sábado, 8 de diciembre de 2012

Sutra de la Perfección de la Sabiduría en 8000 Lineas. Capítulo 25 El Entrenamiento.

CAPÍTULO VEINTICINCO: EL ENTRENAMIENTO.
 
COMO ES ENTRENADO UN BODHISATTVA EN LA OMNISCIENCIA. (1)
 
Subhuti: ¿En qué, Oh Señor, se debe de ejercitar un Bodhisattva para entrenarse en la omnisciencia?
El Señor: Ha de ejercitarse en la Extinción, en la No Producción, en el No Cese, en el No Nacimiento, en la ausencia de positividad, en el Aislamiento, en la Imparcialidad, en el  Espacio, en el elemento de la Verdad (Dharmadhatu), y en el Nirvana.
Subhuti: ¿Por qué razón, todo eso constituye un entrenamiento en la omnisciencia?
El Señor: ¿Qué piensas, Subhuti; la Talidad del Tathagata, la cual es la causa de que un Tathagata sea un Tathagata, llega eso a extinguirse?
Subhuti: No, Señor. Pues la extinción no puede ser extinguida, al ser la extinción inextinguible.
El Señor: ¿La Talidad del Tathagata, la cual es la causa principal de que el Tathagata sea un Tathagata, es producida ahora, o cesada, o nacida; llega a ser, o cesa de llegar a ser; o llega a estar aislada; o a ser parcial, o imparcial; o llega a ser como el espacio; o llega a ser como la naturaleza de la verdad?
Subhuti: No, Señor.
El Señor: ¿Entra entonces esa Talidad en el Nirvana?
Subhuti: No, Señor.
El Señor: Entonces, por tanto, Subhuti, un Bodhisattva que se ejercite, es entrenado con la convicción de que: “La Talidad no se extingue.” Cuando él se ejercita así, alcanza la perfección de todo el entrenamiento. No puede ser destruido por Mara, o por los asociados a Mara, o por las huestes de Mara. El alcanzará pronto la condición de la irreversibilidad. Pronto se sentará en el lugar de la iluminación. El discurre en su propio recorrido. El está entrenado en todos los fenómenos que le hacen un salvador; está entrenado en la gran amistad, en la gran compasión, en el gran regocijo simpático, en la gran imparcialidad. El se entrena para girar la Rueda del Dharma, con sus tres giros, y sus doce aspectos. El se entrena para salvar a no menos seres de los que debiera. El se entrena para asegurar la no interrupción del linaje de los Tathagatas. El se entrena para abrir la puerta del elemento de la inmortalidad.
Sin embargo, un ser de capacidad inferior es incapaz de este sublime entrenamiento; pues una persona con debilidad no puede ser ejercitada en este entrenamiento. Porque los que son ejercitados en este entrenamiento son la verdadera crema de entre todos los seres, son personas que quieren salvar a todos los seres. Ellos quieren alcanzar un estado en donde están elevados, por encima de todos los seres.
Un Bodhisattva que se entrena así, no renace en los infiernos, o entre los animales, o en el reino de los Pretas, ni entre los Asuras, ni en los estados fronterizos (entre bárbaros), ni en las familias de descastados, o de criadores de aves, o de cazadores, pescadores, o carniceros; ni entre los otros tipos de familias de clase baja, en la que uno es adicto a ese tipo de actos bajos.
El no llega a ser ciego, sordo, o tuerto; no es un tullido, ni un jorobado; ni un hombre al que se le haya secado un brazo o una pierna; ni que cojea, ni es lisiado o pasmado; tampoco es tímido, tembloroso, o carente de firmeza; sus miembros no son débiles ni incompletos, ni anormales; no es débil, ni tiene una mala complexión o figura; sus facultades no son inferiores ni incompletas, sino que son perfectas en todas las maneras; y tiene una voz melodiosa.
El no llega a ser una persona que quite la vida; o que coja lo que no le es dado; o que actúe incorrectamente debido al deseo sexual; o que habla falsamente; o maliciosamente; o con dureza; o alguien que parlotea de todo; o alguien que es codicioso; o alguien que alberga malicia en su corazón; o alguien que mantiene puntos de vista erróneos; y él no se gana la vida de forma no apropiada. Pues existe su destreza en los medios, y dotado con eso, él no renace entre los Dioses de larga vida.
¿Pero qué es esa destreza en los medios de un Bodhisattva? Es solo esta Perfección de la Sabiduría. Y él la aplica a su destreza en los medios, de forma tal, que dotado con ella el Bodhisattva entra en los trances, sin renacer debido a la influencia de los trances. Un Bodhisattva, cuando se entrena así, adquiere la perfecta pureza de los poderes, de los fundamentos de la intrepidez, de los fenómenos de un Buda. El logra todo eso.
Subhuti: ¿Pero, Oh Señor, si como todos nosotros sabemos, todos los fenómenos son por naturaleza completamente puros, entonces con respecto a qué fenómeno un Bodhisattva adquiere y logra la perfecta pureza de los poderes, de los fundamentos de la intrepidez, y de los fenómenos de un Buda?
El Señor: Así es, Subhuti. Pues todos los fenómenos son por naturaleza perfectamente puros. Cuando un Bodhisattva se entrena en la sabiduría perfecta, no se desanima y permanece sin acobardarse, ya que todos los fenómenos en su verdadera naturaleza primordial son perfectamente puros; esa es su Perfección de la Sabiduría.
Pero la gente ordinaria neciamente no conoce, ni ve, que los fenómenos están realmente constituidos así; y ellos ni conocen, ni ven, la verdadera naturaleza de los fenómenos.
El Bodhisattva se esfuerza y lucha en beneficio de esos seres, de forma que esos que no lo conocen puedan llegar a ser capaces de conocerlo; de forma que a aquellos que no lo ven, pueda hacerse que lo vean. Ellos se ejercitan en este entrenamiento, y por lo tanto (en el mundo de la apariencia) el Bodhisattva alcanza los poderes, los fenómenos de la intrepidez, y todos los fenómenos de un Buda.
Cuando se entrenan de este modo, los Bodhisattvas sabiamente conocen los pensamientos palpitantes y las acciones de otros seres, de otras personas, tal y como verdaderamente son. Y entonces ellos van más allá del conocimiento de los pensamientos y las acciones de los otros.
 
LA ESCASEZ DE BODHISATTVAS. (2)
 
En esta tierra, pocos son los lugares libres de piedras; pocos los terrenos en los que se encuentran plata y oro. Son mucho más numerosos los desiertos salinos, los desiertos áridos, los lugares cubiertos por hierba, o por espinos, o con precipicios. De forma similar, en el mundo de los seres existen pocos Bodhisattvas que se entrenen en la omnisciencia, en el entrenamiento de la sabiduría perfecta. Son mucho más numerosos los que se entrenan en las prácticas propias de los Discípulos y Pratyekabuddhas.
Además, Subhuti, en el mundo de los seres pocos son los que han realizado las acciones que llevan a la autoridad de un monarca universal. Mucho más numerosos son aquellos que han realizado acciones que los llevan a ostentar la autoridad como comandantes de una fortaleza. De la misma forma, en el mundo de los seres son pocos los Bodhisattvas que han entrado en este sendero de la sabiduría perfecta, y que han tomado la resolución de conocer la Completa Iluminación.  Muchos más son aquellos que han tomado el Sendero de los Discípulos y de los Pratyekabuddhas.
Además, solo unos pocos han realizado las acciones que les permiten llegar a convertirse en Sakra, el Jefe de los Dioses. Son mucho más numerosos aquellos cuyos hechos les llevan al mundo de los dioses menores. Similarmente, solo son unos pocos los Bodhisattvas que se ejercitan en este entrenamiento de la sabiduría perfecta. Son mucho más numerosos los Bodhisattvas que se ejercitan en el entrenamiento de los Discípulos y Pratyekabuddhas.
Además, pocos seres han realizado los actos que les permiten llegar a convertirse en Brahma. Son mucho más numerosos aquellos cuyas acciones los llevan a la asamblea de Brahma. De la misma forma, solo unos pocos seres son irreversibles a la Completa Iluminación. Son mucho más numerosos aquellos Bodhisattvas que se apartan de la Completa Iluminación.
Por lo tanto, Subhuti, en el mundo de los seres existen pocos que se hayan encaminado hacia la Completa Iluminación. Son aún más escasos aquellos que se preparan en la Talidad. Aún menos son aquellos pocos que se esfuerzan en la sabiduría perfecta. Son aún más escasos aquellos pocos, muy pocos Bodhisattvas que son irreversibles hacia la Completa Iluminación. Un Bodhisattva que quiera ser contado entre esos pocos, muy pocos Bodhisattvas irreversibles, debería por tanto de entrenarse en esta Perfección de la Sabiduría, y hacer esfuerzos en ella.
Además, Subhuti, al Bodhisattva que se entrena de este modo en la sabiduría perfecta, no le surgen pensamientos crueles, o un pensamiento de duda, o un pensamiento de envidia o de mezquindad, o un pensamiento inmoral, o un pensamiento malicioso, o un pensamiento perezoso, o un pensamiento distraído, o un pensamiento estúpido.
 
LA PERFECCIÓN DE LA SABIDURÍA ABARCA A TODAS LAS DEMÁS PERFECCIONES (3)
 
Es así que, para un Bodhisattva que se entrene en la Perfección de la Sabiduría, todas las demás perfecciones son automáticamente incorporadas, cogidas, siguen a continuación, y están incluidas. La visión de la individualidad incluye todas las sesenta y dos visiones, y de forma similar, para un Bodhisattva que se entrena en la Perfección de la Sabiduría, todas las perfecciones están incluidas en ella. Mientras la facultad de vivir de alguien continúa, todas las demás facultades están incluidas en ella. También para un Bodhisattva que se entrena en la sabiduría perfecta, todos los demás fenómenos virtuosos están incluidos en ella. Cuando la facultad de vivir cesa en alguien, todas las demás facultades también cesan. De la misma forma, para un Bodhisattva que se entrena en la sabiduría perfecta, todos los demás fenómenos no virtuosos son cesados solo cuando es parada la discriminación, y todas esas perfecciones están incluidas en esto, y son automáticamente reveladas y realizadas.
 
EL MÉRITO DE LA SABIDURÍA PERFECTA (4)
 
Subhuti, un Bodhisattva que tiene la aspiración de revelar y realizar todas las perfecciones, se entrena aquí y ahora en esta Perfección de la Sabiduría. Conforme se entrena en esta Perfección de la Sabiduría, un Bodhisattva se entrena en lo que es el grado más alto de perfección posible para cualquier ser. Pues su mérito es el mayor posible. Subhuti, si tú consideras a todos los seres en el gran macrocosmos de tercer grado, ¿Son muchos?
Subhuti: Incluso solo en Jambudvipa ya hay muchos seres, ¿Cuánto más podrá haber en el gran macrocosmos de tercer grado?
El Señor: Si un solo Bodhisattva estuviera, durante toda su vida, aprovisionando a todos esos seres con hábitos, cuencos para las limosnas, alojamiento, y remedios medicinales para su uso en las enfermedades, y todo ello les trajera la felicidad, ¿Ese Bodhisattva, debido a la fuerza de ello, generaría una gran cantidad de mérito?
Subhuti: Lo haría, Oh Señor.
El Señor: Sería mucho más grande el mérito que generaría un Bodhisattva que desarrollara esta Perfección de la Sabiduría, incluso durante la duración de un chasquido de dedos. Así de grandemente provechosa es esta Perfección de la Sabiduría de los Bodhisattvas, porque ella nutre a la Suprema Iluminación. Por consiguiente, un Bodhisattva debería de entrenarse en la sabiduría perfecta si es que quiere conocer la Completa Iluminación, llegar a la posición suprema entre todos los seres, convertirse en un protector de quienes están sin ayuda, alcanzar la esfera de un Buda, emular la hombría de un Buda, jugar el juego de un Buda, rugir con el Rugido del León de un Buda, alcanzar la realización de un Buda, y explicar el Dharma en el gran macrocosmos de tercer grado. Cuando un Bodhisattva se entrena en la Perfección de la Sabiduría, yo no veo las realizaciones en las cuales él no haya sido entrenado.
 
LOS BODHISATTVAS Y LOS DISCÍPULOS (5)
 
Subhuti: Entonces, ¿También un Bodhisattva es entrenado en la realización de un Discípulo?
El Señor: El también debería de ser entrenado en eso. Pero no se entrena con la intención de continuar siempre con la realización  de un Discípulo, o con la idea de hacerlo suyo de alguna forma. No se entrena así. El también conoce las cualidades de los Discípulos, pero no permanece en ellas. Las asimila, sin oponerse a ellas. El se entrena con la intención de que también debería de enseñar y revelar las virtudes de los Discípulos. Cuando se entrena de esta forma, el Bodhisattva alcanza una condición donde es digno de recibir los regalos del mundo entero, con sus Dioses, hombres, y Asuras. El sobrepasa a todas las demás personas que son dignas de regalos, asociadas a los Discípulos y Pratyekabuddhas. Y la omnisciencia estará cerca de él. Un Bodhisattva, cuando se entrena de este modo, no se aparta de la Perfección de la Sabiduría, sino que discurre en ella, no tiene carencias en su permanencia en la Perfección de la Sabiduría.
Un Bodhisattva, cuando discurre así, debería de ser conocido como “sin falta, definitivamente sin falta”, con relación a la omnisciencia; y él se mantiene alejado del Nivel de un Discípulo o de un Pratyekabuddha. El está cerca de la Completa Iluminación.
Sin embargo, si a él se le ocurre que: “Esta es la Perfección de la Sabiduría que trae toda esta omnisciencia”- entonces, alguien que albergue tal noción, no discurre en la Perfección de la Sabiduría. Al contrario, él no tiene ni tan siquiera la noción de sabiduría perfecta, él no percibe, él no ve que “Esto es la Perfección de la Sabiduría”, o “La Perfección de la Sabiduría es suya”, o “alimentará a la omnisciencia.” Si discurre así, un Bodhisattva discurre en la Perfección de la Sabiduría.
 
 
Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Sutra de la Perfección de la Sabiduría en 8000 Lineas. Capítulo 24 Engreimiento.

CAPÍTULO VEINTICUATRO: ENGREIMIENTO.
 
LAS CONDICIONES QUE ABREN A UN BODHISATTVA A LA INFLUENCIA DE MARA (1)
 
En el momento en el que un Bodhisattva se entrena en la sabiduría perfecta, hace esfuerzos en ella, y la desarrolla, todos los Malignos Maras en el gran macrocosmos de tercer grado estarán en un estado de incertidumbre: “¿Realizará este Bodhisattva prematuramente el límite de la realidad del Nivel del Discípulo, o del Pratyekabuddha; o conocerá la Completa Iluminación?”
Además, cuando un  Bodhisattva habita en la morada de la sabiduría perfecta, los Malignos Maras son atravesados por un doloroso dardo. Cuando un Bodhisattva discurre en la sabiduría perfecta, hace esfuerzos en ella, y la desarrolla, los Malignos Maras piensan en cómo herirle. Ellos pueden, por ejemplo, intentar hacerle sentir miedo dejando caer una lluvia de meteoros en todas direcciones, causando la impresión de que todo el horizonte está en llamas. Ellos esperan que entonces el Bodhisattva pudiera llegar a acobardarse; que sus cabellos se le erizaran, de forma que al menos un solo pensamiento dirigido hacia la Completa Iluminación pueda ser extinguido. Pero Mara, el Maligno, no intenta herir a todos y cada uno de los Bodhisattvas. A algunos intenta hacerles daño, y a otros no.
Ananda: ¿A qué tipo de Bodhisattva intenta herir Mara?
El Señor: Mara intenta herir a un Bodhisattva que en el pasado, cuando la Perfección de la Sabiduría estaba siendo enseñada, no produjo un pensamiento firme de creencia; y logra entrar en él. Intenta herir a los Bodhisattvas que, cuando esta profunda Perfección de la Sabiduría está siendo enseñada, está embargado por las incertidumbres, que se siente perplejo, y que piensa que: “Quizá esta Perfección de la Sabiduría sea así, quizá no sea así” ; o Bodhisattvas que carecen de un buen amigo, que han sido sostenidos por malos amigos, quienes, cuando la Perfección de la Sabiduría está siendo enseñada, no oyen hablar de los estados profundos, permanecen ignorantes de ellos, y no preguntan cómo debería de ser desarrollada la Perfección de la Sabiduría; o Bodhisattvas que se aferran a alguien que sostiene lo que no es el verdadero Dharma, y dice: “Yo soy seguidor suyo, y no lo abandono en ningún caso. Hay muchos Bodhisattvas a quienes podría seguir, pero ellos no me gustan. Yo he elegido a este como mi compañero adecuado, y él me será útil.”
Además, un Bodhisattva, cuando esta profunda Perfección de la Sabiduría está siendo enseñada, puede decirle a otro Bodhisattva: ¡Profunda sin duda es esta Perfección de la Sabiduría! ¿Qué sentido hay en que estés escuchándolo? Pues aunque yo me apliqué en ella de la forma en la que el Tathagata ha enseñado en otros Sutras, incluso entonces yo no llegué al fondo de ella, ni tampoco se derivó ningún gozo de ello. ¿Qué sentido hay en que tú la escuches y la escribas?” De esa forma, él intenta extraviar a otros Bodhisattvas. Mara también va a ese Bodhisattva, intenta dañarle; y consigue entrar en él.
Además, Ananda, Mara llega a estar contento, regocijado y extasiado, está extremadamente alegre, exultante y contento, emocionado, deleitado y jubiloso, en el caso de que un Bodhisattva desprecie a otros Bodhisattvas, y piense: “Yo vivo en la morada del desapego, pero no así ellos; no son suyas las moradas del desapego.” Y Mara está tan alegre, porque este Bodhisattva sigue lejos de la Completa Iluminación.
Además, cuando un Bodhisattva recibe un nombre o un linaje, o cuando son proclamadas sus cualidades como asceta, él puede pensar que esto es una razón suficiente para despreciar a otros Bodhisattvas, aún cuando puedan tener un buen comportamiento, y un carácter encantador. Pero él no tiene las cualidades de los Bodhisattvas irreversibles que discurren en la sabiduría perfecta; ni sus atributos, indicios, o signos. Puesto que no tiene las cualidades del irreversible, él da origen a impurezas, se exalta a sí mismo, desaprueba a los demás, y piensa que ellos no son iguales a aquellos fenómenos, tal como él es. Entonces, los Malignos Maras prevén que los reinos de Mara no quedarán vacíos, que los grandes infiernos, el reino animal, el mundo de los Pretas, y las asambleas de los Asuras estarán bien atestados. Y Mara, el Maligno, llegará a estar aún más determinado, y piensa: “Con este tipo de comienzo, esos Bodhisattvas pronto serán aplanados por la ganancia y los honores. Ellos se convertirán en oradores creíbles, y con sus hablas verosímiles ellos llegarán a mucha gente. Esas personas decidirán escucharlos, imitarán lo que han visto y oído, y en consecuencia no se entrenarán en la Talidad, no progresarán en ello, no harán esfuerzos hacia ello; ellos incrementarán aún más sus impurezas. Tan de este modo serán, que todas las acciones de cuerpo, habla, y mente que ellos acometan con sus mentes pervertidas los llevarán a renacer en condiciones que no sean útiles, que son desagradables, insatisfactorias, y no placenteras. En consecuencia, los reinos de Mara estarán atestados de seres, los grandes infiernos, el reino animal, el mundo de los Pretas, y las asambleas de los Asuras.”
Cuando él considera esta sucesión de eventos, Mara, el Maligno, se pone contento, regocijado, embelesado, dichoso, exultante y jubiloso.
Además, Ananda, cuando un Bodhisattva se pelea con una persona que pertenece al Vehículo de los Discípulos, disputa y riñe con él, lo insulta e injuria, le desea mal y siente odio hacia él, entonces Mara piensa que: “Seguramente este hijo de buena familia seguirá alejado de la omnisciencia; él permanecerá muy alejado de ella.” Mara aún se siente más jubiloso si una persona perteneciente al Vehículo de los Bodhisattvas se pelea con alguien que también pertenece al Vehículo de los Bodhisattvas, pues él piensa: “Estos dos Bodhisattvas permanecen muy alejados de la omnisciencia.”
Pero si un Bodhisattva que ha tenido su predicción, se pelea con otro Bodhisattva que también ha tenido su predicción, y tiene pensamientos de malicia hacia él, si él tiene esa actitud en su mente, entonces ha de ponerse la armadura (que le permite luchar contra ello) durante una gran cantidad de eones; salvo que, naturalmente, él haya abandonado completamente la omnisciencia.
 
LA ACTITUD CORRECTA DEL BODHISATTVA HACIA LOS DEMÁS BODHISATTVAS. (2)
 
Ananda: ¿Puede él escapar de esas actitudes mentales, o está definitivamente condenado a ponerse la armadura durante todo ese inmenso tiempo?
El Señor: Ananda, yo he enseñado un Dharma el cual incluye la posibilidad de escapar; para las personas de Vehículo del Discípulo, para las personas del Vehículo del Pratyekabuddha, para las personas del Vehículo del Bodhisattva.
Con respecto a la persona que pertenece al Vehículo del Bodhisattva, y que ha reñido con algún otro que también pertenece al Vehículo del Bodhisattva, si él no confiesa su falta, no promete abandonarla en el  futuro, si alberga una propensión latente hacia el odio, y si vive atado a esa propensión, yo no enseño el escape (de la consecuencia de su acción). Está definitivamente condenado a ponerse la armadura durante todo ese inmenso periodo de tiempo. Pero yo enseño su escape si él confiesa su falta, si promete evitarla en el futuro, y reflexiona tal como sigue: “Yo, cuyo deber es el eliminar, pacificar, y apaciguar las riñas, disputas, y conflictos de todos los seres, ¡No obstante, yo mismo me meto en disputas! El que yo conteste como lo estoy haciendo, esto es sin duda una pérdida para mí, y no una ganancia. Esta no es la forma en la que yo debiera de hablar. En las peleas, riñas, y disputas debiera de comportarme como un idiota sin sentidos, o  como una oveja muda. Cuando oiga a alguien utilizando palabras ofensivas, abusivas, e insultantes hacia mí, mi corazón no debería de querer el mal para los demás. No es conveniente ni apropiado para mí el percibir las faltas de otros, o el pensar que lo se está diciendo de las faltas de otros es algo digno de ser escuchado. Pues yo, al estar fervorosamente intentando (alcanzar la Completa Iluminación) no debería de hacer daño a los demás. Cuando yo debería de hacer felices a todos los seres dándoles todo lo que les aporte felicidad, cuando yo debería de llevarlos al Nirvana después de alcanzar la Completa Iluminación, ¡Sin embargo albergo el deseo de mal! No debería de desear el mal ni siquiera a aquellos que me han ofendido; y tengo que evitar el enfado, he de hacer un firme esfuerzo en esa dirección. Yo tengo que no enfadarme, y ningún gesto ceñudo debería de aparecer en mi cara.”
Yo enseñé el escape de semejante Bodhisattva. Esta es la actitud que un Bodhisattva también debería de adoptar hacia las personas que pertenecen al Vehículo de los Discípulos. La actitud mental que uno debería de adoptar hacia todos los seres es la de no estar nunca enfadado con ninguno de ellos.
¿Qué tipo de actitud debería de tener entonces un Bodhisattva hacia las otras personas pertenecientes al Vehículo de los Bodhisattvas? Lo mismo que hacia el Maestro. El debería de tener la actitud de que: “Estos Bodhisattvas son mis maestros. Con seguridad, ellos han montado en el mismo Vehículo que yo; han ascendido por el mismo Sendero; tienen una intención semejante a la mía; se han encaminado en el mismo Vehículo, como yo. En lo que ellos debieran de entrenarse, ese es el método en el que yo debería de ser entrenado. Pero si alguno de ellos vive en una morada contaminada (por las ideas de los Discípulos, o de los Pratyekabuddhas) entonces yo no debiera de hacer lo mismo. Sin embargo, si ellos habitan en una morada no contaminada, en las actividades mentales asociadas a la omnisciencia, yo también debería de entrenarme como hacen ellos.”
No pueden surgir obstáculos a la Completa Iluminación para el Bodhisattva que se entrena así en la omnisciencia; y rápidamente conoce la Completa Iluminación.
 
 
Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.
 
 
 
 

domingo, 2 de diciembre de 2012

Sutra de la Perfección de la Sabiduría en 8000 Lineas Capítulo 23 Sakra.

CAPÍTULO VEINTITRES: SAKRA.

 

LA POSICIÓN SUPERIOR DE LOS BODHISATTVAS. (1)

 

En ese momento, Sakra, el Jefe de los Dioses, estaba sentado en medio de esa asamblea, y dijo: “¡Estad seguros, esta Perfección de la Sabiduría es profunda, difícil de ver, difícil de entender!”

El Señor: Así es, Kausika. Esta profundidad de la sabiduría perfecta es tan profunda como el espacio. Al estar aislada, es difícil de ver; al ser vacía, es difícil de entender.

Sakra: ¡Esos seres que oyen esta Perfección de la Sabiduría, la adoptan, estudian, difunden, y escriben, tienen que estar dotados de algo más que de una insignificante raíz de virtud!

El Señor: Así es. Si todos los seres en Jambudvipa estuvieran dotados con (la observancia de) las diez acciones virtuosas, ¿Generarían mucho mérito por la fuerza de ello?

Sakra: Lo lograrían, Señor.

El Señor: Una persona que oye, estudia, difunde, y escribe esta Perfección de la Sabiduría genera un mérito mayor que el de ellos. El montón de mérito ya mencionado, debido a la observancia de la moralidad por todos los seres en Jambudvipa, es infinitesimal comparada con el montón de mérito que es originado debido a la raíz de virtud de alguien que oye, estudia, difunde, y escribe esta profunda Perfección de la Sabiduría

En aquel entonces, un monje le dijo a Sakra: “¡Kausika, tú has sido superado por esa persona que oye, estudia, difunde, y escribe esta profunda Perfección de la Sabiduría!”

Sakra: Yo he sido superado incluso por ese hijo o hija de buena familia que ha elevado, aunque fuera solo una vez, el pensamiento de la iluminación; cuánto más si también ellos se entrenan en la Talidad, progresan en ella, hacen esfuerzos en ella; en su viaje, ellos superan al mundo entero, con sus Dioses, hombres, y Asuras. En su viaje no solo superan al mundo entero, con sus Dioses, hombres, y Asuras, sino que también superan a todos los que Entran en la Corriente, a quienes Retornan Una Vez, a quienes No Retornan Más, a los Arhats, y a los Pratyekabuddhas.

Ellos superan también a aquellos Bodhisattvas que son grandes donantes de limosnas, pero que tienen carencias en la sabiduría perfecta y en la destreza en los medios; e igualmente a aquellos cuya moralidad es perfectamente pura, cuya observancia de las reglas morales no se ha roto, es intachable, inmaculada, completa, perfectamente pura y no mancillada, pero que tienen carencias en la sabiduría perfecta y en la destreza en los medios; e igualmente a aquellos que han logrado la paciencia y una calma llena de paz, cuyos pensamientos están libres de toda hostilidad, y que no sienten ningún pensamiento de malicia incluso aunque los estén quemando en una estaca, pero que tienen carencias en la sabiduría perfecta y en la destreza en los medios; e igualmente a aquellos que han ejercido el esfuerzo, que persisten en el intento, que están libres de pereza, y que permanecen sin acobardarse en todo lo que hacen con cuerpo, habla, y mente, pero que tienen carencias en la sabiduría perfecta y en la destreza en los medios; e igualmente en aquellos que son aficionados a los trances y que se deleitan en ellos, que son fuertes y poderosos en los trances, quienes están establecidos en los trances, quienes son maestros de los trances, pero que tienen carencias en la sabiduría perfecta y en la destreza en los medios. Pues un Bodhisattva, cuando discurre en la Perfección de la Sabiduría tal y como ha sido expuesta, supera al mundo entero con sus Dioses, hombres, y Asuras; sobrepasa a todos aquellos que pertenecen al Vehículo de los Discípulos y Pratyekabuddhas; y supera también a los Bodhisattvas que no son diestros en los medios. Y ellos no pueden superarlos.

Pues un Bodhisattva que discurre en la Perfección de la Sabiduría tal y como ha sido expuesta, que la obedece, ha subido en su posición de forma que el linaje de la omnisciencia no sea interrumpido, y él no se mantiene apartado de los Tathagatas.

Cuando él progresa de esta forma, su viaje pronto lo llevará al asiento de la iluminación; entrenándose de esta forma, el rescatará a los seres que se han hundido en el lodo de las impurezas. Entrenándose de esta forma, el se entrena con el entrenamiento de un Bodhisattva, y no con el entrenamiento de un Discípulo, o de un Pratyekabuddha.

 

RECOMPENSAS DE LA SABIDURÍA PERFECTA (2)

 

Y los Cuatro Grandes Reyes, los Guardianes del Mundo, vendrán al Bodhisattva que se entrena de este modo en la Perfección de la Sabiduría, y le dirán: “¡Entrénate rápidamente en este discurrir de un Bodhisattva, hijo de buena familia! ¡Entrénate con destreza! Aquí están los cuatro cuencos de limosnas que tú recibirás cuando estés sentado en el lugar de la iluminación, como alguien que ha alcanzado entonces la Completa Iluminación.”

No solo los Cuatro Guardianes del Mundo se acercarán al Bodhisattva que se entrena en la sabiduría perfecta tal y como ha sido expuesta, sino que también yo me acercaré, por no mencionar a los demás Dioses. Los Tathagatas también le tendrán constantemente en mente. Todos los males mundanos que pudieran afectar al Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta, tales como los ataques por parte de otros, etc, no lo afectarán de ningún modo. Oh Señor, esta también es una cualidad que un Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta logra en esta misma vida.

En aquel momento, Ananda pensó: “Esta intervención de Sakra, el Jefe de los Dioses, ¿Es debida a su propia penetración, o al poder del Buda?”

Sakra, a través del poder del Buda, leyó su pensamiento, y dijo: “Al poder del Buda, Ananda; al poder de sostener del Buda debería de serle atribuido esto. Pues yo, por mí mismo, soy completamente incapaz de pronunciar nada relevante sobre el tema de los Bodhisattvas.”

El Señor: Así es, Ananda. Lo que Sakra, el Jefe de los Dioses, ha dicho fue debido al poder del Tathagata, a su poder de sostener.

 

Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.

 

 

sábado, 1 de diciembre de 2012

Sutra de la Perfección de la Sabiduría en 8000 Lineas. Capítulo 22 El Buen Amigo.

CAPÍTULO VEINTIDOS: EL BUEN AMIGO.

 

LOS BUENOS AMIGOS (1)

 

Un Bodhisattva que se ha encaminado con la más fervorosa intención, y que quiere alcanzar la Completa Iluminación, desde el mismo principio debería de atender, amar, y honrar a los buenos amigos.

Subhuti: ¿Quiénes son esos buenos amigos del Bodhisattva?

El Señor: Los Budas y Señores; y también los Bodhisattvas irreversibles que son diestros en el discurrir de un Bodhisattva, y que lo instruyen y sermonean en las perfecciones; quienes muestran y exponen la Perfección de la Sabiduría. En particular, la Perfección de la Sabiduría debería de ser vista como el buen amigo de un Bodhisattva. De hecho, todas las seis perfecciones son los buenos amigos de un Bodhisattva. Ellas son su Maestro (Buda), su Sendero, su luz, su antorcha, su iluminación, su cobijo, su refugio, su lugar de descanso, su consuelo final, su isla, su madre, su padre; y ellas le llevan al conocimiento, a la comprensión, a la Completa iluminación. Pues es en estas perfecciones donde se realiza la Perfección de la Sabiduría.

Sencillamente, de estas seis perfecciones ha venido la omnisciencia de los Tathagatas que, en el pasado, han alcanzado la Completa Iluminación, y han entrado entonces en el Nirvana. Y así sucede también con la omnisciencia de los Tathagatas que en el futuro lograrán la iluminación, y  también con los Tathagatas que ahora residen en incalculables, inmensurables, infinitos, e inconcebibles sistemas de mundos. También yo, Subhuti, soy un Tathagata que alcanzó la Completa Iluminación en este periodo, y mi omnisciencia ha venido también de las Seis Perfecciones. Pues las seis perfecciones contienen los treinta y siete fenómenos que actúan como las Alas de la Iluminación, contienen las Cuatro Moradas de Brahma, los Cuatro Medios de Conversión, y todo fenómeno de Buda que acontece, todo conocimiento de Buda, todo conocimiento del Sí Mismo, todo lo no ideable, incomparable, inmensurable, incalculable, todo conocimiento inigualado, todo conocimiento que iguala lo inigualado, toda la sabiduría de la omnisciencia.

Por lo tanto, Subhuti, sencillamente las seis perfecciones de un Bodhisattva deberían de ser vistas como sus buenos amigos. Ellas también son su Maestro, su Sendero, su luz, su antorcha, su iluminación, su cobijo, su refugio, su lugar de descanso, su consuelo final, su isla, su madre, su padre; y ellas le llevan al conocimiento, a la comprensión, a la Completa Iluminación. En suma, un Bodhisattva que se entrena en las Seis Perfecciones llega a convertirse en un verdadero benefactor de todos los seres que necesitan ser guiados.

Pero si quiere entrenarse en las Seis Perfecciones, ante todo un Bodhisattva ha de oír esta Perfección de la Sabiduría, ha de aceptarla, guardarla en mente, recitarla, estudiarla, difundirla, mostrarla, exponerla, explicarla y escribirla; y ha de investigar su significado, contenido y método; y ha de meditar en ella, y hacer preguntas al respecto de ella. Pues esta Perfección de la Sabiduría dirige a las Seis Perfecciones, las guía, lidera, instruye y aconseja; y es su generatriz, y la enfermera. Porque si ellas se vieran privadas de la Perfección de la Sabiduría, esas primeras cinco perfecciones no quedarían bajo el concepto de perfección, y no debería de aplicárseles el nombre de “Perfecciones”. Por lo tanto, un Bodhisattva debería de entrenarse en esta Perfección de la Sabiduría y permanecer firme en ella, si es que él desea alcanzar un estado en el que no pueda ser desviado por otros.

 

VACUIDAD, IMPUREZA, Y PURIFICACIÓN. (2)

 

Subhuti: ¿Cómo está marcada la sabiduría perfecta?

El Señor: Tiene al desapego como marca.

Subhuti: ¿Sería factible decir que esa misma marca del no apego, la cual existe en la sabiduría perfecta, también existe en todos los fenómenos?

El Señor: Así es, Subhuti. Pues todos los fenómenos son aislados y vacíos. Por lo tanto, esa misma marca del no apego, la cual hace a la sabiduría perfecta aislada y vacía, también hace que todos los fenómenos sean aislados y vacíos.

Subhuti: Si todos los fenómenos son aislados y vacíos, ¿Cómo se origina la impureza y la purificación de los seres? Pues lo que está aislado no puede ser contaminado, ni purificado; lo que es vacío no puede ser contaminado, ni purificado; lo que es aislado y vacío no puede conocer la Completa Iluminación. Ni tampoco uno puede coger a ningún fenómeno fuera de la vacuidad, el cual haya conocido la Completa Iluminación, la vaya a conocer, o la esté conociendo. ¿Cómo deberíamos de entender entonces el significado de esta enseñanza? ¡Muéstranoslo, Oh Señor, muéstranoslo, Oh Sugata!

El Señor: ¿Qué piensas, Subhuti, discurren los seres durante mucho tiempo en la construcción del “Yo”, y de lo “Mío”?

Subhuti: Así es, Señor.

El Señor: ¿Son esas construcciones de un “yo”, y de lo “mío”, también vacías?

Subhuti: Lo son, Señor.

El Señor: ¿Es debido a que han construido los conceptos de “yo”, y de lo “mío” por lo que los seres vagan en el nacimiento y la muerte?

Subhuti: Así es, Señor.

El Señor: Es de esa forma como las impurezas de los seres llegan a ser originadas. Hasta el punto en que los seres se agarran a las cosas, y se establecen en ellas, hasta ese punto está presente la impureza. Pero nadie es mancillado por ello. Y hasta el punto en el que no existe un agarrarse a las cosas, y un establecerse en ellas, hasta ese punto se puede concebir la ausencia de una construcción de un “yo, y de lo “mío”. En ese sentido, se forma la noción de purificación del ser; hasta el punto en el que no se agarra a los objetos, ni se establece en ellos, hasta ese punto hay purificación. Pero nadie es purificado. Cuando un Bodhisattva discurre así, él discurre en la sabiduría perfecta. Es en ese sentido en el que uno puede generar el concepto de la impureza y de la purificación de los seres, a pesar del hecho de que todos los fenómenos son aislados y vacíos.

Subhuti: ¡Esto es verdaderamente maravilloso! Y un Bodhisattva que discurre de esta forma, discurre en la sabiduría perfecta. Porque entonces él no discurre en la forma, o en los otros agregados. Cuando discurre así, un Bodhisattva no puede ser destruido por el mundo entero, con sus Dioses, hombres, y Asuras. Cuando discurre de este modo, un Bodhisattva sobrepasa el discurrir de todas las personas que pertenecen al Vehículo de los Discípulos y de los Pratyekabuddhas; y él obtiene una posición insuperable. Pues la Budeidad es insuperable, y así es el estado de Tathagata, el estado del Sí Mismo, el estado de omnisciencia. Un Bodhisattva que pasa día y noche meditando en estas actividades mentales asociadas con la sabiduría perfecta, está bastante cerca de la Completa Iluminación, y la conocerá rápidamente.

 

ATENCIONES HACIA LA SABIDURÍA PERFECTA, Y LA PERLA DE PRECIO ALTO.

 

El Señor: Así es, Subhuti. Supón, Subhuti, que todos los seres en Jambudvipa, simultáneamente, adquirieran una personalidad humana, que elevaran sus pensamientos hacia la Completa Iluminación, y que permanecieran en ese pensamiento durante todas sus vidas. Si ahora, (tras toda esa preparación) ellos dieran regalos a todos los seres, ¿Obtendrían estos Bodhisattvas mucho mérito debido a la fuerza de ello?

Subhuti: La tendrían, Oh Señor.

El Señor: Verdaderamente, Subhuti, genera un montón de mérito más grande que el de esos hijos e hijas de buena familia aquel Bodhisattva que mora, aunque sea solamente por un día, en las actividades mentales relacionadas con la Perfección de la Sabiduría. Pues como él está día y noche empeñado en esas actividades mentales, el llega a ser más y más digno de los regalos devotos de todos los seres. Porque ningún ser tiene una mente tan llena de amistad como la que él tiene, excepto los Budas y Señores. Y los Tathagatas, por supuesto, son sin pares, inigualables, dotados con capacidades inimaginables.

¿Cómo aspira entonces ese hijo o esa hija de familia por primera vez a ese mérito? Llega a estar dotado con ese tipo de sabia penetración, la cual le permite ver a todos los seres como puestos camino hacia su sacrificio. La gran compasión, con motivo de esto, lo posee. Con su Ojo Celestial, él ve a incontables seres, y lo que ve lo lleva a una gran agitación; muchísimos son llevados por el peso de su karma que los arroja a una inmediata retribución en los infiernos; otros han adquirido renacimientos desafortunados (que los mantienen separados del Buda, y de sus enseñanzas), otros son condenados a ser matados; o están enredados en la maraña de las visiones falsas; o se equivocan a la hora de encontrar el Sendero, el cual otros que han tenido un renacimiento afortunado han vuelto a perder. Y entonces él atiende hacia ellos, con el pensamiento de: “¡Yo llegaré a ser un salvador para todos esos seres, yo los liberaré a ellos de todos sus sufrimientos!” Pero él no hace nada de esto, ni ninguna otra cosa, dentro de un signo hacia el cual llegue a ser parcial. Esto también es la gran luz de la sabiduría de un Bodhisattva, la cual le permite conocer la Completa Iluminación.

Pues los Bodhisattvas, cuando moran en esta morada, llegan a ser dignos de los regalos del mundo entero, y sin embargo, ellos no los transforman en Completa Iluminación. Ellos purifican los regalos y ofrendas de aquellos que les dan lo necesario para vivir cuando sus pensamientos están soportados por la sabiduría perfecta, y están cercanos a la Completa Iluminación. Por consiguiente, un Bodhisattva debería de meditar en este trabajo mental relacionado con la sabiduría perfecta, si es que él no quiere consumir sus limosnas infructuosamente, si él quiere indicar el Sendero a todos los seres, desparramar luz sobre un gran número, liberar del nacimiento y de la muerte a todos los seres que están sujetos a ella, y limpiar los órganos de visión de todos los seres. Si él desea meditar en actividades mentales dirigidas hacia estos logros, él debería de llevar a su mente las actividades mentales asociadas con la Perfección de la Sabiduría. Pues en alguien que decide llevar eso a la mente, su mente trabaja para el beneficio de todos los seres. Pero él no debería de alojar otras actividades mentales, tales como las que están opuestas a la sabiduría perfecta.

Si actúa así, (impulsado por un trabajo mental, el cual esencialmente es el amoroso cuidado hacia todos los seres) el pasa sus días y sus noches en actividades mentales relacionadas con la Perfección de la Sabiduría.

Supón que un hombre, bien versado en la joyería y en los distintos tipos de joyas, ha adquirido recientemente una gema muy preciosa. Eso lo tendría muy contento y regocijado. Si él pierde esta preciosa gema, el sería el más triste y dolido. Siempre, y de forma constante, las actividades mentales relacionadas con esa joya seguirían en él, y se lamentará de estar apartado de ella. No la olvidaría hasta que él haya recuperado esa joya de nuevo, o a otra del mismo tipo y cualidad.

Así sucede con un Bodhisattva que ha perdido otra vez la joya preciosa de la sabiduría perfecta, y con una clara percepción de lo precioso de la sabiduría perfecta, y convencido de que no ha sido perdida definitivamente, él debería de buscar por todas partes hasta que haya vuelto a obtener este Sutra, o haya conseguido otro equivalente a él, con un pensamiento que no está falto de las actividades mentales relacionadas con la sabiduría perfecta, todo lo cual está dirigido hacia el estado de omnisciencia. Durante todo ese tiempo el debería de ser alguien que no está falto de las actividades mentales relacionadas con la adquisición de la preciosa joya de la Perfección de la Sabiduría, alguien que no está falto en las actividades mentales relacionadas con la adquisición de la gran joya de la omnisciencia.

Subhuti: Pero, puesto que el Señor ha enseñado que todos los fenómenos y todas las actividades mentales carecen de existencia inherente, y son vacíos, ¿Cómo puede entonces un Bodhisattva llegar a ser alguien que no carece de las actividades mentales relacionadas con la sabiduría perfecta, o con la omnisciencia?

El Señor: Si la mente de un Bodhisattva trabaja sobre el hecho de que todos los fenómenos, por su propia naturaleza, están aislados y vacíos, y está de acuerdo en que esto es así, entonces él se convierte en alguien que no está carente en las actividades mentales relacionadas con la sabiduría perfecta y con la omnisciencia. Pues la sabiduría perfecta es vacía, ni crece ni disminuye.

 

LA VACUIDAD Y EL CRECIMIENTO EN ILUMINACIÓN (4)

 

Subhuti: Si eso es así, ¿Cómo puede un Bodhisattva llegar, sin incremento en la sabiduría perfecta, al logro completo de la Iluminación, cómo puede conocer él la Completa Iluminación?

El Señor: De hecho, verdaderamente, un Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta, ni aumenta ni disminuye. De la misma forma en que la sabiduría perfecta es vacía, sin aumento ni disminución, el Bodhisattva también es vacío de la misma forma, sin aumento ni disminución. Es debido a este hecho- que es vacío al igual que la sabiduría perfecta, sin aumento ni disminución- por lo que un Bodhisattva llega a la Completa Iluminación, y así conoce la Completa Iluminación.

Si un Bodhisattva, cuando esto está siendo enseñado, no está asustado, o se desanima, entonces debería de ser conocido como un Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta.

Subhuti: ¿La sabiduría perfecta, discurre en la sabiduría perfecta?

El Señor: No, Subhuti.

Subhuti: ¿La vacuidad de la sabiduría perfecta, discurre en la sabiduría perfecta?

El Señor: No, Subhuti.

Subhuti: Entonces, ¿Puede alguien aprehender fuera de la vacuidad de la sabiduría perfecta, algún fenómeno el cual discurra en la sabiduría perfecta?

El Señor: No, Subhuti.

Subhuti: ¿La vacuidad discurre en la sabiduría perfecta?

El Señor: No, Subhuti.

Subhuti: ¿Puede uno aprehender dentro de la vacuidad algún fenómeno que discurra en la sabiduría perfecta?

El Señor: No, Subhuti.

Subhuti: ¿Discurre la vacuidad en la vacuidad?

El Señor: No, Subhuti.

Subhuti: ¿Discurren la forma, y los demás montones (o agregados) en la sabiduría perfecta?

El Señor: No, Subhuti.

Subhuti: ¿Puede uno aprehender fuera de la forma y de los restantes agregados, algún fenómeno que discurra en la sabiduría perfecta?

El Señor: No, Subhuti.

Subhuti: ¿Entonces cómo discurre un Bodhisattva en la sabiduría perfecta?

El Señor: Subhuti, ¿Tú ves algún fenómeno real, el cual discurra en la sabiduría perfecta?

Subhuti: No, Señor.

El Señor: ¿Ves como real a ese fenómeno, el cual no ofrece ninguna base para su aprehensión? ¿Puede este fenómeno, por cualquier causa, ser producido, o será producido, o está siendo producido; o ha sido cesado, o será cesado, o está siendo cesado?

Subhuti: No, Señor.

El Señor: Esta penetración proporciona al Bodhisattva la paciente aceptación de los fenómenos, los cuales dejan de ser producidos. Cuando él está dotado con esto, el está predestinado a la Completa Iluminación. El está orientado a progresar hacia la auto confianza de un Tathagata. Es completamente imposible que un Bodhisattva que discurre, se esfuerza, y lucha de esta forma, y que progresa en esta dirección, no llegue a alcanzar la suprema sabiduría de un Buda, el conocimiento de la omnisciencia, el conocimiento de un gran Líder de Caravana.

Subhuti: ¿Puede la naturaleza real de todos los fenómenos, la cual consiste en el hecho de que dejan de ser producidos, ser eso que es predestinado a la Completa Iluminación?

El Señor: No, Subhuti.

Subhuti: Entonces, ¿Cómo puede en ese caso tener lugar la predicción de ese fenómenos para la Completa Iluminación?

El Señor: ¿Tú ves como real a ese fenómeno, el cual tiene una predicción para la Completa Iluminación?

Subhuti: No, Señor. Yo no veo ningún fenómeno real el cual, en ningún momento, esté predestinado a la Completa Iluminación. Ni veo ningún fenómeno real el cual sea conocido por los Iluminados, ni que debiera de serles conocido, o por medio del cual ellos habrían obtenido su Conocimiento Completo.

Es porque los fenómenos no pueden ser aprehendidos, por lo que no se me ocurre pensar que: “Este fenómeno es conocido para los Iluminados; este fenómeno debería de serles conocido; por medio de este fenómeno ellos obtienen su Conocimiento Completo.”

 

 

 

Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Sutra de la Perfección de la Sabiduría en 8000 Lineas. Capítulo 21 Más Hechos de Mara.

CAPÍTULO VEINTE: MAS HECHOS DE MARA.
 
EL ORGULLO Y EL PODER MÁGICO DE LA VERACIDAD. (1)
 
El Bodhisattva, como vimos, ha dicho: “Yo he sido predicho para la Completa Iluminación por los Tathagatas del pasado. ¡Porque esa es la Verdad, porque esa es mi declaración de la Verdad, que este fantasma se vaya!”
Mara, a su vez, intenta inducir al fantasma a marcharse. Y sus esfuerzos serán particularmente fuertes y enérgicos cuando él tiene que vérselas con un Bodhisattva que se ha establecido hace poco en el Vehículo. Será entonces el poder mágico de Mara el que ha hecho que el fantasma se marche. Pero el Bodhisattva piensa que fue su poder el que lo arrojó de allí, y no sabe que fue debido al poder de Mara. Entonces él aflojará en sus esfuerzos. Pero como un resultado de su aparente victoria sobre el fantasma, el piensa que ha tenido en el pasado su predicción, y el desprecia a los otros Bodhisattvas, se burla de ellos, hace cumplidos irónicamente, los desprecia y desaprueba. Su orgullo irá en aumento, llegará a ser completamente firme y rígido. El orgullo, la altanería, el falso orgullo, el engreimiento, lo mantendrán apartado de la omnisciencia, de la suprema sabiduría de un Buda, del conocimiento del Sí Mismo, del conocer todo lo cognoscible, de la Suprema Iluminación.
Cuando él se encuentra con Bodhisattvas que pudieran ser sus buenos amigos- que son de carácter virtuoso, resueltamente absortos en lo Sublime, absortos de todo corazón, diestros en los medios, dotados con la irreversibilidad- en su vanidad los desprecia, no los cuida, ama, ni honra. De esta forma, él aprieta la cadena de Mara aún más. Uno puede esperar que pertenezca a uno de los dos Niveles, o al Nivel de los Discípulos, o al Nivel de los Pratyekabuddhas. De esta forma, en relación con el poder mágico de la Proclamación de una Verdad, Mara, el Maligno, es visto como siendo el causante de un obstáculo a la Completa Iluminación de cualquier Bodhisattva que se haya asentado recientemente en el Vehículo, que tiene poca fe, que ha aprendido poco, que no tiene ningún buen amigo, que no está sostenido por la sabiduría perfecta, y que carece de destreza en los medios. Esto también puede ser conocido como un acto de Mara a un Bodhisattva.
 
EL ORGULLO EN RELACIÓN CON LA ANUNCIACIÓN DEL NOMBRE (2)
 
Además, Subhuti, los actos de Mara tendrán lugar también en relación con la anunciación del nombre del Bodhisattva. ¿Cómo? Mara utiliza también el nombre de anunciación, y los demás detalles relacionados con ello, para tentar al Bodhisattva. Se acerca a él bajo todo tipo de disfraces, y le dice: “Tú has tenido tu predicción por parte de los Tathagatas, en el pasado. La prueba es que este es el nombre que tú tendrás cuando seas un Buda; y esos son los nombres de tu madre, tu padre, tu hermano, tu hermana, tus amigos, tus parientes maternos, familiares y conocidos.” El proclama estos nombres, hasta siete generaciones atrás. El cuenta que tu naciste en esta región, en este país, en este pueblo, ciudad o mercado. Si tú tienes una cualidad en particular, él te dirá que tú tuviste esa misma cualidad en el pasado. No importa que el Bodhisattva sea lerdo por naturaleza, o que tenga sus facultades incompletas; Mara le dirá que él era igual en el pasado. O coge otras cualidades que él tenga en esta vida presente. De él dice: “Es alguien que vive en los bosques; uno que mendiga su comida de puerta en puerta, sin aceptar invitaciones; o que lleva ropas hechas de harapos cogidos de un montón de basura; o que nunca come ningún tipo de comida después de medio día; o que come su comida de una sola vez; o que al llegar la noche duerme donde quiera que sea; o que no posee más que las tres piezas de sus hábitos; o que frecuenta y vive en los cementerios; o que vive al pie de un árbol; o que incluso cuando duerme permanece en la posición de sentado; o que vive a campo libre, sin ningún tipo de cobijo; o que va vestido con cortezas; o que tiene pocos deseos; o que se contenta fácilmente; o que es frugal; o que es de habla amable; o que es un hombre de pocas palabras” ; en cada caso, Mara le anunciará que en el pasado también el estaba dotado con esa misma cualidad, y que tenga por cierto que los Tathagatas del pasado tienen que haberle predicho para la Completa Iluminación, y al estado de un Bodhisattva irreversible, pues el ahora ha mencionado las cualidades de un asceta austero, y que por consiguiente con toda certeza, él tiene que haber estado dotado con ellas en el pasado. Puede ser que entonces el Bodhisattva sienta engreimiento cuando piensa en la anunciación de sus nombres y de sus circunstancias en el pasado; y también debido a sus actuales penalidades como un asceta austero. El puede realmente pensar que ha tenido su predicción en el pasado porque ahora él manifiesta esas cualidades de un rígido ascetismo. Y Mara lo confirmará en esta visión.
Bajo el disfraz de un monje, o de una monja, o de un hermano laico, o de una hermana laica, o de un Brahmín, o de un cabeza de familia, o como la madre, o el padre, o el hermano, la hermana, el amigo, o el pariente, Mara vendrá al Bodhisattva, y le dirá que él ha tenido en el pasado su predicción a la Completa Iluminación y al estado de un Bodhisattva irreversible, por la simple razón de que ahora el tiene esas cualidades de un rígido ascetismo, las cuales, según él, son las cualidades de un Bodhisattva irreversible.
Pero el Bodhisattva no tiene los atributos, indicios, y signos de un Bodhisattva irreversible, los cuales yo he descrito.
El es seguramente un hombre perseguido por Mara, al contrario de aquellos otros Bodhisattvas (quienes podrían ser sus buenos amigos). Puesto que él no tiene los atributos, indicios, y signos los cuales son las verdaderas características de un Bodhisattva irreversible. Y como un resultado de su anunciación de las circunstancias de su pasado, siente vanidad. En su engreimiento, vencido por un gran y rígido engreimiento, derrotado por el poder mágico de Mara, el desprecia a sus amigos Bodhisattvas, se burla de ellos, y los desaprueba. Esto debería de ser conocido como un acto de Mara, quien hace uso de la anunciación de las circunstancias del pasado de un Bodhisattva.
Además, Subhuti, Mara también actúa en conexión con el nombre que un Bodhisattva tendrá como Buda. Bajo el disfraz de un monje, se acerca al Bodhisattva, y le predice que: “Este será tu nombre cuando hayas alcanzado la Completa Iluminación.” Y Mara le predecirá ese nombre que el Bodhisattva ya había supuesto para él, cuando el especula sobre el nombre que llevaría tras su Completa Iluminación. Si el Bodhisattva es débil en sabiduría, y carece de destreza en los medios, el reflexiona que nombre que ese monje ha mencionado es el mismo que él había supuesto para sí. El compara el nombre que él ha pensado con el nombre que ha sido proclamado por ese monje, que también está acosado por Mara, o que estaba conjurado por Mara, o por su hueste; y el encuentra que los dos coinciden, y entonces concluye que en el pasado ha sido predicho para la Completa Iluminación por los Tathagatas, con ese nombre.
Pero él no tiene los atributos, indicios, y signos de un Bodhisattva irreversible, los cuales yo he descrito.
Puesto que carece de ellos, siente engreimiento como resultado de esa predicción de su nombre. En su orgullo, el desprecia a sus amigos Bodhisattvas, y piensa que mientras él ya ha tenido su predicción, ellos aún no la tienen. Ese orgullo, arrogancia, y engreimiento, los cuales le hacen despreciar a los demás Bodhisattvas, lo mantienen alejado de la omnisciencia, y de la sabiduría de un Buda. Al no estar sostenido por la sabiduría perfecta, al carecer de destreza en los medios, y de un buen amigo; estando apoyado por un mal amigo, debemos de esperar que el debiera de pertenecer
a uno de los dos Niveles, al de un Discípulo, o al de un Pratyekabuddha.
Pero si después de que haya pasado mucho tiempo, una gran cantidad de tiempo errando y vagando (en el nacimiento y la muerte), el volviera a llegar a convertirse en alguien que quiere conocer la Completa Iluminación, a recurrir a esta Perfección de la Sabiduría; y si él se acercara a los buenos amigos y regularmente se encontrara con ellos; y si desde esta perspectiva recién encontrada, lo primero de todo, censurara sus anteriores ideas, las vomitara, abominara de ellas, las dejara atrás viendo su error, incluso entonces sería difícil para él lograr el estado de Buda. Tan seria es esta ofensa del engreimiento.
Entre los monjes que pertenecen al Vehículo o Nivel de los Discípulos, hay cuatro ofensas imperdonables que son tan serias que, si alguien ha sido culpable de una de ellas, deja de ser un monje, un Sramana, un Hijo del Sakya. Mas grave que estas cuatro ofensas imperdonables es esta producción de un pensamiento orgulloso, cuando con ocasión de la predicción de su nombre, un Bodhisattva ha despreciado a otros Bodhisattvas, y ha producido un pensamiento que está muy falto de virtud, el cual es más serio que las cuatro ofensas imperdonables. No solo eso, sino que esta producción de pensamiento relacionada con el orgullo, y que se produce cuando el nombre (como un Buda) de un Bodhisattva es anunciado, es también más grave que las cinco grandes faltas. Así, pueden surgir muchos hechos sutiles de Mara, incluso a través de la anunciación del nombre de un Bodhisattva. Estos actos deberían de ser reconocidos por lo que son, y ser evitados, tanto por el Bodhisattva como por los otros.
 
FALTAS EN RELACIÓN CON EL DESAPEGO (3)
 
Además, Mara, el Maligno, puede acercase a un Bodhisattva y exhortarlo e informarle en relación con la cualidad del desapego, que el Tathagata ha alabado la cualidad del desapego, y que eso quiere decir que uno debe de habitar en un bosque remoto, en una jungla, en cuevas de las montañas, en cementerios, o sobre montones de paja, etc. Pero esto, el que uno debería de vivir en un bosque remoto, solo y aislado; o en una jungla; o en cuevas en las montañas; o en cementerios; o sobre montones de paja, etc, no es enseñado como el desapego de un Bodhisattva.
Subhuti: Puesto que eso no es el desapego de un Bodhisattva, ¿Qué es entonces el desapego de un Bodhisattva?
El Señor: Un Bodhisattva vive desapegado como alguien que está desapegado de las actividades mentales relacionadas con los Discípulos y Pratyekabuddhas. Como alguien que está sostenido por la Perfección de la Sabiduría y la destreza en los medios; como alguien que mora en la amistad y en la gran compasión hacia todos los seres; como alguien que permanece desapegado aunque viva en la vecindad de un poblado.
Este es el desapego que yo he ordenado con respecto a las actividades mentales de los Discípulos y Pratyekabuddhas: “Un Bodhisattva permanece desapegado si él se pasa el día y la noche establecido en ese desapego.”
Si un Bodhisattva permanece en esta meditación mientras vive en lugares remotos, en bosques apartados, en la jungla, en cuevas en las montañas, y en cementerios, entonces él vive desapegado.
Pero con respecto al desapego recomendado por Mara, el Maligno- el vivir en bosques remotos, en junglas, en cuevas en las montañas, y en cementerios- si ese desapego está contaminado por las actividades mentales asociadas con los Discípulos y los Pratyekabuddhas, entonces, como él no practica la Perfección de la Sabiduría, no completa las condiciones necesarias para obtener la Completa Iluminación. El permanece en una permanencia contaminada, en una actividad mental la cual no es completamente pura. Como consecuencia de ello, él desprecia a los otros Bodhisattvas que habitan en las poblaciones, pero que no están contaminados por las actividades mentales asociadas con los Discípulos y Pratyekabuddhas, que habitan en la morada de la sabiduría, con sus muchos recursos, y con su gran compasión.
Puesto que sus acciones de cuerpo, habla, y mente no son completamente puras, él es tan solo alguien que permanece en la contaminación, y no alguien que viva en el desapego; aunque pueda vivir en un bosque apartado.
Como él desprecia a aquellos que viven en la vecindad de un poblado, aunque vivan en la morada de la sabiduría, con sus recursos y gran compasión; aunque ellos sean habitualmente puros en lo que hacen con el cuerpo, habla, y mente; aunque ellos estén desapegados de las actividades mentales asociadas con los Discípulos y Pratyekabuddhas, no estando contaminados por ellas; después de eso, el encuentra que no puede lograr los Trances, las Concentraciones, las Realizaciones, las Emancipaciones, y los Conocimientos Superiores, y que todo esto no llega a completarse en él. La razón para ello es que él es alguien que carece de destreza en los medios.
Incluso aunque un Bodhisattva pueda vivir en bosques solitarios de cientos de kilómetros de extensión, sin más compañía que la de los animales de presa, antílopes, bandadas de pájaros; sin que esté infestada por los animales salvajes más pequeños, por Yakshas y Rakshasas, y sin el problema del miedo a los ladrones; y aunque permaneciera allí durante todo un año, o durante cien años, o incluso durante cientos de miles de niyutas de kotis de años, o incluso más que esto, si él no conoce el desapego que yo he explicado, y a través del cual un Bodhisattva vive como alguien que permanece con las más fervorosas intenciones, alguien que ha conseguido las más fervientes intenciones- entonces aunque se dedique completamente a vivir en un bosque apartado, fracasa a la hora de alegrar mi corazón si él no conoce este desapego, si carece de destreza en los medios, si está inclinado hacia ese desapego suyo, si se aferra a ello, si está empeñado en ello, si es indulgente hacia ello. Pues el desapego de un Bodhisattva, tal como yo lo he descrito, no aparece en su desapego.
Pues desde un lugar elevado, en el aire, Mara le dirá al residente en los bosques remotos que está haciendo bien, que su desapego es uno de los que el Tathagata ha descrito, que debería de seguir viviendo en ese desapego, y que como consecuencia de ello rápidamente obtendrá la Completa Iluminación.
Cuando él abandona ese lugar aislado en el bosque, y vuelve a un poblado, desprecia a los Bodhisattvas de allí- monjes de recto comportamiento, castos, de carácter cariñoso, no contaminados por las actividades mentales asociadas con los Discípulos y Pratyekabuddhas, y que viven vidas completamente puras de cuerpo, habla, y mente- . El les dice que ellos no viven de forma desapegada, sino de forma contaminada y  entre multitudes. A aquellos Bodhisattvas de allí- quienes viven de forma desapegada- él los advierte contra lo contaminado y el gentío. El intenta que ellos se comprometan a llevar una vida desapegada (tal como él la concibe).
El pide respeto hacia el tiempo que pasó aislado en reclusión, llega a hacerse orgulloso, y les dice: “¡Seres superiores me han exhortado, seres superiores han venido a informarme! Este (un lugar aislado en el bosque), Subhuti, es la morada en la que yo vivo. ¿Qué habitante de un poblado ha sido nunca exhortado e informado por seres superiores?”
De esta forma, el desprecia a la persona que pertenece al Vehículo del Bodhisattva. Debería de ser conocido como un Sin Casta entre los Bodhisattvas, como un difamador de  Bodhisattvas, como una mera falsificación de un Bodhisattva, como un Bodhisattva falso, como desecho de Bodhisattva, como un ladrón bajo el disfraz de un Sramana, como un ladrón de personas pertenecientes al Vehículo del Bodhisattva, un ladrón del mundo con sus Dioses. Alguien así, con seguridad, no debería de ser atendido, amado, u honrado. Pues tales personas han caído en el engreimiento.
Ellos tendrán éxito en corromper a otros espíritus afines, personas débiles que han entrado hace poco en el Vehículo. Ellos deberían de ser vistos como impuros por naturaleza, como faltos de maestros apropiados,  como carentes de las cualidades de la santidad. Pero un Bodhisattva no debería de atender a semejantes personas, ni amarlos, ni honrarlos, si él es alguien que nunca ha abandonado a todos los seres, ni a la omnisciencia, ni a la Completa Iluminación; si él quiere fervientemente alcanzar la Completa Iluminación, y conseguir el bienestar de todos los seres.
Al contrario, alguien que se haya elevado a sí mismo a una altura en la que considera el bienestar de todos los seres- para que él pueda ver a través de estos, y de otros hechos de Mara- debería de tener siempre una mente que está ansiosa de exponer el Sendero a los seres que aún no lo conocen, una mente que no tiembla, y la cual no está sumergida en las distracciones del triple mundo; él tiene ante todo una actitud de amistad, y una actitud de compasión; él ha generado la gran compasión y está movido por la compasión; él tiene un pensamiento de regocijo simpático para con los seres que progresan en la dirección correcta; él es imparcial porque la verdadera naturaleza de los fenómenos es tal que no puede ser aprehendida; (con todo esto en mente) él debería de generar la determinación de: “Yo actuaré así para que en el futuro todas las faltas de los hechos de Mara no puedan existir de forma alguna, o ser producidos; o si son producidos, que ello vuelva a perecer de nuevo. ¡Así me entrenaré!”
Esto también debería de ser conocido como un corajinoso avance del Bodhisattva hacia su propio conocimiento superior. Todo esto es lo que un Bodhisattva debería de conocer respecto de los hechos de Mara, en relación con la cualidad del desapego.
 
 
Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Sutra de la Perfección de la Sabiduría en 8000 Lineas. Capitulo 20 Discusión sobre la Destreza en los Medios.

CAPÍTULO VEINTE: DISCUSIÓN SOBRE LA DESTREZA EN LOS MEDIOS.

 

LA VACUIDAD Y EL LÍMITE DE LA REALIDAD (1)

 

Subhuti: ¿Cómo debería un Bodhisattva, que discurre en la sabiduría perfecta, lograr la completa conquista de la vacuidad, o cómo debería de entrar en la meditación de la vacuidad?

El Señor: El debería de contemplar a la forma, y a los demás agregados, como vacíos. Pero él debería de contemplar eso con una serie de pensamientos no perturbados, de forma tal que cuando él contempla el hecho de que “la forma y demás agregados son vacíos”, él no considera que la verdadera naturaleza de los fenómenos (la vacuidad) es algo que, como resultado de su verdadera naturaleza, es una entidad real. Pero cuando el no considera esa verdadera naturaleza de todos los fenómenos como una cosa real, entonces no puede realizar el límite de la realidad.

Subhuti: Con referencia a lo que el Señor ha dicho de que: “Un Bodhisattva no debería de realizar la vacuidad”; ¿Por qué un Bodhisattva que se ha establecido firmemente en la práctica continuada de esta meditación en la vacuidad, no realiza la vacuidad?

El Señor: Es porque un Bodhisattva contempla esa vacuidad, la cual está poseída de lo mejor de todo (las Seis Perfecciones). Sin embargo, el no contempla que: “Yo realizaré” o “Yo debiera de realizar”, sino que contempla que “Este es el momento para la conquista completa, y no para la realización”. Sin perderse en la concentración, el ata su pensamiento a un soporte objetivo (debido a su compasión) y el resuelve que conseguirá la sabiduría perfecta (lo cual esencialmente es la destreza en los medios), y que él no realizará la vacuidad (porque su realización no es el logro último). Sin embargo, mientras tanto, el Bodhisattva no pierde los fenómenos que funcionan como las alas de la iluminación. El no consuma la extinción de las efusiones (lo cual evitaría los renovados nacimientos), pero sobre eso también consigue una conquista completa.

En el momento en el que un Bodhisattva mora en la concentración sobre la vacuidad- la cual es una de las puertas a la liberación- el debería también morar en la concentración de la Carencia de Signos, pero sin realizar la Carencia de Signos. Pues al estar dotado con el fenómeno de la raíz de virtud, la cual le ha traído esto, el contempla que: “Este es el momento para educar a los seres, y no para la realización”. Sostenido por la sabiduría perfecta, el no realiza el límite de la realidad.

 

TRES SÍMILES (2)

 

Supón, Subhuti, que hubiera un héroe, el más excelente de los héroes, muy fuerte, de una posición social elevada, hermoso, atractivo, y el más bello de contemplar; con muchas virtudes, en posesión de las más refinadas virtudes, de aquellas virtudes que manan de la verdadera altura del autodominio, de la moralidad, del estudio, de la renunciación, etc.

El es juicioso, capaz de expresarse, de plantear sus puntos de vista claramente, de justificar sus reclamaciones; alguien que siempre conoce el momento, el lugar, y la situación adecuada para todo. En la arquería él ha ido tan lejos como uno puede ir, tiene éxito a la hora de rechazar todo tipo de ataques; es el más diestro en todas las artes, y a través de sus delicados trabajos es el más destacado en todos los oficios. El tiene buena memoria, es inteligente, listo, firme y prudente, versado en todos los tratados, tiene muchos amigos, es rico, robusto, con los miembros largos, con todas sus facultades completas, generoso para con todos, querido y complaciente para muchos. Cualquier trabajo que él pueda acometer lo termina a la perfección, habla mesuradamente, comparte sus grandes riquezas con los necesitados, honra a quien debiera de ser honrado, reverencia a quien debiera de ser reverenciado, venera a quien debiera de ser venerado. Subhuti, una persona semejante ¿Siente todo incremento de gozo y de entusiasmo?

Subhuti: Lo haría, Oh Señor.

El Señor: Ahora supón, que además, esta persona tan grandemente realizada llevara a su familia consigo en un viaje, a su madre y a su padre, sus hijos e hijas. Debido a ciertas circunstancias, ellos se encuentran en una gran y salvaje selva. Los más necios entre ellos sentirían miedo, terror, y los cabellos se les erizarían de miedo.

El, sin embargo, le diría sin miedo a su familia: “¡No tengáis miedo! Yo pronto os pondré a salvo y seguros fuera de esta terrible y pavorosa selva. ¡Pronto os liberaré!”. Si entonces más y más fuerzas hostiles y enemigas se levantan contra él en esa selva, ¿Decidiría este hombre heroico abandonar a su familia, y salir el solo a salvo de esa terrible y pavorosa selva, él que es alguien que no retrocede, que está dotado con la fuerza de la firmeza y el esfuerzo, que es sabio, extremadamente tierno y compasivo, con gran coraje, y un dominador de muchos recursos?

Subhuti: No, Oh Señor. Pues esa persona que no abandona a su familia, tiene a su disposición poderosos recursos, tanto dentro como fuera. A su lado surgirán fuerzas, en esa salvaje selva, que estarán aparejadas a él contra las fuerzas hostiles y enemigas, y ellas se erguirán por él, y lo protegerán. Estas fuerzas enemigas y adversarias suyas, quienes buscan un punto débil, quienes se esfuerzan por encontrar un punto débil, no lograrán ningún dominio sobre él. El es capaz de lidiar con la situación, y es capaz de sacar pronto de esa selva tanto a su familia como a él mismo, sin resultar heridos o dañados, y ellos alcanzarán seguros y a salvo la aldea, ciudad, o mercado.

El Señor: Subhuti, así exactamente sucede con un Bodhisattva que está lleno de compasión y preocupado por el bienestar de todos los seres, que mora en la amistad, en la compasión, que se regocija del bien de los demás, que es imparcial, que ha sido sostenido por la destreza en los medios y por la sabiduría perfecta, y que ha transformado sus raíces de virtud empleando el método de transformación que tiene la sanción del Buda.

Aunque él entre en las concentraciones que son la puerta de la liberación, (la concentración en la vacuidad, en la Carencia de Signos, y en la Carencia de Deseos) sin embargo el no realiza el límite de la realidad, ni en el Nivel de los Discípulos, ni en el Nivel de un Pratyekabuddha. Pues él tiene a su disposición unos ayudantes poderosos y fuertes en la sabiduría perfecta, y en la destreza en los medios. Puesto que él no ha abandonado a todos los seres, por lo tanto es capaz de alcanzar la Completa Iluminación a salvo, y con seguridad. En el momento en el que un Bodhisattva ha hecho a todos los seres un soporte objetivo para su pensamiento de amistad, y se ata a ellos con la mayor de las amistades, en ese momento el se eleva sobre el poder separador de las impurezas y de Mara; él se eleva sobre el Nivel de los Discípulos y Pratyekabuddhas; y el permanece en esa concentración (de la amistad).

Pero el no es alguien que ha logrado la extinción de las efusiones; el alcanza una completa conquista de la vacuidad, la cual (en su caso) está dotada con las más elevadas perfecciones. En el momento en el que un Bodhisattva medita en la concentración de la vacuidad, que es una puerta hacia la liberación, en ese momento no medita en la concentración de la Carencia de Signos, ni realiza la concentración de la Carencia de Signos. Es como un pájaro que con sus alas discurre en el aire. Él ni se cae a tierra, ni permanece apoyado en ningún tipo de soporte. El está en el espacio, en el aire, sin estar ni apoyado, ni asentado. Así sucede con el Bodhisattva, mora en la meditación de la vacuidad, alcanza la completa conquista de la vacuidad. De la misma forma, el mora en la meditación de la Carencia de Signos, y de la Carencia de Deseos, y logra una conquista completa sobre la Carencia de Signos y la Carencia de Deseos. Pero él no cae dentro de la vacuidad, ni dentro de la Carencia de Signos, ni dentro de la Carencia de Deseos, mientras que todos sus fenómenos de Buda permanezcan aún incompletos.

Sucede como con un maestro de arquería, fuerte, bien entrenado, perfectamente entrenado en la arquería. Primero el disparará una flecha hacia adelante y a lo alto; entonces el lanzará otra flecha, con la cual debería de calcular la caída de la primera. Por medio de una serie regular de flechas, el no permitiría que esa primera flecha caiga a tierra, y esa flecha sería mantenida en el aire hasta que el decidiera que debería de caer al suelo. De la misma forma, un Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta, y que está sostenido por la destreza en los medios, no realiza el más alejado límite de la realidad hasta que sus raíces de virtud estén maduras, bien maduradas en la Completa Iluminación; solo entonces el realiza ese más alejado límite de la realidad.

Un Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta, que desarrolla la sabiduría perfecta, debería por lo tanto de contemplar y meditar en la profunda verdadera naturaleza de esos fenómenos, pero no debería de realizarlos.

 

LAS PUERTAS HACIA LA LIBERACIÓN, Y LOS VOTOS PARA CON LOS SERES. (3)

 

Subhuti: ¡Alguien que hace lo que es difícil es el Bodhisattva, alguien que hace lo que es más difícil, si el discurre y medita en la vacuidad, si el entra en la concentración de la vacuidad, y sin embargo no realiza el límite de la realidad! ¡Extremadamente maravilloso es esto, Oh Señor!

El Señor: Así es, Subhuti. Pues el Bodhisattva no ha abandonado a todos los seres. El ha tomado los votos especiales de no abandonar a todos los seres. Si la mente de un Bodhisattva genera la aspiración de no abandonar a todos los seres, sino de llevarlos a la liberación; y si además el aspira a lograr las concentraciones de la Vacuidad, de la Carencia de Signos, de la Carencia de Deseos, como las tres puertas de la liberación, entonces ese Bodhisattva debiera de ser conocido como alguien que está dotado de destreza en los medios, y que no realizará el límite de la realidad a medias, antes de que sus fenómenos de Buda hayan llegado a completarse. Pues es esta destreza en los medios la que lo protege. Su pensamiento de la iluminación consiste en que él no quiere dejar atrás a todos los seres. Cuando él está dotado así con el pensamiento de la iluminación, y con la destreza en los medios, entonces él no realiza el límite de la realidad de forma incompleta.

Además, mientras que un Bodhisattva tanto que contemple verdaderamente estos profundos estados (las tres puertas de la liberación) o que llegue a estar deseoso de contemplarlos, él debería de generar en su mente la siguiente aspiración: “Durante mucho tiempo esos seres, debido a que tienen la noción de existencia, discurren en la aprehensión de una base. Después de que yo haya alcanzado la Completa Iluminación, yo enseñaré el Dharma a esos seres, de forma que puedan abandonar los puntos de vista erróneos respecto a una base.”

Como un agente libre, él entra entonces en la concentración de la Vacuidad, de la Carencia de Signos, de la Carencia de Deseos. Un Bodhisattva que está dotado así, con este pensamiento de la iluminación y con la destreza en los medios, no realiza el límite de la realidad de forma incompleta. Al contrario, él no pierde su concentración en la amistad, su compasión, su regocijo ante el bien ajeno, y su imparcialidad, pues al estar sostenido por la destreza en los medios, el incrementa su pura práctica del Dharma más y más. Su fe llega a hacerse más y más grande, y el adquiere los poderes, los factores de la Iluminación, y el Sendero.

Además, un Bodhisattva reflexiona: “Durante mucho tiempo, esos seres debido a que perciben los fenómenos, discurren en la aprehensión de una base.” Y él desarrolla esta aspiración como hizo con la anterior, entrando en la concentración de la Vacuidad.

Además, él reflexiona que por haber percibido un signo, esos seres han discurrido durante mucho tiempo en un signo, y él trata esta aspiración como hizo anteriormente, entrando en la concentración de la Carencia de Signos.

Además, un Bodhisattva reflexiona: “Durante mucho tiempo, esos seres han estado engañados por las nociones de permanencia, de felicidad, del yo, de lo querido. Yo actuaré de tal forma, que tras mi completa iluminación, yo enseñaré el Dharma para que ellos puedan abandonar las visiones pervertidas de la percepción de la permanencia, de la felicidad, del yo, de lo querido; y para que ellos puedan aprender que:”Todo es impermanente, no permanente; que todo es dolor, no felicidad; que todo esto es carente de un yo, no con un yo; que todo esto es repulsivo, no querido”. Dotado con este pensamiento de la iluminación, él no realiza el límite de la realidad incompleta antes de que todos sus fenómenos de Buda estén completos. El  medita así, y él ha entrado en la concentración de la Carencia de Deseos, pero él no pierde su concentración en la amistad, etc. Pues sostenido por la destreza en los medios, él incrementa más y más sus fenómenos puros. Su fe, llega a ser más y más grande, y el adquiere los poderes, los factores de la iluminación, y el Sendero.

Si un Bodhisattva eleva el siguiente pensamiento: “Estos seres, durante mucho tiempo han estado con el hábito de discurrir en la aprehensión de una base, e incluso ahora lo hacen. Ellos han estado durante mucho tiempo con el hábito de discurrir en la percepción de signos, en visiones pervertidas, en la percepción de objetos materiales, en la percepción de objetos irreales, en visiones erróneas, e incluso ahora continúan haciéndolo. Por lo tanto, yo actuaré para que esas faltas en cada uno de ellos y en todas sus formas cesen de estar en ellos, para que sean inconcebibles en ellos.” Si un Bodhisattva lleva a su mente a todos los seres de esta forma, si está dotado con este recuerdo hacia todos los seres, con esta producción de pensamiento y con la destreza en los medios, si él está sostenido por la sabiduría perfecta, y si está dotado con todas esas cualidades, entonces él contempla la verdadera naturaleza de estos profundos fenómenos a través de su vacuidad, o de su Carencia de Signos, o de su Carencia de Deseos, o a través de su No Afectación, su No Producción, su No Nacimiento, su no positividad; entonces es completamente imposible que semejante Bodhisattva, quien está dotado con tal sabiduría, pudiera caer en lo No Afectado, o llegar a intimar con lo que pertenece a los Tres Mundos. Eso no puede ser posible.

 

IRREVERSIBILIDAD (4)

 

Supón que un Bodhisattva es preguntado por otro que quiere alcanzar la Completa Iluminación: “¿Sobre qué fenómenos debería uno de alcanzar una conquista completa?¿Qué tipo de aspiración debería uno de generar en su mente, aspiraciones que posibiliten a un Bodhisattva no el realizar la Vacuidad, ni la Carencia de Signos, ni la Carencia de Deseos, ni lo No Afectado, ni la No Producción, ni la no positividad; sino ir hacia el desarrollo de la Perfección de la Sabiduría?” Si el Bodhisattva contesta que solo debería de prestar atención a la vacuidad, solo a la Carencia de Signos, solo a lo No Afectado, solo a lo No Producción, solo a la no positividad; y si él no hace manifiesto este pensamiento del no abandono de todos los seres, si él no incluye la destreza en los medios en su respuesta, entonces uno tiene que saber que este Bodhisattva no ha sido predicho como irreversible hacia la Completa Iluminación por los Tathagatas del pasado. Pues él no presenta este fenómeno especial de un Bodhisattva irreversible (el no abandonar a los seres), no hace mucho por ello, no lo hace manifiesto, no lo conoce sabiamente, no lo incluye en su respuesta, y no induce a otros a entrar en ese estado (el de la destreza en los medios) el cual es el verdadero estado de un Bodhisattva irreversible.

Subhuti: ¿Cómo puede un Bodhisattva, con respecto a esta pregunta, ser visto como irreversible?

El Señor: El debería de ser visto como un Bodhisattva irreversible si, tanto que haya oído esta Perfección de la Sabiduría como no, él da la respuesta correcta.

Subhuti: Hay muchos que discurren hacia la Iluminación, pero solo unos pocos podrían dar la respuesta correcta.

El Señor: Porque solo unos pocos son los Bodhisattvas que han sido predichos al estado irreversible en el que esta sabiduría llega a ser posible. Pero aquellos que han sido anunciados para ello, darán la respuesta correcta. Uno puede estar seguro de que ellos han plantado espléndidas raíces de virtud en el pasado, y ni todo el mundo, con sus Dioses, Hombres, y Asuras, pueden vencerlos.

 

EXPERIENCIAS EN SUEÑOS, Y LA MARCA DE LA IRREVERSIBILIDAD. (5)

 

Además, si un Bodhisattva incluso en sus sueños contempla que: “Todos los fenómenos son como un sueño”, pero no lo realiza (viendo esa experiencia como ultimada), entonces eso también debería de ser conocido como la marca de irreversibilidad de un Bodhisattva irreversible.

Es otra marca, si incluso en sus sueños, ni los Niveles de los Discípulos o de los Pratyekabuddhas, ni nada que pertenezca a los Tres Mundos llega a ser objeto de su anhelo, o parece ventajoso para él.

Es otra marca de irreversibilidad, si incluso en sus sueños, él se ve a sí mismo como un Tathagata enseñando el Dharma, en el medio de una asamblea de muchos cientos de miles de niyutas de kotis de personas, sentado en un salón circular con un tejado puntiagudo, rodeado por una comunidad de monjes, reverenciado por la comunidad de los Bodhisattvas.

Es otra marca, si incluso en sus sueños, él se eleva en el aire y les enseña el Dharma a los seres, si él percibe el halo entorno al Buda, si él conjura monjes que vayan en diferentes direcciones para apoyar las actividades de los Budas en otros sistemas de mundos y enseñar el Dharma allí. Incluso cuando él sueña, tiene tales percepciones.

Es otra marca, si cuando él sueña, permanece sin asustarse cuando ve que una aldea, pueblo, cuidad, o reino es saqueado; o cuando ve una gran conflagración extendiéndose; o cuando ve a bestias salvajes o a otros animales atacando; o cuando su cabeza está a punto de ser cortada; o cuando está sujeto a otros grandes miedos y terrores; y cuando ve los miedos y terrores a los que otros seres están sujetos. En ningún caso surge en él miedo o terror, y permanece impertérrito. E inmediatamente después de que se haya despertado de su sueño, el reflexiona que: “Todo lo que pertenece a los Tres Mundos es como un sueño; y después de que yo alcance  la Completa Iluminación, debería de mostrar los fenómenos de esa forma, como alguien que enseña el Dharma correctamente.”

También es una marca de irreversibilidad si un Bodhisattva, tras ver en sus sueños a los seres que están en los infiernos, el reflexiona que: “¡Después de que yo haya alcanzado la Completa Iluminación, yo actuaré para que en mi Campo de Buda no haya ningún estado de aflicción!” Esto también debería de ser visto como una marca que muestra que un Bodhisattva irreversible ha llegado a ser tan puro que no puede renacer nunca más (en contra de su voluntad) en los estados de aflicción (infiernos, animal, o preta).

¿Y cómo podría uno saber que no habría estados de aflicción en el Campo de Buda de ese Bodhisattva? Si un Bodhisattva, tras ver en sus sueños a los seres renacer en los infiernos, o como animales, o como pretas, con atención consciente plena determina el conseguir un Campo de Buda sin tales estados de aflicción, entonces eso debería de ser conocido como la marca que muestra que él ha llegado a ser tan puro que nunca más puede volver a renacer en los estados de aflicción.

Además, un Bodhisattva puede tener un sueño (profético) de que en efecto, una aldea, o pueblo está ardiendo. Después de que se haya despertado, el considera esto: “Yo tengo los atributos, indicios, y signos, que yo he visto en mis sueños, como los atributos, indicios, y signos por los que un Bodhisattva irreversible debería de ser tenido en mente. Debido a esta Verdad, debido a mi declaración de esta Verdad, que este fuego en la aldea, o en el pueblo, que está teniendo lugar allí, sea apaciguado, enfriado, extinguido.” Si entonces ese fuego es extinguido, uno debería de saber que ese Bodhisattva ha sido profetizado para la Completa Iluminación por los Tathagatas del pasado; si no es extinguido, uno debería de saber que no ha recibido dicha predicción. Subhuti, si en vez de extinguirse, este fuego pasa más allá de todo control, y se extiende de casa en casa, de calle en calle, entonces uno debería de saber que ese Bodhisattva ha acumulado en el pasado karma consistente en la denegación del Dharma, lo cual lleva a una debilidad en la sabiduría. Pues es ese resultado de su karma el que le está llevando a experimentar eso en su presente vida (su sufrimiento ante la incapacidad de controlar ese fuego), lo cual es solo un resultado kármico de su negativa a dar el Dharma. Pues como tú sabes, las vidas anteriores de un Bodhisattva condicionan las marcas de irreversibilidad posteriormente (su ausencia o presencia). Por otro lado, un Bodhisattva que tiene éxito a la hora de controlar el fuego, debería de ser tenido en mente como irreversible hacia la Completa Iluminación.

 

LA IRREVERSIBILIDAD Y EL PODER MÁGICO DE LA VERACIDAD (6)

 

Y una vez más, Subhuti, yo mostraré los atributos, indicios, y signos por los que un Bodhisattva irreversible debería de ser tenido en mente. Escucha bien, y con atención.

Subhuti: Que así sea, Oh Señor.

El Señor: Si una persona- hombre o mujer, chico o chica- fuera cogido o poseído por un fantasma, entonces un Bodhisattva, que ha llegado a través de él, debería de realizar el Acto de Verdad, y decir: “Si es verdad que yo he sido profetizado para la Completa Iluminación por los Tathagatas del pasado, y si es cierto que mi intención de alcanzar la Completa Iluminación es completamente pura- hasta el punto que yo quiero alcanzar la Completa Iluminación y que mi intención es completamente pura, hasta ese punto yo he abandonado los pensamientos de los Discípulos y Pratyekabuddhas. Es mi deber alcanzar la Completa Iluminación. ¡No dejaré de alcanzar la Completa Iluminación, sino que lograré la Completa Iluminación! No hay nada que los Budas, los Señores, que residen en incontables sistemas de mundos no hayan conocido, visto, sentido, y conocido completamente. Esos Budas y Señores, conocen mi fervorosa intención de que también yo quiero alcanzar la Completa Iluminación- ¡Porque esta es la Verdad, porque esta es una declaración de la Verdad, que pueda marcharse quien agarra y posee a esta persona con su posesión fantasmal!”

Si como resultado de estas palabras del Bodhisattva ese fantasma no se va, uno debería de saber que el Bodhisattva no ha tenido su predicción; pero si ha marchado, uno debería de saber que él ha tenido su profecía a la Completa Iluminación.

 

 

Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.