martes, 20 de noviembre de 2012

Sutra de la Perfección de la Sabiduría en 8000 Lineas Capítulo 19 La Diosa del Ganges.

CAPÍTULO DIECINUEVE: LA DIOSA DEL GANGES.
 
LA COPRODUCCIÓN CONDICIONADA. (1)
 
Subhuti: Si un Bodhisattva logra la Completa Iluminación, ¿Eso es debido a la producción del primer pensamiento de la iluminación (bodhicitta), o es debido al último pensamiento de la iluminación? Estas acciones del pensamiento no pueden ser juntadas en ninguna parte (y por lo consiguiente, no pueden cooperar a la hora de producir un resultado). ¿Cómo puede tener lugar una acumulación de las raíces de virtud de un Bodhisattva?
El Señor: ¿Qué piensas, Subhuti; la mecha de una lámpara de aceite encendida es quemada por el primer contacto de la llama, o por el último contacto de la llama?
Subhuti: ¡No es así, Oh Señor! No es quemada por el primer contacto de la llama, ni independientemente de ello; y tampoco es quemada por el último contacto de la llama, ni independientemente de ello.
El Señor: Entonces, ¿Esa mecha ha sido definitivamente quemada?
Subhuti: Si, Señor.
El Señor: De la misma forma, no es debido ni al primer ni al último pensamiento de la iluminación, ni tampoco independientemente de ello, que un Bodhisattva logra la Completa Iluminación. El no la logra a través de estos productos del pensamiento, ni tampoco de forma distinta a ellos.  Y no obstante, él alcanza la Completa Iluminación.
 
NO DESARROLLO (2)
 
Subhuti: ¡Profunda es esa coproducción condicionada!
El Señor: Subhuti, ¿Ese (primer) pensamiento que ha cesado (tras su momentánea aparición) será producido  de nuevo (cuando aparezca el segundo pensamiento)?
Subhuti: No, Señor.
El Señor: ¿Ese pensamiento que ha sido producido (en el pasado), está por su propia naturaleza condenado a cesar?
Subhuti: Si, así es, Oh Señor.
El Señor: Si algo es por su propia naturaleza condenado a cesar, ¿Sería eso destruido?
Subhuti: No, Señor.
El Señor: Ese pensamiento que todavía no ha sido producido, ¿Está por su misma naturaleza condenado a cesar?
Subhuti: No, Señor (porque algo que todavía no ha sido producido no puede cesar).
El Señor: Pero cuando llega al punto, cuando por su propia naturaleza está condenado a cesar, ¿Podrá ser destruido entonces?
Subhuti: No, Señor.
El Señor: Si la naturaleza primordial de un pensamiento supone ni producción, ni cese, ¿Será cesado eso entonces?
Subhuti: No, Señor.
El Señor: Si un fenómeno está, por su naturaleza primordial, ya cesado en su propio ser, ¿Ese fenómeno será cesado?
Subhuti: No, Señor.
El Señor: ¿Será cesada la verdadera naturaleza de los fenómenos?
Subhuti: No, Señor.
El Señor: ¿Permanecerá firme el Bodhisattva de la misma forma en que la Talidad permanece firme?
Subhuti: Si, lo hará.
El Señor: Entonces, ¿Esa Talidad no estará en peligro de ser cambiada de su inmovilidad?
Subhuti: No, Señor.
El Señor: La Talidad es insondable.
Subhuti: Es insondable, Oh Señor.
El Señor: ¿Está el pensamiento en la Talidad?
Subhuti: No, Señor.
El Señor: ¿Es el pensamiento (idéntico a la) Talidad?
Subhuti: No, Señor.
El Señor: ¿Es el pensamiento distinto de la Talidad?
Subhuti: No, Señor.
El Señor: ¿Puedes ver la Talidad?
Subhuti: No, Señor.
El Señor: Uno que discurre como si discurriera en la Talidad, ¿Discurre en lo profundo?
Subhuti: El no discurre en nada. Pues todas las ideas con respecto a su propia actividad habitualmente ni continúan en él, ni le acontecen a él.
El Señor: ¿Dónde discurre un Bodhisattva cuando discurre en la sabiduría perfecta?
Subhuti: En la realidad última.
El Señor: Cuándo él discurre en la realidad última, ¿Discurre en un signo?
Subhuti: No, Señor.
El Señor: ¿Es entonces el signo para él, algo que no ha desatado a través del desarrollo meditativo?
Subhuti: No, Señor.
El Señor: Para el Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta, ¿Es el signo algo que él ha desatado gracias a su desarrollo meditativo?
Subhuti: Mientras discurre en el discurrir de un Bodhisattva, ese Bodhisattva no hace ningún esfuerzo para alcanzar en esta presente vida el estado en el que todos los signos son abandonados. Si él fuera a buscar ese estado antes de que todos los fenómenos de un Buda estén completos en él, automáticamente llegaría a convertirse en un Discípulo. La habilidad en los medios de un Bodhisattva consiste en esto, que él reconoce ese signo, tanto su marca como su causa, y sin embargo, él renuncia completamente a la Carencia de Signos.
Shariputra: ¿Se incrementa la sabiduría de un Bodhisattva cuando en sus sueños él desarrolla las Tres Puertas de la Liberación, como son el Vacío, la Carencia de Signos, y la Carencia de Deseos?
Subhuti: Si la incrementa a través de su desarrollo durante el día, entonces también se incrementa en uno que sueña con ella. Pues el Señor ha dicho que el sueño y la vigilia son no discriminados (esencialmente lo mismo). Si un Bodhisattva que ha recibido la sabiduría perfecta, discurre día a día en la sabiduría perfecta, entonces también en sus sueños permanece completamente cerca de la sabiduría perfecta, y la desarrolla entonces en abundancia.
Shariputra: Si alguien en sus sueños comete un hecho, virtuoso o no virtuoso, ¿Eso será añadido al montón o acumulación de su karma?
Subhuti: En la medida en que el Señor ha enseñado que ultimadamente todos los fenómenos son como un sueño, en esa medida (desde el punto de vista de la realidad última) ese hecho no será añadido a su montón o acumulación de karma. Pero por otro lado, (desde el punto de vista de la realidad empírica) ese hecho será añadido al montón o acumulación de karma, si después de que la persona se ha despertado, vuelve a pensar en el sueño, y conscientemente forma la noción de que quiere matar a alguien.
¿Cómo hace eso? Durante su sueño, puede haber quitado la vida; y después de que ha despertado, piensa sobre ello de esta forma: “¡Es bueno que él haya sido matado!¡Es correcto que él fuera matado! ¡Fue justo que él fuera matado! Fui yo quien lo mató.” Tales pensamientos son equivalentes a la noción consciente de que él quiere matar a alguien.
 
SIN SOPORTES OBJETIVOS Y SIN SER PROPIO. (3)
 
Shariputra: Si como un resultado de tales reflexiones conscientes, el hecho de ese hombre es añadido a su acumulación de karma, entonces el hecho de un Buda, cuando El, pensando para sí, conscientemente forma la noción de que El quiere entrar en la Extinción, ¿Será también añadido al montón y acumulación de karma del Buda?
Subhuti: Indudablemente, no, Shariputra. Pues el Tathagata es alguien que ha abandonado tales reflexiones y discriminaciones. El espacio en sí mismo no puede originar un hecho o un pensamiento sin la ayuda de un soporte objetivo. Un hecho puede surgir solo con un soporte objetivo, no sin ninguno. Un pensamiento puede surgir solo con un soporte objetivo, no sin ninguno. Los actos del intelecto tienen que referirse a fenómenos que son vistos, oídos, sentidos, o conocidos. Con respecto a algunos objetos, los actos del intelecto cogen impurezas; y con respecto a otros purificación. Por lo tanto, los actos de volición y los hechos surgen solo con un soporte objetivo, no sin él.
Shariputra: Puesto que el Señor ha descrito a todos los soportes objetivos como aislados (sin una relación inherente respecto un sujeto) ¿Cómo puede un acto de volición surgir solo con un soporte objetivo, y no sin él?
Subhuti: Un acto de volición solo es producido con un soporte objetivo, en el sentido de que uno trata a un soporte objetivo que no es verdaderamente existente como un signo, como un soporte objetivo. De hecho, también el acto de volición es aislado, y también el signo. Y también son así las formaciones kármicas que están condicionadas por la ignorancia, y son así todos los vínculos de la producción condicionada, hasta la decadencia y la muerte, la cual está condicionada por el nacimiento.
El acto de volición está aislado del signo (el cual parece causarlo) y se produce solamente en referencia a las experiencias convencionales corrientes en el mundo.
Shariputra: Si en sus sueños un Bodhisattva da un regalo, y lo dedica a la Completa Iluminación, ¿Puede decirse que ese regalo está efectivamente dedicado?
Subhuti: Nosotros estamos cara a cara con Maitreya, el Bodhisattva, el Gran Ser. El Tathagata ha predicho su Suprema Iluminación. El es un testigo ocular de este tema, el decidirá sobre este tema.
Shariputra: Maitreya, Subhuti, el Muy Respetable, ha dicho: “¡Ahí está Maitreya, el Bodhisattva, el Gran Ser! El decidirá sobre este tema. ¡Decide sobre este tema, Venerable Ajita!”
Maitreya: Con referencia a lo que el Venerable Subhuti ha dicho, ¿Qué se corresponde a estas palabras “Maitreya” y “él decidirá sobre este tema”? ¿Contestará mi forma? ¿O mis sentimientos, o mi percepción, o las formaciones, o la consciencia? ¿Contestará mi apariencia exterior, o mi figura? ¿O contestará la vacuidad de la forma, o la vacuidad de los sentimientos, de la percepción, de las formaciones, o de la consciencia? Obviamente, la vacuidad de la forma y la de los demás agregados, no tiene la capacidad de replicar. Ni yo veo ningún fenómeno que pueda replicar, o ningún fenómeno el cual ha sido predicho para la Suprema Iluminación.
Shariputra: Maitreya, ¿Entonces tú has sido quizás verdaderamente testigo de esos fenómenos, dada la forma en la que enseñas?
Maitreya: No lo he sido. Incluso yo no conozco esos fenómenos, no los aprehendo, no los veo de la forma que mis palabras expresan, y mis pensamientos reflexionan sobre ellos. Pero ciertamente el cuerpo no puede tocarlos, el habla no puede expresarlos,  ni la mente puede considerarlos. Esa es la naturaleza de todos los fenómenos, porque todos ellos carecen de existencia inherente.
Shariputra pensó: ¡Este Bodhisattva Maitreya, el Gran Ser, indudablemente es insondablemente sabio! ¡Cómo expone la Perfección de la Sabiduría, en la cual él ha discurrido durante tanto tiempo!
El Señor: ¿Por qué se te ocurrió ese pensamiento? Shariputra, ¿Puedes tú ver ese fenómeno dotado con el cual tú te has convertido en Arhat?
Shariputra: No, Señor.
El Señor: De la misma forma, a un Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta no se le ocurre que: “este fenómeno ha sido predestinado a la Completa Iluminación, ese fenómeno será predestinado, ese fenómeno está siendo predestinado, ese fenómeno conocerá la Completa Iluminación.” Cuando él discurre de esta forma, entonces el discurre en la sabiduría perfecta.
 
CINCO LUGARES QUE INSPIRAN MIEDO. (4)
 
Mientras el discurre así, no tiene miedo. El está impregnado con la fuerza que él ha ganado (en su discurrir en la ausencia de una base o fundamento). Y eso le permite persistir en sus esfuerzos, y pensar: “No es el caso que yo no sea Completamente Iluminado.” Si el discurre de este modo, entonces el discurre en la sabiduría perfecta.
Además, un Bodhisattva no siente miedo cuando se va a una soledad infestada de bestias salvajes. Pues es su deber el renunciar a todo para el beneficio de todos los seres. Por lo tanto, el debería de reaccionar pensando: “Si estas bestias salvajes me devoran, entonces ese sería mi regalo para ellas. La Perfección de la Generosidad llegaría a estar más perfeccionada en mi, y estaré más cerca de la Completa Iluminación. Y después de que haya logrado la Completa Iluminación, yo tomaré las medidas para que en mi Campo de Buda no haya ningún animal, que uno ni tan siquiera tenga la noción de ellos, sino que todos los seres vivirán de comida celestial.”
Además, un Bodhisattva no debería de tener miedo si se encuentra en una soledad infestada de ladrones. Pues los Bodhisattvas encuentran placer en la práctica virtuosa de renunciar a todas sus pertenencias. Un Bodhisattva tiene que abandonar incluso su cuerpo, y tiene que renunciar a todo lo necesario para vivir. El debería de reaccionar ante el peligro pensando: “Si estos seres me quitan todo lo necesario para vivir, entonces que ese sea mi regalo para ellos. Si alguien me robara lo necesario para mi vida, no debería de sentir deseo de mal, enfado, o furia a cuenta de ello. Ni tan siquiera debería de emprender contra ellos ninguna acción ofensiva, ni de cuerpo, habla, o mente. Esta será una ocasión para llevar a las Perfecciones de la Generosidad, de la Moralidad, y de la Paciencia a una mayor perfección; y yo estaré más cerca de la Completa Iluminación. Después de que yo haya alcanzado la Completa Iluminación, yo actuaré y me comportaré de tal forma que en mi Campo de Buda no habrá de ningún modo soledades infestadas de ladrones, o que sean tan siquiera concebibles. Y mis esfuerzos para llevar la pureza a ese Campo de Buda serán tan grandes que ni esas, ni otras faltas existirán, o ni serán tan siquiera concebibles.”
Además, en un yermo sin agua tampoco un Bodhisattva debería de tener miedo. Pues su carácter es tal, que no está alarmado o aterrorizado. El debería de decidir que su propio entrenamiento podría servir para eliminar toda la sed de todos los seres. El no debiera de temblar cuando piensa que renacerá como un preta si muere debido a la sed. Al contrario, el debería de dirigir un pensamiento de gran compasión hacia todos los seres, y pensar: “¡Ay! Ciertamente estos seres tienen que tener poco mérito si en sus mundos son concebidos tales desiertos. Después de que yo logre la Completa Iluminación, yo veré que en mi Campo de Buda no existan dichos desiertos, o que tan siquiera sean concebibles. Y yo otorgaré a todos los seres tanto mérito que ellos tendrán el agua más excelente. Por eso yo me esforzaré firmemente en beneficio de todos los seres, de forma que en esa ocasión también la Perfección del Esfuerzo llegará a estar más perfecta en mí.”
Además, en un yermo sin comida tampoco un Bodhisattva debería de sentir miedo. El debería de armarse con el pensamiento: “Yo me esforzaré firmemente, purificaré mi propio Campo de Buda de forma que, después de que yo haya alcanzado la Completa Iluminación, en ese Campo de Buda no haya yermos sin comida, y no serán ni tan siquiera concebibles. Los seres en ese Campo de Buda serán completamente felices, llenos de felicidad, poseyendo toda la felicidad. Y así, yo actuaré para que todas las intenciones y los planes de esos seres sean realizados. Lo mismo que sucede con los Dioses de los Treinta y Tres, una idea en su mente será suficiente para producir cualquier cosa que deseen; así yo me esforzaré firmemente para que estos seres puedan realizar y producirlo todo, simplemente con pensarlo en sus mentes. Para que sus legítimas intenciones fueran colmadas, para que todos los seres siempre y en todo lugar, no estuvieran faltos de todo lo necesario para la vida, yo me esforzaré para lograr la pureza en mi propio pensamiento, para el beneficio de todos los seres, para que con ocasión de ello también la Perfección de la Concentración llegue a ser más perfecta en mi.”
Además, un Bodhisattva no debería de tener miedo en un distrito infestado por las epidemias. Pues él debería de considerar, reflexionar, y meditar que: “no hay aquí un fenómeno al cual la enfermedad pueda oprimir, ni existe ese fenómeno que es llamado “enfermedad”. De esa forma, él debería de contemplar la vacuidad, y no debería de sentir miedo. Pero él no debería de pensar que: “Transcurrirá un periodo de tiempo excesivo antes de que yo alcance la Completa Iluminación”; y el no debería de temblar ante dicho pensamiento. Pues ese momento del pensamiento es el límite extremo de algo que no tiene principio, en otras palabras, es la ausencia de un límite. Por lo tanto, un Bodhisattva debería de evitar el centrar su mente en las dificultades, y él debería de pensar que: “Este límite, el cual no tiene principio, es grande y largo; pues está conectado con un único momento de pensamiento, en otras palabras, es lo ilimitado.” Esto le evitará a un Bodhisattva el temblar ante el pensamiento de que transcurrirá mucho, mucho tiempo antes de que alcance la Completa Iluminación.
Además, Subhuti, si estos y otros miedos y terrores son vistos, oídos, sentidos, o conocidos, y no le causan temblor al Bodhisattva, entonces uno debería de saber que “Ese hijo o esa hija de buena familia, es capaz de conocer la Completa Iluminación.” Por lo tanto, un Bodhisattva debería de ponerse la armadura del pensamiento: “Yo actuaré así, me esforzaré firmemente así para que, después de que yo haya alcanzado la Completa Iluminación, todos los seres en mi Campo de Buda no sufran de enfermedad, y que ni tan siquiera conozcan lo que es. Yo actuaré de tal forma que predicaré todo lo que el Tathagata ha enseñado, y yo haré lo que he predicado. Y yo también dominaré la Perfección de la Sabiduría, para el beneficio de todos los seres, para que con ocasión de ello, la Perfección de la Sabiduría llegue a completarse en mí.”
 
PREDICCIÓN DE LA DIOSA DEL GANGES. (5)
 
A continuación, cierta mujer llegó a la asamblea, y se sentó en ella. Después, se levantó de su asiento, puso su manto sobre uno de sus hombros, saludó al Señor con las manos juntas, y dijo: “Yo, Oh Señor, cuando me encuentre en esas situaciones, no tendré miedo; y sin temor, yo enseñaré el Dharma a todos los seres.”
Acto seguido, el Señor, en aquel instante, sonrió con una sonrisa dorada. Su brillo irradió infinitos e ilimitados sistemas de mundos, se elevó hasta el Mundo de Brahma, retornó desde allí, dio vueltas alrededor del Señor, y desapareció de nuevo en la cabeza del Señor.
Cuando ella vio esa sonrisa, esa mujer cogió flores doradas y las esparció sobre el Señor. Sin estar fijadas en ninguna parte, las flores permanecieron suspendidas en el aire.
Ananda: Oh Señor, ¿Cuál es la razón de la sonrisa del Señor? El Tathagata no manifiesta una sonrisa sin una razón.
El Señor: Ananda, esta Diosa del Ganges, en un periodo futuro, llegará a ser un Tathagata, de nombre “Flor Dorada”- un Arhat, Completamente Iluminado, Sobresaliente en Conocimiento y Conducta, Perfectamente Ido, un Conocedor del Mundo, Insuperable, Domador de Hombres que han de ser Domados, Maestro de Dioses y Hombres, un Buda, un Señor. El aparecerá en el mundo en el “eón semejante a una estrella”; y conocerá la Completa Iluminación. Cuando ella muera aquí, ella dejará de ser una mujer, ella se convertirá en hombre. El renacerá en Abhirati, el Campo de Buda del Tathagata Akshobya, en cuya presencia el llevará una vida de santidad. Tras su muerte allí, el pasará de Campo de Buda en Campo de Buda, no estando nunca privado de la visión del Tathagata. El seguirá pasando de Campo de Buda a Campo de Buda, de aquí a allí, siempre eligiendo a aquellos en los que él no está sin los Budas, los Señores. Un monarca universal puede pasar de palacio en palacio, y durante toda su vida la planta de sus pies nunca pisa la superficie de la tierra, y muere sin que sus pies hayan pisado en la tierra. De la misma forma, la Diosa del Ganges pasará de Campo de Buda en Campo de Buda, y en ningún momento ella estará privada de los Budas, los Señores, hasta el momento de su Completa Iluminación.
Ananda pensó: “Esos Bodhisattvas que estarán con el Tathagata Akshobya tienen que ser considerados realmente como la congregación del Tathagata.”
El Señor leyó los pensamientos de Ananda, y dijo: Así es, Ananda. Aquellos Bodhisattvas que llevan la vida de santidad en el Campo de Buda de Akshobya, el Tathagata, deberían de ser conocidos como emergidos del fango, como habiéndose aproximado a la realización de la Iluminación.
En suma, Ananda, la comunidad de los discípulos del Tathagata “Flor Dorada” no estarán limitados por ninguna medida. Pues sus discípulos serán tan numerosos que no habrá medida para ellos. Al contrario, ellos tendrán que ser denominados como “inmensurable, incalculable.”
En suma, Ananda, en ese tiempo, en esa ocasión, en ese Campo de Buda no habrá soledades infestadas de bestias salvajes, o con ladrones, o yermos sin agua, ni distritos infestados por epidemias, ni yermos sin comida. Todos estos, y todos los demás lugares desagradables no existirán, o serán tan siquiera concebidos en ese Campo de Buda. Es completamente cierto que después de que el Tathagata Flor Dorada haya conocido la Completa Iluminación, todos estos tipos de lugares que inspiran miedo y terror no existirán más, o no serán ni tan siquiera concebidos.
Ananda: ¿Quién fue el Tathagata en cuya presencia esta Diosa del Ganges ha plantado la raíz de virtud del primer pensamiento de la iluminación, y lo transformó hacia la Suprema Iluminación?
El Señor: Eso sucedió bajo el Tathagata Dipankara. Y ella realmente esparció flores doradas sobre el Tathagata cuando ella le pidió (la predicción hacia) la Completa Iluminación. Fue cuando yo esparcí las cinco flores sobre Dipankara, el Tathagata, y yo adquirí la Completa Aceptación de los Fenómenos, los cuales dejan de ser producidos. Y entonces Dipankara predijo mi futura iluminación diciendo: ¡Tú, joven, en un periodo futuro llegarás a ser un Tathagata, de nombre Sakyamuni!”.
Acto seguido, cuando ella oyó mi predicción, esa Diosa generó al efecto el pensamiento de: “¡Oh, ciertamente, lo mismo que este joven, también a mi me gustaría ser predicha para la Completa Iluminación!” Y de esta forma, Ananda, en la presencia del Tathagata Dipankara, esa Diosa plantó la raíz de virtud del primer pensamiento de la iluminación, y lo transformó hacia la Completa Iluminación.
Ananda: Ciertamente, como alguien que ha hecho las preparaciones necesarias, como alguien que ha alcanzado el nivel necesario, esta Diosa del Ganges ha sido predicha para la Completa Iluminación.
El Señor: Así es Ananda, como tú dices.
 
 
 
Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

sábado, 17 de noviembre de 2012

Sutra de la Perfección de la Sabiduría en 8000 Lineas. Capítulo 18 Vacuidad.

CAPÍTULO DIECIOCHO: VACUIDAD.
 
LO PROFUNDO (1)
 
Subhuti: ¡Es maravilloso, Oh Señor, con qué grandes, con qué ilimitadas e inmensurables cualidades está dotado un Bodhisattva!
El Señor: Así es , Subhuti. Pues un Bodhisattva irreversible ha logrado una sabiduría que es infinita e ilimitada, y hacia la que los Discípulos y los Pratyekabuddhas no tienen pretensión.
Subhuti: Durante eones el Señor podría exponer los atributos, indicios, y signos de un Bodhisattva irreversible. Por lo tanto, El podría ahora indicar las posiciones muy profundas de un Bodhisattva, las cuales están conectadas con la sabiduría perfecta.
El Señor: Bien dicho, Subhuti. Tu obviamente sacas a colación las posiciones muy profundas porque quieres que cambie de tema. Subhuti, la “Profundidad” de la vacuidad es un sinónimo de la Carencia de Signos, de la Carencia de Deseos, de lo No Afectado, de lo No producido, de lo No Nacido, la No existencia, la Igualdad, la Cesación, el Nirvana, y el Abandono.
Subhuti: ¿Es un sinónimo solo de estos, o también de todos los fenómenos?
El Señor: Es un sinónimo de todos los fenómenos. Puesto que la forma, los sentimientos, las concepciones, las formaciones, y la consciencia son insondables. ¿Cómo es de insondable la forma y los demás agregados (o montones)?  Tan insondable como la Talidad, así de insondable es la forma y los demás agregados. Tan profunda como es la Talidad de la forma y de los demás montones, así de profunda es la forma y los demás agregados. Donde no hay forma ni demás montones, esa es la profundidad de la forma y de los demás agregados.
Subhuti: Es maravilloso, Oh Señor, cómo una sutil estratagema ha revelado la forma y los demás montones, y al mismo tiempo ha indicado el Nirvana.
 
CÓMO PRESTAR ATENCIÓN A LA SABIDURÍA PERFECTA (2)
 
El Señor: Cuando un Bodhisattva reflexiona, pondera, y medita en estas posiciones muy profundas, las cuales están conectadas con la sabiduría perfecta, y se esfuerza para establecerse, entrenarse, y progresar tal y como ha sido mandado, descrito, y explicado en la Perfección de la Sabiduría, entonces si él lo hace durante tan solo un día, ¡Qué grande es el hecho que él ha desarrollado en ese único día! Si un hombre, movido por la codicia, ha concertado una cita con una mujer agradable, atractiva, y hermosa, y si ahora esa mujer fuera retenida por alguien y no pudiera abandonar su casa, ¿Qué piensas, Subhuti, con qué tipo de preocupaciones estaría ocupado ese hombre?
Subhuti: Con la mujer, naturalmente. El piensa en su llegada, en las cosas que harán juntos, y en el gozo, la diversión, y el deleite que él tendrá con ella.
El Señor: ¿Tendrá muchos de esos pensamientos en el curso del día?
Subhuti: Muchos, sin duda, Oh Señor.
El Señor: Tantos como ideas semejantes ha tenido a lo largo del día, durante tantos eones un Bodhisattva rechaza el nacimiento y la muerte, le da la espalda, busca acabar con ello.
 
MÉRITO (3)
 
Cuando él se establece, se entrena, progresa, medita, y se esfuerza como está mandado, descrito, y explicado en esta Perfección de la Sabiduría, el se libra también de esas faltas que hacen que él se aparte de la Completa Iluminación.
Si un Bodhisattva se aplica con devoción hacia la sabiduría perfecta, y realiza hechos durante un solo día mientras está completamente absorto en las actividades mentales relacionadas con la sabiduría perfecta; y si hay otro Bodhisattva con carencias en la sabiduría perfecta, pero que hace regalos durante incontables eones,  el Bodhisattva que, durante un solo día, hace esfuerzos en la sabiduría perfecta es superior a él. Un Bodhisattva que durante un solo día hace esfuerzos en la sabiduría perfecta genera un mérito mayor que el de otro Bodhisattva que durante  incontables eones da y otorga regalos a todas las clases de personas santas- desde quien Entra en la Corriente, hasta los Tathagatas- pero que presenta deficiencias en la sabiduría perfecta. Si ese otro Bodhisattva no solo diera regalos tal y como se indicó, sino que además observara los preceptos de la ética moral, pero con deficiencias en la sabiduría perfecta; entonces ese Bodhisattva, el cual medita en la sabiduría perfecta, generaría un mérito mayor si después de que él haya emergido de su trabajo mental en la sabiduría perfecta, enseñara el Dharma. Y eso permanecería siendo lo verdad si el otro Bodhisattva además estuviera dotado con paciencia, si además el ejercita el esfuerzo, si hiciera esfuerzos en las concentraciones y en los factores de la iluminación, pero aún tuviera deficiencias en la sabiduría perfecta.
Un Bodhisattva que después de haber dado el regalo del Dharma, como se dijo antes, lo dedicara a la Completa Iluminación, conseguiría un mérito mayor que el suyo. Mayor sería el mérito de un Bodhisattva que no solo dio el regalo de Dharma, que no solo lo dedicó a la Completa Iluminación, sino que empleó el tipo de transformación que ha sido enseñado en la Perfección de la Sabiduría. Pero si un Bodhisattva, después de que ha hecho todo esto, no hace posteriores esfuerzos en la meditación en retiro, entonces su mérito es menor que el de aquel que también hace esfuerzos en la meditación en retiro, y que sostenido por la sabiduría perfecta hace que esa meditación en retiro no esté carente de sabiduría perfecta. El último es quien genera un mérito mayor.
 
LO INMENSURABLE, EL VACÍO, Y LA CHARLA. (4)
 
Subhuti: ¿Cómo puede uno decir que él genera el mérito mayor, puesto que el Señor ha descrito a todas la acumulaciones como el resultado de una discriminación falsa?
El Señor: En ese caso, también la acumulación de mérito por parte de un Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta tiene que ser descrito como vacío, inútil, insignificante, e insustancial. En la medida en la que un Bodhisattva contempla a todos esos fenómenos de esta manera, hasta ese punto llega a ser alguien que no carece de sabiduría perfecta. Y hasta el punto en el que él no carece de sabiduría perfecta, hasta ese punto el genera un inmensurable e incalculable montón de mérito.
Subhuti: ¿Hay aquí algún tipo de distinción entre “inmensurable” e “incalculable”?
El Señor: Es “inmensurable” porque en ello todas las mediciones tienen que cesar. Es “incalculable” porque ello agota todos los esfuerzos por contarlo.
Subhuti: ¿Habría una razón para asumir que todos los agregados son inmensurables?
El Señor: Si, la habría.
Subhuti: ¿De qué es sinónimo el término “inmensurable”?
El Señor: ¿No he descrito yo los fenómenos como vacíos?
Subhuti: El Señor ha descrito a todos los fenómenos como simplemente vacíos.
El Señor: Y, siendo vacíos, también son inexhaustibles. Y lo que es vacío, eso también es inmensurable. Por consiguiente, de acuerdo a la realidad última, no puede ser aprehendida una distinción o una diferencia entre todos esos fenómenos. Han sido descritos por el Tathagata como “charla”. Uno solo charla cuando habla de “inmensurable”, o de “incalculable”, o de “inexhaustible”, o de “vacío”, o de “Carencia de Signos”, o de “Carencia de Deseos”, o de “No Afectado”, o de “No Producción”, o de “No Nacimiento”, o de “No existente”, o de “Abandono”, o de “Cesación”, o de “Nirvana”. Esta exposición ha sido descrita por el Tathagata como la consumación de sus enseñanzas.
Subhuti: Es maravilloso ver la amplitud con la que el Tathagata ha enseñado la verdadera naturaleza de todos estos fenómenos, y sin embargo uno no puede hablar apropiadamente sobre la verdadera naturaleza de todos estos fenómenos (en el sentido de imputar atributos distintos a entidades reales separadas).  Tal y como yo comprendo el significado de la enseñanza del Tathagata, ¿Ni tan siquiera se puede decir algo con respecto a todos los fenómenos, en un sentido apropiado?
El Señor: Así es, puesto que uno no puede expresar con palabras, de forma apropiada, la vacuidad de todos los fenómenos.
 
SIN CRECIMIENTO O DISMINUCIÓN (5)
 
Subhuti: ¿Puede algo tener crecimiento o disminución, si está más allá de toda palabra definitoria?
El Señor: No, Subhuti.
Subhuti: Pero si no hay crecimiento ni disminución de una entidad, la cual está más allá de todas las palabras definitorias, entonces no puede haber crecimiento o disminución de las Seis Perfecciones. ¿Y cómo podría entonces el Bodhisattva lograr la Completa Iluminación a través de la fuerza de estas Seis Perfecciones, si no crecen; cómo podría él acercase a la Completa Iluminación, puesto que sin completar las Perfecciones el no puede llegar cerca de la Completa Iluminación?
El Señor: Así es, Subhuti. Ciertamente no hay crecimiento o disminución de la entidad de una Perfección. Un Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta, que desarrolla la sabiduría perfecta, y que es diestro en los medios, obviamente no piensa: “Esta Perfección de la Generosidad crece, esta Perfección de la Generosidad disminuye.” Pues él sabe que “esta Perfección de la Generosidad es meramente una palabra.” Cuando él da un regalo, él lo transforma dedicando a la Completa Iluminación las actividades mentales, la producción de pensamientos, las raíces de virtud, que están incluidas en el acto de dar. Pero él lo transforma de forma que respeta la verdadera realidad de la Completa Iluminación; y él procede de la misma forma cuando  asume las obligaciones morales, cuando se perfecciona en la paciencia, cuando ejerce el esfuerzo, cuando entra en las concentraciones, cuando discurre en la sabiduría perfecta, cuando desarrolla la sabiduría perfecta.
Subhuti: ¿Qué es entonces la Suprema Iluminación?
El Señor: Es la Talidad. Pero la Talidad ni crece ni disminuye. Un Bodhisattva que repetida y frecuentemente medita en las actividades mentales relacionadas con esta Talidad, llega a estar cerca de la Iluminación Suprema, y no vuelve a perder estas actividades mentales. Es cierto que allí no puede haber crecimiento o disminución de una entidad que está más allá de todas las palabras, y que por lo tanto ni las Perfecciones, ni los fenómenos pueden crecer o disminuir. Así es que cuando él medita en actividades mentales de este tipo, un Bodhisattva llega a ser alguien que está cerca de la Completa Iluminación.
 
 
Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Sutra de la Perfección de la Sabiduría en 8000 Lineas. Capítulo 17 Atributos, Indicios, y Signos de la Irreversibilidad.

CAPÍTULO DIECISIETE: ATRIBUTOS, INDICIOS, Y SIGNOS DE LA IRREVERSIBILIDAD.

 

DIVERSOS INDICIOS DE IRREVERSIBILIDAD. (1)

 

Subhuti: ¿Cuáles son, Oh Señor, los indicios y signos de un Bodhisattva irreversible, y cómo podemos saber que un Bodhisattva es irreversible?

El Señor: El nivel de la gente ordinaria, el nivel de los Discípulos, el nivel de los Pratyekabuddhas, y el nivel de los Budas, todos ellos son llamados el “Nivel de la Talidad”. Con el pensamiento de que todos ellos, a través de la Talidad, no son dos, no están divididos, no son discernidos, ni discriminados, él entra en esta Talidad, esa naturaleza de la Verdad (Dharmata).

Después de que se haya asentado firmemente en la Talidad, él ni la imagina, ni la discrimina. En ese sentido él entra en ella. Cuando él ha entrado de esta forma en ella, después de que él se ha despedido de la asamblea en la que ha escuchado hablar de la Talidad, no está excitado, no llega a estar perplejo, no duda, y no está estupefacto por el pensamiento (respecto a la forma y demás agregados) de que “Esto no es así”. Al contrario, él firmemente cree que “Esto es así, solo Talidad”, y de esta forma se sumerge en ella. Pero el no habla de todo lo que pasa por su cabeza. El solo habla cuando es provechoso para los demás, y no cuando no es de provecho. El no se interesa en lo que otros han hecho, o dejado de hacer.

Estando dotado con estos atributos, indicios, y signos, un Bodhisattva debería de ser considerado como irreversible en su camino hacia la Completa Iluminación. Además, un Bodhisattva irreversible no alaba a los ascetas y brahmines de otras escuelas diciendo que ellos saben lo que es digno de conocer, que ellos ven lo que es digno de ser visto. El no rinde homenaje a dioses extraños, ni les ofrece flores, incienso, etc, ni pone su confianza en ellos. El no renace más en un lugar de aflicción, ni nunca más llegará a ser una mujer. Además, Subhuti, un Bodhisattva irreversible, adopta la observación de las diez formas virtuosas de actuar. El observa y hace que los demás observen el abstenerse de quitar la vida, el abstenerse de coger lo que no ha sido dado, el abstenerse de llevar una conducta incorrecta con respecto a los placeres del sexo, el abstenerse de tomar intoxicantes que tienden a nublar la mente, el abstenerse de mentir, el abstenerse de hablar maliciosamente, el abstenerse de hablar empleando un lenguaje ofensivo, el abstenerse de hablar sin sentido, el abstenerse de todo pensamiento codicioso, el abstenerse del deseo de que otro sufra mal, y el abstenerse de los puntos de vista erróneos.

Es completamente cierto que un Bodhisattva irreversible observa estas diez formas de comportamiento virtuoso, e incita y encorajina a los demás a hacer lo mismo; los establece y los confirma en ello. Incluso en sueños el no comete ofensas contra estos diez preceptos, y el no alimenta a dichas ofensas en su mente. Incluso en sus sueños, un Bodhisattva irreversible guarda presentes en su mente las diez forma virtuosas de actuar. Además, cuando un Bodhisattva irreversible domina un texto de Dharma, y se lo ofrece a otros, el tiene en su mente el bienestar y la felicidad de todos los seres, y el ofrece este regalo de Dharma a todos los seres en su conjunto, sin ninguna distinción. Además, cuando las profundas enseñanzas están siendo expuestas, un Bodhisattva no llega a estar excitado, no llega a estar perplejo, no duda, no llega a estar estupefacto. El solo dice lo que es beneficioso, el habla gentilmente y con moderación. El tiene poca pereza y apatía, y el olvida todas las predisposiciones tendientes hacia el mal. Tanto que salga como que entre, su mente no vaga, sino que su atención mental está fijada ante él. Cuando el anda sobre el suelo, el sabe lo que hace; y cuando el levanta y posa los pies, ni lo hace perezosamente, ni se apresura, sino que lo hace de forma natural. Sus ropas monásticas están libres de piojos, sus costumbres son limpias, el está raramente enfermo, y sus aflicciones son pocas. En su cuerpo, las ochenta mil familias de gusanos que están presentes en los cuerpos de otros seres no pueden finalmente desarrollarse, porque sus raíces de virtud lo han elevado sobre el mundo entero. Y como esas raíces de virtud suyas van en aumento, con el debido discurrir, el obtendrá la pureza de cuerpo, habla, y mente.

Subhuti: ¿Qué debería de ser conocido como la pureza perfecta de pensamiento por parte de este Bodhisattva?

El Señor: Como esas raíces de virtud van incrementándose, con el debido transcurrir, el obtendrá un estado mental donde él tiene pocos intereses, y está libre de perfidia, de engaño, de criminalidad, y de astucia. En suma, esta perfecta pureza de pensamiento también consiste en que él ha trascendido el nivel de los Discípulos, y de los Pratyekabuddhas. Además, un Bodhisattva irreversible, es alguien que no está apegado a la ganancia, a los honores, o a la fama, o a las ropas monásticas, o a la escudilla de limosnas, o al alojamiento, o a los remedios medicinales para su uso en caso de enfermedad. El no es alguien que esté lleno de envidia y mezquindad. Y cuando están siendo enseñadas las doctrinas profundas, el no se desanima, sino que su inteligencia llega a ser firme, su inteligencia se hace más profunda.

El oye el Dharma de boca de otros con respeto. Todas las enseñanzas que el escucha de otros, las une con la Perfección de la Sabiduría; y también une todas las artes y las profesiones mundanas con la naturaleza de la Verdad, gracias a la Perfección de la Sabiduría.

No hay un solo fenómeno que él no vea uncido a la naturaleza de los fenómenos, y el ve a cada fenómeno simplemente empeñado en ese esfuerzo.

 

LAS ACCIONES DE MARA (2)

 

Además, Mara, el Maligno, conjura una visión de los ocho grandes infiernos, con muchos cientos, muchos miles, muchos cientos de miles de Bodhisattvas en ellos, y le dice al Bodhisattva irreversible: “Esos Bodhisattvas, descritos por el Tathagata como irreversibles, han nacido en los grandes infiernos. Tú también caerás en los grandes infiernos, puesto que tú has sido descrito como irreversible. ¡Confiesa que ese pensamiento de la iluminación tuyo fue un error! ¡Abandónalo! ¿Qué es la Budeidad para ti? De esa forma, tu evitarás el renacer en los infiernos. Si actúas de esta forma, serás uno de lo que irán al cielo.” Entonces, si permanece tranquilo, si la mente del Bodhisattva no se perturba, si no se desconcierta, si él está seguro en su conocimiento de que para un Bodhisattva irreversible no existe la posibilidad de renacer en los infiernos en contra de su deseo de hacerlo. Este es otro indicio de su irreversibilidad.

Además, Mara, el Maligno, puede venir disfrazado bajo la apariencia de un asceta, y decir: “¡Abandona todo lo que hayas oído hasta ahora, abandona todo lo que hayas obtenido! Y si sigues este consejo, nos acercaremos a ti una y otra vez, y te diremos: “Lo que has oído hasta ahora, eso, no es la palabra de Buda. Es poesía, la obra de poetas. Pero lo que yo te enseño ahora, esa es la enseñanza de Buda, esa es la palabra de Buda.” Si tras oír esto, un Bodhisattva se agita y abandona, entonces uno debería de saber que él no ha sido predicho por el Tathagata, que él no está fijado en la Completa Iluminación, que él no está establecido firmemente en el elemento de la irreversibilidad. Pero si cuando él ha oído estas palabras de Mara, no se altera, sino que se dirige a la naturaleza de la Verdad, a la No Producción, al No Cese, a lo No Afectado, entonces él es alguien que no deposita su confianza en (las opiniones de) otros. Un Arhat, un monje cuyas efusiones se han evaporado no se guía por la opinión de algún otro en el que él ha depositado su confianza, sino que él ha puesto a la naturaleza de la Verdad ante sus ojos, directamente, y Mara ya no tiene acceso a él. De la misma forma, un Bodhisattva irreversible no puede ser confundido por personas que pertenezcan al Vehículo de los Discípulos o al de los Pratyekabuddhas; el no puede, debido a su propia naturaleza, caer en el nivel de los Discípulos o de los Pratyekabuddhas, pues él está fijado en la omnisciencia, y culmina en la Perfecta Iluminación. Es completamente cierto que para un Bodhisattva que se establece firmemente en la irreversibilidad, no existe la posibilidad de ser extraviado por otros.

Además, alguien se acercará al Bodhisattva irreversible, y le dirá: “Este discurrir en la sabiduría perfecta es un viaje a través del nacimiento y la muerte; y no el viaje de alguien que está en busca de la Iluminación. ¡Pon fin a los sufrimientos en esta misma vida! Entonces tu ya no experimentarás más todos los sufrimientos y decepciones, los cuales son consustanciales con el nacer y el morir. Si con seguridad esta personalidad tuya se acaba ya en esta vida, ¿Por qué piensas en adoptar otra para beneficio de otros seres?”

Si entonces el Bodhisattva ni se agita, ni abandona, entonces Mara le dirá: “¡Mira a esos Bodhisattvas, los cuales durante incontables eones han dado todo lo necesario para cubrir las necesidades de la vida a los Budas, los Señores; que han llevado vidas de santidad en la presencia de incontables Budas; que han honrado a incontables Budas, los Señores; que les han preguntado acerca de este mismo Vehículo de los Bodhisattvas; que les han preguntado cómo un Bodhisattva debería de establecerse; que han escuchado las respuestas de los Tathagatas, y que han actuado de acuerdo a ello! A pesar del hecho de que ellos se establecieron, discurrieron, y se esforzaron como debían, ¡Hasta el día de hoy, ellos no han conocido la Completa Iluminación! Ellos se establecieron firmemente en sus instrucciones, ellos se entrenaron como debían de hacerlo, ¡Pero sin embargo no han alcanzado la omnisciencia! Entonces, ¿Cómo podrías alcanzar tú alguna vez la Completa Iluminación?”

Si así tampoco el Bodhisattva se agita, ni abandona, entonces Mara, el Maligno, conjurará en ese lugar a algunos monjes, diciendo: “Esos monjes han llegado a convertirse en Arhats, con sus efusiones secadas. Ellos, que se habían encaminado hacia la Iluminación, en este intervalo, han alcanzado el estado de Arhat, y han llegado a establecerse en él. ¿Cómo podrás tú alcanzar nunca la Completa Iluminación?”

Es completamente cierto que un Bodhisattva es irreversible respecto a la Completa Iluminación, si cuando esto es dicho y expuesto, su mente no se agita, y no abandona. Si la mente de un Bodhisattva que escucha de un extraño esas afirmaciones descorazonadoras no es apartada de la naturaleza de la Verdad, si él no falta a ello, si no cambia su mente, si él reconoce estos hechos de Mara como lo que realmente son, entonces es completamente imposible que él, quien discurre perfectamente en las Perfecciones, no alcance la omnisciencia. Mara, el Maligno, no tiene la posibilidad de acceder a un Bodhisattva que no solo discurre, sino que también se entrena correctamente, quien no omite las prácticas descritas por los Tathagatas, quien está completamente ajustado a su actividad mental, la cual está asociada a las Perfecciones. Si un Bodhisattva reconoce los hechos de Mara, si cuando oye comentarios descorazonadores provenientes de extraños, él no desiste, ni resbala hacia atrás, ni cambia su mente, si el percibe estos hechos de Mara como lo que realmente son, entonces esto es otro indicio de irreversibilidad.

Además un Bodhisattva irreversible no junta una percepción de la forma, ni de los demás agregados, ni los produce. Pues el Bodhisattva irreversible, a través de fenómenos los cuales son vacíos de sus propias características, ha entrado en la certeza de que él logrará la salvación como un Bodhisattva no aprehendiendo ni tan siquiera ese fenómeno, y de esta forma el no puede juntarlo, o producirlo. Por tanto, uno dice que: “Un Bodhisattva es irreversible si pacientemente acepta la sabiduría de la no producción.” Este es otro indicio de irreversibilidad.

Además Mara, el Maligno, viene bajo el disfraz de un monje, e intenta disuadir al Bodhisattva con estas palabras: “Esta omnisciencia es similar al espacio. Es un fenómenos que no es, es no existente. ¿Cómo puede ungirse uno con algo como esto, quien puede conocerlo completamente? No hay nadie que pueda ir hacia ello, no hay nadie que pueda conocerlo completamente, nada que deba de ser completamente conocido, nadie que pueda comprender, nada que deba de ser comprendido. Estos fenómenos siempre son similares al espacio; es inútil para ti el resistir, esta doctrina de que “uno debería de conocer la Completa Iluminación” es un hecho revelado por Mara, no es la enseñanza de Buda.” Un hijo o una hija de buena familia debería de reconocer, de realizar y de saber que este tipo de examen crítico es tan solo un hecho de Mara. Después de que él ha hecho esta reflexión, el debería de hacer firme su mente, inquebrantable, irresistible. Este es otro indicio de irreversibilidad.

 

MÁS INDICIOS DE IRREVERSIBILIDAD (3)

 

Además, un Bodhisattva irreversible es alguien que se ha apartado del nivel de los Discípulos y del de los Pratyekabuddhas, y que se ha encaminado hacia la omnisciencia. De acuerdo al método, el entra en el primer, el segundo, el tercer, y el cuarto nivel de concentración, y el medita en esas cuatro concentraciones. El llega a tener un completo dominio sobre las concentraciones, por ejemplo, el entra en las concentraciones pero su futuro renacimiento no está determinado por su influencia. El basa su renacimiento en los fenómenos del Reino del Deseo. Esto también debería de ser conocido como un signo de irreversibilidad en un Bodhisattva irreversible.

Además, un Bodhisattva irreversible no se apega con fuerza al nombre, ni al reconocimiento, ni a los títulos o la fama. El no permanece apegado a un nombre (el cual, en cualquier caso, está ausente en la vacuidad). Su mente permanece sin desmayo, e interesada tan solo en el bienestar de todos los seres. Tanto que salga como que entre, su mente no vaga, y siempre permanece atento. Cuando lleva la vida de un cabeza de familia, el no tiene un gran amor hacia las cosas placenteras, y no las desea demasiado. El posee todas esas cosas placenteras con miedo y disgusto. Si uno estuviera en una soledad infestada de ladrones, uno comería su comida con miedo, y con el constante pensamiento de marcharse, de irse de esa soledad, y no encuentra reposo. De la misma forma, un Bodhisattva irreversible que vive la vida de un cabeza de familia posee todas las cosas placenteras que él pueda tener simplemente no ocupándose de ellas, sin ansia, sin apego. El no es una de esas personas que anhelan formas placenteras y codiciadas. Aquellos que viven la vida de los cabezas de familia y que están envueltos en los cinco tipos de placeres sensuales, no se ganan la vida de forma incorrecta, sino correcta. Ellos nunca quitan la vida intencionadamente, ni tampoco causan daños a otros. Pues ellos han incitado a todos los seres a alcanzar la suprema felicidad. ¡Esos hombres honestos, esos grandes hombres, esos súper hombres, hombres excelentes, hombres espléndidos, tesoros entre los hombres, hombres sublimes, hombres valientes, héroes entre los hombres, líderes de los hombres, lirios de los hombres, lotos de los hombres, pura sangres entre los hombres, dragones entre los hombres, leones entre los hombres, entrenadores de los hombres!

Es en este espíritu en el que viven los Bodhisattvas que llevan una vida como cabezas de familia, en cuanto a que ellos han sido impregnados por el poder de la Perfección de la Sabiduría, y ese es otro signo de irreversibilidad.

Además, Vajrapani, el Gran Yaksha, constantemente sigue tras los pasos del Bodhisattva irreversible. Inexpugnable, el Bodhisattva no puede ser atacado ni por hombres, ni por fantasmas. Todos los seres encuentran difícil el conquistarlo, y su mente no está perturbada (por sus ataques). Sus facultades son completas, y carece de deficiencias. El posee los órganos de un hombre viril, y no los de un hombre impotente. El no se embarca en esos hechizos, murmuraciones, hierbas, fórmulas mágicas, encantos curativos, etc, que son trabajo de mujeres. El se gana la vida de forma honesta, y no de una forma incorrecta. Su carácter no es dado a las riñas ni a las disputas. Es recto, no se exalta a sí mismo ni desprecia a los demás. Está dotado con estas y con otras cualidades similares. El no predice a los hombres o a las mujeres que ellos tendrán un hijo, o una hija. Estas formas erróneas de conquistar la aceptación no son suyas. Todo esto es un indicio de irreversibilidad.

Además, Subhuti, yo mostraré los atributos, indicios, y signos de un Bodhisattva irreversible. Estando dotado con ellos, el debiera de ser conocido como irreversible hacia la Completa Iluminación. ¿Cuáles son? Son los siguientes: El no se ocupa, ni se preocupa con los agregados, con los sentidos y sus objetos, con los elementos, y con la producción condicionada. El no está preocupado por el tipo de conversación que gusta en la sociedad, con el hablar de reyes, de ladrones, o sobre ejércitos y batallas; o sobre aldeas, ciudades, ciudades comerciales, países, reinos y capitales; sobre sí mismo, sobre ministros y primeros ministros; sobre mujeres, hombres, y neutros; sobre viajes, parques, monasterios, palacios, estanques, lagos, estanques de lotos, bosques, jardines, y montañas.; sobre Yakshas, Rakshasas, Pretas, Pishacas, demonios kataputana, demonios kumbhandas; sobre comida, bebida, ropas, ornamentos, perfumes, guirnaldas, ungüentos; sobre carreteras, cruces de caminos, calles, mercados, palanquines, y gente; sobre canciones, bailes, cuentos, actores, bailarines, y cantantes ambulantes; sobre océanos, sobre ríos, sobre islas. Ellos no se dedican a hablar de aquello que obstruye al Dharma, el tipo de conversación que deleita al común de la gente, sino que hablan de la Perfección de la Sabiduría, y llegan a ser personas que no carecen de las actividades mentales que están asociadas con la omnisciencia. Pero ellos evitan el hablar de peleas y de luchas, de riñas y de disputas. Están deseosos de lo que es correcto, y no lo están de lo que es incorrecto. Ellos alaban sin causar disensión, y no para crear disensión. Ellos quieren la amistad, y no lo contrario. Ellos aspiran a lograr la visión de aquellos Tathagatas que moran en otros sistemas de mundos, y de esta forma ellos producen un pensamiento que los lleva a renacer en su presencia. De acuerdo a ello, nacen cerca de ellos, y así no carecen de la visión de los Tathagatas, ni de las oportunidades para honrarlos y servirlos.

Además, cuando un Bodhisattva ha terminado su existencia entre los Dioses- tanto que sea en el Reino del Deseo, en el Reino de la Forma, o en el Reino de la No Forma- el renace en esta región central, en Jambudvipa. Pues en los países fronterizos solo hay unos pocos seres con un buen conocimiento de las artes, de la poesía, de los mantras, de la ciencia secreta, de los tratados comunes, de los portentos, y del significado de la religión; pero en la región central han nacido en abundancia. Pero aquellos Bodhisattvas que han renacido en las regiones fronterizas, al menos han renacido en las grandes ciudades. Esta es otra señal de irreversibilidad.

Además, a un Bodhisattva irreversible no se le ocurre preguntarse si es irreversible o no. No surgen dudas al respecto en él, no hay incertidumbre con respecto al estado que ha conseguido por sí mismo; él no se deja caer por debajo de él. De la misma forma que uno que Entra en la Corriente no tiene dudas o vacilaciones con respecto al fruto de quien Entra en la Corriente, si ese es el estado que es suyo por derecho; así pues, un Bodhisattva irreversible no tiene vacilaciones o dudas acerca del hecho de estar en el estado de un Bodhisattva cuando ese estado es suyo por derecho, ni se deja caer por debajo de él. Y él con rapidez ve perfectamente cualquier hecho de Mara que pueda surgir, y no llega a estar bajo su dominio. Un hombre que haya cometido una de (las cinco) grandes faltas nunca olvidará el recuerdo de esa acción hasta su muerte, el no puede apartarlo o eliminarlo, sino que sigue tras él hasta el momento de su muerte. De la misma forma, la mente irreversible de un Bodhisattva irreversible ha aprendido a permanecer firme en un estado de irreversibilidad, el cual es suyo por derecho, y ni todo el mundo con sus Dioses, hombres, y asuras, puede desviarle, entretenerle, o apartarlo de él. El reconoce cualquiera de los hechos de Mara que puedan surgir por lo que realmente son, y no llega a caer bajo su influencia. El está libre de las vacilaciones y de las dudas con respecto al estado que es suyo por derecho; incluso una vez que haya pasado por esta vida, los pensamientos que son característicos de los Discípulos y de los Pratyekabuddhas no surgirán en él. Pero cuando haya pasado por esta vida presente, el pensará: “No es el caso que yo no llegue a alcanzar la Completa Iluminación. Yo estoy seguro de que alcanzare la Completa Iluminación, yo, que me asentado firmemente en el estado que es mío por derecho.” El no puede ser confundido por otros, y el estado que es suyo por derecho no puede ser destruido. Así pues, como él se ha asentado firmemente en este estado, su mente llega a ser insuperable, su sabiduría llega a ser insuperable.

Supón que Mara, el Maligno, bajo el disfraz del propio Buda llegara a él, y entonces le dice: “¡Realiza el estado de Arhat en esta misma vida! Tú no estás predestinado a la Completa Iluminación. Tú no tienes los atributos, indicios, y signos con los que un Bodhisattva tiene que estar dotado para alcanzar la Completa Iluminación. Entonces, ¿Por qué discurres en esto?”Si el Bodhisattva experimenta entonces un cambio en su corazón (y abandona) uno debería de saber que él no ha sido predicho para la Completa Iluminación por los Tathagatas del pasado. Por otro lado, si él considera que:”Este seguramente es Mara, el Maligno, que ha venido bajo el disfraz del Buda gracias a sus poderes mágicos; yo estoy acosado por Mara, esta es una de las creaciones mágicas de Mara, pero no es el Tathagata. Con respecto a esto, el Tathagata declaró que uno no debería de entrar en el estado de Arhat, y no otra cosa.” Si él ve y comprende que:”Este es con seguridad Mara, el Maligno, quien ha elaborado mágicamente una apariencia repetida del Buda, y que quiere desviarme de la Completa Iluminación.” Y si Mara, después de esto, se vuelve, entonces este Bodhisattva con toda certeza ha sido predicho que irá hacia la Completa Iluminación por los Tathagatas, y que él se ha asentado firmemente en el estado de un Bodhisattva irreversible. Donde estos atributos, indicios, y signos son encontrados en un Bodhisattva, allí puede uno tener la certeza, sin ninguna sombra de duda, que puesto que él posee estas cualidades, él ha sido predicho por los Tathagatas en el pasado, y que se ha establecido firmemente en el estado de un Bodhisattva irreversible. Pues él tiene los atributos, indicios, y señales de un Bodhisattva irreversible. Este es otro signo de irreversibilidad.

Además, un Bodhisattva irreversible intenta conseguir el buen Dharma aunque ello le cueste la vida y todas sus pertenencias. Por lo tanto, el hace un esfuerzo supremo para obtener el buen Dharma, a través de su afecto y respeto hacia los Budas y Señores del pasado, futuro, y presente. Con el convencimiento de que:”Los Budas, los Señores, son los Cuerpos de la Verdad”, el logra el buen Dharma no solo de los Budas y Señores del pasado, sino también de los Budas y Señores del presente y del futuro. El llega a estar convencido de que el también ha acumulado las características de aquellos que son reconocidos como futuros Budas y Señores, que él también ha sido predicho para esa Suprema Iluminación, que también el conseguirá este buen Dharma. El también tiene estas consideraciones en mente cuando renuncia incluso a su vida y a todas sus posesiones, en sus esfuerzos por conseguir el buen Dharma, cuando él no se desanima, ni llega a hacerse indolente. Este es otro signo de la irreversibilidad.

Además, cuando el Tathagata enseña el Dharma, un Bodhisattva irreversible no vacila, ni duda.

Subhuti: ¿El no vacila, ni duda tampoco cuando es un Discípulo quien enseña el Dharma?

El Señor: No, tampoco. Pues un Bodhisattva que ha adquirido la paciente aceptación de todos los fenómenos, los cuales dejan de ser producidos, no vacila o duda cuando oye hablar sobre la verdadera naturaleza no obstruida de todos los fenómenos. Dotado con estas virtudes, un Bodhisattva llega a convertirse en irreversible. Esto también debería de ser conocido como atributos, indicios, y signos de un Bodhisattva que es irreversible hacia la Completa Iluminación.

 

 

Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.

 

 

jueves, 8 de noviembre de 2012

Sutra de la Perfección de la Sabiduría en 8000 Lineas. Capítulo 16 Talidad

CAPÍTULO DIECISEIS: TALIDAD.

 

LA TALIDAD DEL TATHAGATA. (1)

 

Subhuti: Este Dharma es enseñado, para estar seguro, como la no observación de todos los fenómenos. Este Dharma no está obstruido en ninguna parte. Debido a su identidad con el espacio, para estar seguro, este Dharma está marcado con la no obstrucción, pues no se observan residuos de ello. No tiene nada que sea equivalente, porque es sin un segundo. No tiene oponente, porque ha ido más allá de todos los opuestos. Es sin residuos, porque no ha sido causado para devenir. Es no producido, porque no hay ocasión para el renacer. Es sin sendero, porque no se ve ningún sendero.

Sakra y los Dioses: Nacido tras la imagen del Señor es este discípulo, Subhuti el Muy Venerable. Pues cualquiera que sea la enseñanza que muestre, él siempre parte desde la vacuidad.

Subhuti: Porque no ha nacido, Subhuti, el Muy Venerable, ha nacido tras la imagen del Tathagata. El ha nacido tras el Tathagata, él ha nacido tras la imagen de la Talidad del Tathagata. Y como eso ni viene, ni va, así también la Talidad de Subhuti no tiene ni un venir, ni un irse. Desde el mismo principio, Subhuti, el Muy Venerable, ha nacido tras la imagen de la Talidad del Tathagata. Porque la Talidad del Tathagata y la Talidad de todos los fenómenos son la misma cosa, y ambas son la Talidad de Subhuti, el Muy Venerable.

Subhuti, el Muy Venerable, ha nacido tras la imagen de esa Talidad; por consiguiente, ha nacido tras la imagen del Tathagata. Pero esa Talidad es también no Talidad, y él ha nacido tras la imagen de esa Talidad. Es en ese sentido que el Muy Venerable Subhuti ha nacido tras la imagen del Tathagata, y como un resultado del orden establecido de la Talidad del Tathagata. La Talidad de Subhuti es inmutable y no sujeta a cambio, es indiscriminada e indiferenciada, lo mismo que la Talidad del Tathagata. Es así que Subhuti, el Muy Venerable, siendo inmutable y no sujeto cambio, indiscriminado e indiferenciado, en virtud de esa Talidad ha nacido tras la imagen del Tathagata. Y como la Talidad del Tathagata es inmutable e indiferenciada, así también es la Talidad de todos los fenómenos, los cuales también son inmutables e indiferenciados. Pues la Talidad del Tathagata y la Talidad de todos los fenómenos, son ambos una misma Talidad, no dos, ni separadas.

Una Talidad no dual, sin embargo, “está” en ninguna parte, “es” de ninguna parte, “pertenece” a ninguna parte. Es porque es una Talidad que “pertenece” a ninguna parte, por lo que es no dual. Es por lo tanto a través de una Talidad no fabricada por lo que el Muy Venerable Subhuti ha nacido tras la imagen del Tathagata. Sin embargo, una Talidad no fabricada no deja de ser en ningún momento Talidad, y por lo tanto es no dual. Es en este sentido como el Muy Venerable Subhuti ha nacido tras la imagen del Tathagata. Lo mismo que la Talidad del Tathagata es indiscriminada e indiferenciada, en todo momento, y en todos los fenómenos, así también es la Talidad de Subhuti. Y por esa razón aunque a nosotros nos parezca que hay una dualidad cuando Subhuti ha sido conjurado desde la Talidad del Tathagata, no obstante nada ha sido mermado de esa Talidad, la cual permanece entera, porque uno no puede aprehender ningún agente real que pueda separarla. Subhuti, el Muy Venerable, en ese sentido ha nacido tras la imagen del Tathagata. Como la Talidad del Tathagata no es algo externo a la Talidad de todos los fenómenos, así es también la Talidad de Subhuti. También de esta forma, todo lo que es, o aparece como externo a la Talidad de todos los fenómenos, no es nada que no sea también Talidad. La Talidad de Subhuti es aquí exactamente lo mismo que la Talidad de todos los fenómenos, la Talidad de todos los Tathagatas. Subhuti el Muy Venerable, ha tenido la experiencia de esa Talidad de todos los fenómenos. Al haber nacido a imagen de esa Talidad, Subhuti es llamado “nacido tras la imagen del Tathagata”. Porque es también a través de esa Talidad del Tathagata (y no solo de sí mismo) por lo que él está de acuerdo a la Talidad. Es a través de la Talidad del Tathagata por lo que él está de acuerdo a la pasada Talidad; y es debido a la pasada Talidad por lo que él está de acuerdo a la Talidad del Tathagata. Y también con respecto al futuro y al presente. Es a través de la Talidad del Tathagata que él está de acuerdo a Talidad del pasado, futuro, y presente; y es a través de la Talidad del pasado, futuro, y presente que él está de acuerdo a la Talidad del Tathagata. Es en este sentido que la Talidad de Subhuti, la Talidad del pasado, futuro, y presente, y la Talidad del Tathagata no son dos, ni están divididas.

La Talidad de todos los fenómenos y la Talidad de Subhuti por lo tanto no son dos, ni están divididas. Y también la Talidad del Señor cuando era un Bodhisattva es la misma Talidad del Señor tras alcanzar la Completa Iluminación. Y esa es la Talidad a través de la que un Bodhisattva, cuando ha alcanzado la Completa Iluminación, llega a ser llamado un “Tathagata”.

 

LA TIERRA TIEMBLA, Y MUCHOS SON SALVADOS. (2)

 

Cuando esta disquisición sobre la Talidad de los Tathagatas hubo tenido lugar, la gran tierra tembló de seis formas diferentes, se movió, se rompió, fue agitada, resonó y cayó, como hizo cuando el Tathagata alcanzó la Completa Iluminación.

Subhuti: Es así, Oh Dioses, como Subhuti el Muy Venerable, ha nacido tras la imagen del Tathagata. Pero él no ha nacido tras la imagen de la forma, ni de ninguno de los frutos de una vida santa, desde el fruto de quien Entra en la Corriente hasta la Budeidad. Pues esos fenómenos, los cuales pueden nacer tras la imagen de algo, o a imagen de lo que haría nacer, no existen, no son cogidos. Es por eso que Subhuti el Muy Venerable, ha nacido a imagen del Tathagata.

Shariputra: ¡Esta Talidad, Oh Señor, discurre en lo profundo!

El Señor: Así es, Shariputra.

Pero cuando esta disquisición sobre la Talidad fue expuesta, las mentes de trescientos monjes fueron liberadas de las efusiones, sin ningún aferramiento posterior. Quinientas monjas obtuvieron el puro, desapasionado, e inmaculado Ojo del Dharma. Cinco mil Dioses, los cuales en el pasado habían hecho las preparaciones necesarias, adquirieron la paciente aceptación de los fenómenos, los cuales dejan de producirse. Y las mentes de seis mil Bodhisattvas fueron liberadas de las efusiones, sin ningún posterior aferramiento.

 

LA SABIDURÍA PERFECTA, Y LA DESTREZA EN LOS MEDIOS HÁBILES. (3)

 

Shariputra supo que los pensamientos de esos Bodhisattvas fueron liberados de las efusiones, sin ningún posterior aferramiento; y él le preguntó al Señor por la razón  o causa  de ello.

El Señor: Esos Bodhisattvas han honrado a quinientos Budas, y durante todo ese tiempo ellos han practicado la generosidad, guardado la moralidad, perfeccionado su paciencia, ejercitado su esfuerzo, y han entrado en concentración. Pero ellos no fueron sostenidos por la sabiduría perfecta, y carecieron de destreza en los medios. Y de esta forma, aunque ellos hayan ganado el sendero de la vacuidad, han discurrido en la Carencia de Signos, han puesto sus mentes a trabajar en la Carencia de Deseos, aún queriendo la destreza en los medios, ellos realizan el límite de la realidad, y van hacia el nivel de los Discípulos, o de los Pratyekabuddhas; no dirigiéndose hacia el nivel de la Budeidad.

Supón que hay un pájaro muy grande, de cien, o de quinientos kilómetros de largo, pero sin alas, o con las alas lisiadas o dañadas. Ese pájaro ahora quisiera descender volando hacia Jambudvipa desde el Cielo de los Dioses de los Treinta y Tres. En el espacio intermedio, en el medio del viaje hacia Jambudvipa, si él quisiera retornar al Cielo de los Dioses de los Treinta y Tres, ¿Sería capaz de hacerlo?

Shariputra: ¡No, Señor!

El Señor: ¿Y puede esperar descender a Jambudvipa sin sufrir daños, o heridas?

Shariputra: ¡No, Señor! Está destinado a sufrir daño y heridas, y cuando él caiga en Jambudvipa, él morirá o sufrirá mortalmente. Debido al hecho de que mientras que su cuerpo es muy grande, la fuerza de sus alas es insuficiente; y lo precipitará desde lo alto.

El Señor: Así es, Shariputra. Incluso si un Bodhisattva, después de que ha encaminado su mente hacia la Completa Iluminación, durante incontables eones hiciera regalos, guardara su moralidad, perfeccionara su paciencia, ejercitara el esfuerzo, y entrara en las concentraciones, no importa lo grande que sea su afianzamiento en el camino y el pensamiento que dirija hacia la iluminación, si no está sostenido por la sabiduría perfecta y por la destreza en los medios, él está destinado a caer en el nivel de los Discípulos o de los Pratyekabuddhas.

Además, Shariputra, puede ser que un Bodhisattva traiga a la mente, y retenga en su mente la moralidad, la concentración, la sabiduría, la emancipación, la visión y la sabiduría de la liberación de los Budas, los Señores del pasado, futuro, y presente; pero todo ello como un signo. El entonces ni conoce ni ve la moralidad de los Tathagatas, ni su concentración, ni su sabiduría, ni su emancipación, ni su visión y ni su sabiduría de la liberación. Ignorante de ellos, ciego ante ellos, el oye la palabra “vacuidad”, la trata como un signo, y desea transformar (esa cantidad de mérito) en una Completa Iluminación (la cual él considera como vacuidad). En consecuencia, el permanecerá en el nivel de un Discípulo o de un Pratyekabuddha debido al hecho de que el no está sostenido por la sabiduría perfecta, y porque carece de destreza en los medios.

Shariputra: Según yo comprendo el significado de las enseñanzas del Señor, aunque un Bodhisattva pueda haber acumulado una gran cantidad de mérito, en tanto que él no está sostenido por la sabiduría perfecta y que no es diestro en los medios, el carece de un buen amigo; y su logro de la Completa Iluminación es incierto. Los Bodhisattvas que quieran alcanzar la Completa Iluminación deberían por tanto de desarrollar la Perfección de la Sabiduría, y llegar a ser diestros en los medios.

El Señor: Así es, Shariputra.

Sakra y los Dioses: ¡Profunda, Oh Señor, es la sabiduría perfecta!¡Difícil de alcanzar, extremadamente difícil de alcanzar es la Completa Iluminación!

El Señor: Así es, Oh Dioses. Profunda es esta Perfección de la Sabiduría. Difícil de lograr, extremadamente difícil es la Completa Iluminación si uno es débil en sabiduría, por debajo de la marca en esfuerzo y determinación, sin destreza en los medios, y si uno sirve a malos amigos.

 

ILUMINACIÓN Y VACUIDAD. (4) 

 

Subhuti: ¿Cómo puede el Señor decir que “la Completa Iluminación es difícil de lograr, extremadamente difícil de lograr”, cuando no hay nadie que pueda obtener la iluminación? Pues debido a la vacuidad de todos los fenómenos, no existe ningún fenómeno capaz de alcanzar la iluminación. Ese fenómeno en beneficio del cual el Dharma es enseñado, ese fenómeno no existe. Y también ese fenómeno que será iluminado en la Completa Iluminación, y eso que debiera de ser iluminado, y eso que debiera de ser conocido, y eso que debiera de conocerlo, todos esos fenómenos son vacíos. De esta forma, yo estoy inclinado a pensar que la Completa Iluminación es fácil de lograr, y no difícil de lograr.

El Señor: La Completa iluminación es difícil de lograr porque posiblemente pueda no ocurrir, porque en realidad no está ahí, porque no puede ser discriminada, porque no ha sido fabricada (como una apariencia).

Shariputra: Porque es vacía es difícil de lograr, Oh Subhuti. Pues no sucede que el espacio logre la Completa Iluminación. En la iluminación esos fenómenos debería de ser conocidos como tales, como careciendo de existencia inherente. Pues todos los fenómenos son similares al espacio. Y, Subhuti, si la Completa Iluminación fuera fácil de lograr, entonces no se apartarían de ella incontables Bodhisattvas. Pero como incontables Bodhisattvas se apartan de ella, por lo tanto uno puede discernir que la Completa Iluminación es difícil de lograr, extremadamente difícil de lograr.

Subhuti: Pero, Shariputra, ¿Se apartan la forma, y los demás agregados, de la Completa Iluminación?

Shariputra: No, Subhuti.

Subhuti: ¿El fenómeno que se aparta de la Completa Iluminación es entonces distinto de la forma y de los demás agregados?

Shariputra: No, Subhuti.

Subhuti: ¿Se aparta la Talidad,  de la forma y de los demás agregados?

Shariputra: No, Subhuti.

Subhuti: ¿El fenómeno que se aparta de la Completa Iluminación es distinto de la Talidad de la forma y de los demás agregados?

Shariputra: No, Subhuti.

Subhuti: ¿Conocen la forma y los demás agregados la Completa Iluminación?

Shariputra: No, Subhuti.

Subhuti: ¿Es el fenómeno que conoce la Completa Iluminación algo distinto de la forma y de los demás agregados?

Shariputra: No, Subhuti.

Subhuti: ¿La Talidad de la forma conoce la Completa Iluminación?

Shariputra: No, Subhuti.

Subhuti: ¿Es el fenómeno que conoce la Completa Iluminación algo distinto de la Talidad de la forma?

Shariputra: No, Subhuti.

Subhuti: ¿Debería la forma de ser reconocida en la Completa Iluminación, o un fenómeno distinto de la forma y de los demás agregados, o la Talidad de la forma y de los demás agregados, o un fenómeno diferente de la Talidad de la forma y de los demás agregados?

Shariputra: No, Subhuti.

Subhuti: ¿Se aparta la forma de la Completa Iluminación?

Shariputra: No, Subhuti.

Subhuti: ¿Está, ese fenómeno que se aparta de la Completa Iluminación, en la Talidad?

Shariputra: No, Subhuti.

Subhuti: Entonces, Shariputra, ¿Qué es ese fenómeno que se aparta de la Completa Iluminación ,cuando lo consideramos establecido en esta naturaleza de los fenómenos, la cual es solo vacuidad, cuando no hay posibilidad de coger ninguna base en los fenómenos? ¿O qué fenómenos constituyen esa Talidad? ¿Es quizá la Talidad lo que es rechazado?

Shariputra: No, Subhuti.

Subhuti: Siendo así que ningún fenómeno puede ser aprehendido como real ni en la Verdad Última, ni en las cosas, ¿Qué es ese fenómeno, el cual es rechazado desde la Completa Iluminación?

Shariputra: Cuando uno adopta el método de considerar a los fenómenos en su realidad última, lo cual el Muy Venerable Subhuti utiliza en esta exposición, entonces indudablemente no hay ningún fenómeno que se aparte de la Completa Iluminación. Pero entonces, Venerable Subhuti, ya no hay más base alguna para distinguir a aquellos que han encaminado sus corazones hacia la iluminación dentro de los tres tipos de personas, los cuales difieren con respecto al vehículo que ellos han elegido, tal como describió el Tathagata. De acuerdo a la exposición del Venerable Subhuti, debería de haber un único vehículo (para aquellos cuyos corazones están encaminados hacia la Iluminación), el Vehículo del Buda, el Vehículo del Bodhisattva, el Gran Vehículo (Mahayana).

Purna: En primer lugar, el Venerable Shariputra tiene que preguntarle al Venerable Subhuti si él admite tan siquiera un único tipo de ser cuyo corazón está encaminado hacia la iluminación, y que usa, o bien el Vehículo de los Discípulos, o el de los Pratyekabuddhas, o el Gran Vehículo.

Shariputra: Subhuti, ¿Admites al menos un único tipo de ser cuyo corazón está encaminado hacia la Iluminación, y que utiliza indistintamente, el Vehículo de los Discípulos, o el de los Pratyekabuddhas, o el Gran Vehículo?

Subhuti: Shariputra, ¿Ves en la Talidad de la Talidad al menos un ser cuyo corazón esté encaminado hacia la Iluminación (como una entidad real), siendo él alguien que utiliza el Vehículo de los Discípulos, o el de los Pratyekabuddhas, o el Gran Vehículo?

Shariputra: No es así, Subhuti. La Talidad, en primer lugar, no es aprehendida por los tres tipos. ¡Cuánto menos por el ser cuyo corazón está encaminado hacia la Iluminación!

Subhuti: ¿La Talidad es entonces aprehendida como siendo de un tipo?

Shariputra: No es así, Subhuti.

Subhuti: Entonces quizá ves en la Talidad al menos un simple fenómeno, el cual constituiría un ser cuyo corazón está encaminado hacia la Iluminación.

Shariputra: No es así, Subhuti.

Subhuti: Puesto que así, en la Verdad Última, y como fundamento de todas las cosas, semejante fenómeno el cual constituiría un ser cuyo corazón está encaminado hacia la iluminación, no puede ser aprehendido, ¿De dónde sacas la idea de que “Este pertenece al Vehículo de los Discípulos, este al Vehículo de los Pratyekabuddhas, este al Gran Vehículo? Si un Bodhisattva que oye esta falta de diferencia, distinción, o diferenciación entre los tres tipos de personas que han encaminado sus corazones hacia la iluminación, en la medida en que todos ellos están comprendidos en la misma Talidad, no llega a tener una mente cobarde o impasible, si no lo rechaza, entonces uno debería de saber que él irá hacia la Iluminación.

El Señor: Bien dicho, Subhuti. A través del poder y de la capacidad de sostener del Tathagata tú has sido inspirado a decir esto.

Shariputra: ¿A qué Iluminación, Oh Señor, se dirigirá ese Bodhisattva?

El Señor: A la Completa y Suprema Iluminación.

 

LOS REQUISITOS PARA IR HACIA LA ILUMINACIÓN. (5)

 

Subhuti: ¿Cómo debería de comportarse un Bodhisattva, cómo debería de entrenarse, si quiere ir hacia la Completa y Suprema Iluminación?

El Señor: El Bodhisattva debería de adoptar la misma actitud hacia todos los seres; su mente debería de ser ecuánime hacia todos los seres; uno no trata a los demás con una mente que no es ecuánime, sino con una mente que es amistosa, bien dispuesta, que ayuda, que está libre de aversión, que evita el dañar y el herir, y que trata a los demás como si fueran su padre o su madre, su hijo o su hija.

Todos los Bodhisattvas se comportan con todos los seres como un refugio, y como alguien capaz de beneficiar a todos y cada uno de los seres; uno deberá de entrenase así si quiere ser alguien que quiera conocer la Completa y Suprema Iluminación. Un Bodhisattva se establece en la abstención de todo mal; y también debiera de dar regalos, guardar la disciplina ética, perfeccionarse en la paciencia, esforzarse, entrar en las concentraciones, lograr la maestría en la sabiduría, observar la producción condicionada de ambas formas, en orden directo e inverso; y también el debería de instigar a los demás a hacer lo mismo, incitándolos y encorajinándolos. De la misma forma, el debería de permanecer en todo, desde la meditación en las Verdades, hasta el estado en el que él alcanza la certeza de que es como un Bodhisattva como él será salvado; y que cuando él madure a los seres, él también debería de instigar a otros a hacer lo mismo, incitándolos y encorajinándolos. Cuando el anhela con fervor todo esto, y se entrena en ello, entonces todo le será descubierto, desde la forma, hasta el orden establecido del Dharma.

 

 

Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.