miércoles, 28 de septiembre de 2011

Sutta Devaduta (Sutra de los Mensajeros Celestiales)

Majima Nikaya 130.
 
Esto he oído: en cierta ocasión el Bhagavan estaba viviendo en el monasterio ofrecido por Anathapindika, en la Arboleda de Jeta, en Saraswati.  El Bhagavan se dirigió a los monjes desde allí:” Monjes, lo mismo que un hombre que estuviera situado entre dos casas, cuyas puertas estuvieran una frente a otra, vería a la gente entrando, saliendo, deambulando, y vagabundeando en las dos casas, de forma semejante, yo vi con mi ojo divino purificado más allá de lo humano, a los seres desapareciendo y apareciendo, a los no exaltados y a los exaltados, a los hermosos y a los feos, en el cielo y en el infierno. Yo vi a los seres de acuerdo a sus acciones: aquellos seres buenos, que se comportan correctamente con el cuerpo, habla y mente, no culpando a los nobles, desarrollando una visión correcta, actuando de acuerdo a esa visión correcta, tras la muerte, mejoran y nacen en el cielo. Estos seres buenos, que se comportan correctamente con el cuerpo, habla y mente, no culpando a los nobles, desarrollando una visión correcta, actuando de acuerdo a esa visión correcta, con la destrucción del cuerpo, tras la muerte, nacen entre los humanos. Estos buenos seres, que llevan una conducta equivocada con el cuerpo, habla y mente, que culpan a los nobles, desarrollando una visión equivocada, actuando de acuerdo a esa visión equívoca, con la destrucción del cuerpo, tras la muerte, nacen en la esfera de los fantasmas hambrientos. Estos buenos seres, que llevan una conducta equivocada con el cuerpo, habla y mente, que culpan a los nobles, desarrollando una visión equivocada, actuando de acuerdo a esa visión equívoca, con la destrucción del cuerpo, tras la muerte, nacen entre los animales. Estos buenos seres, que llevan una conducta equivocada con el cuerpo, habla y mente, que culpan a los nobles, desarrollando una visión equivocada, actuando de acuerdo a esa visión equívoca, con la destrucción del cuerpo, tras la muerte, empeoran, y nacen en los infiernos.
Monjes, los guardianes del infierno lo cogen por sus manos y pies, y se lo enseñan al Rey del Inframundo. “Señor, este hombre es poco amistoso, no le gusta la armonía, no es casto, no honra a los ancianos de la familia, dale el castigo adecuado”
El rey del Inframundo le interroga, le pregunta las razones, y juntos estudian todo esto. “Buen hombre, ¿no viste al primero de los mensajeros celestiales entre los hombres?. El dice: “Señor, no lo vi” Entonces el Rey del Inframundo le pregunta:”Buen hombre, ¿viste a un niñito que se levanta y acuesta con dificultad, revolviéndose en su propia orina y heces mientras estaba acostado?” Entonces él responde: “Señor, lo vi”. El Rey del Inframundo le pregunta:”Buen hombre, siendo un sabio ya entrado en edad, ¿no se te ocurrió pensar “yo no he ido más allá del nacimiento, ahora haré algo bueno con cuerpo, habla y mente”? El dice: “Señor, no pude hacerlo debido a la negligencia” El Rey del Inframundo le dice: “Buen hombre, debido a la negligencia tu actuaste de esta manera. Esta mala acción no fue hecha por tu madre, tu padre, tu hermano, tu hermana, tus amigos, tus asociados, o tus parientes de sangre. No fue hecho por ascetas, brahmines o dioses, fue hecho por ti, y tu experimentarás sus resultados”
Monjes, el rey del Inframundo una vez que hubo acabado de interrogarle, de preguntarle por las razones y  de estudiar juntos lo que se refiere al primer mensajero celestial, le pregunta:”Buen hombre, ¿No viste al segundo mensajero celestial entre los humanos?” El dice: “Señor, no lo vi”. Entonces, el Rey del Inframundo le pregunta:”Buen hombre, ¿no viste entre los humanos a una mujer, o a un hombre, de ochenta o noventa años, decayendo y encorvado como la estructura de un tejado, andando apoyándose en un bastón, temblando, enfermo, con la juventud perdida, con los dientes rotos, el cabello gris, la piel arrugada?” Entonces él dice:”Señor, lo vi” . El Rey del Inframundo le pregunta entonces: “Buen Hombre, siendo un sabio ya entrado en edad, ¿no se te ocurrió pensar “yo no he ido más allá del decaimiento, ahora haré algo bueno con cuerpo, habla y mente?” El responde: “Señor, no pude hacerlo debido a la negligencia”
El Rey del Inframundo dice:” Buen hombre, debido a la negligencia tu actuaste de esta manera. Esta mala acción no fue hecha por tu madre, tu padre, tu hermano, tu hermana, tus amigos, tus asociados, o tus parientes de sangre. No fue hecho por ascetas, brahmines, o dioses, fue hecho por ti, y tu experimentarás sus resultados.”
Monjes, el Rey del Inframundo, una vez que hubo terminado de interrogarle, de preguntarle y de estudiar juntos lo que se refiere al segundo mensajero celestial, le pregunta: “Buen hombre, ¿no viste al tercer mensajero celestial entre los humanos?” El responde: “Señor, no lo vi” Entonces, el Rey del Inframundo le pregunta: “Buen hombre, no viste entre los humanos a un hombre o a una mujer gravemente enfermos, inmersos en su propia orina y sus heces, levantado por otros, conducido por otros?” El responde: “Señor, lo vi” Y el Rey del Inframundo le pregunta: “Buen hombre, siendo un sabio ya entrado en edad, ¿no se te ocurrió pensar “Yo no he ido más allá de la enfermedad, ahora debo de hacer algo bueno con el cuerpo, habla y mente?” El contesta: “Señor, yo no pude hacerlo debido a la negligencia” Entonces el Rey del Inframundo dice: “Buen hombre, debido a la negligencia tu actuaste de esta manera.
Esta mala acción no fue hecha por tu madre, tu padre, tu hermano, tu hermana, tus amigos, tus asociados, o tus parientes de sangre. No fue hecho por ascetas, por brahmines, o por dioses; fue hecho por ti, y tu experimentarás sus resultados.
Monjes, el Rey del Inframundo una vez que hubo acabado de interrogarle, de preguntarle por las razones, y de estudiar juntos lo que se refiere al tercer mensajero celestial, le pregunta: “Buen hombre, ¿no viste al cuarto mensajero celestial ente los humanos?” El dice: “Señor, no lo vi” Entonces el Rey del Inframundo le pregunta: “Buen hombre, ¿nunca has visto entre los humanos a un transgresor que ha sido capturado por el rey, y a quien le han aplicado diversos tipos de tortura, a quien le han azotado con una vara, a quien han azotado con una liana, a quien han golpeado con un sucio bastón, a quien le han cortado las manos, a quien le han cortado los pies, a quien le han cortado manos y pies, a quien le han cortado las orejas y la nariz, a quien han metido en una gran caldera hirviente, a quien han herido con una concha, a quien han puesto en la boca de Rahu, a quien le han puesto una guirnalda ardiendo, a quien le han abrasado las manos, a quien le han dado un vestido de corteza, a quien han arrojado a las serpientes, a quien le han clavado garfios en su carne, a quien le han cortado trozos de carne de su cuerpo, a quien le han pasado un clavo de oído a oído, a quien le han golpeado su cuerpo hasta dejarlo como la paja, a quien han metido en aceite hirviendo, a quien han arrojado a los perros hambrientos para que lo devoren, a quien  le han colgado clavándolo a un madero hasta su muerte, y a quien le han cortado el cuello con una espada?” El responde: “Señor, lo vi” El Rey del Inframundo le pregunta: “Buen hombre, siendo un hombre sabio ya entrado en años, ¿no se te ocurrió pensar que para las malas acciones, aquí y ahora, no hay otro resultado, y que ahora debería de hacer algo bueno con cuerpo, habla y mente?” El responde: “Señor, no pude hacerlo debido a la negligencia”  Entonces el Rey del Inframundo le dice:” Buen hombre, debido a la negligencia, tú has actuado de esa manera. Esta mala acción no fue cometida por tu madre, tu padre, tu hermano, tu hermana, tus amigos, tus asociados, o tus parientes de sangre. No fue realizada por ascetas, por brahmines, o por dioses. Fue hecho por ti, y tu experimentarás los resultados”.
Monjes, el Rey del Inframundo una vez que hubo acabado de interrogarle, de preguntarle por las razones, y de estudiar juntos lo que se refiere al cuarto mensajero celestial, le pregunta: “Buen hombre, ¿no viste al quinto mensajero celestial entre los humanos?” El responde : “Señor, no lo vi”. Entonces el Rey del Inframundo le pregunta: “Buen hombre, ¿no viste entre los humanos a una mujer o a un hombre que llevaba ya un día muerto, que llevaba dos días, que llevaba  tres días muerto, hinchado y habiéndose vuelto azul?” El dice: “Señor, lo vi”.  Entonces el Rey del Inframundo le pregunta: “Buen hombre, siendo un hombre sabio ya entrado en edad, ¿no se te ocurrió pensar “yo también estoy sujeto a la muerte. Yo he ido más allá de ella. Ahora haré algo bueno con el cuerpo, habla y mente”? El responde: “Señor, yo no pude hacerlo debido a la negligencia”. El Rey del Inframundo le responde: “Buen hombre, debido a la negligencia tu actuaste de esa manera. Esta mala acción no fue hecha por tu madre, tu padre,  tu hermano, tu hermana, tus amigos, tus asociados, o tus parientes de sangre. No fue cometida por ascetas, brahmines o dioses, fue hecha por ti, y tu experimentarás sus resultados”.
Monjes, el Rey del Inframundo habiendo terminado de interrogarle, de preguntarle por las razones, y de estudiar juntos lo que se refiere al quinto mensajero celestial, guardó silencio.
Entonces los guardianes del infierno le aplicaron las cinco penas obligadas. Esto es, primero con dos clavos ardientes le atraviesan las palmas de sus manos, y con otros dos más le atraviesan sus pies, y con un quinto clavo ardiente le es atravesado el pecho. Como consecuencia de esto, sufre  desgarradores y agudos sentimientos de desagrado. Sin embargo, no muere hasta que el karma que lo ha ocasionado se agote. Después los guardianes del infierno se lo llevan, y le golpean con martillos. Como consecuencia de esto, sufre desgarradores y agudos sentimientos de desagrado. Sin embargo, no muere hasta que el karma que lo ha ocasionado se agote. Después los guardianes del infierno lo cogen, le ponen al revés,
y le cortan con un cuchillo. A consecuencia de esto también experimenta desgarradores y agudos sentimientos de desagrado. Sin embargo, no muere hasta que el karma que lo ha ocasionado se agote. Después los guardianes del infierno le ponen un yugo y le atan a un carro haciéndole tirar de él de un lado a otro, sobre un suelo que está llameando y ardiendo. Como consecuencia de esto, experimenta desgarradores y agudos sentimientos de desagrado. Sin embargo, no muere hasta que el karma que lo ha ocasionado se agote. Después los guardianes del infierno le hacen subir y bajar una roca de ámbar ardiendo. Como consecuencia de esto experimenta desgarradores y agudos sentimientos de desagrado. Sin embargo, no muere hasta que el karma que lo ha ocasionado se agote. Después los guardianes del infierno le arrojan al revés dentro de una hirviente caldera de metal fundido. Ahí es cocinado en el metal fundido, y él por su iniciativa, se zambulle y cruza a través de la caldera de metal fundido. A consecuencia de esto, experimenta desgarradores y agudos sentimientos de desagrado. Sin embargo, no muere hasta que el karma que lo ha ocasionado se agote. Después los guardianes del infierno le arrojan dentro del Gran Infierno. El Gran Infierno es cuadrado, y tiene cuatro puertas, y está dividido en dos, cercado por muros de hierro, está cerrado con un techo de hierro. El suelo ocupa setecientas millas, y siempre está ahí.
El fuego mana del muro del este del Gran Infierno, hasta abrasar el muro del oeste. El fuego mana del muro del oeste del Gran Infierno, hasta abrasar el muro del este. El fuego mana del muro del norte del Gran Infierno, hasta abrasar el muro del sur. El fuego mana del muro del sur del Gran Infierno, hasta abrasar el muro del norte. El fuego mana desde el fondo hasta alcanzar el techo, y desde el techo hasta alcanzar el fondo. Ahí experimenta  desgarradores y agudos sentimientos de desagrado, sin embargo no muere hasta que el karma se agote.
Monjes, después un lapso de muchísimo tiempo, sucede que la puerta este del Gran Infierno se abre. Entonces el corre a gran velocidad, al hacerlo quema su piel externa, su piel interna, su carne, sus nervios, e incluso sus huesos humean, sin embargo con la esperanza de salir, lo hace. Cuando está a punto de lograrlo, la puerta se cierra. Entonces experimenta desgarradores y agudos sentimientos de desagrado, sin embargo no muere hasta que se agote todo el karma.
Monjes, después de un lapso de muchísimo tiempo, sucede que la puerta oeste del Gran Infierno se abre. Entonces el corre a gran velocidad, al hacerlo quema su piel externa, su piel interna, su carne, sus nervios, e incluso sus huesos humean, sin embargo con la esperanza de salir, lo hace. Cuando está a punto de lograrlo, la puerta se cierra. Entonces experimenta desgarradores y agudos sentimientos de desagrado, sin embargo no muere hasta que se agote todo el karma.
Monjes, tras un lapso de muchísimo tiempo, sucede que la puerta este del Gran Infierno se abre. Entonces el corre a gran velocidad, haciéndolo así el quema su piel externa, su piel interna, su carne, sus nervios, e incluso sus huesos humean, sin embargo con la esperanza de salir, lo hace. El escapa por esa puerta.
Paralelo, y junto al Gran Infierno, está el Infierno de los Excrementos, y él cae en este. En él hay cosas vivas con bocas agudas como agujas, que despedazan la piel externa, después la piel interna, después la carne, después los nervios e incluso los huesos, y comen la médula de los huesos. Allí el experimenta desgarradores y agudos sentimientos de desagrado, sin embargo no muere hasta que se agote todo el karma.
Paralelo, y junto al Infierno de los Excrementos, está el Infierno en el que Llueven Cenizas Ardiendo, y el cae en él. Allí el experimenta desgarradores y agudos sentimientos de desagrado, sin embargo no muere hasta que se agote todo el karma.
Paralelo, y junto al Infierno en el que Llueven Cenizas Ardiendo, está el Bosque de Simbali, de más de siete millas de largo, tiene espinas de dieciséis pulgadas de largo, en llamas y abrasadoras; el trepa a esos árboles y se mueve de un lado para otro a través de ellos. Allí experimenta desgarradores y agudos sentimientos de desagrado, sin embargo no muere hasta que se agote todo el karma.
Paralelo,  y junto al Bosque de Simbali,  hay un Bosque de Espadas. El entra ahí. Las hojas que caen con el viento, cortan sus pies, sus manos, sus pies y manos, orejas, nariz, orejas y nariz. Allí el experimenta desgarradores y agudos sentimientos de desagrado, sin embargo no muere hasta que su karma se agote.
Paralelo, y junto al Bosque de Espadas, está un gran rio de agua salada. El cae en él. El es arrastrado corriente arriba y corriente abajo. Allí experimenta desgarradores y agudos sentimientos de desagrado, sin embargo no muere hasta que se agote todo el karma.
Entonces los guardianes del infierno lo sacan con un gancho, y le preguntan: “Buen hombre, ¿Qué deseas?”  El dice: “Señor, estoy hambriento”. Entonces los guardianes del infierno le abren la boca con unos ganchos al rojo vivo, y le arrojan dentro de su boca unas ardientes bolas de hierro. Estas queman sus labios, su boca, su cuello, su pecho, sus intestinos, el intestino grueso, y salen por el ano. Allí experimenta desgarradores y agudos sentimientos de desagrado, sin embargo no muere hasta que el karma se agota.
Entonces los guardianes del infierno le preguntan: “Buen hombre, ¿qué deseas?” El responde: “Señor, estoy sediento”  Entonces los guardianes del infierno abren su boca con ganchos de hierro al rojo vivo, y vierten dentro de su boca ardiente cobre fundido. Queman sus labios, su boca, su cuello, su pecho, los intestinos, el intestino grueso, y sale por su ano. Allí experimenta desgarradores y agudos sentimientos de desagrado, sin embargo no muere hasta que el karma se agota.
Entonces los guardianes del infierno lo llevan de nuevo al Gran Infierno.
En el pasado, al Rey del Inframundo le sucedió esto. A aquellos que hacen mal en el mundo, les aguardan estos diversos castigos. ¡Oh, sí obtuviera un cuerpo humano!¡Oh, si el Tathagata, el Perfecta y Completamente Iluminado naciera en el mundo! ¡Oh, yo debiera de seguir a ese Bhagavan! ¡Oh, el Bhagavan me enseñaría y yo conocería esa Enseñanza!
Monjes, yo digo esto no por haberlo escuchado de otro asceta o Brahmín, sino que esto es lo que yo he visto y conocido por mí mismo, y por eso lo cuento.
Entonces el Bhagavan añadió:
Aquellos humanos que son negligentes, cuando culpados por los mensajeros celestiales
nacen en los renacimientos más bajos, allí se afligen durante mucho tiempo.
Los humanos pacíficos y diligentes, viendo a los mensajeros celestiales,
no son negligentes  con respecto a la Noble Enseñanza ningún día.
Ven que existe el miedo en el poseer, nacer, morir y ser;
y abandonando el poseer, destruyendo nacimiento y muerte,
son los pacíficos y contentos, quienes han extinguido el ego, viviendo en el aquí y el ahora,
Yendo más allá de todo miedo y venganza, han ido más allá de todo lo desagradable”
 
FIN DEL SUTRA
 
Trad. por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.
 
 
 
 
 

domingo, 4 de septiembre de 2011

Subhasita Sutta (sutra sobre el hablar bien)

Esto he oído.
En una ocasión el Bhagavan permanecía en Saraswati, en la Arboleda de Jeta, en el parque del Monasterio de Anathapindika. Allí, Él se dirigió a los monjes: “¡Monjes!”
Los monjes replicaron: “ Si, Señor”
Entonces el Bhagavan dijo: “ Monjes, el habla dotada con cuatro características está bien dicha, y no mal dicha, carece de falta alguna, y no es considerada como falta por el sabio. ¿Cuáles son estas cuatro características? Es el caso en el que un monje dice solo lo que está bien dicho, y no lo que está mal dicho; en que dice solo lo que es justo, y no lo que es injusto; en el que habla solo que resulta agradable, y no lo que resulta desagradable; en el que habla solo lo que es verdad, y no lo que es falso. El habla que tiene estas cuatro características está bien dicha, y no mal dicha; carece de faltas, y no es considerada como falta por el sabio”.
Esto fue lo que dijo el Bhagavan. Habiendo dicho esto, el Tathagata, el Maestro, dijo a continuación:
“Quien ha logrado la calma dice que lo bien dicho es lo mejor;
segundo, que uno debería de decir lo que es justo, y no lo que es injusto;
tercero, debería de decir lo que es agradable, y no lo que es desagradable;
cuarto, debería decir lo que es verdad, y no lo que es falso”.
Entonces el Venerable Vangisa, levantándose de su asiento, colocó su manto sobre un hombro, y frente al Bhagavan, con las palmas de sus manos juntas frente a su corazón, dijo:
¡Una inspiración me ha llegado, Bhagavan! ¡Una inspiración me ha llegado, Tathagata!”
El Bhagavan dijo: “Deja surgir esa inspiración, Vangisa”
Entonces el Venerable Vangisa, alabó al Bhagavan ante su presencia, con estos hermosos versos:
“Pronuncia solo las palabras
que ni te atormenten
ni hagan daño a otros.
Esas palabras están verdaderamente bien dichas.

Habla solo palabras agradables,
el habla que es bien recibida.
El hablar cuando no aporta mal
a otros es placentero.

La verdad, indudablemente, es el habla imperecedera:
Este es un antiguo principio.
La realización y el Dharma,
es decir la paz,
están firmemente establecidos en la verdad.

Los discursos que el Buda pronuncia
para el logro de la Iluminación,
permanecen, para poner fin
a la gran extensión del sufrimiento.
Ese es el habla insuperable.”

Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.

domingo, 14 de agosto de 2011

Sutra de Siha (Siha Sutta) Sobre la Generosidad.

Traducido del Pali por el Venerable Bhikkhu Thanissaro.

Esto he oído: En una ocasión, el Bhagavan estaba cerca de Vesali, en el Gran Bosque, en el Pabellón a Dos Aguas. Entonces, el General Siha, se acercó a donde estaba el Bhagavan, y tras llegar, habiéndose postrado ante él, se sentó a un lado. Una vez que se hubo sentado allí, le dijo al Bhagavan: “¿Es posible, Señor, indicar un fruto de la generosidad que sea visible aquí y ahora?”

El Bhagavan respondió: “Es posible, Siha. Uno que es generoso, un maestro en el dar, es querido y encanta a toda el mundo: este es un fruto de la generosidad que es visible aquí y ahora.

Además, la gente buena, la gente íntegra, admira a quien es generoso, a un maestro del dar. Y el hecho de que la gente buena, la gente íntegra, admire a alguien que es generoso, un maestro del dar, esto también es un fruto de la generosidad que es visible aquí y ahora.

Además, la buena reputación de alguien que es generoso, un maestro del dar, se difunde a lo largo y a lo ancho. Y el hecho de que la buena reputación de alguien que es generoso, un maestro del dar, se difunda a lo largo y a lo ancho, también es un fruto de la generosidad que es visible aquí y ahora.

Además, cuando alguien que es generoso, un maestro del dar, se aproxima a cualquier reunión de personas, sean nobles guerreros, brahmanes, cabezas de familia, o ascetas, él o ella lo hacen con confianza y sin turbarse. Y el hecho de que cuando uno es generoso, un maestro del dar, se aproxime a cualquier reunión de personas, ya sean nobles guerreros, brahmanes, cabezas de familia o ascetas, y que él o ella lo hagan con esa confianza y sin turbarse, también es un fruto de la generosidad que es visible aquí y ahora.

Además, con la destrucción del cuerpo, tras la muerte, alguien que es generoso, un maestro del dar, reaparece en un buen destino, en el mundo celestial. Y el hecho de que con la destrucción del cuerpo, tras la muerte, alguien que es generoso, un maestro del dar, reaparezca en un buen destino, en el mundo celestial, también es un fruto de la generosidad en la próxima vida”

En cuanto se proclamó esto, el General Siha le dijo al Bhagavan: “Con respecto a los cuatro frutos de la generosidad que son visibles aquí y ahora, no es que  yo haya sido convencido por el Bhagavan con relación a su verdad. Yo los conozco también. Yo soy generoso, un maestro del dar, querido y que resulta encantador para todo el mundo. Yo soy generoso, un maestro del dar, y la gente buena, la gente íntegra me admira. Yo soy generoso, un maestro del dar, y mi buen nombre se difunde a lo largo y a lo ancho. La gente dice:”Siha es generoso, un donante, alguien que apoya a la Sangha”. Yo soy generoso, un maestro del dar, y cuando me aproximo a cualquier reunión de personas, sean nobles guerreros, brahmanes, cabezas de familia o ascetas, lo hago con total confianza y sin turbación. Pero cuando el Bhagavan me dice: “ Con la destrucción del cuerpo, tras la muerte, alguien que es generoso, un maestro del dar, reaparece en un buen destino, el mundo celestial”, eso yo no lo conozco. Eso es lo que yo acepto por fe en el Bhagavan”

Entonces el Bhagavan respondió: “Así es Siha, así es. Con la destrucción del cuerpo, tras la muerte, alguien que es generoso, un maestro del dar, reaparece en un buen destino, el mundo celestial”

Entonces el Bhagavan dijo en verso:

“Discípulos del Tathagata:

Alguien que da, es querido.

La gente lo admira.

Obtiene honores. Su estatus crece.

Entra en cualquier reunión sin turbarse.

El hombre que no es avaro, genera confianza.

 

Por lo tanto, los sabios dan regalos.

Buscando el gozo, deberán de vencer la impureza de la avaricia.

Estableciéndose en las tres clases de mundos celestiales,

disfrutan durante mucho tiempo

en la compañía de los dioses.

 

Habiendo creado las oportunidades por ellos mismos,

habiendo hecho lo que era adecuado,

cuando ellos se vayan de este mundo

se encontrarán, radiantes, en Nandana, el jardín de los dioses.

 

Allí se deleitarán, disfrutarán, serán dichosos,

Plenos en los cinco tipos de sensualidad.

Habiendo seguido las palabras del Sabio,

ellos disfrutan en el cielo”.

 

Fin del Sutra.

Trad, al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.

 

sábado, 6 de agosto de 2011

Sigalovada Sutta ( el Sutra a Sigala)

El Discurso a Sigala, el código de disciplina del practicante laico.
Traducido del Pali por el Venerable Narada Thera.

Esto he oído:
En una ocasión el Bhagavan estaba viviendo en el Bosque de los Bambúes, en el Santuario de las Ardillas, cerca de Rajagaha.
También en aquel tiempo, el joven Sigala, un hijo de un cabeza de familia, habiéndose levantado temprano esa mañana, partiendo de Rajagaha, con las ropas y el cabello aún húmedo, adoraba con las manos juntas a las seis direcciones, al Este, al Sur, al Oeste, al Norte, al Nadir y al Zenit.
El Bhagavan, habiéndose vestido a la mañana, cogió su escudilla y su manto, y entró en Rajagaha en busca de limosna. Entonces vio al joven  Sigala haciendo de aquel modo las adoraciones, y le habló de esta forma: “¿Por qué razón, joven cabeza de familia, tras levantarte temprano a la mañana, partiendo de Rajagaha, con las ropas y los cabellos aún húmedos, estás adorando a las seis direcciones con las manos juntas, al Este, al Sur, al Oeste, al Norte, al Nadir y al Zenit?”
El joven respondió: “ Señor, mi padre, mientras se estaba muriendo, me dijo: “Hijo mío, debes de adorar a las seis direcciones”. Y yo, Señor, respetando, venerando, reverenciando, y haciendo honor a la palabra de mi padre, me levante temprano a la mañana, y abandonando Rajagaha, con las ropas y el cabello aún húmedo, adoro con las manos juntas a estas seis direcciones”
El Bhagavan le respondió: “ No es eso, joven cabeza de familia; las seis direcciones a las que deberías de adorar están en la disciplina del Noble”
El joven preguntó: “¿Cómo pueden, Señor, ser adoradas las seis direcciones  en la disciplina del Noble? Sería bueno Señor, si el Bhagavan pudiera enseñarme la doctrina, para mostrarme como pueden ser adoradas las seis direcciones en la disciplina del Noble?”
El Bhagavan respondió: “Bien, joven cabeza de familia, escucha y guárdalo en tu mente, te lo explicaré”
El joven Sigala le respondió: “Muy bien, Señor”
Y entonces el Sublime habló de la siguiente forma:
“ Puesto, joven cabeza de familia, que el noble discípulo ha erradicado los cuatro vicios de la conducta, puesto que no comete ninguna acción malvada de cuatro modos, y puesto que no persigue las seis formas de disipar la riqueza, por eso, evitando estas catorce cosas perjudiciales, llena las seis direcciones, y entra en el sendero que lleva a la victoria en ambos mundos: es favorecido en este mundo y en el venidero. Tras la disolución del cuerpo, tras la muerte, nace en un reino celestial feliz.
1)    ¿Cuáles son los cuatro vicios de la conducta que ha erradicado? La destrucción de la vida, cabeza de familia, es un vicio, y también lo son el robar, la conducta sexual incorrecta, y el mentir. Estos son los cuatro vicios que él ha erradicado.”
Esto dijo el Sublime. Y cuando el Maestro hubo dicho esto, habló otra vez:
“Matar, robar, mentir y el adulterio,
Estos cuatro males nunca son alabados por el Sabio”
2)    ¿De qué cuatro formas uno no comete una mala acción?  Uno comete una mala acción impulsado por el deseo. Uno comete una mala acción impulsado por el enfado. Uno comete una mala acción impulsado por la ignorancia. Uno comete una mala acción impulsado por el miedo.
Por lo tanto, puesto que el noble discípulo no está guiado ni por el deseo, ni por el enfado, ni por la ignorancia, ni por el miedo, no comete ninguna acción perjudicial.
Esto dijo el Sublime. Y cuando el Maestro hubo dicho esto, habló otra vez:
“Cualquiera que movido por el deseo, el odio o el miedo,
O la ignorancia, transgrediera el Dharma,
 Vería desaparecer toda su gloria,
Como la luna durante el menguante.
Cualquiera que movido por el deseo, el odio o el miedo,
O la ignorancia no transgrede nunca el Dharma,
Vería aumentar su gloria,
Como la luna durante el creciente.”
3)    ¿Cuáles son las seis formas de disipar la riqueza que él no sigue?
a)    El encontrar satisfacción en los intoxicantes, los cuales causan adicción y pérdida de la atención.
b)    Deambular por las calles a horas intempestivas.
c)     Frecuentar las obras de teatro
d)    El encontrar satisfacción en los juegos de azar, lo que causa pérdida de la atención.
e)     El asociarse con malas compañías
f)      El hábito de la pereza.
a.     Hay, joven cabeza de familia, seis malas consecuencias del encontrar satisfacción en los intoxicantes, los cuales causan adicción y pérdida de la atención:
                                                                   I.            Perdida de la riqueza.
                                                                 II.            Incremento de las disputas.
                                                              III.            Propensión a la enfermedad.
                                                              IV.            Tener una mala  reputación.
                                                                V.            Mostrar el cuerpo desvergonzadamente.
                                                              VI.            Debilitamiento del intelecto.
b.     Hay, joven cabeza de familia, seis malas consecuencias del deambular por las calles a horas intempestivas:
I.                   Uno mismo se encuentra desprotegido e indefenso.
II.                 Su esposa y sus hijos se encuentran desprotegidos e indefensos.
III.              Sus propiedades se encuentran desprotegidas e indefensas.
IV.              Es sospechoso de cometer malas acciones.
V.                Es objeto de falsos rumores.
VI.              Se encuentra con muchos problemas.
c.      Hay, joven cabeza de familia, seis malas consecuencias del frecuentar las obras de teatro: siempre está pensando:
I.                   ¿Dónde hay baile?
II.                 ¿Dónde hay canto?
III.              ¿Dónde hay música?
IV.              ¿Dónde se recita?
V.                ¿Dónde se están tocando los címbalos?
VI.              ¿Dónde se están tocando los tambores?
d.     Hay, joven cabeza de familia, seis malas consecuencias del encontrar satisfacción en los juegos de azar:
I.                   El ganador engendra odio.
II.                 El perdedor se aflige por la riqueza perdida.
III.              Pérdida de la riqueza.
IV.              Su palabra carece de crédito ante una corte de justicia.
V.                Es despreciado por sus amigos y sus conocidos.
VI.              No es adecuado para el matrimonio, pues la gente diría que es un jugador y que no es adecuado para buscar una esposa.
e.     Hay, joven cabeza de familia, seis malas consecuencias en el estar asociado a malas compañías: cualquier jugador, cualquier libertino, cualquier borracho, cualquier estafador, cualquier tramposo, cualquier pendenciero es su amigo y compañero.
f.        Hay, joven cabeza de familia, seis malas consecuencias del ser adicto a la pereza: uno no trabaja diciendo:
I.                   Que está muy frio.
II.                 Que hace mucho calor.
III.              Que es demasiado tarde, por las tardes.
IV.              Que es demasiado temprano, por las mañanas.
V.                Que está extremadamente hambriento.
VI.              Que está extremadamente lleno.
Viviendo de esta forma, deja muchas deudas impagadas, los nuevos recursos económicos no llegan, y las riquezas que poseía  van desapareciendo”.
Esto dijo el Sublime. Y cuando el Maestro hubo dicho esto, habló de nuevo:
“Uno es un amigo de alterne; uno que dice “amigo, amigo” solo cuando está cara a cara contigo; uno es un amigo y compañero solo cuando supone alguna ventaja.
El dormir hasta que salga el sol, el adulterio, el ser irascible, la malevolencia, las malas compañías y la avaricia; estas seis cosas causan la ruina de un hombre.
El hombre que tiene compañeros y amigos malos, es dado a los comportamientos malvados, y la ruina le sobrevendrá en ambos mundos, en este y en el otro.
Los dados, las mujeres, el licor, el baile, el canto, el dormir durante el día, el deambular a horas intempestivas, las malas compañías, la avaricia; estas nueve cosas causan la ruina de un hombre.
Quien juega a los dados y bebe bebidas intoxicantes, que va tras mujeres que son para otros más queridas que sus propias vidas, que se asocia con los mezquinos y no con los ancianos (sabios), ese declina como la luna en el menguante.
Quien es un borracho, pobre, indigente, que aún tiene sed aunque esté bebiendo, que frecuenta los bares, se hunde en las deudas como una piedra en el agua, y rápidamente trae la mala fama a su familia.
Quien tiene la costumbre de dormir durante el día, y trasnochar hasta tarde, y está siempre intoxicado, y es licencioso, no es adecuado para ser un cabeza de familia.
Quien dice que hace demasiado calor, o demasiado frio, o que es muy tarde, y deja las cosas por hacer, para ellos las buenas oportunidades pasan de largo. Pero el que no se preocupa del calor ni del frio más que de una brizna de hierba, y que cumple con sus obligaciones cabalmente, ese no está lejos de la felicidad.
Estos cuatro, joven cabeza de familia, deberían de ser considerados como enemigos en vez de amigos:
1.     El que se apropia de las posesiones de un amigo
2.     El que da consejos vacíos.
3.     El que adula
4.     El que trae la ruina.
(1)De cuatro formas, joven cabeza de familia, debería de ser entendido como un enemigo el que se apropia con el disfraz de un amigo:
                                                             I.            Si se apropia de las riquezas de un amigo
                                                           II.            Si da poco y pide mucho.
                                                        III.            Si cumple con su deber debido al miedo
                                                        IV.            Si se asocia a uno por su propia ventaja.  
(2)De cuatro formas, joven cabeza de familia, debería de ser  entendido como un enemigo el que da consejos vacíos con el disfraz de un amigo:
                 I.       Si hace profesión de amistad con respecto al pasado.
               II.       Si hace profesión de amistad con respecto al futuro.
              III.       Si intenta ganar el favor de uno empleando palabras vacías.
                          IV.      Si cuando hay una oportunidad para el servicio, él expresa su incapacidad.
(3) De cuatro formas, joven cabeza de familia, debería de ser entendido como un enemigo el que adula con el disfraz de un amigo:
                           I.       El aprueba las malas acciones de su amigo.
                         II.        El no aprueba las buenas acciones de su amigo.
                        III.       Él lo alaba en su presencia.
                        IV.       El habla mal de él en su ausencia.
(4) De cuatro formas, Joven cabeza de familia, debería de ser entendido como un enemigo quien trae la ruina con el disfraz de un amigo.
                         I.        El es un compañero en la satisfacción con los intoxicantes, que causan la adicción y la pérdida de la atención.
                        II.       El es un compañero en el deambular por las calles a horas intempestivas.
                       III.      El es un compañero en el frecuentar las obras de teatro.
                       IV.      El es un compañero en la satisfacción por el juego de azar, que causa la pérdida de la atención.
Esto dijo el Sublime. Y cuando el Maestro hubo dicho esto, habló otra vez:
“ El amigo que se apropia,
El amigo que da consejos vacíos,
El amigo que adula.
El amigo que trae la ruina
Estos cuatro son tenidos por enemigos por el sabio,
Apártate de ellos como lo harías de un sendero peligroso.”
Estos cuatro, joven cabeza de familia, deberían de ser tenidos como amigos de corazón:
(1) El que es un buen compañero.
(2) El que es el mismo en las alegrías y en las penas.
(3) El que da buenos consejos.                                                                                               
(4) El que simpatiza.
De cuatro formas, joven cabeza de familia, debería de ser entendido el buen compañero que es amigo de corazón:
       I.            El evita el descuido.
     II.            El protege la riqueza del descuido.
  III.            El llega a ser un refugio cuando tú estás en peligro.
  IV.            Cuando hay un compromiso él te da el doble de lo que necesitas.
De cuatro formas, joven cabeza de familia, debería de ser entendido quien es el mismo en la alegría y en la pena como un amigo de corazón:
       I.            El revela sus secretos.
     II.            El oculta nuestros propios secretos.
  III.            En el infortunio no nos olvida.
  IV.            Sacrifica incluso su vida por nuestro bien.
De cuatro formas, joven cabeza de familia, debería de ser entendido quien da buenos consejos como un amigo de corazón:
       I.            Evita el que uno haga el mal.
     II.            Nos anima a hacer el bien.
  III.            Nos informa de lo que no sabemos.
  IV.            Nos indica el camino hacia el cielo.
De cuatro formas, joven cabeza de familia, debería de ser entendido quien simpatiza como un amigo de corazón:
       I.            El no se alegra con nuestro infortunio.
     II.            Se regocija de nuestra prosperidad.
  III.            Pone freno a que otros hablen mal de nosotros.
  IV.            Alaba a aquellos que hablan bien de nosotros.
Esto dijo el Sublime. Y cuando el Maestro hubo dicho esto, habló otra vez:
“El amigo que es un buen compañero,
El amigo en la felicidad y en la aflicción,
El amigo que da un buen consejo,
El amigo que también simpatiza,
Estos cuatro son tenidos por amigos por el sabio,
Y los quiere con devoción
Como hace una madre con su propio hijo.

El sabio y virtuoso brilla como un fuego resplandeciente,
Quien adquiere su riqueza por medios no dañinos,
Igual que una abeja que recolecta miel,
Ve aumentar su riqueza
Tan rápido como crece el tamaño de un hormiguero.

Con la riqueza adquirida de esta forma,
Un laico apto para llevar una vida como cabeza de familia
Divide su riqueza en cuatro porciones:
Entonces ganará la amistad.

Una porción la utiliza para lo que él desee,
Dos porciones para los gastos de su negocio,
La cuarta la guarda para los tiempos de necesidad.

Y ahora, joven cabeza de familia, ¿Cubre un noble discípulo las seis direcciones?
Lo siguiente debería de ser visto como las seis direcciones. Los padres deberían de ser vistos como siendo el Este; los maestros como el Sur; la esposa y los hijos como el Oeste; los amigos y los asociados como el Norte; los sirvientes y los empleados como el Nadir; los ascetas y los brahmines como el Zenit.
De cinco formas, joven cabeza de familia, un hijo debiera de satisfacer las necesidades de sus padres teniéndolos como el Este.
       I.            Habiéndome mantenido a mí, yo los mantendré a ellos.
     II.            Yo haré sus labores.
  III.            Mantendré la tradición familiar.
  IV.            Me haré digno de mi herencia.
    V.            Además ofreceré limosnas en honor de mis parientes fallecidos.
De cinco formas, joven cabeza de familia, los padres que son vistos como el Este por sus hijos, muestran su compasión:
       I.            Los apartan del mal
     II.            Les aconsejan la práctica del bien.
  III.            Les aprenden una profesión.
  IV.            Les arreglan un matrimonio adecuado.
    V.            En el momento adecuado les dan el dominio sobre su herencia.
De estas cinco formas los hijos ven a sus padres como el Este, y los padres muestran su compasión hacia sus hijos. Siendo así, el Este está cubierto por ellos, a salvo y seguro.
De cinco formas, joven cabeza de familia, debería un discípulo ver a su maestro como el Sur.
       I.            Levantándose de su asiento para saludarle.
     II.            Prestándole atención.
  III.            Con el deseo de aprender.
  IV.            Con el servicio personal.
    V.            Manteniendo una respetuosa atención mientras recibimos instrucción.
De cinco formas, joven cabeza de familia, se comportan los maestros, que son vistos como el Sur por sus discípulos, mostrando su compasión.
       I.            Los entrenan en la mejor disciplina.
     II.            Ven que entiendan bien sus lecciones
  III.            Los instruyen en las artes y en las ciencias.
  IV.            Los presentan a sus amigos y asociados.
    V.            Cuidan de su seguridad en cualquiera de las direcciones.
Los maestros que son tenidos como el Sur por sus discípulos, muestran su compasión hacia ellos de estas cinco formas. Por lo tanto, el Sur está cubierto por ellos, y lo hacen  salvo y seguro.
De cinco formas, joven cabeza de familia, debería de ser vista una esposa como el Oeste por su marido:
       I.            Siendo cortes con ella.
     II.            No despreciándola.
  III.            Teniendo fe en ella.
  IV.            Entregándole su autoridad a ella.
    V.            Proveyéndola con adornos.
De cinco formas, joven cabeza de familia, la esposa que es vista como el Oeste por su marido, le muestra su compasión a su esposo:
       I.            Ella ejecuta todas sus labores correctamente.
     II.            Ella es hospitalaria para con las relaciones y los ayudantes.
  III.            Ella tiene fe.
  IV.            Ella protege lo que el trae.
    V.            Ella es hábil e industriosa para realizar sus tareas.
De estas cinco formas se comporta la esposa mostrando su compasión hacia su marido, el cual la ve como el Oeste. Por lo tanto, el Oeste está cubierto por ella, y lo hace salvo y seguro.
De cinco formas debería, joven cabeza de familia, un miembro del clan ver como Norte a sus amigos y asociados:
       I.            Por su generosidad.
     II.             Por su habla cortés
  III.            Por ayudar
  IV.            Por ser imparcial.
    V.            Por ser sincero.
Los amigos y asociados vistos como el Norte por un miembro del clan, le muestran su compasión de cinco formas:
       I.            Lo protegen cuando necesita atención.
     II.            Protegen su propiedad cuando necesita atención.
  III.            Son un refugio para él cuando está en peligro.
  IV.            No lo olvidan cuando está con problemas.
    V.            Muestran consideración por su familia.
Los amigos y asociados vistos como el Norte por el miembro del clan, le muestran su compasión de estas cinco formas. Por lo tanto, el Norte está cubierto por ellos, y está a salvo y seguro.
De cinco formas debería un jefe ver a sus servidores y empleados como el Nadir.
       I.            Asignándoles un trabajo acorde con sus habilidades.
     II.            Aportándoles comida y salario.
  III.            Atendiéndolos cuando están enfermos.
  IV.            Compartiendo con ellos algún detalle.
    V.            Permitiéndoles irse a su hora.
Los sirvientes y empleados que han sido vistos como el Nadir por su jefe, le muestran su compasión de cinco formas:
       I.            Se levantan antes que él.
     II.            Se acuestan después que él.
  III.            Cogen solo lo que se les da.
  IV.            Cumplen bien con sus obligaciones.
    V.            Mantienen su buen nombre y fama.
Los sirvientes y empleados vistos como el Nadir, le muestran su compasión de estas cinco formas. Por lo tanto, el Nadir está cubierto por ellos, y está a salvo y seguro.
De cinco formas, joven cabeza de familia, debería un cabeza de familia ver a los ascetas y brahmines como el Zenit.
       I.            Por sus amables acciones
     II.            Por sus amables palabras
  III.            Por sus amables pensamientos
  IV.            Manteniéndoles su casa abierta.
    V.            Ayudándoles en sus necesidades materiales.
Los ascetas y brahmines vistos como el Zenit por un cabeza de familia, le muestran su compasión de seis formas:
       I.            Lo apartan del mal.
     II.            Lo persuaden para que haga el bien.
  III.            Lo aman con un corazón tierno y amable.
  IV.            Le hacen escuchar lo que nunca había escuchado.
    V.            Le aclaran el significado de lo que ya había escuchado.
  VI.            Le indican el Sendero que lleva al los estados celestiales.
De estas seis formas muestran su compasión los ascetas y los brahmines hacia el cabeza de familia que los ha visto como el Zenit. Por lo tanto, el Zenit está cubierto por ellos, y está a salvo y seguro.
Esto dijo el Sublime. Y cuando el Maestro hubo dicho esto, habló de nuevo:
“La madre y el padre son el Este,
Los maestros son el Sur,
La esposa y los hijos son el Oeste.
Los amigos y asociados son el Norte.

Los sirvientes y los empleados son el Nadir,
Los ascetas y brahmines son el Zenit;
Quien es adecuado para la vida en familia,
Debería de saludar a estas seis direcciones.

Quien es sabio y virtuoso
Gentil y de inteligencia penetrante,
Humilde y tratable,
¡Que pueda lograrse ese honor!

Quien es enérgico y no es indolente,
Quien en el infortunio no se inmuta,
Que es cortés es sus maneras e inteligente,
¡Que pueda lograrse ese honor!

Quien es hospitalario y amistoso,
Generoso y no egoísta,
Un guía, un instructor, un líder,
¡Que pueda lograrse ese honor!

La generosidad y el habla amable,
El ayudar a los demás,
El ser imparcial hacia todos,
El  actuar conforme el caso demande.

Estas cuatro formas correctas hacen que el mundo ruede bien,
Lo mismo que el eje bien engrasado de una carreta.
Si esto no existe en el mundo,
Ni la madre ni el padre recibirán
 respeto y  honor por parte de sus hijos.

Estas cuatro formas correctas
Las alaba el sabio en todas las formas,
Por ellas logran la eminencia
Y obtienen grandes alabanzas.

Una vez que el Sublime hubo dicho esto, Sigala, el joven cabeza de familia, dijo lo siguiente: “¡Excelente, Señor, excelente! Es como si, Señor, un hombre  hubiera puesto hacia arriba lo que estaba invertido, o revelado lo que estaba oculto, o como si le hubieran indicado el camino a quien está perdido, o que se hubiera encendido una lámpara en medio de la oscuridad, de forma que quienes tengan ojos puedan ver. Así es la doctrina explicada de diversas formas por el Bhagavan.
Señor, yo tomo refugio en el Buda, en el Dharma, y en la Sangha. ¡Que pueda el Bhagavan recibirme como un seguidor laico, como quien ha tomado refugio desde este mismo día hasta el final de la vida!

Fin del Sutra.

Trad, al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso. Dedico esta traducción al bienestar y felicidad de mi buen amigo Carlos Bardón y familia, ejemplo de buen corazón y entrega altruista.  Tashi Delek.