Perfección de la Sabiduría; que también él debería de entrenarse en ella; que ella es el Maestro.
En cualquier caso, cuando el Tathagata haya desaparecido en el Paranirvana (Nirvana final), los Bodhisattvas deberían dirigirse a esta Perfección de la Sabiduría.
Por consiguiente, Kausika, si alguien construyera, para veneración del Tathagata que ha desaparecido en el Paranirvana, muchas incontables cantidades de estupas hechas con las siete cosas preciosas, encerrando dentro las reliquias del Tathagata, y durante toda su vida la honrara con flores, etc, ¿Sería él entonces, por el poder de ello, capaz de acumular un gran mérito?
Sakra: Lo sería, Señor.
El Señor: Mayor sería el mérito de alguien que creyera verdaderamente en esta Perfección de la Sabiduría, que lleno de fe, confiando en ella, resueltamente absorto en ella, sereno en su fe, con sus pensamientos dirigidos a la iluminación, en sus primeros intentos, la oye, la aprende, la lleva en su mente, la recita y estudia, la difunde, la demuestra, la explica, la expone y repite, ilumina en detalle a otros, no oculta su significado, la investiga con su mente; quien utilizando su sabiduría en su máxima extensión, la examina completamente; quien la copia y preserva, la guarda, de forma que el buen Dharma pueda durar mucho, de forma que la Guía de los Budas no pueda ser aniquilada, de forma que el buen Dharma pueda no desaparecer, de forma que los Bodhisattvas, los Grandes Seres, puedan continuar siendo asistidos puesto que su Guía no dejará de existir, y quien, finalmente honra y venera esta Perfección de la Sabiduría.
El mérito del devoto de la Perfección de la Sabiduría sería mayor comparado, no solo con el de la persona que hubiera construido muchos kotis de estupas hechos de las siete cosas preciosas, encerrando las reliquias del Tathagata. Sería más grande que el mérito de alguien que llenara todo Jambudvipa completamente con dichas estupas. Sería mayor que el mérito producido por todos los seres de un sistema mundial de cuatro continentes, si cada uno de ellos construyera dicha estupa. O igualmente, si todos los seres en un  pequeño macrocosmos de primer orden, o de un macrocosmos mediano de segundo orden, o en un gran macrocosmos de tercer orden, simultáneamente llegaran a convertirse en seres humanos, y entonces cada uno de ellos construyera dicha estupa, y si cada uno de ellos construyera todas esas estupas, y las honrara durante un eón, o lo que queda de un eón; aún el devoto de la Perfección de la Sabiduría tendría un mérito mayor que aquel que resulta de las acciones meritorias de todos aquellos seres que erigen y veneran aquellas incontables estupas.
Sakra: Así es, Oh Señor. Pues la persona que honra a la Perfección de la Sabiduría, en un sentido absoluto honra a todos los Budas del pasado, futuro, y presente en todos los sistemas de mundos, los cuales solo pueden ser comprendidos por la sabiduría de un Buda. Su mérito sería mayor incluso que aquel de los seres de un gran macrocosmos de tres reinos, incontables como las arenas del Ganges, si cada uno de los seres presentes en ellos construyera una estupa, y si cada uno de ellos construyera todas esas estupas, y las honrara durante un eón, o lo que queda de un eón.
 
LA SABIDURÍA PERFECTA, UN GRAN ENCANTO. (3)
 
El Señor: Así es, Kausika. El mérito del devoto de la Perfección de la Sabiduría es mayor que eso; es inmensurable, incalculable, inconcebible, incomparable, ilimitable. Porque de la Perfección de la Sabiduría ha surgido toda la omnisciencia de los Tathagatas; de la omnisciencia ha surgido el culto de las reliquias del Tathagata. Por lo tanto, la acumulación de mérito del devoto de la Perfección de la Sabiduría no guarda proporción con respecto a toda la acumulación de mérito nacida de la construcción de estupas, hechas de los siete materiales preciosos, encerrando las reliquias del Tathagata.
En aquel momento, aquellos cuarenta mil dioses en la asamblea le dijeron a Sakra, el Jefe de los Dioses: “¡Señor! ¡Aceptemos la Perfección de la Sabiduría! ¡Señor, la Perfección de la Sabiduría debería de ser aceptada, recitada, estudiada, y explicada!”
El Señor: Kausika, ¡Acepta la Perfección de la Sabiduría, recítala, estúdiala, y explícala! Pues si los asuras generaran la idea de tener una pelea con los Dioses de los Treinta y Tres, y si tú, Kausika, recuerdas y repites esta Perfección de la Sabiduría, entonces los asuras desecharían esa idea de nuevo.
Sakra: Una gran ciencia es esta Perfección de la Sabiduría, una ciencia sin medida, una ciencia completamente inmensurable, una ciencia insuperable, una ciencia inigualable, una ciencia que iguala lo inigualable.
El Señor: Así es Kausika. Pues gracias a esta ciencia de la Perfección de la Sabiduría, los Budas del pasado han conocido la Completa Iluminación. Gracias a ella, los Budas del futuro la conocerán. Gracias a ella, los Budas del presente la conocen. Gracias a ella, yo la he conocido. Gracias solo a esta ciencia llegan a manifestarse en el mundo las diez formas virtuosas de actuar, las cuatro absorciones meditativas asociadas con los aspectos de la iluminación, los cuatro ilimitados asociados con los aspectos de la iluminación, los cuatro logros sin forma sustentados por los aspectos de la iluminación, los seis súper conocimientos  asociados con los aspectos de la iluminación, en resumen, las ochenta y cuatro mil enseñanzas del Dharma, la sabiduría del Buda, el conocimiento del Sí Mismo, la inconcebible sabiduría.
Pero cuando no hay Tathagata en el mundo, entonces es el Bodhisattva, -dotado con la destreza en los medios hábiles como un resultado del haber escuchado en el pasado (cuando había Budas) la Perfección de la Sabiduría, lleno de compasión hacia los seres, viniendo a este mundo debido a la compasión-, quien propicia en el mundo las diez formas virtuosas de actuar, las cuatro absorciones meditativas como disociadas de los aspectos de la iluminación, etc, hasta los cinco súper conocimientos disociados de los aspectos de la iluminación. Lo mismo que gracias al disco de la Luna, todas las hierbas, estrellas y constelaciones son iluminadas de acuerdo a su poder y fuerza, así, después de que el Tathagata haya muerto, y su buen Dharma haya desaparecido, en ausencia de los Tathagatas, cualquier forma de vida rigurosa, recta, excepcional, o virtuosa que es concebida y manifestada en el mundo, todo eso ha venido del Bodhisattva, ha sido traído por él, se ha difundido a partir de su destreza en los medios hábiles. Pero la destreza en los medios hábiles de los Bodhisattvas debería de conocerse como habiendo provenido de la Perfección de la Sabiduría. Además, aquellos que estén dedicados a la Perfección de la Sabiduría, deberían de esperar de ella muchas ventajas, aquí y ahora.
Sakra: ¿Cuáles son esas ventajas?
El Señor: Aquellos devotos no morirán antes de tiempo, ni debido al veneno, o a la espada, o al fuego, o al agua, o a un garrote, o a la violencia. Cuando ellos recuerdan y repiten esta Perfección de la Sabiduría, las calamidades que los acechan de parte de los reyes y príncipes, de los consejeros y ministros de los reyes, no tendrán lugar. Si los reyes, príncipes, consejeros, y ministros intentaran herir a aquellos que una y otra vez recuerdan y repiten la Perfección de la Sabiduría, no tendrán ningún éxito; porque la Perfección de la Sabiduría los protege.
Aunque los reyes, príncipes, consejeros, y ministros puedan aproximarse a ellos con malas intenciones, en vez de eso decidirán saludarles, conversar con ellos. Pues esta Perfección de la Sabiduría supone una actitud de amistad y compasión hacia todos los seres. Por lo tanto, incluso aunque el devoto de la Perfección de la Sabiduría pueda estar en medio de una soledad infestada de víboras venenosas, ni los hombres ni los fantasmas pueden dañarle, excepto como un castigo por las acciones cometidas en el pasado.
En eso, cien Errantes de otras sectas se aproximaron al Señor con intención hostil. Sakra, el Jefe de los Dioses, percibió a estos Errantes desde lejos, y reflexionó: “Seguramente, estos Errantes de otras sectas se están aproximando al Señor con intención hostil. Déjame entonces recordar lo que yo he aprendido del Señor, de esta Perfección de la Sabiduría, llevarla a la mente, repetirla, y difundirla, de forma que estos Errantes no puedan aproximarse al Señor, y que la exposición de esta Perfección de la Sabiduría no pueda ser interrumpida”.
Entonces Sakra, el Jefe de los Dioses, recordó lo que había aprendido del Señor sobre la Perfección de la Sabiduría, la llevó a la mente, repitió, y difundió. Aquellos Errantes de otras sectas entonces reverentemente saludaron al Señor desde lejos, y se fueron siguiendo su camino.
Entonces se le ocurrió al Venerable Shariputra: “¿Por qué razón estos Errantes heréticos saludaron reverentemente al Señor desde lejos, y entonces siguieron su camino?”
El Señor: Cuando Sakra, el Jefe de los Dioses, percibió los pensamientos de esos Errantes hostiles de otras sectas, él recordó esta Perfección de la Sabiduría, la llevó a su mente, la repitió, y la difundió, con el objeto de hacerles volverse a aquellos Errantes de otras sectas que querían reñir, disputar, y obstruir, y con el objeto también de impedirles aproximarse al lugar en donde está siendo enseñada la Perfección de la Sabiduría. Y yo le he dado permiso a Indra, el Jefe de los Dioses. Porque yo no vi ni tan siquiera un fenómeno puro en esos Errantes. Todos ellos quería aproximarse con intenciones hostiles, con pensamientos de enemistad.
En eso se le ocurrió a Mara, el Maligno: “Las cuatro asambleas del Tathagata están reunidas, y están sentados cara a cara con el Tathagata. Cara a cara con el Tathagata esos Dioses del Reino del Deseo y del Reino de la Forma están seguros de ser profetizados en esta asamblea como Bodhisattvas hacia la Completa Iluminación. Déjame ahora acercarme para cegarlos”.
Entonces Mara conjuró un ejército con los cuatro cuerpos de ejército, y se dirigió hacia el lugar en el que estaba el Señor.
Entonces se le ocurrió a Sakra, el Jefe de los Dioses: “Seguramente este es Mara, el Maligno, el cual, habiendo conjurado un ejército con los cuatro cuerpos de ejército, se dirige hacia el lugar en el que está el Señor. Pero el orden de este ejército no es el orden del ejército del Rey Bimbisara, ni el orden del ejército del Rey Prasenajit, ni el ejército de los Sakya o de los Licchavis. Durante mucho tiempo, Mara, el Maligno, ha perseguido al Señor, viendo una oportunidad para entrar, buscando una oportunidad para entrar, intentando hacer mal a los seres. Recordaré ahora esta Perfección de la Sabiduría, la llevaré a la mente, la repetiré, y difundiré.”
Entonces Sakra recordó esta Perfección de la Sabiduría, la llevó a la mente, la repitió, y la difundió. Inmediatamente Mara, el Maligno, se volvió, y siguió su camino.
En eso, los Dioses de los Treinta y Tres conjuraron flores celestiales de Mandarava, que volaron a través del aire, y se esparcieron sobre el Señor. Y triunfantes exclamaron: “¡Con seguridad, esta Perfección de la Sabiduría ha venido durante mucho tiempo a los hombres de Jambudvipa!”
Cogiendo más flores de Mandarava, las esparcieron y derramaron sobre el Señor, y dijeron: “Mara y su hueste no tendrán oportunidad de entrar a aquellos seres que exponen y desarrollan la Perfección de la Sabiduría, o que discurren en ella. Aquellos seres que escuchan y estudian la Perfección de la Sabiduría, estarán dotados con no pequeñas raíces de virtud. Aquellos que vinieron a escuchar esta Perfección de la Sabiduría, han cumplido sus obligaciones bajo los Conquistadores del pasado. Cuánto más lo harán aquellos que lo estudiarán y repetirán, que serán entrenados en la Talidad, que progresan hacia ella, que hacen esfuerzos hacia ella; ellos serán personas que han honrado a los Tathagatas. Pues es en esta Perfección de la Sabiduría donde uno debería de buscar la omnisciencia. Lo mismo que todas las joyas son generadas por el gran océano, y deberían de ser buscadas en él, de la misma forma, la gran joya de la omnisciencia de los Tathagatas debería de ser buscada en el gran océano de la Perfección de la Sabiduría”.
El Señor: Así es, Kausika. Es del gran océano de la Perfección de la Sabiduría de donde la gran joya de la omnisciencia de los Tathagatas ha venido.
 
LA SABIDURÍA PERFECTA, Y LAS DEMÁS PERFECCIONES. (4)
 
Ananda: El Señor no alaba la Perfección de la Generosidad, ni ninguna de las cinco primeras perfecciones; Él no proclama su nombre. El Señor solo hace alabanza de la Perfección de la Sabiduría, Él solo proclama su nombre.
El Señor: Así es, Ananda. Pues la Perfección de la Sabiduría controla a las otras cinco perfecciones. ¿Qué piensas, Ananda, puede la generosidad que no esté dedicada a la omnisciencia ser llamada una generosidad perfecta?
Ananda: No, Señor.
El Señor: Lo mismo es verdad con respecto a las otras perfecciones. ¿Qué piensas, Ananda, es inconcebible esa sabiduría que transforma las raíces de virtud al dedicarlas a la omnisciencia?
Ananda: Si, es inconcebible, completamente inconcebible.
El Señor: La Perfección de la Sabiduría, por lo tanto, recibe su nombre de su suprema excelencia (paramatvat). A través de ella las raíces de virtud dedicadas a la omnisciencia, reciben el nombre de “perfecciones”. Por lo tanto, es porque se han dedicado las raíces de virtud a la omnisciencia por lo que la Perfección de la Sabiduría controla, guía, y dirige a las otras cinco perfecciones. Las cinco perfecciones están de esta forma contenidas en la Perfección de la Sabiduría, y el término “Perfección de la Sabiduría” es solo un sinónimo para la realización de las seis perfecciones. En consecuencia, cuando la Perfección de la Sabiduría es proclamada, todas las seis perfecciones son proclamadas. Lo mismo que las gemas esparcidas en la gran tierra, se desarrollan cuando las condiciones son favorables; y la gran tierra es su soporte, y se desarrollan apoyadas por la gran tierra; de esta forma, encerradas en la Perfección de la Sabiduría, las cinco perfecciones descansan en la omnisciencia, se desarrollan apoyadas por la Perfección de la Sabiduría, y como están sostenidas por la Perfección de la Sabiduría, tienen el nombre de “perfección”. Así que es solo la Perfección de la Sabiduría la que controla, guía, y dirige a las otras cinco perfecciones.
 
LAS VENTAJAS ADICIONALES DE LA SABIDURIA PERFECTA. (5)
 
Sakra: El Tathagata no ha proclamado en toda su amplitud todas las cualidades de la Perfección de la Sabiduría, las cualidades que uno adquiere al aprender, estudiar, y repetir la Perfección de la Sabiduría. ¡Pues de qué otra forma la limitada cantidad de la Perfección de la Sabiduría, que yo he aprendido del Señor, tiene difusión, cuando los heréticos y Mara fueron rechazados!
El Señor: Así es, Kausika. Además, no solo uno que ha aprendido, estudiado, y repetido la Perfección de la Sabiduría tendrá esas cualidades, sino que también quien venere una copia de ella; yo enseño que también él tendrá todas las ventajas aquí y ahora.
Sakra: Yo también protegeré a quien venere una copia de la Perfección de la Sabiduría, y aún más a aquel que además la aprende, estudia, y recita.
El Señor: Bien dicho, Kausika. Además, cuando alguien repite esta Perfección de la Sabiduría, muchos cientos de dioses vendrán cerca, muchos miles, muchos cientos de miles de dioses vendrán para escuchar el Dharma. Y cuando ellos escuchan el Dharma, esos dioses querrán inducir una disposición a hablar en ese expositor del Dharma. Incluso cuando él no está deseando hablar, los dioses aún esperan eso, y debido a su respeto hacia el Dharma será inducida en él una disposición a hablar, y él se sentirá urgido a enseñar. Esta es otra cualidad que uno adquiere aquí y ahora, cuando se aprende, estudia, y repite la Perfección de la Sabiduría.
Además, las mentes de aquellos que enseñan esta Perfección de la Sabiduría permanecerán sin acobardarse ante las cuatro asambleas. Ellos no tendrán miedo de ser atenazados con preguntas de personas hostiles. Pues la Perfección de la Sabiduría los protege. Inmerso en la Perfección de la Sabiduría uno no ve la hostilidad, ni a aquellos que actúan con hostilidad, ni a aquellos que quieren ser hostiles. Sostenido de esta forma por la Perfección de la Sabiduría, uno permanece sin que lo afecten la censura y el miedo. Estas cualidades también las adquiere alguien aquí y ahora, cuando está aprendiendo, estudiando, y repitiendo la Perfección de la Sabiduría.
En suma, él será querido para su madre y padre, para los amigos, los parientes y familiares; para los Sramana (ascetas) y Brahmines. El será competente y capaz de refutar, de acuerdo con el Dharma, cualquier argumento contrario que surja, y será capaz de manejar las contra preguntas. Estas cualidades también las obtiene alguien aquí y ahora, cuando está aprendiendo, estudiando, y repitiendo la Perfección de la Sabiduría. Además, Kausika, entre los Dioses de los Cuatro Grandes Reyes, aquellos dioses que se han puesto en camino hacia la Completa Iluminación, harán que sus mentes vayan al lugar donde alguien ha puesto en un lugar elevado una copia de la Perfección de la Sabiduría, y la venera. Ellos irán, miran la copia de la Perfección de la Sabiduría, la saludan respetuosamente, le rinden homenaje, la aprenden, la estudian y repiten. Entonces ellos volverán a partir. Y eso se aplica a todos los dioses, hasta los Dioses Más Elevados. Y ese hijo o hija de buena familia debería de desear que los Dioses, Nagas, Yakshas, Gandharvas, Asuras, Garudas, Kinnaras, Mahoragas, hombres, y espectros, en las diez direcciones en incontables sistemas de mundos, deberían, con la ayuda de este libro, ver la Perfección de la Sabiduría, saludarla respetuosamente, rendirle homenaje, aprenderla, estudiarla, y repetirla; para que entonces puedan ellos retornar a sus respectivos mundos; y para que él sea capaz de darles este regalo de Dharma. Sin embargo, Kausika, tu nunca debieras de pensar que solo en este mundo de los cuatro continentes los Dioses del Reino del Deseo y los del Reino de la Forma, que se han puesto en camino hacia la Completa Iluminación, decidirán venir a ese lugar.
¡Kausika, no debieras de verlo así! No, todos los dioses en el gran macrocosmos de tercer orden que se han puesto en camino hacia la Completa Iluminación, decidirán venir a este lugar. Ellos vendrán, miran la copia de esta Perfección de la Sabiduría, la saludan respetuosamente, le rinden homenaje, la aprenden, estudian, y repiten. Además, la casa, habitación, o palacio del devoto de la Perfección de la Sabiduría estará bien guardada. Nadie le hará daño, excepto como castigo por las acciones hechas en el pasado. Esta es otra cualidad que uno adquiere aquí y ahora. Pues los poderosos dioses, y otros seres sobrenaturales, decidirán venir a ese lugar.
Sakra: ¿Cómo sabe uno que los dioses, o otros seres sobrenaturales, han venido a ese sitio a oír, etc la Perfección de la Sabiduría?
El Señor: Cuando uno percibe en alguna parte una sublime radiación, o huele un aroma sobrehumano que antes nunca había olido; entonces uno debería de saber con certeza que un dios, o algún otro ser sobrenatural, ha venido cerca. Además, los hábitos de limpieza y la pureza atraerán a estos dioses, etc, y los embelesarán, llenos de alegría, llenos de entusiasmo y felicidad.
Pero las divinidades de menor poder, que habían ocupado antes ese lugar, decidirán abandonarlo. Pues ellos no pueden soportar el esplendor, la majestad, y la dignidad de esos dioses muy poderosos, etc. Y como esos dioses muy poderosos, etc, decidirán ir a él repetidamente, ese devoto de la Perfección de la Sabiduría ganará una abundante fe serena. Esta es otra cualidad que ese hijo o hija de buena familia adquirirá aquí y ahora. Además, uno no debería  de crear ningún habito sucio o impuro dentro del perímetro de esa morada de la Guía del Dharma; de otra forma el respeto profundo de uno hacia ella permanecería incompleto. Además el devoto de la Perfección de la Sabiduría no estará fatigado ni de cuerpo, ni de mente. Se levanta con facilidad, camina con facilidad. Cuando duerma no verá malos sueños. Cuando ve a alguien en sus sueños, solo verá Tathagatas, o estupas, o Bodhisattvas, o Discípulos del Tathagata. Cuando él escuche sonidos, oirá el sonido de las perfecciones, y de sus alas a la iluminación. El solo ve los Árboles de la Iluminación, y bajo ellos a los Tathagatas mientras ellos despiertan a la Completa Iluminación. E idénticamente él verá como el Completamente Iluminado gira la Rueda del Dharma. Y verá muchos Bodhisattvas cantando esta Perfección de la Sabiduría, deleitado por su coro, que proclama cómo la omnisciencia debería de ser lograda, cómo el Campo de Buda debería de ser purificado. Se le muestra la destreza en los medios hábiles.
El oye el sublime sonido de la Completa Iluminación de los Budas, los Señores: “En esta dirección, en esta parte del mundo, en este sistema de mundos, bajo este nombre, un Tathagata enseña el Dharma, rodeado y acompañado por muchos miles de Bodhisattvas y de Discípulos, mejor dicho, por muchos cientos de miles de niyutas de kotis de Bodhisattvas y de Discípulos”.
Cuando él tiene tales sueños, el dormirá con facilidad, y se despertará con facilidad. Incluso cuando la comida es arrojada dentro de él, su cuerpo aún se sentirá cómodo y extremadamente ligero. No surgirá en él ningún pensamiento que tienda hacia una excesiva ansia por la comida. El solo tendrá un interés moderado por la comida. Un devoto de la Perfección de la Sabiduría no tiene un deseo fuerte hacia la comida, y solo tiene un interés moderado en ella, parecido al de un monje que practica Yoga, y que ha emergido de un trance, porque sus pensamientos rebosan otros intereses. En la medida en que él se haya dado a la devoción para desarrollar la Perfección de la Sabiduría, en esa medida los seres celestiales le proveerán de comida celestial. Estas cualidades también las adquiere uno aquí y ahora.
Pero una vez más, Kausika, si alguien ha hecho una copia de la Perfección de la Sabiduría, y la venera, pero no la aprende, ni la estudia, ni la repite;  y si alguien verdaderamente cree en la Perfección de la Sabiduría, y confía en ella con fe, y resueltamente se esfuerza en ella, sereno en su fe, con sus pensamientos dirigidos hacia la Iluminación, en sus primeros intentos, la oye, la aprende, la lleva en mente, la recita y estudia, la difunde, la demuestra, la explica, la expone y repite, la ilumina en detalle para los otros, no oculta su significado, la investiga con su mente, y usando toda su sabiduría la examina por completo; la copia, y preserva y guarda la copia, de forma que el “buen Dharma” pueda durar mucho tiempo, de forma que la Guía de los Tathagatas pueda no ser aniquilada, de forma que el “buen Dharma” pueda no desaparecer, de forma que los Bodhisattvas, los Grandes Seres, puedan continuar siendo asistidos, puesto que su Guía no falta; y si finalmente honra y venera esta Perfección de la Sabiduría, entonces el último reúne el mayor mérito.
El debería de ser imitado por aquellos que quieren adquirir estas distinguidas cualidades aquí y ahora; y ellos deberían de creer verdaderamente en la Perfección de la Sabiduría, etc, hasta: porque su Guía no falta.
El decidirá compartirla con aquellos que lo deseen. Así el gran ojo de la Guía de los Budas no faltará, ni para él, ni para los demás que están en busca de la virtud.
En resumen, la Perfección de la Sabiduría debería de ser honrada y venerada en todos los tiempos.
 
 
 
Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.
 
 
 
  
 

miércoles, 29 de agosto de 2012

Sutra de la Perfección de la Sabiduría en 8000 Lineas, Capítulo 2

CAPÍTULO DOS: SAKRA.
 
PREÁMBULO. (1)
 
En aquél tiempo,  muchos dioses vinieron a esa asamblea, y tomaron sus asientos: Sakra, el Jefe de los dioses, junto con cuarenta mil dioses del Reino de los Treinta y Tres; los Cuatro Guardianes del Mundo, con veinte mil dioses pertenecientes al séquito de los Cuatro Grandes Reyes; Brahma, el gobernante de este mundo, junto con cien mil dioses pertenecientes a la compañía de Brahma; y cinco mil dioses de la Morada Pura.
Pero el poder del Buda, su majestad, y su autoridad, sobrepasaba incluso el esplendor de los dioses, que es una recompensa por las acciones que ellos habían hecho en el pasado.
Sakra: Estos muchos miles de dioses, Subhuti, han venido a esta asamblea, y han tomado asiento, porque ellos quieren escuchar hablar de la sabiduría perfecta al Santo Subhuti; y escuchar su consejo a los Bodhisattvas, y su instrucción y admonición. ¿Cómo deberían de situarse los Bodhisattvas en la sabiduría perfecta, cómo entrenarse en ella, cómo dedicarse a ella?
Subhuti: Déjame entonces explicarlo a través del poder del Buda, de su majestad, y de su autoridad. Aquellos dioses que aún no han aspirado a alcanzar la Completa Iluminación, deberían de hacerlo. Sin embargo, aquellos que tienen la certeza de que han alcanzado el estar a salvo fuera de este mundo (los Arhats, que han alcanzado su último nacimiento, y que piensan que con ello ya lo han hecho todo) son incapaces de alcanzar la Completa Iluminación, porque no están deseando volver dentro del ciclo de la vida y la muerte, desde la compasión. ¿Y por qué?
El torrente del nacimiento y muerte los abruma. Incapaces de repetir los renacimientos, ellos son incapaces de aspirar a la Completa Iluminación. Y sin embargo, si ellos también aspiraran a la Completa Iluminación, yo también los confirmo. No obstruiré su raíz de virtud. Pues uno debería de apoyar los fenómenos sobresalientes respecto a todos los demás.
El Señor: Bien dicho, Subhuti; haces bien en encorajinar a los Bodhisattvas.
Subhuti entonces le dijo al Señor: “Nosotros deberíamos de estar agradecidos al Señor, y no desagradecidos. Pues en el pasado, el Señor, en presencia de los Tathagatas del pasado, ha llevado una vida de santidad, con la iluminación como su propósito, para nuestra salvación. Incluso después de convertirse en un Bodhisattva (un ser dedicado a la Iluminación) aún los discípulos lo instruían y sermoneaban en las Perfecciones, y por discurrir en ellas Él ha producido la cognición más alta. Incluso nosotros también deberíamos de auxiliar, defender, ayudar, y sostener a los Bodhisattvas. Porque los Bodhisattvas, si los auxiliamos, defendemos, ayudamos, y sostenemos, pronto conocerán la Completa Iluminación.
 
COMO SITUARSE EN LA VACUIDAD, O LA PERFECCIÓN DE LA SABIDURÍA. (2)
 
Subhuti entonces le dijo a Sakra: “Ahora, Kausika, escucha y entiende bien. Te enseñaré para que sepas, cómo un Bodhisattva debería de situarse en la sabiduría perfecta. A través de situarse en la vacuidad, él debería de situarse en la sabiduría perfecta. Armado con la gran armadura, el Bodhisattva debería de desarrollar así eso que no se sitúa en ninguno de estos: ni en la forma, ni en las sensaciones, ni en las percepciones, ni en los impulsos, ni en la consciencia; ni en el ojo, ni en el oído, ni en la nariz, ni en la lengua, ni en el cuerpo, ni en la mente; ni en las formas, ni en los sonidos, ni en los sabores, ni en los olores, ni en lo tangible, ni en los objetos de la mente; ni en la consciencia del ojo, etc, hasta llegar a ni en la consciencia de la mente; ni en los elementos tierra, agua, fuego, viento, éter; ni en la consciencia: ni en los fundamentos de la atención mental, ni en los esfuerzos correctos, ni en los caminos hacia los poderes psíquicos, ni en las facultades, ni en los poderes, ni en los factores de la iluminación, ni en los aspectos del Sendero, ni en los frutos de quien Entró en la Corriente, ni del que Retorna Una Vez, ni de quien No Retorna Más, ni del Arhat; ni en el estado del Realizador Solitario (Pratyekabuddha), ni en la Budeidad. El no debería de situarse en la idea de “esto es forma”, “esto es sensación”, etc, hasta llegar a “esto es Budeidad”. El no debería de situarse en las ideas de que “la forma es permanente, o impermanente”; de que “la forma es buena, o mala”; de que “la forma es el yo, o no es el yo”; de que “la forma es agradable o repulsiva”; de que “la forma es vacía, o es aprehendida como algo”. El no debería de situarse en la noción de que los frutos de la vida santa reciben su dignidad desde lo Incondicionado. O que uno que ha Entrado en la Corriente es merecedor de regalos, y renacerá siete veces más como mucho. O que uno que Retorna Una Vez es digno de regalos, y que aunque aún no ha llegado completamente al fin, terminará con lo malo después de que haya vuelto tan solo una vez más a este mundo. O que quien No Retorna Más es merecedor de regalos, y que alcanzará el Nirvana sin volver ninguna vez más a este mundo. O que un Arhat es merecedor de regalos, y que aquí, en esta misma existencia obtendrá el Nirvana en el Reino del Nirvana que no deja nada atrás. O que un Realizador Solitario (Pratyekabuddha) es merecedor de regalos, y obtendrá el Nirvana tras elevarse sobre el nivel de los Discípulos, pero sin haber obtenido el nivel de un Buda. O que un Buda es merecedor de regalos, y que obtendrá el Nirvana en el Nirvana de un Buda, en el Reino del Nirvana que no deja nada atrás, después de que él se haya elevado sobre los niveles de un hombre ordinario, de un Discípulo, y de un Realizador Solitario. Que ha trabajado para el bienestar de incontables seres, que ha llevado al Nirvana a incontables cientos de miles de niyutas de kotis (medidas de cantidad de la Antigua India) de seres, que ha asegurado a incontables seres la realización del Discípulo, la realización del Pratyekabuddha, y la Budeidad; que se situó en el estado de un Buda, e hizo el trabajo de un Buda – incluso en eso no debería de situarse un Bodhisattva.
En ese momento, el Venerable Shariputra pensó para sí: “Si incluso uno no debería de situarse en eso, entonces, ¿Cómo debería de situarse, y cómo entrenarse?”
El Venerable Subhuti, a través del poder del Buda, leyó sus pensamientos, y dijo: “¿Qué piensas, Shariputra? ¿Dónde se situó el Tathagata?”
Shariputra: El Tathagata no se situó en ninguna parte, porque su mente no buscó soporte. Él no se situó ni en lo que es condicionado, ni en lo que es no condicionado, ni emergió de ellos.
Subhuti: Incluso así, un Bodhisattva debería de situarse y entrenarse. Él debería de decidir que “como el Tathagata no está situado en ninguna parte, ni deja de estar situado, ni está situado separadamente, ni no está situado separadamente, así estaré situado yo”. Así debería de entrenarse él “como el Tathagata está situado, así estaré situado yo, bien colocado debido a que no hay un lugar en el que estar situado”. Incluso así debería de estar situado un Bodhisattva, y entrenarse. Cuando él se entrena de esta forma, él se ajusta a la sabiduría perfecta, y nunca dejará de llevarla a su corazón.
 
LOS SANTOS Y SUS LOGROS SON ILUSIONES (3)
 
En eso, a algunos de los dioses presentes en esa asamblea les vino el pensamiento: “Lo que los fairíes (Escuela Fatalista) hablan y murmuran. Que nosotros entendemos entre dientes. Que Subhuti solo nos ha dicho lo que no entendemos”.
Subhuti leyó sus pensamientos, y dijo: “No hay nada que entender, nada que entender finalmente. Pues nada en particular ha sido indicado, nada en particular ha sido explicado”.
Entonces los dioses pensaron: “¡Qué pueda el Santo Subhuti extenderse en esto!¡Qué pueda el Santo Subhuti extenderse en esto! Lo que el Santo Subhuti explora, demuestra, y enseña, es más remoto que lo remoto, más sutil que lo sutil, más profundo que lo profundo”.
Subhuti leyó sus pensamientos, y dijo: “Nadie puede obtener ninguno de los frutos de la vida de santidad, o guardarlos, desde el fruto del que Entra en la Corriente, hasta la Completa Iluminación, a no ser que pacientemente acepte lo inaprehensible del Dharma”.
Entonces los dioses pensaron: “¿Qué debería de desear ser uno de aquellos que están respetuosamente para escuchar la Doctrina (Dharma) expuesta por el Santo Subhuti?”
Subhuti leyó sus pensamientos, y dijo: “Aquellos que aprenden el Dharma de mí, deberían de desear ser como una ilusión mágicamente creada, pues ellos no oirán mis palabras, ni experimentarán los hechos que ellas expresan”
Dioses: ¿Los seres que son como una ilusión mágica, no son tan solo una ilusión?
Subhuti: Esos seres son como una ilusión mágica, como un sueño. Pues la ilusión mágica y los seres no son dos cosas diferentes, son sueños y seres. Todos los hechos objetivos también son como una ilusión mágica, como un sueño. Las diversas clases de seres santos, desde el que Entra en la Corriente hasta la Budeidad, también son como una ilusión mágica, como un sueño.
Dioses: ¿Dices que un Buda Completamente Iluminado es como una ilusión mágica, como un sueño? ¿Dices que también la Budeidad es como una ilusión, como un sueño?
Subhuti: Digo que incluso el Nirvana es como una ilusión mágica, como un sueño. ¡Cómo no va a serlo mucho más cualquier otra cosa!
Dioses: Santo Subhuti, ¿Dices que incluso el Nirvana es como una ilusión, como un sueño?
Subhuti: Si por fortuna hubiera algo que pudiera ser incluso más distinguido, yo también diría respecto a eso que es como una ilusión, como un sueño. Pues ilusión y Nirvana no son dos cosas diferentes, son sueños y Nirvana.
Entonces el Venerable Shariputra, el Venerable Purna, el hijo de Maitrayani, el Venerable Mahakausthila, el Venerable Mahakatyayana, el Venerable Mahakashyapa, y otros Grandes Discípulos, junto con muchos miles de Bodhisattvas dijeron: “Subhuti, ¿Quiénes son aquellos que aprehenden esta sabiduría perfecta tal como fue explicada aquí?”
Entonces, el Venerable Ananda les dijo a aquellos Muy Venerables: “Los Bodhisattvas, que no pueden abandonar, lo aprehenden; o las personas que han alcanzado las visiones firmes; o los Arhats en quienes las efusiones se han secado”.
Subhuti: Nadie aprehenderá esta sabiduría perfecta tal como se explicó aquí. Pues ninguna Doctrina ha sido finalmente indicada, elucidada, o comunicada. Así que no habrá nadie que pueda aprehenderla.
 
LAS FLORES DE SAKRA (4)
 
En ese momento, a Sakra le vino el pensamiento: “Ahora, para venerar este discurso sobre el Dharma que está siendo enseñado por el Santo Subhuti, he de conjurar algunas flores, y esparcirlas sobre el Santo Subhuti”.
El Venerable Subhuti pensó para sí a modo de réplica: “Estas flores que ahora aparecen entre los dioses de los Treinta y Tres, yo nunca las había visto antes. Estas flores, las cuales ha esparcido Sakra, son creaciones mágicas. Ellas no provienen de árboles, arbustos, o enredaderas”.
Entonces Subhuti le dijo: “Kausika, como tú dices:”Estas flores no han provenido de ningún sitio, ni de la mente, ni de árboles, de arbustos, o de enredaderas”, porque lo que no proviene de ningún sitio no es una flor”.
 
ENTRENAMIENTO EN LA SABIDURÍA PERFECTA (5)
 
Entonces a Sakra, el Jefe de los Dioses, le llegó el siguiente pensamiento: “Profundamente sabio es, con seguridad, el Santo Subhuti; eso que él explica de esta existencia meramente nominal (de todas las cosas separadas) que no entra en conflicto (con la norma de la verdad), sino que se extiende en ella, y simplemente la expone”.
Entonces le dijo al Venerable Subhuti: “Así es. El Bodhisattva debería de entrenarse así, en esta penetración, tal como el Venerable Subhuti indica”.
Subhuti: Así debería de hacerlo. Cuando él se entrena de esta forma, él no se entrena en el fruto de quien Entra en la Corriente, ni en otros frutos de la vida de santidad, hasta llegar a la Budeidad. Cuando él se entrena en estos niveles, se está entrenando en la Budeidad, o el estado de omnisciencia; y por consiguiente, en los innumerables e incalculables fenómenos de un Buda. Por lo tanto, uno no se entrena ni para el incremento de la forma, ni del de las sensaciones, etc, ni tampoco para su decrecimiento; ni para apropiarse de la forma, etc, ni para dejarlas ir. Ni tampoco se entrena para aprehender a ningún otro fenómeno, incluso el de la omnisciencia, ni para producir uno, ni para hacerlo desaparecer. Cuando él se entrena así, el Bodhisattva se entrena en la omnisciencia, y él irá más allá, hacia la omnisciencia.
Sakra: ¿Un Bodhisattva irá más allá, hacia la omnisciencia, incluso si él no se entrena para coger ningún fenómeno, ni siquiera el de la omnisciencia, ni para producir uno, ni para hacerlo desaparecer?
Subhuti: Lo hará.
Sakra entonces le dijo a Shariputra: “¿Dónde debería de buscar un Bodhisattva la sabiduría perfecta?”
Shariputra: En la exposición del Venerable Subhuti.
Sakra: ¿A través de qué poder, y con qué autoridad enseña Subhuti la sabiduría perfecta?
Shariputra: A través del poder del Tathagata, y con su autoridad.
Subhuti: Es indudablemente por el poder del Tathagata, Sakra, por el que yo enseño la sabiduría perfecta. Y cuando tú preguntas: “¿Dónde debería de buscar un Bodhisattva la sabiduría perfecta?”, la respuesta es: él no debería de buscar en la forma, ni en ninguno de los otros agregados; ni en lo que es distinto de la forma, o en lo que es distinto de los agregados. Porque la sabiduría no es uno de los agregados, ni tampoco es distinta de ellos.
 
LA INFINITUD DE LA SABIDURÍA PERFECTA. (6)
 
Sakra: Esta Perfección de la Sabiduría, Subhuti, es una gran perfección, ilimitada, inmensurable, infinita.
Subhuti: Así es. ¿Y por qué? La sabiduría perfecta es grande, ilimitada, inmensurable, e infinita porque la forma, las sensaciones, etc, son así. Por lo tanto, uno no se establece en la convicción de que esta es una “Gran Perfección”, y una “Perfección Ilimitada”, una “Perfección Inmensurable”, una “Perfección Infinita”. Por eso es por lo que la sabiduría perfecta es una Gran Perfección, ilimitada, inmensurable, e infinita. La sabiduría perfecta es una perfección infinita porque tanto los objetos como los seres son infinitos. La sabiduría perfecta es una perfección infinita porque no puede ser aprehendido el comienzo, medio, o el fin de ningún hecho objetivo (pues al ser un fenómeno, carece de existencia inherente). Además, la sabiduría perfecta es una perfección infinita porque todos los hechos objetivos son infinitos e ilimitados, y su comienzo, medio, o fin no son aprehendidos. Puesto que uno no puede aprehender el comienzo, el medio, y el fin de la forma, etc. En ese sentido, la sabiduría perfecta es una perfección infinita, debido a la infinitud de los objetos. Y también un ser es infinito, es ilimitado, porque uno no puede aprehender su principio, medio, o fin. Por lo tanto, la sabiduría perfecta es una perfección infinita debido a la infinitud de los seres.
Sakra: ¿Cómo es, Santo Subhuti, que la sabiduría perfecta es una perfección infinita debido a la infinitud de los seres?
Subhuti: No es debido a su extraordinario gran número y abundancia.
Sakra: Entonces, Santo Subhuti, ¿Cómo es la sabiduría perfecta una perfección infinita debido a la infinitud de los seres?
Subhuti: ¿Qué entidad verdadera denota la palabra “ser”?
Sakra: La palabra “ser” no denota ni un fenómeno, ni un no fenómeno. Es un término que ha sido añadido a algo que es adventicio, carente de base, que no es nada en sí mismo, que no puede ser encontrado de forma objetiva.
Subhuti: Por lo tanto, ¿Ha sido mostrado algún ser?
Sakra: ¡Indudablemente no, Santo Subhuti!
Subhuti: Cuando no hay ningún ser que pueda ser mostrado, ¿Cómo puede haber una infinitud de ellos? Si un Tathagata, con su voz de registro infinito, con el profundo trueno de su voz, pronunciara, durante eones tan incontables como las arenas del Ganges, la palabra “ser, ser”, ¿Sería por ello producido, o terminado, algún ser en cualquier lugar, sea en el pasado, presente, o futuro?
Sakra: ¡Indudablemente no, Santo Subhuti!
Subhuti: De esta forma, también la sabiduría perfecta es una perfección infinita, debido a la infinitud de los seres. De esta manera, también la infinitud de la sabiduría perfecta debería de ser conocida desde la infinitud de los seres.
 
CONFIRMACIÓN (7)
 
Entonces, los dioses alrededor de Indra, Brahma, y Prajapati; y los hombres y mujeres alrededor de los sabios espirituales (Rishis) gritaron tres veces a modo de triunfo: “¡Salve al Dharma! ¡Salve al Dharma!¡Salve a la realización del Dharma!”
Y ellos añadieron: “Subhuti, el Muy Venerable, bellamente ha indicado ahora, ha demostrado, ha mostrado, y ha clarificado cómo un Tathagata llega ser manifiesto. Por lo tanto, deberíamos de ver a ese Bodhisattva que posee la plenitud de esta Perfección de la Sabiduría, y que permanece en ella, como un Tathagata potencial.
Entonces el Señor dijo: “Así es, ¡Oh dioses! Eso hice yo, cuando yo encontré al Tathagata Dipankara en el bazar de Divapati, la ciudad real, poseía la plenitud de esa Perfección de la Sabiduría, así que Dipankara, el Tathagata, predijo que yo un día estaría Completamente Iluminado, y me dijo: “Tú, joven Brahmín, en un periodo futuro, después de incontables eones, llegarás a ser un Tathagata, de nombre Sakyamuni, dotado con conocimiento y virtud, Perfectamente Ido, conocedor del mundo, insuperable domador de los hombres que han de ser domados, maestro de dioses y hombres, un Buda, un Señor Bendito”.
Los dioses replicaron: “Es maravilloso, ¡Oh, Señor! Es extremadamente maravilloso, ¡Oh, Perfectamente Ido! Cuanta omnisciencia es alimentada y propiciada en los Bodhisattvas, los Grandes Seres, por esta Perfección de la Sabiduría”.
 
FIN DEL CAPÍTULO SEGUNDO.
 
 
Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.
 
 
 
 
 
 
 

jueves, 23 de agosto de 2012

Sutra de la Perfección de la Sabiduría en 8000 Lineas. Capítulo 1

 
En Sánscrito: Astasahasrika Prajnaparamita.
 
CAPÍTULO UNO: La Práctica del Conocimiento de Todos los Modos.
 
INTRODUCCIÓN (1)
 
Esto he oído: En aquel tiempo el Señor estaba residiendo en Rajagriha, en el Pico del Buitre, junto con una gran reunión de monjes, 1250, todos ellos Arhats- estando secadas sus efusiones, sin impurezas, bastante liberados en sus corazones, libres y sabios, de pura sangre, grandes Serpientes, con su trabajo ya hecho, con su tarea ya realizada, con su carga ya posada, con su propio bienestar ya conseguido, con los grilletes que los encadenaban ya extinguidos, con sus corazones suficientemente libres debido al correcto entendimiento, controlando perfectamente toda su mente- con la excepción de una sola persona: el Venerable Ananda.
El Señor le dijo al Venerable Subhuti, el Mayor: “¡Subhuti, déjales claro a los Bodhisattvas, los Grandes Seres, desde de la perfecta sabiduría, cómo los Bodhisattvas, los Grandes Seres van más allá dentro de la perfecta sabiduría!”
En esto, el Venerable Shariputra pensó para sí:”¿Este Venerable Subhuti, el Mayor, expondrá la perfecta sabiduría por sí mismo, a través de sus propios medios y poder, o a través del poder del Buda?”
El Venerable Subhuti, quien supo, a través del poder del Buda, que el Venerable Shariputra estaba en tal sabia disquisición en su corazón, le dijo al Venerable Shariputra:” Venerable Shariputra, cualquier cosa que enseñen los discípulos del Señor, todo ello es conocido como la labor del Tathagata. Porque ellos se entrenan en el Dharma que ha sido expuesto por el Tathagata, realizan su verdadera naturaleza y lo mantienen en su mente. Por lo tanto, nada que ellos enseñen contradice la verdadera naturaleza del Dharma. Todo lo que estos hijos e hijas de buena familia puedan exponer como la naturaleza del Dharma, esto que hacen, no entra en contradicción con la verdadera naturaleza del  Dharma”
 
LA EXTINCIÓN DEL YO (2)
 
Acto seguido, el Venerable Subhuti, por el poder del Buda, le dijo al Señor: “El Señor dice:”¡Déjales claro ahora, Subhuti, a los Bodhisattvas, los Grandes Seres, desde la perfecta sabiduría, cómo los Bodhisattvas, los Grandes Seres, van más allá dentro de la perfecta sabiduría!”
Cuando uno habla de un Bodhisattva, ¿Qué tipo de fenómeno denota esta palabra “Bodhisattva”? Señor, yo no veo este fenómeno llamado “Bodhisattva”, ni ningún fenómeno llamado “perfecta sabiduría”. Puesto que yo ni encuentro, ni aprehendo, ni veo este fenómeno llamado “Bodhisattva”, ni tampoco veo ningún fenómeno llamado “perfecta sabiduría”, ¿A qué Bodhisattva he de instruir y sermonear, y en qué “perfecta sabiduría”? Y sin embargo, ¡Oh, Señor! Cuando esto es  señalado, el corazón de un Bodhisattva no llega a ser cobarde, ni indiferente, ni desesperado ni abatido; si él no abandona o llega a estar desanimado, no tiembla, no está asustado o aterrorizado; es este Bodhisattva, este Gran Ser, el que debería ser instruido en la perfecta sabiduría. Es precisamente esto lo que debería de ser reconocido como la sabiduría perfecta del Bodhisattva, como su instrucción en la perfecta sabiduría. Cuando él permanece firme de este modo, esta es su instrucción y admonición. Además, cuando un Bodhisattva discurre en la perfección de la sabiduría y la desarrolla, debería de entrenarse así, como alguien que no está orgulloso con ese pensamiento de la iluminación ( con el cual ha comenzado su carrera). Ese pensamiento es no pensamiento, puesto que en su naturaleza primordial esencial el pensamiento es transparentemente luminoso.
Shariputra: Este pensamiento, el cual no es pensamiento, ¿Está como algo que es?
Subhuti: ¿Está existiendo aquí, o puede ser aprehendido en este estado de ausencia de pensamiento un “aquí está” o un “aquí no está”?
Shariputra: No, no es así.
Subhuti: ¿Era entonces una cuestión apropiada cuando el Venerable Shariputra preguntó si ese pensamiento, el cual no es ideado, es algo que existe?
Shariputra: Entonces, ¿Qué es esta ausencia de pensamiento?
Subhuti: Es sin modificación o discriminación.
Shariputra: Bien, tu expones esto, Subhuti, tú, de quién el Señor ha declarado que eres el más destacado de entre aquellos que moran en la Paz. Y por esto se ve que eres el más destacado de entre quienes moran en la Paz. Y por esta razón (puesto que no hay orgullo respecto al pensamiento de la iluminación) un Bodhisattva debería de ser considerado como incapaz de abandonar la Completa Iluminación, y como alguien que nunca cesa de llevar a su corazón la perfecta sabiduría. Tanto que uno quiera entrenarse en los niveles del Discípulo, del Realizador Solitario, o del Bodhisattva, debería de escuchar esta perfección de la sabiduría, debería de sostener esto, debería de mantener esto en mente, debería de recitar esto, debería de estudiar esto, debería de difundir esto entre los demás, y uno debería de entrenarse y de esforzarse en esta perfección de la sabiduría. Uno debería de esforzarse en esta perfección de la sabiduría  dotado con la destreza en los medios hábiles, con la intención de procurarse todos y cada uno de los fenómenos que constituyen un Bodhisattva. Solo en esta perfección de la sabiduría todos y cada uno de los fenómenos que constituyen un Bodhisattva, y en los cuales el debería de entrenarse y esforzarse, son indicados con todo detalle. Cualquier ser que aspire a entrenarse para alcanzar la Completa Iluminación también  debería de escuchar, de sostener, de llevar en mente, de recitar, de estudiar, y de difundir esta perfección de la sabiduría. Alguien que está dotado con la destreza en los medios hábiles debería de esforzarse solo en esta perfección de la sabiduría, con el propósito de procurarse todos los factores que constituyen un Buda.
Subhuti: Yo que no puedo encontrar nada que se corresponda con las palabras “Bodhisattva”, o “Perfecta sabiduría”, ¿A qué Bodhisattva debería de instruir y sermonear, y en qué perfecta sabiduría? Seguramente sería lamentable si yo, incapaz de encontrar la cosa, causara de forma meramente nominal el surgir y el morir de un Bodhisattva. Además, lo que es designado de esta forma no es ni continuo ni no continuo, ni discontinuo ni no discontinuo. ¿Y por qué? Porque no existe. Por esto es por lo que es ni continuo ni no continuo, ni discontinuo ni no discontinuo. Un Bodhisattva que no llega a tener miedo cuando está siendo enseñada esta sabiduría perfecta y profunda, debería de ser reconocido como no estando falto en la sabiduría perfecta, como estando en el irreversible estado de un Bodhisattva, situado en él firmemente, como consecuencia de no aprehender su situación en ninguna parte. Además, un Bodhisattva que siga en la perfecta sabiduría, y la desarrolle, no debería de situarse en la forma, etc (los agregados). Porque cuando él se sitúa en la forma, etc, él discurre en sus influencias formativas (karma),y no en la sabiduría perfecta.Pues mientras dicurra en las influencias formativas, él no puede obtener la sabiduría perfecta, ni esforzarse en ella, ni completarla. Cuando él no completa la sabiduría perfecta, él no puede ir más allá, a la omnisciencia, mientras permanezca como alguien que intenta apropiarse de lo que es esencialmente inaprehensible. En la sabiduría perfecta la forma no puede ser apropiada. Pero la no apropiación de la forma, etc, no es forma, etc. Y la sabiduría perfecta tampoco puede ser cogida. Es por esto por lo que un Bodhisattva debería de de discurrir en esta sabiduría perfecta. Esta concentrada penetración  de un Bodhisattva es llamada “La no apropiación de todos los fenómenos”. Es vasta, noble, ilimitada, y firme; y no es compartida por ninguno de los Discípulos (Shravakas) o Realizadores Solitarios (Pratyekabuddhas). El estado de omnisciencia no puede ser aprehendido, porque no puede ser asido con un signo. Si pudiera ser agarrado con un signo, entonces Srenika, el Errante, no habría obtenido la fe en esta doctrina nuestra. Srenika, el Errante, creyó con resolución en esta cognición de la omnisciencia, y como un “seguidor de la fe” él entró en una cognición con un nivel limitado. El no se aferró a la forma, etc. Ni examinó esa cognición con un gozoso entusiasmo y placer. El lo vio ni como dentro de la forma, etc, ni como fuera, ni como ambos dentro y fuera, ni como otro distinto de la forma, etc. En este pasaje de la escritura, Srenika, el Errante, como alguien que siempre cree con resolución en esta cognición de la omnisciencia, es llamado un “seguidor de la fe”.
El aprehendió la verdadera naturaleza de todos los fenómenos como su norma de conducta; y creyó firmemente en esta carencia de señas, de forma que él no se agarró a ningún fenómeno, ni aprehendió ningún fenómeno del que él pudiera haberse apropiado o realizado. Él ni tan siquiera se preocupó del Nirvana. Esto también debería de ser conocido como la sabiduría perfecta de un Bodhisattva, el que él no se agarre a la forma, etc, y el que no entre en el Nirvana Incompleto, antes de que él haya realizado los Diez Poderes de un Tathagata, sus Cuatro Intrepideces, y las Dieciocho Características Peculiares de un Buda. Por consiguiente, esto también debería de ser conocido como la sabiduría perfecta de un Bodhisattva.
Además, un Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta y que la desarrolla, debería de reflexionar y meditar en lo que es esa sabiduría perfecta, en él que la tiene, y en esta sabiduría perfecta como un fenómeno el cual no existe, el cual no puede ser aprehendido. Cuando estas consideraciones no le hacen sentir miedo, entonces él es tenido como un Bodhisattva que posee la sabiduría perfecta.
Shariputra: ¿Cómo puede un Bodhisattva ser conocido como estando en posesión de la sabiduría perfecta, cuando la forma no posee la identidad de la forma, etc; cuando la sabiduría perfecta no posee la identidad de la sabiduría perfecta; cuando la misma omnisciencia no posee la identidad de la omnisciencia?
Subhuti: Así es Shariputra. La forma no posee la identidad de la forma, etc. La sabiduría perfecta no posee la marca de ser “Sabiduría Perfecta”. Una marca no posee la identidad de una marca. Lo marcado no posee la identidad de ser marcado, y la identidad no posee la marca de la identidad.
Shariputra: Sin embargo, el Bodhisattva que se entrena de esta forma, ¿Irá más allá, a la omnisciencia?
Subhuti: Irá. Porque todos los fenómenos son no nacidos, y no van más allá. Cuando se comporta así, un Bodhisattva llega cerca de la omnisciencia. Puesto que llega cerca de la omnisciencia, su cuerpo, mente, y marcas, llegarán a ser perfectamente puros para beneficio de madurar a los seres; y él se encontrará con los Budas.
De esta forma es como un Bodhisattva que discurra en la sabiduría perfecta, llega cerca de la omnisciencia.
Subhuti dijo además lo siguiente respecto al Bodhisattva: “El discurre en una señal cuando discurre en la forma, etc; o en la señal de la forma, etc; o en la idea de que “la forma es una señal”; o en la producción de la forma; o en el final o destrucción de la forma; o en la idea de que “la forma es vacía”; o “Yo discurro”; o “Yo soy un Bodhisattva”. Pues él verdaderamente discurre en la idea de “yo soy un Bodhisattva” como una base. O cuando se le ocurre “el que discurre de este modo, discurre en la sabiduría perfecta, y la desarrolla”, el discurre solo en una señal. Tal Bodhisattva debería de ser conocido como carente de destreza en los medios hábiles.
Shariputra: Entonces, ¿Cómo debería de comportarse un Bodhisattva si él está discurriendo en la sabiduría perfecta?
Subhuti: El no debería de discurrir en los agregados, ni en sus señas, ni en la idea de que “los agregados son señas”, ni en la producción de los agregados, ni en su final o destrucción, ni en la idea de que “los agregados son vacíos” o “yo discurro”, o “yo soy un Bodhisattva”. Y tampoco debería de ocurrírsele a él “quién discurre así, discurre en la sabiduría perfecta, y la desarrolla”.
El discurre, pero no abriga ideas tales como “Yo discurro”, “Yo no discurro”, “Yo discurro y no discurro”, “Yo ni discurro, ni no discurro”; y los mismos cuatro respecto a “Yo discurriré”, etc.
El no está cerca de ningún fenómeno, porque todos los fenómenos son inabordables e inapropiables. El Bodhisattva tiene entonces la concentración penetrante llamada “El no aferrarse a ningún fenómeno”, que es vasta, noble, ilimitada, y firme; que no es compartida con ninguno de los Discípulos o Realizadores Solitarios .Cuando él permanece en esta concentración penetrante, ese Bodhisattva obtendrá rápidamente la completa iluminación que los Tathagatas del pasado predijeron para él.
Pero cuando él permanece en esa concentración, él no la evalúa, ni piensa “Yo estoy acumulando”, ni “Yo entraré en la concentración”, ni “Yo estoy entrando en la concentración”, ni “Yo he entrado en la concentración”. Todo eso, en todas y cada una de sus formas, no existe para él.
Shariputra: ¿Puede uno mostrar esa concentración?
Subhuti: No, Shariputra. Porque ese hijo de buena familia ni lo conoce, ni lo percibe.
Shariputra: ¿Dices que ni lo conoce, ni lo percibe?
Subhuti: Eso digo; porque esa concentración no existe.
El Señor: Bien dicho, Subhuti. Y por lo tanto, un Bodhisattva debería de entrenarse así, porque entonces se entrena en la sabiduría perfecta.
Shariputra: ¿Cuándo se entrena así, se entrena en la sabiduría perfecta?
El Señor: Cuando él se entrena así, se entrena en la sabiduría perfecta.
Shariputra: Cuando se entrena así, ¿En qué fenómenos se entrena?
El Señor: El no se entrena en ningún fenómeno ultimadamente. Porque los fenómenos no existen de la forma en que los necios, los no instruidos, la gente ordinaria están acostumbrados a suponer.
Shariputra: Entonces, ¿Cómo existen?
El Señor: Puesto que no existen, así es como existen. Y por tanto, puesto que no existen (avidyamana) son llamados ignorancia (avidya). Los necios, los no enseñados, la gente ordinaria se ha establecido en ellos. Aunque no existen, ellos han construido todos los fenómenos. Habiéndolos construido, atados a los dos extremos, ellos no conocen o ven a estos fenómenos (en su verdadera realidad). De esta forma, ellos construyen todos los fenómenos, los cuales sin embargo no existen. Habiéndolos construido, ellos se asientan en los dos extremos. Ellos dependen entonces de ese vínculo como un factor básico, y construyen los fenómenos pasados, presentes, y futuros. Después de que los hayan construido, ellos se establecen en el nombre y forma. Ellos han construido todos los fenómenos, los cuales sin embargo no existen; ellos no conocen, ni ven, el sendero el cuál es eso que verdaderamente es. En consecuencia, ellos no van más allá del triple mundo, y no despiertan al límite último de la realidad. Por esa razón, ellos llegan a recibir el título de “locos”. Ellos no tienen fe en el verdadero Dharma. Pero un Bodhisattva no se establece en ningún fenómeno.
Shariputra: Cuando él se entrena de esta forma, ¿Un Bodhisattva se está entrenando en la omnisciencia?
El Señor: Cuando él se entrena así, el Bodhisattva no se está entrenando aún en la omnisciencia, y sin embargo se está entrenando en todos los fenómenos. Cuando él se entrena de esta forma, el Bodhisattva es entrenado en la omnisciencia, llega cerca de ella, va más allá, hacia ella.
Subhuti: Si, ¡Oh, Señor!, alguien preguntara: “¿Este hombre ilusorio será entrenado en la omnisciencia, llegará cerca de ella, irá hacia ella?” ¿Cómo debería uno de explicarle?
El Señor: Yo te haré una contra pregunta, la cual puedes contestar lo mejor que puedas.
Subhuti: Bien dicho, ¡Oh, Señor! – Y el Venerable Subhuti escuchó al Señor.
El Señor: ¿Qué piensas Subhuti, es la forma, etc, una cosa, y la ilusión otra?
Subhuti: No, Señor. Porque no es que la ilusión sea una cosa, y la forma, etc, otra; la propia forma es ilusión, la propia ilusión es forma.
El Señor: ¿Qué piensas Subhuti, está esa noción de “Bodhisattva”, esa denominación, ese concepto, esa expresión convencional en los cinco agregados?
Subhuti: Si, está. Porque un Bodhisattva que se entrena en la sabiduría perfecta para alcanzar la completa iluminación debería de entrenarse como un hombre ilusorio. Porque uno debería de tener siempre en mente que los cinco agregados son como un hombre ilusorio. Pues el Señor ha dicho que la forma es como una ilusión. Y eso que es verdad respecto de la forma, es también verdad respecto de los seis órganos de los sentidos, y respecto de los cinco agregados.
Subhuti: ¿No temblarán los Bodhisattvas que han llegado recientemente al Vehículo cuando oigan esta exposición?
El Señor: Temblarán si están en las manos de malos amigos, pero no si están en las manos de buenos amigos.
Subhuti: Entonces, ¿Quiénes son los buenos amigos de un Bodhisattva?
El Señor: Aquellos que lo instruyen y lo sermonean en las perfecciones. Aquellos que le indican cuales son las acciones de Mara, diciendo: “Así es como las faltas y los hechos de Mara deberían de ser reconocidos. Estas son las faltas y los hechos de Mara. Tú deberías de abandonarlas una vez que las hayas reconocido”.
Estos deberían de ser conocidos como los buenos amigos de un Bodhisattva, un Gran Ser, que está armado con la gran armadura, que se ha establecido en el Gran Vehículo, que ha montado en el Gran Vehículo.
 
EL SIGNIFICADO DE “BODHISATTVA” (3)
 
Subhuti: Con respecto a lo que el Señor ha dicho al hablar de “Bodhisattva”, ¿Qué es indicado por la palabra “Bodhisattva”?
El Señor: Nada real es indicado por la palabra “Bodhisattva”. Porque un Bodhisattva se entrena en el no apego a todos los fenómenos. Debido a que el Bodhisattva, el Gran Ser, despierta en el no apego a la completa iluminación en el sentido de que uno entiende todos los fenómenos. Porque uno tiene este propósito de la iluminación es llamado así, un ser iluminado (bodhisattva), un Gran Ser.
 
EL SIGNIFICADO DE GRAN SER (4)
 
Subhuti: Una vez más.., cuando el Señor habla de un Bodhisattva como un “Gran Ser”, ¿Por qué razón un Bodhisattva es llamado un “Gran Ser”?
El Señor: Un Bodhisattva es llamado un “Gran Ser” en el sentido de que él causará el que una gran masa, una gran acumulación de seres, alcancen lo más alto.
Shariputra: También queda claro para mí en qué sentido un Bodhisattva es llamado un “Gran Ser”.
Shariputra: Un Bodhisattva es llamado un “Gran Ser” en el sentido de que demostrará el Dharma, de forma que los grandes errores sean abandonados; errores tales como las visiones erróneas del asumir un ego, un ser, un alma viviente, una persona, el devenir, el no devenir, la aniquilación, la eternidad, la individualidad, etc.
Subhuti: También está claro para mí en qué sentido un Bodhisattva es llamado un “Gran Ser”.
El Señor: ¡Entonces deja claro lo que estás pensando ahora!
Subhuti: Un Bodhisattva es llamado un “Gran Ser” si él permanece no apegado a, y sin estar envuelto en: el pensamiento de la iluminación, el pensamiento de la omnisciencia, el pensamiento sin efusiones, el inigualable pensamiento, el pensamiento que iguala lo inigualable, que no es compartido por ninguno de los Discípulos o Realizadores Solitarios. Porque este pensamiento de la omnisciencia es sin efusiones, y no está incluido (en el mundo empírico). Y con respecto a este pensamiento de la omnisciencia, que es sin efusiones y no está incluido, él permanece sin apego y no incluido. En este sentido, un Bodhisattva llega a ser considerado un “Gran Ser”.
Shariputra: ¿Por qué razón él está desapegado incluso a ese pensamiento, y no está envuelto en él?
Subhuti: Porque es no pensamiento.
Shariputra: ¿Es ese pensamiento, el cual no es pensamiento, algo que existe?
Subhuti: ¿Existe, o puede ser aprehendido en este estado de ausencia de pensamiento tanto un “existe”, como un “no existe”?
Shariputra: No, no es posible.
Subhuti: Entonces, ¿Cómo puede el Venerable Shariputra decir:”es ese pensamiento, el cual no es pensamiento, algo que existe”?
Shariputra: Tú expones todo esto bien, tú a quien el Señor ha anunciado como el más destacado de entre aquellos que moran en la paz.
A continuación, el Venerable Purna, el hijo de Maitrayani, le dijo al Señor: Un Gran Ser, alguien que es llamado así, es ese ser que está armado con la gran armadura, que está establecido en el Gran Vehículo, que está montado en el Gran Vehículo. Por eso es por lo que llega a ser designado como un “Gran Ser”.
Subhuti: ¿Cómo de grande es eso que autoriza el que se diga que está “armado con la gran armadura”?
El Señor: Aquí, el Bodhisattva, el Gran Ser, piensa de esta forma: “Yo he de llevar a incontables seres hacia el Nirvana, y sin embargo no hay nadie a quien lleve al Nirvana, o que debiera de ser llevado a él”. No obstante, aunque él pueda llevar a muchos seres al Nirvana, sin embargo no hay ningún ser que haya sido llevado al Nirvana, ni que haya llevado a otros a él. Porque tal es la naturaleza  verdadera de todos los fenómenos, viendo que su naturaleza es ilusoria. Es lo mismo, Subhuti, que si un mago experto, o un aprendiz de mago, conjurara la aparición de una gran multitud de gente en un cruce de caminos, y que después hiciera que se desvanecieran de nuevo. ¿Qué piensas Subhuti, hubo alguno que fuera matado por alguien, o asesinado, o destruido, o hecho desaparecer?
Subhuti: Indudablemente no, Señor.
El Señor: Pues de esta forma, un Bodhisattva, un Gran Ser, lleva a incontables seres al Nirvana; y sin embargo no hay ningún ser que haya sido llevado al Nirvana, ni que haya llevado a otros a él. El escuchar esta exposición sin miedo, ese es el Gran Ser, el cual permite que el Bodhisattva sea conocido como alguien que está “armado con la gran armadura”.
Subhuti: Según yo entiendo el significado de las enseñanzas del Señor, este Bodhisattva, este Gran Ser, ciertamente debería de ser conocido como “no armado con una armadura”.
El Señor: Así es. Porque la omnisciencia no está lograda, ni no lograda, ni efectuada.
Subhuti: Así es. Pues la forma, etc, no es ni encadenante, ni liberadora. La Talidad de la forma de un hombre ilusorio no está encadenada ni liberada. Porque en realidad no está allí, porque está aislado, porque no está producido.
Esta es la gran armadura, la gran no armadura de un Bodhisattva, un Gran Ser, que está armado con la gran armadura, que está establecido en el Gran Vehículo, que está montado en el Gran Vehículo.
Después de estas palabras, el Venerable Purna se quedó en silencio.
 
EL SIGNIFICADO DE “GRAN VEHÍCULO” (5)
 
Subhuti: Es así, ¡Oh, Señor! Que un Bodhisattva, un Gran Ser, está armado con la gran armadura, y llega a ser alguien que se ha establecido en el Gran Vehículo, que está montado en el Gran Vehículo. Pero…¿Qué es ese Gran Vehículo? ¿Cómo debería uno de conocer a aquel que está establecido en él? ¿Desde dónde irá, y a dónde? ¿Quién está establecido en él? ¿Dónde está situado? ¿Quién irá más allá por medio de este Gran Vehículo?
El Señor: “Gran Vehículo” es un sinónimo de la inmensurabilidad. “Inmensurable” significa infinitud. Por medio de las perfecciones un Bodhisattva se ha puesto en camino en él. El irá más allá del Triple Mundo. Está establecido dónde no existe un soporte objetivo. Se ha puesto en camino a dónde no hay un soporte objetivo. Será un Bodhisattva, un Gran Ser, que irá más allá; pero él no irá más allá a ningún sitio. Ni nadie se ha puesto en camino en él. No estará situado en ninguna parte, pero estará situado en la omnisciencia, por medio del darse cuenta de que no está situado en ninguna parte. Y finalmente, por medio de este Gran Vehículo, nadie va más allá, nadie ha ido más allá, y nadie irá más allá. Porque ninguno de estos fenómenos- el que iría más allá, y eso por lo que iría más allá- existen, ni pueden ser aprehendidos. Puesto que todos los fenómenos carecen de existencia, ¿Qué fenómeno podría ir más allá, y por medio de qué fenómeno? Subhuti, es de esta forma como un Bodhisattva, un Gran Ser, está armado con la gran armadura, y está montado en el Gran Vehículo.
Subhuti: El Señor habla del “Gran Vehículo”. Sobrepasando el mundo, con sus dioses, hombres, y asuras, ese vehículo irá más allá. Pues es similar al espacio, y es inmensurablemente grande. Lo mismo que en el espacio, en este vehículo también hay habitación para inmensurables e incalculables seres. Así es el Gran Vehículo de los Bodhisattvas, los Grandes Seres. Uno no puede ver su venir, o su ir, y su permanencia no existe. Por lo tanto, uno habla de un “Gran Vehículo”.
El Señor: Bien dicho, Subhuti. Así es. Es de esta forma, ese es el Gran Vehículo de los Bodhisattvas, los Grandes Seres. Entrenándose en él, los Bodhisattvas alcanzan la omnisciencia, la han alcanzado, y la alcanzarán.
Purna: Este Subhuti, el Mayor, cuando preguntó sobre la sabiduría perfecta, fantaseó que el Gran Vehículo es algo que pueda ser señalado.
Subhuti: ¡Oh, Señor! ¿He hablado del Gran Vehículo sin cometer transgresiones contra la sabiduría perfecta?
El Señor: Lo has hecho. Tú has señalado el Gran Vehículo de acuerdo con la sabiduría perfecta.
 
LOGRO (6)
 
Subhuti: A través del poder del Buda, ¡Oh, Señor! Además, ¡Oh, Señor! Un Bodhisattva (que se pone en camino en su viaje) no se aproxima (al logro de la condición de Bodhisattva) desde donde comienza, ni donde termina, ni tampoco en el medio. Porque un Bodhisattva es tan ilimitado como la forma, etc, … es ilimitado. El no se aproxima a la idea de que “un Bodhisattva es la forma”, etc. Eso tampoco existe, y no es aprehendido. Por lo tanto, en todas y cada uno de los modos, yo no tengo ninguno de los fenómenos que constituyen un Bodhisattva. Yo no veo ese fenómeno al cual la palabra “Bodhisattva” denota. Yo tampoco veo o tengo la sabiduría perfecta. Yo tampoco veo, ni tengo la omnisciencia. Puesto que en todas y cada una de las formas, yo ni aprehendo, ni veo ese fenómeno, ¿Qué Doctrina debería yo de instruir y sermonear, a través de qué fenómeno, y sobre qué fenómeno? “Buda”, “Bodhisattva”, “sabiduría perfecta”, todo eso son meras palabras. Y lo que ellas denotan es algo increado. Es como con el yo. Aunque nosotros hablamos de un “yo”, sin embargo el “yo” es algo absolutamente increado. Puesto que por lo tanto todos los fenómenos carecen de existencia propia, ¿Qué es esa forma, etc, la cual no puede ser agarrada, y la cual es algo increado? Por tanto, el hecho de que todos los fenómenos carezcan de existencia propia es lo mismo que el hecho de que son increados. Pero la no creación de todos los fenómenos difiere de aquellos mismos fenómenos. ¿Cómo instruiré y sermonearé una no creación desde una sabiduría perfecta, la cual es también una no creación? Y a pesar de ello, uno no puede aprehender a todos estos fenómenos más que como siendo increados, siendo ellos los que constituyen un Buda, un Bodhisattva, o a quien se dirige hacia la iluminación. Si un Bodhisattva, cuando se le está enseñando esto, no tiene miedo, uno debería de saber que: “Este Bodhisattva, este Gran Ser, discurre en la sabiduría perfecta, la desarrolla, la investiga, y medita en ella”. Porque en el momento  en el que un Bodhisattva investiga todos estos fenómenos desde la sabiduría perfecta, en ese momento él no se aproxima a la forma, etc, ni a su cese. Debido a la no producción de la forma, etc, no es forma, etc. La muerte de la forma, etc, no es forma, etc. La no producción de la forma y la forma, por lo tanto no son dos, ni están divididas. En tanto que uno le llame “forma”, uno da por supuesto que no es dos. De esta forma el Bodhisattva investiga desde la sabiduría perfecta todos los fenómenos, en todos sus modos, y en el momento en que lo hace, no se aproxima a la forma, etc.
Shariputra: Según yo comprendo la enseñanza del Venerable Subhuti, un Bodhisattva también es una no producción. Pero si un Bodhisattva es una no producción, entonces ¿cómo va en el difícil peregrinaje, y cómo puede soportar la posible experiencia de esos sufrimientos (los cuales él está diciendo que vencerá) para beneficio de los seres?
Subhuti: Yo no busco a un Bodhisattva que va en el difícil peregrinaje. En cualquier caso, uno que discurre en la percepción de dificultades no es un Bodhisattva. Porque uno que ha generado una percepción de dificultades, es incapaz de trabajar por el bienestar de incontables seres.
Al contrario, él forma la noción de fácil, él forma la noción de que todos los seres, tanto hombres como mujeres, son sus padres e hijos, y de esta forma él va en el peregrinaje de un Bodhisattva. Por lo tanto, un Bodhisattva debería de identificar a todos los seres con sus padres o hijos, si, e incluso a su ego, de esta forma: “De la misma forma que yo quiero ser liberado completamente de todos los sufrimientos, idénticamente todos seres quieren ser liberados completamente de todos los sufrimientos”.
En suma, con respecto a todos los seres uno debería de formar la noción: “¡Yo no debo de abandonar a todos esos seres! ¡Yo debo de liberarles de todo el inmensurable montón de sufrimientos!¡Y no debería de producir hacia ellos ningún pensamiento de odio, incluso aunque yo pudiera ser desmembrado cien veces!”
Así es como un Bodhisattva debiera de elevar su corazón. Cuando él permanece como alguien cuyo corazón es así, entonces él no discurrirá, ni permanecerá como alguien que percibe dificultades. Y además un Bodhisattva debería de producir el pensamiento de que “Puesto que en todos y cada uno de los modos, no existe un yo,  y no puede ser averiguado; asimismo en todos y cada uno de los modos, los fenómenos no existen, y no pueden ser averiguados”. El debería de aplicar esta noción a todos los fenómenos, internos y externos.
Cuando él permanece como alguien cuyo corazón es así, entonces él ni discurrirá, ni permanecerá, como alguien que percibe dificultades. Pero cuando el Venerable Shariputra dijo que “una no producción es el Bodhisattva”, indudablemente es así, “una no producción es el Bodhisattva”.
Shariputra: Además, ¿Es solo un Bodhisattva una no producción, o lo son también los fenómenos que lo constituyen?
Subhuti: Los fenómenos que constituyen un Bodhisattva son también una no producción.
Shariputra: ¿Son solo los fenómenos que constituyen un Bodhisattva una no producción, o lo es también el estado de omnisciencia?
Subhuti: El estado de omnisciencia es también una no producción.
Shariputra: ¿Es solo el estado de omnisciencia una no producción, o lo son también los fenómenos que lo constituyen?
Subhuti: Los fenómenos que constituyen la omnisciencia también son una no producción.
Shariputra: ¿Son solo los fenómenos que constituyen la omnisciencia una no producción, o lo es también la gente ordinaria?
Subhuti: La gente ordinaria también es una no producción.
Shariputra: ¿Es solo la gente ordinaria una no producción, o lo son también los fenómenos que los constituyen?
Subhuti: Los fenómenos que los constituyen también son una no producción.
Shariputra: Venerable Subhuti, si el Bodhisattva es una no producción y si también lo son los fenómenos que lo constituyen, y también el estado de omnisciencia y los fenómenos que lo constituyen, y también la gente ordinaria y los fenómenos que los constituyen, entonces con toda seguridad, ¿el estado de omnisciencia sería logrado por un Bodhisattva sin ningún esfuerzo?
Subhuti: Yo no deseo el logro de un fenómeno no producido, ni la reunión con uno. Además, ¿Alcanza uno un logro no producido a través de un fenómeno no producido?
Shariputra: ¿Entonces un logro no producido es conseguido a través de un fenómeno no producido, o a través de un fenómeno producido?
Subhuti: ¿Es producido un fenómeno no producido, o es no producido?
Shariputra: Entonces, ¿Es producción un fenómeno el cual es una no producción, o es un fenómeno de no producción el cual es producción?
Subhuti: El hablar de una producción como un fenómeno de no producción, no es inteligible.
Shariputra: El hablar de no producción es también “no inteligible”.
Subhuti: No producción es solo hablar. La no producción solo aparece ante el ojo de la mente. La no producción es solo un destello en la mente. Absolutamente no es nada más que eso.
Shariputra: El Venerable Subhuti debería de ser situado en la primera categoría de entre los predicadores del Dharma. Pues de cualquier forma en que pueda ser interrogado, él encuentra un camino de salida; él no se desvía de (la correcta enseñanza sobre) la verdadera naturaleza del Dharma, y no contradice esa verdadera naturaleza del Dharma.
Subhuti: Este es el Absoluto del Señor, la esencia de los Discípulos que están sin ningún apoyo, de manera que de cualquier forma en la que sean preguntados ellos encuentran un camino de salida, no contradicen la verdadera naturaleza de los fenómenos, no se desvían de ella. Y eso porque no confían en ningún fenómeno.
Shariputra: Bien dicho, Subhuti. ¿Y cuál es esa perfección de los Bodhisattvas que les permite no inclinarse hacia ninguno de los fenómenos?
Subhuti: La Perfección de la Sabiduría, que es beneficiosa para todos los (Tres) Vehículos, es también la perfección que les permite no inclinarse hacia ningún fenómeno, porque ella muestra que todos los fenómenos carecen de base. Porque si un Bodhisattva, cuando le está siendo enseñada esta profunda perfección de la sabiduría, permanece sin miedo, entonces uno debería de saber que él se habrá ajustado a la Perfección de la Sabiduría, y que él no está carente en cuanto a esta atención ( a las verdaderas realidades de los fenómenos).
Shariputra: ¿Cómo es que un Bodhisattva no carece de atención cuando está ajustado a la Perfección de la Sabiduría? Porque si un Bodhisattva no está faltando a la atención, entonces él automáticamente debería de dejar de estar ajustado a la Perfección de la Sabiduría. Y sin no falta al estar ajustado a la Perfección de la Sabiduría, entonces el debería de estar carente de atención. Pero si en un Bodhisattva se dan los dos hechos de que no está faltando a la atención, y de que no está faltando al permanecer en la Perfección de la Sabiduría, permaneciendo juntos, entonces todos los seres también estarán en la permanencia en la Perfección de la Sabiduría. Porque ellos también permanecen no careciendo de atención.
Subhuti: Bien argumentado, y sin embargo tengo que reprobarte; aunque el Venerable Shariputra ha cogido el tema correctamente en cuanto a lo que a palabras se refiere. Porque uno debería de saber que la atención no tiene existencia propia, de la misma forma en que los seres no tienen existencia propia; esa atención no tiene una existencia real; esa atención está aislada de la misma forma en la que los seres están aislados; esa atención no es ideable de la misma forma en la que los seres no son ideables; los actos de atención mental no experimentan el proceso que lleva a la Iluminación, de la misma forma en la que los seres no experimentan ese proceso. Esos actos de atención mental no experimentan en ningún sentido real el proceso que lleva a la Iluminación, más de lo que los seres experimentan.
Es a través de una atención de semejante carácter por lo que yo deseo que un Bodhisattva, un Gran Ser, pueda permanecer en esta permanencia.
 
 
 
FIN DEL PRIMER CAPÍTULO.
 
 
Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.
 
 
 
 
 

sábado, 4 de agosto de 2012

Sutra del Amor (Metta Sutta)

Esto he oído.
En una ocasión el Bendito estaba viviendo cerca de Savatthi, en Jetavana, en el monasterio de Anathapindika. Entonces él se dirigió a los monjes diciendo: "¡Monjes!"
Ellos respondieron: "Venerable Señor"
El Bendito entonces habló lo siguiente:
"Monjes, se han de esperar once ventajas del corazón liberado por familiarizarse con los pensamientos de amor desinteresado (metta, maitri), por el cultivo del amor desinteresado, por el constante incremento de estos pensamientos, por el tener al amor desinteresado como un vehículo de expresión, y también como algo que ha de ser atesorado, por vivir de acuerdo con estos pensamientos, por poner estas ideas en práctica, y por establecerlas. ¿Cuáles son los once?
1) El duerme plácidamente
2) Se despierta plácidamente
3) No hay malos sueños.
4) Es querido para los humanos
5) Es querido para los no humanos
6) Los dioses lo protegen
7) El fuego, el veneno, y la espada no pueden tocarlo.
8) Su mente puede concentrase rápidamente.
9) Su semblante es sereno.
10) Muere sin tener confusión en su mente.
11) Si no llega a obtener el estado de Arhat aquí y ahora, renacerá en el mundo de Brahma.

Estas once ventajas, monjes, se han de esperar del corazón liberado por familiarizarse con los pensamientos de amor desinteresado, por cultivar el amor desinteresado, por aumentar constantemente estos pensamientos, por tener al amor desinteresado como un vehículo de expresión, y también como algo que ha de ser atesorado, por vivir de acuerdo con estos pensamientos, por poner estas ideas en práctica, y por establecerlas"
Así dijo el Bendito. Y todos aquellos monjes se regocijaron con las palabras del Bendito.


Traducido del Pali por Piyadassi Thera.

Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.