martes, 18 de diciembre de 2012

Sutra de la Perfección de la Sabiduría en 8000 Lineas Capítulo 28 Avakirnakusuma.

CAPÍTULO VEINTIOCHO: AVAKIRNAKUSUMA (Cubierto con Flores).

 

LA PREDICCIÓN DE AVAKIRNAKUSUMA. (1)

 

Acto seguido, en aquel tiempo, uno de los Dioses de los Treinta y Tres cogió flores de Mandarava, magníficas flores de Mandarava, y vino a donde estaba el Señor. Y justo en ese momento, seis mil monjes estaban congregados y sentados en esa asamblea. Se levantaron de sus asientos, pusieron sus mantos sobre un hombro, hincaron su rodilla derecha en la tierra, y saludaron al Señor con sus manos juntas. A través del poder del Buda sus manos se llenaron de flores de Mandarava, con magníficas flores de Mandarava. Ellos esparcieron esas flores sobre el Señor, y dijeron: “¡Nosotros, Oh Señor, discurriremos en esta Perfección de la Sabiduría!”

Acto seguido, y con motivo de ello, el Señor sonrió. Pero tal es la naturaleza de los Budas y Señores que, cuando ellos manifiestan una sonrisa en una asamblea de Bodhisattvas, varios rayos de luz de colores surgen entonces de la boca del Señor; rayos de color azul, amarillo, rojo, blanco, escarlata, cristalino, plateado, y dorado. Esos rayos iluminan con todo su resplandor infinitos e ilimitados sistemas de mundos, se elevan hasta el cielo de Brahma, y de nuevo regresan al Señor, circulan tres veces a Su alrededor, y entonces se desvanecen en la cabeza del Señor.

Después de eso, el Venerable Ananda se levantó de su asiento, puso su manto sobre uno de sus hombros, hincó su rodilla derecha en la tierra, juntó sus manos hacia el Señor, y dijo: “El Tathagata no manifiesta una sonrisa sin una razón, ¿Cuál es la razón para Tú sonrisa, Oh Señor?”

El Señor: Esos seis mil monjes, Ananda, en un periodo futuro, en el “Eón Como una Estrella”, conocerán la Completa Iluminación; y después de eso enseñarán el Dharma a los seres. Todos ellos llevarán el mismo nombre. Con Avakirnakusuma como nombre, esos Tathagatas serán Maestros en el mundo. Todos ellos tendrán una congregación de discípulos igual en número. Todos ellos vivirán el mismo tiempo, veinte mil eones. Cada uno de ellos tendrá una amplia colección de escrituras sagradas, que se difundirán ampliamente entre los Dioses y los hombres.

En cada caso, la buena ley permanecerá durante el mismo periodo de tiempo, durante veinte mil eones. Y una lluvia de flores, de los cinco colores, descenderá sobre ellos dondequiera que puedan abandonar la casa que ellos tengan en un pueblo, ciudad, o mercado; donde quiera que ellos puedan Girar la Rueda del Dharma; dondequiera que puedan meditar; dondequiera que puedan aparecer (en medio de la gente).

 

ALABANZA A LA SABIDURÍA PERFECTA. (2)

 

Por lo tanto, Ananda, los Bodhisattvas que quieran habitar en la más superior de las moradas, que quieran morar en la morada del Tathagata, deberían de permanecer en la morada de la sabiduría perfecta. Y con respecto a cualquier Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta, uno puede estar completamente seguro de que antes de haber renacido aquí, entre los hombres, él ha muerto entre los hombres o entre los Dioses de Tushita. Pues es entre los hombres y entre los Dioses de Tushita donde esta Perfección de la Sabiduría circula en toda su amplitud.

Uno puede estar seguro de que los Tathagatas cuidan de aquellos Bodhisattvas que discurren en esta Perfección de la Sabiduría, que la aprenden, la llevan en mente, la estudian, la exponen, repiten, o meramente la escriben; y que también instruyen a otros Bodhisattvas, los sermonean, instigan, y animan. Uno debería de saber que ellos han plantado raíces de virtud, y continúan plantando raíces de virtud dentro y más allá de los límites conocidos, o de cualquier límite que pudiera ser establecido; y ellos hacen esto con la visión y pensamiento de los Tathagatas. Ellos no solo han plantado raíces de virtud ante los Discípulos y Pratyekabuddhas de forma que pudieran entrenarse ellos y entrenar a otros en la sabiduría perfecta, sino que indudablemente esos Bodhisattvas que se entrenan en esta Perfección de la Sabiduría, y que permanecen sin temor, han plantado raíces de virtud ante los Tathagatas.

Respecto a aquellos que adoptan esta Perfección de la Sabiduría, que la llevan en mente, la estudian, exponen, repiten, y escriben, quienes la persiguen en su significado, contenido, y método, uno debería de estar completamente seguro de que ellos han estado cara a cara con los Tathagatas. Si los Bodhisattvas no injurian esta Perfección de la Sabiduría, no se oponen a ella, la denigran, o la rechazan, entonces uno debería de saber que ellos han cumplido sus deberes bajo los Conquistadores del pasado.

Puesto que un Bodhisattva no abandona en sus votos de revelar y de haber revelado, de realizar y de llevar a la realización de la Completa Iluminación, esto no produce la raíz de virtud, la cual uno planta ante la omnipresencia de los Tathagatas, y que proporciona como recompensa el estado de un Discípulo, o de un Pratyekabuddha. Como una regla, como una cuestión de principios imperecedera, acuñada por la completa interdependencia de todos y cada uno de los fenómenos, tales Bodhisattvas están agradecidos, y practican esta Perfección de la Sabiduría en todas las ocasiones y sin ningún descanso, incluso más allá de las formas, sentimientos, percepciones, concepciones, o consciencia de todos esos fenómenos. Uno puede conocer esto, estate seguro.

 

LA TRANSMISIÓN DEL SUTRA A ANANDA. (3)

 

Así, Ananda, aquí y ahora, una y otra vez Yo te confío y transmito esta Perfección de la Sabiduría, expuesta en letras, de forma que esté disponible para el aprendizaje, para llevarla en mente, exponerla, estudiarla, y difundirla ampliamente; de forma que pueda durar mucho, de forma que no desaparezca.

Ananda, si tú olvidas todas las enseñanzas de Dharma que has aprendido directamente de Mi, si tú las deshechas y permites que sean olvidadas, todo eso no es más que una ligera ofensa contra los Tathagatas, salvo en el caso de esta Perfección de la Sabiduría.

Pues debes de considerar que como olvides, deseches, y permitas que sea olvidado un solo verso de esta Perfección de la Sabiduría, o meramente una parte de un verso, esto es una grave ofensa contra los Tathagatas; y esto me ofende. Y si tú aprendes esta Perfección de la Sabiduría, y luego la olvidas, deshechas, y permites que sea olvidada, tú faltas al respeto, a la reverencia, y a la veneración debida a los Tathagatas del pasado, futuro, y presente; a todos ellos.

Ananda, aquí y ahora, recuerda que es una grave ofensa contra los Tathagatas que mientras tú aprendes esta Perfección de la Sabiduría; más tarde la olvides, la deseches, y permitas que sea olvidada; esto me desagrada. Pues los Tathagatas dicen: “Esta Perfección de la Sabiduría es la madre, la fuente, la generatriz de los Tathagatas del pasado, futuro, y presente; su nodriza en la omnisciencia.”

Ananda, aquí y ahora, Yo te confío y transmito esta Perfección de la Sabiduría, de forma que no desaparezca. Esta Perfección de la Sabiduría debería de ser aprendida, debería de ser llevada en mente, estudiada, expuesta, repetida, escrita, y desarrollada. Tú deberías de atender bien, y difundirla bien. Y cuando uno la aprende, debería de analizarla con cuidado gramaticalmente, letra por letra, sílaba por sílaba, palabra por palabra. Pues este texto de Dharma autoritativo debe de ser considerado como el Cuerpo del Dharma de los Tathagatas del pasado, futuro, y presente.

Ananda, de la misma forma en la que te comportas conmigo, que ahora resido como el Tathagata, con solicitud, afecto, y respeto; con el mismo espíritu virtuoso, tú deberías de aprender esta Perfección de la Sabiduría, llevarla en mente, exponerla, estudiarla, repetirla, escribirla y desarrollarla, respetarla, reverenciarla, y venerarla. Esa es la forma en la que debes de venerarme, esa es la forma de mostrar afecto, fe serena, y respeto hacia los Budas y Señores del pasado, futuro, y presente.

Ananda, si Yo, el Tathagata, te soy querido y agradable, y tú no me abandonas, que pueda por tanto esta Perfección de la Sabiduría llegar a ser querida y agradable para ti; y que puedas no abandonarla, de forma que puedas no olvidar ni tan siquiera una sola palabra de ella, de forma que ella pueda no desaparecer. Pues Yo podría hablarte sobre este otorgamiento de la Perfección de la Sabiduría durante un kalpa, o lo que queda de un kalpa, o durante cien Kalpas, o durante cientos de miles de kotis de Kalpas, y más aún. Pero para abreviar, de la misma forma que Yo soy tu Maestro, así lo es la Perfección de la Sabiduría. De la misma forma en que los Budas y Señores del pasado, futuro, y presente, son los Maestros del mundo, con sus Dioses, hombres, y Asuras; de la misma forma lo es la Perfección de la Sabiduría.

Ananda, por tanto, aquí y ahora, con un otorgamiento inmensurable, Yo te confío y transmito la Perfección de la Sabiduría, la cual es inmensurable, para el beneficio y felicidad del mundo, con sus Dioses, hombres, y Asuras.

Si uno no quiere abandonar al Tathagata, al Dharma, y a la Noble Sangha; si uno no quiere abandonar la Iluminación de los Budas y Señores del pasado, futuro, y presente, ¡Que pueda no abandonar la Perfección de la Sabiduría!

Y existe la siguiente advertencia de que aquellos que aprenden esta Perfección de la Sabiduría, la llevan en mente, la estudian, repiten, escriben, y desarrollan; ellos ayudan a la Iluminación de los Budas y Señores del pasado, futuro, y presente. Pues cualquiera que asista a esta Perfección de la Sabiduría cuando se está desmoronando, él auxilia a la Iluminación de los Budas y Señores del pasado, futuro, y presente. Porque la Iluminación de los Budas y Señores ha venido de la Perfección de la Sabiduría. Y ella sostiene perfectamente a todos los Tathagatas, sean del pasado, del futuro, o del presente. Por consiguiente, un Bodhisattva que quiera conocer la Completa Iluminación, y entrenarse en las Seis Perfecciones, debería de escuchar esta Perfección de la Sabiduría, estudiarla, repetirla, y escribirla; y él debería de entrenarse en esta Perfección de la Sabiduría, y hacer esfuerzos en ella.

Pues esta Perfección de la Sabiduría es la madre, la fuente, y la generatriz de todos los demás Bodhisattvas. Es gracias a la Perfección de la Sabiduría por lo que todos los Bodhisattvas se entrenan siempre en las Seis Perfecciones, y en todo momento se dirigen hacia la Completa Iluminación. Es gracias a esta Perfección de la Sabiduría que todos ellos progresan en las Seis Perfecciones. Porque las perfecciones llegan a alimentar la Suprema Iluminación después de que ellas hayan venido desde la Perfección de la Sabiduría.

Por consiguiente, Ananda, una y otra vez, por segunda vez, por tercera vez yo te confío y transmito esta Perfección de la Sabiduría a ti; de forma que pueda no desaparecer. Pues esta Perfección de la Sabiduría es el inexhaustible tesoro del Dharma de los Tathagatas. El Dharma que los Budas y Señores han enseñado a los seres en el pasado, en esos mundos de nacimiento y muerte, que carecen de principio o de final; todo ello es enseñado y revelado desde este mismo tesoro del Dharma, desde la Perfección de la Sabiduría. Y el Dharma que los Budas y Señores enseñarán a los seres en el periodo futuro, después de haber sido Completamente Iluminados, también vendrá de este mismo tesoro del Dharma, de la Perfección de la Sabiduría. Y los Budas y Señores que ahora mismo residen en incontables sistemas de mundos, y que enseñan el Dharma, también han recibido su revelación de este mismo tesoro del Dharma, de la Perfección de la Sabiduría. Por lo tanto, la Perfección de la Sabiduría, este tesoro del Dharma, es inagotable.

Ananda, si tú enseñas el Dharma desde el Nivel del Discípulo a personas pertenecientes al Nivel del Discípulo; y si como resultado de tu enseñanza de Dharma, todos los seres en el gran macrocosmos de tercer grado realizaran el estado de Arhat, tú no habrías cumplido con tu deber como discípulo Mío si es que continuaras después de Mi, girando de ese modo la Rueda del Dharma, y enseñando así el Dharma. Pero si al contrario, tú enseñaras y revelaras tan solo un simple verso del Dharma asociado con la Perfección de la Sabiduría a un Bodhisattva, entonces Yo estaría complacido contigo, quien como discípulo Mío, gira tras Mí la Rueda del Dharma, y enseña el Dharma. Si tú consideraras esa enseñanza de Dharma tuya a través de la cual todos los seres en el gran macrocosmos de tercer grado han sido inducidos al logro del estado de Arhat, y al trabajo meritorio de esos Arhats basado en la generosidad, la moralidad, y el desarrollo meditativo, ¿Constituiría eso un gran montón de mérito?

Ananda: Lo sería, Oh Señor.

El Señor: Una persona perteneciente al Vehículo de los Discípulos genera un mérito mayor que ese, si él enseña a los Bodhisattvas el Dharma relacionado con la Perfección de la Sabiduría. El mérito es aún mayor si es un Bodhisattva quien enseña a otro Bodhisattva un verso de Dharma relacionado con la Perfección de la Sabiduría, aunque sea durante un solo día, durante una mañana, durante una hora, durante media hora, durante un minuto, más aún durante un segundo, durante un momento, o durante una incidencia de un solo momento. Pues este regalo de Dharma por parte de cualquier Bodhisattva, es diferente de todas las raíces de virtud de todos aquellos que pertenecen al Vehículo de los Discípulos o de los Pratyekabuddhas. Es completamente imposible para un Bodhisattva que está dotado con estas raíces de virtud, quien de esta forma trae a la mente esta raíz de virtud, abandonar la Completa Iluminación. Esto no puede suceder.

 

EL CAMPO DE BUDA DE AKSHOBYA. (4)

 

En eso, a continuación, el Señor en esa ocasión ejerció Su poder milagroso. La asamblea entera- los monjes, monjas, laicos y laicas, Dioses, Nagas, Yakshas, Gandharvas, Asuras, Garudas, Kinnaras, Mahoragas, hombres, y fantasmas- todos ellos, a través del poder del Buda, vieron al Tathagata Akshobya rodeado por la congregación de monjes, acompañado por un séquito de Bodhisattvas, enseñando el Dharma, en una asamblea que era tan vasta como el océano, profunda e imperturbable, rodeado y acompañado por Bodhisattvas que estaban dotados de cualidades inimaginables, todos ellos Arhats, con sus efusiones agotadas, puros, completamente controlados, completamente liberados en sus corazones, bien liberados y sabios, grandes Serpientes, con su trabajo ya hecho, su labor cumplida, su carga posada, su propio bienestar logrado, con los grilletes que los encadenaban al devenir extinguidos, con sus corazones bien libres por la correcta comprensión, con el completo control sobre todo su corazón. Entonces el Señor retiró su poder milagroso. El Señor Akshobya, el Tathagata, entonces ya no siguió apareciendo, y todos esos Bodhisattvas y Grandes Discípulos, y ese Campo de Buda dejaron de aparecer dentro del espectro de visión de los miembros de la asamblea del Señor. Pues el Tathagata había finalizado con su poder milagroso.

Y el Señor le dijo a Ananda: De la misma forma, Ananda, todos los fenómenos no entran dentro del espectro de la visión. Los fenómenos no entran dentro del espectro de visión de los fenómenos; los fenómenos no ven a los fenómenos; los fenómenos no conocen a los fenómenos.

Pues todos los fenómenos son de tal naturaleza que no pueden ser conocidos, ni vistos; y son incapaces de hacer nada. Pues todos los fenómenos son inactivos, no pueden ser aprehendidos, porque son tan inactivos como el espacio. Todos los fenómenos son impensables, similares a hombres ilusorios. Todos los fenómenos son imposibles de encontrar, porque están en un estado de no existencia. Cuando él discurre de este modo, entonces un Bodhisattva discurre en la sabiduría perfecta; y él no se establece en ningún fenómeno. Cuando un Bodhisattva se entrena de esta forma, se está entrenando en la sabiduría perfecta. Si un Bodhisattva quiere lograr la Gran Iluminación, la cual es la más elevada perfección de todos los entrenamientos, entonces él debería de entrenarse en la sabiduría perfecta. Pues el entrenamiento en la sabiduría perfecta ha sido descrito como el más importante de todos los entrenamientos, como el mejor, el más afortunado, el más excelente, el más sublime, el más elevado, el supremo, el inigualado, el incomparable; ha sido dicho que el trae el beneficio y la felicidad a todo el mundo, ha sido descrito como un protector de los desamparados, ha sido ordenado y ensalzado por el Buda.

Los Tathagatas podrían, como un resultado de su entrenamiento en esta Perfección de la Sabiduría, de haberse establecido en este entrenamiento, levantar este gran macrocosmos de tercer grado con un solo dedo gordo del pie; y entonces volver a dejarlo caer de nuevo. Pero a estos Budas y Señores no se les ocurre que: “Este gran macrocosmos ha sido levantado, y ha sido dejado caer otra vez.” Pues la sabiduría perfecta está dotada con cualidades inmensurables e incalculables. Como un resultado del entrenase en la sabiduría perfecta, los Budas y Señores han alcanzado un estado de no apego a los fenómenos del pasado, futuro, y presente. De todos los entrenamientos posibles en el pasado, futuro, y presente, este entrenamiento en la sabiduría perfecta es el principal, el mejor, el más afortunado, el más excelente, el más sublime, el más elevado, el supremo, el inigualado, el incomparable.

 

EXTINCIÓN, NO EXTINCIÓN, Y SABIDURÍA PERFECTA. (5)

 

Pues la sabiduría perfecta no está limitada, es inexhaustible, y extensa. Porque los límites, el agotamiento, y las delimitaciones están ausentes en la sabiduría perfecta. El atribuirle límites, agotamiento, y perímetro a la sabiduría perfecta es como atribuirle estos fenómenos al espacio. Pues la Perfección de la Sabiduría es ilimitada, inexhaustible, y no delimitada. Yo no he enseñado que la Perfección de la Sabiduría tenga ningún límite, que pueda ser agotada, que tenga delimitación. La suma total de las palabras contenidas en este Sutra no está sujeta a ningún tipo de limitación (física, verbal, o mental), no tiene ningún tipo de límites.

Ananda: ¿Por qué razón el Señor no enseño ningún límite para la sabiduría perfecta?

El Señor: Porque es inagotable y única. Uno no puede aprehender el aislamiento de un fenómeno único, ¿Cómo puede haber entonces un perímetro concreto para él? Por lo tanto, al estar más allá de todas las medidas, la Perfección de la Sabiduría es ilimitada, sin ningún tipo de límites.

Los Tathagatas del pasado han sacado fuerza de esta Perfección de la Sabiduría, y aún así no ha sido agotada, ni ha llegado a extinguirse. Los Tathagatas del futuro también sacarán su fuerza de esta Perfección de la Sabiduría, y aún así no quedará agotada, ni llegará a extinguirse. Esos Tathagatas que ahora residen en incontables sistemas de mundos, también sacan su fuerza de esta misma Perfección de la Sabiduría, y sin embargo no llega a agotarse o a extinguirse. También Yo, que ahora soy un Tathagata, saco mi fuerza de esta misma Perfección de la Sabiduría, y sin embargo no llega a estar exhausta o extinguida. Uno puede agotar la Perfección de la Sabiduría no más de lo que pueda ser agotado el espacio. Por lo tanto, esta Perfección de la Sabiduría es completamente inagotable.

Y entonces al Venerable Subhuti se le ocurrió: “¡Profundo es este estado que el Tathagata ha enseñado!” Y dijo: “Permitidme ahora hacer una pregunta al Tathagata acerca de este estado. ¡Oh, Señor! ¿Cómo es de inagotable la sabiduría perfecta?”

El Señor: No puede llegar a extinguirse, puesto que lo mismo que el espacio, no puede ser extinguida; como todos los fenómenos son no producidos, no puede ser agotada.

Subhuti: ¿Cómo hace un Bodhisattva para consumar esta Perfección de la Sabiduría?

El Señor: A través de la no extinción de la forma, los sentimientos, las percepciones, los impulsos, y la consciencia. A través de la no extinción de la ignorancia, de las formaciones kármicas, del nombre y la forma, de los seis campos de los sentidos, del contacto, del ansia, del aferramiento y los apegos, del devenir, del nacimiento, del decaimiento y de la muerte, del arrepentimiento, de la lamentación, de la pena, de la tristeza, y de la desesperación. De esta forma un Bodhisattva contempla la coproducción condicionada, de una forma tal que evite cualquier dualidad de los dos extremos (existencia y no existencia). Uno lo contempla sin ver ningún principio, medio, o final. Al contemplar la coproducción condicionada, uno adquiere la sabiduría de la omnisciencia. No hay aceptación, y por lo tanto no hay rechazo; no hay apego, y por lo tanto no hay desapego.

Pues un Bodhisattva, mientras discurre en la sabiduría perfecta a través de esta consumación de la no extinción, y contempla la coproducción condicionada, no puede establecerse en el Nivel de un Discípulo o de un Pratyekabuddha, sino que tiene que establecerse en la omnisciencia. Algunos Bodhisattvas pueden apartarse de la Suprema Iluminación como consecuencia de no haber recurrido a estas actividades mentales (las cuales aspiran a la consumación de la no extinción) y a la destreza en los medios; ellos no saben que un Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta debiera de consumar la sabiduría perfecta a través de la consumación de la no extinción; y que la coproducción condicionada debería de ser contemplada en la Perfección de la Sabiduría a través de la consumación de la no extinción.

Todos los Bodhisattvas que en cualquier tiempo se apartan de la Completa Iluminación, lo hacen porque ellos no recurrieron a esta destreza en los medios, Todos esos Bodhisattvas que en cualquier época no se han apartado de la Completa Iluminación, lo hacen gracias a esta Perfección de la Sabiduría. Un Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta, debería de consumar la sabiduría perfecta de esta forma, a través de la consumación de la no extinción.

Un Bodhisattva que contempla de esta forma la coproducción condicionada, ciertamente no contempla ningún fenómeno que esté siendo producido sin ninguna causa; ni contempla a ningún fenómeno como permanente, estable, eterno, no sujeto a cambio; ni contempla a ningún fenómeno como un actor o un receptor. Así es como se contempla la coproducción condicionada por parte de un Bodhisattva que consuma esta Perfección de la Sabiduría a través de la consumación de la no extinción; y que discurre en esta Perfección de la Sabiduría.

Cuando un Bodhisattva, tras haber consumado la Perfección de la Sabiduría a través de la consumación de la no extinción, contempla la coproducción condicionada, en ese momento él no contempla a la forma como si fuera una entidad real separada, ni tampoco a los sentimientos, percepciones, impulsos, o consciencia; ni a la ignorancia, ni a las formaciones kármicas, ni al nombre y la forma, ni a los seis campos de los sentidos, ni al contacto, ni al ansia, ni al aferramiento y apego, ni al devenir, ni al nacimiento, ni al decaimiento y la muerte, ni al pesar, ni a la lamentación, la pena, la tristeza, y la desesperación; ni tampoco él contempla el hecho de que “este es mi Campo de Buda”, como si fuera real; ni al hecho de que “este es otro Campo de Buda”; ni él contempla como real a ningún fenómeno por el que él pudiera distinguir entre este y otros Campos de Buda.

Esta, Subhuti, es la Perfección de la Sabiduría de los Bodhisattvas, los Grandes Seres.

 

VENTAJAS DERIVADAS DE LA PERFECCIÓN DE LA SABIDURÍA (6)

 

Cuando un Bodhisattva discurre en la sabiduría perfecta, Mara, el Maligno, se siente golpeado por un dardo de gran pesar, lo mismo que le ocurre a un hombre cuando han muerto su madre o su padre.

Subhuti: ¿Esta aflicción está circunscrita a un Mara, o afecta a muchos Maras, o se extiende a todos los Maras en el gran macrocosmos de tercer grado?

El Señor: Siempre, en cualquier época, cuando los Bodhisattvas moran en la morada de la sabiduría perfecta, todos los Maras en el gran macrocosmos de tercer grado se sienten golpeados por un dardo de gran pesar, y ellos no pueden sentarse tranquilos en sus respectivos tronos. Pues el mundo entero, con sus Dioses, hombres, y Asuras, no puede entrar en un Bodhisattva que habita dentro de la morada de la sabiduría perfecta; y no puede poner un pie que le permita tener posesión de él, herirle, apartarle de la Completa Iluminación.

Por tanto, Subhuti, un Bodhisattva que quiera conocer la Completa Iluminación debería de discurrir en la sabiduría perfecta. Pues en un Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta, la Perfección de la Generosidad llega a su más alto desarrollo; y así sucede también con las Perfecciones de la Moralidad, Paciencia, Esfuerzo, y Concentración. En él todas las Seis Perfecciones llegan a su más perfecto desarrollo, y también todas las diversas variedades de destreza en los medios.

Cualquiera de los hechos de Mara que puedan surgir en un Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta, él los reconoce sabiamente como tales cuando están teniendo lugar, y entonces los apartará de él de nuevo (utilizando los antídotos).

Un Bodhisattva que quiera adquirir todas las distintas variedades de la destreza en los medios, debería de discurrir en la sabiduría perfecta, y desarrollarla.

Cuando un Bodhisattva discurre en la sabiduría perfecta, y hace aspiraciones a ella, él debería de llevar a su mente no solo a todos los Budas y Señores que residen en incontables sistemas de mundos, sino también a su omnisciencia, la cual ha provenido de esta Perfección de la Sabiduría.

Entonces, él debería de generar el pensamiento de que: “¡Yo también lograré los fenómenos que esos Budas y Señores han logrado!” Un Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta debería de elevar tales pensamientos y aspiraciones durante un día, o al menos durante el tiempo que dura un chasquido de dedos. Pero un Bodhisattva que tan solo por un día, o durante el tiempo que dura un chasquido de dedos aspira a esta Perfección de la Sabiduría, genera más mérito que un Bodhisattva que se apoya en una base, y que durante incontables eones da regalos. Semejante Bodhisattva se establecerá en la irreversibilidad. Un Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta y que, por un día, o durante el tiempo que dura un chasquido de dedos, eleva dichos pensamientos, sabemos que ha sido tenido en mente por los Tathagatas. ¡Cuánto más alguien que diariamente persiga tales pensamientos!

¿Qué destino futuro debería de esperar uno para un Bodhisattva a quien los Tathagatas han tenido en mente? No puede esperarse otro destino para él más que la Completa Iluminación. No es posible que renazca en los estados de privación (Infiernos, animal, o preta). Uno ha de esperar que renacerá en los cielos, y que incluso allí el no estará sin los Tathagatas; y que él madurará a los seres.

Estas son las cualidades y las ventajas de un Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta, que aspira a la sabiduría perfecta, y que eleva tales pensamientos al menos durante el tiempo que lleva un chasquido de dedos. Cuánto más grande será la ventaja de alguien que persigue tales pensamientos diariamente, como por ejemplo el Bodhisattva Gandhahastin, quien ahora mismo lleva la vida de santidad en la presencia del Tathagata Akshobya.

 

 

Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.

 

 

 

 

 

 

viernes, 14 de diciembre de 2012

Sutra de la Perfección de la Sabiduría en 8000 Lineas. Capítulo 27 La Esencia.

EL CORAJE DE LOS BODHISATTVAS ANTE LAS DIFICULTADES (1)

 

Shariputra: ¡Un Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta, en verdad discurre en la esencia y substancia de las cosas!

Subhuti: Un Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta, en verdad discurre en algo insustancial.

Entonces, acto seguido, a muchos miles de Dioses del reino del Deseo se les ocurrió esto: “Se les debe rendir homenaje a esos seres que elevan sus pensamientos, y que consuman estos pensamientos en la Completa Iluminación; quienes discurren en esta profunda Perfección de la Sabiduría, y quienes cuando discurren así, no realizan el límite de la realidad estando en el Nivel de un Discípulo, o en el de un Pratyekabuddha. De este modo, los Bodhisattvas también tendrían que ser conocidos como ejecutores de lo que es difícil, pues ellos discurren en la verdadera naturaleza de la Verdad, pero no la realizan.”

Subhuti leyó sus pensamientos, y les dijo: “Eso no es difícil para esos Bodhisattvas que no realizan el límite de la realidad. Sin embargo, el que tengan que ponerse la armadura de la determinación de llevar a incontables seres al Nirvana, cuando ultimadamente esos seres no existen, eso es lo más trabajoso para ellos; eso es lo más difícil para ellos. Y puesto que no existen (inherentemente), no pueden  ser aprehendidos. Debido al aislamiento de los seres, aquellos que deberían de ser disciplinados para actuar así, no existen en absoluto. Es con este espíritu con el que los Bodhisattvas se han encaminado hacia la Completa Iluminación, y han decidido disciplinar a los seres. Pues el aislamiento de los seres debería de ser conocido como semejante a la unidad del espacio. De este modo es como los Bodhisattvas también son ejecutores de lo que es difícil, cuando ellos se ponen la armadura para el beneficio de los seres que no existen (inherentemente), los cuales no pueden ser aprehendidos. Uno debiera de vestirse como el espacio, si es que uno estuviera decidido a ponerse la armadura para beneficio de los seres. Y aún así, esta armadura ha sido vestida por los Bodhisattvas para beneficio de los seres. Pero esa no aprehensión de los seres en la realidad absoluta, ha sido enseñada por el Tathagata. Y esa no aprehensión de los seres puede ser inferida a partir de su aislamiento; y a partir del aislamiento de aquellos que debieran de ser disciplinados, debiera de ser inferido el aislamiento de un ser iluminado.

Si un Bodhisattva no se desanima cuando esto está siendo enseñado, entonces uno debería de saber que él discurre en la Perfección de la Sabiduría. Pues a partir del aislamiento de un ser,  debería de ser conocida la unidad de la forma, etc, y de todos los fenómenos. Así la unidad de todos los fenómenos sería vista. Cuando esta unidad de todos los fenómenos está siendo enseñada de este modo, un Bodhisattva no se desanima, y gracias a ello él discurre en la sabiduría perfecta.

El Señor: ¿Por qué razón un Bodhisattva no se desanima cuando está siendo enseñada de esta forma la unidad de todos los fenómenos?

Subhuti: Debido a su aislamiento ningún fenómeno puede desanimarse nunca, pues uno no puede aprehender a ningún fenómeno que se desanime, ni a ningún fenómeno que pudiera hacer desanimarse a un fenómeno.

El Señor: Así es, Subhuti. Es completamente cierto que un Bodhisattva discurre en la sabiduría perfecta si cuando está siendo enseñada, demostrada, expuesta, e indicada, no se descorazona, ni se desanima o deprime, si no llega a acobardarse o a quedar impasible, si no aparta su mente de ella, si no tiene su espalda rota, y si permanece sin temor.

 

EL BODHISATTVA PROTEGIDO POR LOS DIOSES, Y CONTRA MARA. (2)

 

Subhuti: Así es. Si un Bodhisattva discurre de esta forma, entonces él discurre en la sabiduría perfecta. Y todos los Dioses que están en torno a Indra, en torno a Brahma, en torno a Prajapati, en torno a Ishana, y las multitudes de hombres y mujeres en torno a los Rishis, desde la distancia, rendirán homenaje con las manos juntas a los Bodhisattvas que discurren así.

El Señor: Y no solo ellos, sino que también todos los demás Dioses, hasta llegar a los Dioses de Akanishtha, les rendirán homenaje. Y con su Ojo de Buda, los Tathagatas que ahora residen en incontables sistemas de mundos cuidarán del Bodhisattva que discurre así en la sabiduría perfecta; y ellos lo ayudarán, y lo tendrán en mente.

Subhuti, es completamente cierto que los Bodhisattvas que discurren en la sabiduría perfecta, y que son ayudados y tenidos en mente por los Tathagatas, deberían de ser tenidos en mente como irreversibles hacia la Completa Iluminación. Ningún obstáculo puesto por Mara, o por cualquier otro, puede pararlos. Incluso si todos los seres de un gran macrocosmos de tercer grado se convirtieran en Malignos Maras, y si cada uno de ellos conjurara muchos ejércitos diabólicos, entonces ni tan siquiera todos ellos juntos tendrían fuerza suficiente para obstruir en su camino hacia la Completa Iluminación al Bodhisattva que es tenido en mente por los Budas, y que discurre en la sabiduría perfecta. Y esto seguiría siendo verdad si incluso todos los seres en todos los incontables macrocosmos de tercer grado se convirtieran en Malignos Maras, y si cada uno de ellos conjurara tales ejércitos diabólicos.

Es el estar dotado con dos fenómenos lo que salvaguarda a un Bodhisattva contra todos los ataques de los Maras, o de sus huestes: el no abandonar a ningún ser, y el contemplar a todos los fenómenos desde la vacuidad.

Otros dos fenómenos tienen el mismo efecto: tal como habla, así actúa; y él es tenido en mente por los Budas, los Señores.

Cuando un Bodhisattva discurre así, los Dioses también deciden acercase a él. Ellos decidirán hacer preguntas y contra preguntas para honrarlos, y para fortalecer su determinación, diciéndoles: “¡Pronto, hijo de buena familia, conocerás la Completa Iluminación!¡Por consiguiente, sigue permaneciendo en esta morada de la sabiduría perfecta! Pues por medio de ella, tú llegarás a ser un salvador de los que están desamparados, un defensor de los indefensos, un refugio para quienes carecen de refugio, un lugar de descanso para quienes carecen de él, un socorro final para aquellos que no lo tienen, una isla para quienes están sin ella, una luz para el ciego, una guía para quienes están sin ella, un recurso para quienes carecen de él; y tú guiarás al Sendero a quienes lo han perdido, y tú llegaras a ser un soporte para quienes carecen de él.”

 

LOS BUDAS ALABAN AL BODHISATTVA. (3)

 

Pues los Budas y Señores que residen en los incontables sistemas de mundos y que, rodeados por la congregación de los monjes y atendidos por una multitud de Bodhisattvas, enseñan el Dharma, proclamarán el nombre, el linaje, el poder, la apariencia, y la forma de un Bodhisattva que discurre y mora en la sabiduría perfecta; y que está dotado con las virtudes del rugido de la sabiduría perfecta. Y cuando ellos enseñen el Dharma, se regocijarán respecto a ese Bodhisattva proclamando su nombre, linaje, poder, color, y forma. Lo mismo que aquí y ahora, yo enseño el Dharma, y proclamo el nombre, linaje, poder, apariencia, y forma del Bodhisattva Ratnaketu y del Bodhisattva Sikhin. Yo me regocijo con ellos, y también con los otros Bodhisattvas que ahora mismo llevan una vida de santidad con el Tathagata Akshobya. De forma similar, los Budas ,en otros Campos de Buda, proclaman el nombre, linaje, poder, color, y forma de esos Bodhisattvas que ahora mismo llevan una vida de santidad aquí, en mi Campo de Buda, y que moran en la morada de la sabiduría perfecta; y se regocijan de ellos.

Subhuti: ¿Honran los Budas a todos los Bodhisattvas de esa manera?

El Señor: No, Subhuti. Solo a aquellos que son irreversibles y que están libres de todo apego.

Subhuti: Aparte de los Bodhisattvas irreversibles, ¿Hay algún otro Bodhisattva a quien los Budas honren de esa manera?

El Señor: Si, lo hay. Existen personas pertenecientes al Vehículo de los Bodhisattvas que son fuertes a la hora de resistir al enemigo. Ellos, ahora mismo, están empeñados en el aprendizaje del discurrir de un Bodhisattva bajo el Tathagata Akshobya y el Bodhisattva Ratnaketu; discurren allí en el peregrinaje de un Bodhisattva, y allí moran dedicados a aprenderlo. En suma, esos Bodhisattvas que discurren en la sabiduría perfecta, y que resueltamente creen que: “Todos los fenómenos dejan de ser producidos”, sin aún haber llegado tan lejos como para adquirir la paciente aceptación de todos los fenómenos, los cuales dejan de ser producidos; y también aquellos que resueltamente creen que “todos los fenómenos son completamente calmos”, sin que pese a ello hayan entrado en el logro del irreversible dominio sobre todos los fenómenos; esos Bodhisattvas que moran en ese estado son honrados por los Budas de la forma antes citada.

Pero los Bodhisattvas a quienes los Budas les proclaman el nombre, linaje, poder, apariencia, y forma, y ante los cuales se regocijan, tienen que haber abandonado el Nivel de los Discípulos y Pratyekabuddhas; y uno ha de esperar de ellos que estén en el Nivel de un Buda. Y ellos serán profetizados para la Completa Iluminación. Pues los Bodhisattvas a quienes los Budas les proclaman el nombre, linaje, poder, apariencia, y forma, y con los cuales ellos se regocijan, también estarán establecidos en la irreversibilidad.

 

ILUMINACIÓN Y TALIDAD. (4)

 

Además, Subhuti, los Bodhisattvas estarán establecidos en la irreversibilidad si, cuando ellos oyen enseñar esta profunda Perfección de la Sabiduría, creen resueltamente en ella, y no se quedan estupefactos, ni se excitan o dudan; si con la firme creencia de que “esto es así, tal como el Tathagata ha enseñado”, ellos siguen escuchándola con el mayor detalle; y si ellos generan en sus mentes el que desearían escuchar aún más pormenorizadamente esta Perfección de la Sabiduría en la presencia del Tathagata Akshobya; y si ellos creyeran resueltamente cuando escuchan esta misma Perfección de la Sabiduría en la presencia de personas pertenecientes al Vehículo de los Bodhisattvas, que llevan una vida de santidad en este Campo de Buda.

Por eso yo enseño que meramente escuchando la Perfección de la Sabiduría se logra mucho. ¡Cuánto más será conseguido por aquellos que resueltamente creen en ella; que después de eso toman una posición con respecto a la Asidad, y progresan hacia la Asidad; y que después de todo eso, se establecen firmemente en la Talidad, y que estando firmemente establecidos en la Talidad y en la omnisciencia, enseñarán el Dharma!

Subhuti: ¡Oh, Señor! Si uno no puede aprehender a ningún fenómeno diferenciado, distinto de la Talidad, ¿Entonces qué es ese fenómeno que se establecerá firmemente en la Talidad, o que conocerá la Completa Iluminación, o que enseñará el Dharma?

El Señor: Uno no puede aprehender ningún fenómeno diferenciado, diferente de la Talidad, que se establecerá firmemente en la Talidad. La auténtica Talidad, para empezar, no es aprehendida, ¡cuánto menos lo será quien se establecerá en la Talidad! La Talidad no conoce la Completa Iluminación, y no existe ningún fenómeno que ha conocido la Completa Iluminación, que la vaya a conocer, o que la haya conocido. La Talidad no enseña el Dharma, y ese Dharma que es enseñado no puede ser aprehendido.

 

LA VACUIDAD, Y EL ESTAR MORANDO EN LA SABIDURÍA PERFECTA. (5)

 

Sakra: Oh, Señor, profunda es la Perfección de la Sabiduría. Ejecutores de lo que es difícil son los Bodhisattvas que quieren conocer la Completa Iluminación. Pues indudablemente ningún fenómeno permanece en la Talidad, ningún fenómeno conoce la Completa Iluminación, nadie enseña el Dharma. Y a pesar de ello, eso no los acobarda, ni los excita, ni los deja estupefactos.

Subhuti: Kausika, tú dices: “Ejecutores de lo que es difícil son los Bodhisattvas quienes, cuando fenómenos tan profundos como esos están siendo enseñados, no sienten ni excitación, ni estupefacción.” Pero donde todos los fenómenos son vacíos, ¿Quién puede, por tanto, sentir excitación, o estupefacción?

Sakra: Cualquier cosa que el santo Subhuti pueda exponer, que él expone de acuerdo a la vacuidad, lo hace sin que quede fijada en ninguna parte, no más que como lo hace una flecha disparada en el aire. Entonces quizá, Oh Señor, si tomo en consideración a Subhuti, el Muy Respetable, puesto que él enseña y expone de esta forma, yo pudiera llegar a convertirme en alguien que predica correctamente la Verdad del Tathagata; un predicador del Dharma, y alguien que también declara la secuencia lógica del Dharma.

El Señor: Así es, Kausika. Cuando tú enseñas y expones tal como él lo hace, entonces te conviertes en alguien que predica correctamente la Verdad del Tathagata; un predicador del Dharma, y alguien que declara también la secuencia lógica del Dharma.

Pues todo lo que Subhuti, el Muy Respetable, deja claro, eso él lo deja claro con respecto a la vacuidad. Porque para empezar, el Muy Respetable Subhuti ni tan siquiera contempla o aprehende la Perfección de la Sabiduría; cuanto menos a él, quien discurre en la Perfección de la Sabiduría. Para comenzar, él no aprehende ni tan siquiera la Iluminación; cuanto menos a él, quien conocerá la Completa Iluminación. El no  aprehende ni tan siquiera la omnisciencia; cuanto menos a él, quien alcanzará la omnisciencia. El no aprehende ni tan siquiera la Talidad; cuanto menos a él, quien llegará a convertirse en un Tathagata. El no aprehende ni tan siquiera la no producción; cuanto menos a él, quien despertará completamente a la Iluminación. El no aprehende ni tan siquiera a los poderes; cuanto menos a él, quien poseerá los poderes. El no contempla ni tan siquiera los fundamentos de la intrepidez; cuanto menos a él, quien será intrépido. El no aprehende ni tan siquiera el Dharma; cuanto menos a él, quien enseñará el Dharma. Pues Subhuti, el Muy Respetable, mora en la unidad de todos los fenómenos, en la permanencia de la carencia de base de todos los fenómenos. Y es completamente cierto que esta permanencia en la unidad y en la carencia de base de todos los fenómenos por parte de Subhuti, el Muy Respetable, es de un valor infinitesimal comparado con la permanencia de un Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta, y que mora en ella. Pues esta permanencia de un Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta, que mora en ella, sobrepasa a todas las demás permanencias, excepto a la permanencia de un Tathagata. Esta permanencia ha sido descrita como el más destacado de todos los estados, como el mejor, el más afortunado, el más excelente, el más sublime, el supremo, el inigualado, el incomparable. Sobrepasa a todos los estados de permanencia de todos los Discípulos y Pratyekabuddhas.

Por lo tanto, Kausika, un hijo o una hija de buena familia que quiera llegar al más alto grado de perfección posible entre todos los seres, llegar al mejor de los estados, al estado más afortunado, al estado más excelente, al estado más sublime, al estado incomparable, debería de permanecer en esta meditación de los Bodhisattvas que discurren en la sabiduría perfecta, que moran en ella.

 

 

 

Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Sutra de la Perfección de la Sabiduría en 8000 Lineas. Capítulo 26 Como una Ilusión.

CAPÍTULO VEINTISEIS: COMO UNA ILUSIÓN

 

SAKRA ALABA A LOS BODHISATTVAS. (1)

 

En aquel momento, a Sakra, el Jefe de los Dioses, se le ocurrió: “Un Bodhisattva, el cual discurre hasta tan lejos, sobrepasa a todo el mundo, ¡Cuánto más lo hará alguien que conozca la Completa Iluminación! Se acumula una gran ganancia para estos seres, viven una buena vida cuando sus pensamientos cabalgan en la omnisciencia, ¡Cuánto más lo será cuando hayan elevado sus pensamientos hacia la Completa Iluminación! ¡Estos seres han de ser emulados, ellos que son la auténtica crema de todos los seres, quienes conocerán la Completa Iluminación!”

A continuación, Sakra, el Jefe de los Dioses, conjuró la aparición de flores de Mandarava, las saludó reverentemente, y las desparramó sobre el Tathagata, diciendo: “¡Que puedan esas personas que pertenecen al Vehículo de los Bodhisattvas, y que han elevado sus pensamientos hacia la Completa Iluminación, tener éxito en su determinación de conocer la Completa Iluminación; y después de ella, que puedan cruzar a todos los seres que han nacido a lo largo de todo el gran torrente del nacimiento y de la muerte, a la segura orilla! ¡Que pueda ese pensamiento de la iluminación al que ellos aspiran, en el que piensan, y que adoptan, traer la total acumulación de todos los fenómenos de un Buda, y traer a todos los fenómenos que están asociados a la omnisciencia, los fenómenos del Sí Mismo, los fenómenos insuperables! No tengo ni el más leve recelo de que esos Bodhisattvas, los cuales están dotados con la gran compasión, puedan apartarse de la Completa Iluminación; o de que esas personas que han hecho sus votos en el Vehículo de los Bodhisattvas, y que se han encaminado hacia la Completa Iluminación, puedan apartarse de ese Sendero. Al contrario, estoy  seguro de que su determinación de alcanzar la Completa Iluminación se incrementará más y más en ellos, conforme ellos contemplan los males que afligen a los seres en el plano del nacimiento  y de la muerte. Pues debido a su gran compasión, ellos desean el bienestar del mundo entero, con sus Dioses, hombres, y Asuras; desean beneficiarlo, están llenos de compasión hacia el mundo; ellos, que están dotados con esta actitud mental, viven en la disposición que está expresada en su determinación: “¡Nosotros hemos cruzado más allá, nosotros ayudaremos a los seres a cruzar más allá!¡Liberados nosotros, los liberaremos a ellos!¡Restablecidos nosotros, los ayudaremos a restablecerse! ¡Habiendo ido al Nirvana, los llevaremos a ellos al Nirvana!”

 

JUBILO, TRANSFORMACIÓN, Y MÉRITO. (2)

 

Cualquier hijo o hija de una buena familia que se regocije ante este pensamiento de cualquiera de los Bodhisattvas que ha acabado de entrar en el Vehículo, e igualmente ante la producción de este pensamiento por parte de aquellos que progresan en el discurrir (del Bodhisattva), e igualmente ante la naturaleza irreversible de aquellos que son irreversibles, e igualmente ante la naturaleza de aquellos que están atados a un solo nacimiento más, ¿Hasta qué punto es el suyo un mérito superior?

El Señor: Kausika, uno puede ser capaz de aprehender la medida del Sumeru, el Rey de los Montes; o de un sistema de mundos, hasta incluso un gran macrocosmos de tercer grado, con la ayuda de un trozo de paja, pero no es posible el captar la medida del mérito que le llega a ese hijo o hija de buena familia, o a un Bodhisattva, debido a la generación de un pensamiento que está relacionado con ese júbilo.

Sakra: Esos seres que no llegan a oír hablar de este inmensurable mérito que surge de este júbilo ante el discurrir de un Bodhisattva- quien comienza con el primer pensamiento de la iluminación, y termina en la Completa Iluminación- quienes no lo conocen, quienes no lo ven, quienes no traen ese júbilo a su mente; ellos están acosados por Mara. Son partidarios de Mara, difuntos en los reinos de Mara. Pues aquellos que han traído a su mente esos pensamientos, quienes los han transformado en Suprema Iluminación, quienes se han regocijado ante ellos, lo han hecho así para hacer añicos el reino de Mara. ¡Oh, Señor! Uno debería de regocijarse ante los distintos estados del pensamiento que los Bodhisattvas han elevado hacia la Iluminación. ¡Los hijos e hijas de buena familia que no han abandonado al Tathagata, ni al Dharma, ni a la Sangha, deberían de regocijarse en estos estados del pensamiento de la Iluminación!

El Señor: Así es, Kausika. Y esos hijos o hijas de buena familia que se han regocijado en los estados del pensamiento de la Iluminación- tanto que pertenezcan al Vehículo de los Bodhisattvas, al de los Pratyekabuddhas, o al de los Discípulos- pronto complacerán a los Tathagatas, y no los desagradarán.

Sakra: Así es, Oh Señor. Por lo tanto, donde quiera que ellos renazcan como resultado de las raíces de virtud (que han plantado) cuando sus corazones estuvieron rebosantes de júbilo, ellos serán tratados con respeto, reverenciados, venerados, y adorados. Ellos nunca tendrán visiones desagradables, ni oirán ningún sonido desagradable, ni olerán nada desagradable, ni gustarán sabores desagradables, ni entrarán en contacto con nada desagradable para el tacto.

Uno tiene que esperar que ellos renazcan en las raíces de virtud de incontables seres, raíces que traerán la felicidad a todos los seres.

Los pensamientos de júbilo de aquellos que, después de que han generado una urgencia de ir hacia la Completa Iluminación, se han regocijado en los sucesivos estados del pensamiento de la Iluminación de las personas que pertenecen al Vehículo de los Bodhisattvas, conforme vayan creciendo, llegarán a ser los que alimenten (el logro de) la Completa Iluminación. Después de que hayan alcanzado la Completa Iluminación, ellos también llevarán a incontables seres al Nirvana.

El Señor: Así es, Kausika, tal como tú has dicho a través del poder del Tathagata. Como una consecuencia de la acción de un hijo o de una hija de buena familia que se ha regocijado en las sucesivas etapas del pensamiento de la iluminación de aquellas personas que pertenecen al Vehículo de los Bodhisattvas; han sido plantadas, hay regocijo, y se consuman las raíces de virtud de incontables seres.

 

LA NATURALEZA DE LA ILUSIÓN (3)

 

Subhuti: ¿Pero cómo puede un pensamiento que es como una ilusión, conocer la Completa Iluminación?

El Señor: Subhuti, ¿Ves al pensamiento que es semejante a una ilusión como una entidad real separada?

Subhuti: No, Señor.

El Señor: ¿Ves a la ilusión como una entidad real separada?

Subhuti: No, Señor.

El Señor: Cuando no ves ni la ilusión, ni el pensamiento que es como una ilusión como entidades reales separadas, ¿Entonces, quizá veas a ese fenómeno el cual conoce la Completa Iluminación, como algo distinto de una ilusión, o como algo distinto del pensamiento que es similar a una ilusión?

Subhuti: No, Señor. No lo hago. En consecuencia, ¿A qué fenómeno podría yo apuntar, y decir que: “es” o que “no es”? A un fenómeno que es absolutamente único, a este uno no puede atribuirle que “es”, o que “no es”. Y también un fenómeno absolutamente único no conoce la Completa Iluminación. Por lo tanto, Oh Señor, la sabiduría perfecta es absolutamente única. Pero un fenómeno que es absolutamente único, ese no es un fenómeno que pudiera de ser desarrollado; ni trae, ni quita a ningún fenómeno. ¿Cómo puede entonces un Bodhisattva, haciendo uso de una Perfección de la Sabiduría absolutamente única, conocer la Completa Iluminación. Pues incluso la Completa Iluminación es absolutamente única. Oh Señor, si la Perfección de la Sabiduría está absolutamente aislada, y si la Completa iluminación está absolutamente aislada, ¿Cómo puede lo único llegar a ser conocido a través de lo que es único?

El Señor: Así es, Subhuti. Es precisamente porque la Perfección de la Sabiduría es absolutamente aislada por lo que la absolutamente única Completa Iluminación es conocida (por ella). Pero si un Bodhisattva genera la noción de que “la Perfección de la Sabiduría es absolutamente única”, entonces eso no es la Perfección de la Sabiduría. De este modo, es cierto que es gracias a la Perfección de la Sabiduría por lo que un Bodhisattva conoce la Completa Iluminación, y que no puede conocerla sin hacer uso de ella. Lo aislado no puede ser conocido por lo aislado, y no obstante un Bodhisattva conoce la Completa Iluminación, y él no la conoce sin recurrir a la Perfección de la Sabiduría.

Subhuti: Tal y como yo entiendo el significado de la enseñanza del Señor, un Bodhisattva, de esta forma, discurre en un objeto insondable.

El Señor: Un ejecutor de lo que es difícil es el Bodhisattva que discurre en un objeto insondable, y que a pesar de ello no realiza ese objeto (o logro) en el Nivel de los Discípulos o de los Pratyekabuddhas.

Subhuti: Tal y como yo entiendo la enseñanza del Señor, de este modo no hay ningún Bodhisattva que sea un ejecutor de lo que es difícil. Puesto que ese mismo fenómeno no posee lo que pudiera realizar, ni lo que podría ser realizado, ni eso por medio de lo cual uno realizaría. Si cuando esto está siendo enseñado, un Bodhisattva no se desalienta, ni llega a acobardarse o permanecer impasible, no abandona, y permanece sin miedo, entonces él discurre en la sabiduría perfecta. Si él no contempla como un hecho real el que esté cerca de la Completa Iluminación, entonces discurre en la sabiduría perfecta. Si a él ni tan siquiera se le ocurre que se ha mantenido alejado del Nivel de los Discípulos y Pratyekabuddhas, entonces discurre en la sabiduría perfecta. Y si a él no se le ocurre ubicar “Yo estoy cerca de esto”, o “Yo estoy lejos de aquello”. Pues el espacio no hace tal tipo de discriminaciones. De la misma forma, al Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta no se le ocurre que “la Completa Iluminación está cerca de mí, el Nivel de los Discípulos o de los Pratyekabuddhas está alejado de mí”; pues la Perfección de la Sabiduría no hace ningún tipo de discriminaciones.

Es como sucede con un hombre creado por una ilusión mágica, a quien no se le ocurre pensar “Quien me ha conjurado, está cerca de mí; pero la multitud de espectadores reunidos está lejos de mí.” Pues los hombres ilusorios no hacen semejante tipo de discriminaciones. Es lo mismo que sucede con el reflejo de un objeto en un espejo o en el agua, a quien no se le ocurre que “el objeto que produce el reflejo está cerca de mí, pero aquellos que lo acompañan en el espejo o en el agua, están lejos de mí.” Pues ese reflejo de un objeto no discrimina. Lo mismo que un Tathagata, debido a que ha abandonado todas las concepciones y discriminaciones, no encuentra nada que le sea querido, o no querido; así le sucede a un Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta. Pues en la sabiduría perfecta no hay discriminación. Lo mismo que el Tathagata es alguien que ha abandonado todas las conceptualizaciones y discriminaciones, también del mismo modo la sabiduría perfecta ha abandonado todas las concepciones y discriminaciones.

A una criatura ficticia que el Tathagata ha conjurado mágicamente no se le ocurre que “el Nivel de los Discípulos y Pratyekabuddhas está lejos de mí, la Completa Iluminación está cerca de mí.” Y eso simplemente debido a la falta de toda discriminación por parte de la Perfección de la Sabiduría.

Una criatura ficticia (que ha sido conjurada por el Tathagata) hace un cierto trabajo (convirtiendo a los seres), realiza ese trabajo, pero permanece sin discriminación. Porque está constituido así, es por lo que carece de toda discriminación. De la misma forma, un Bodhisattva desarrolla un trabajo para beneficio del cual él desarrolla la Perfección de la Sabiduría, pero la Perfección de la Sabiduría permanece sin ninguna discriminación. Es debido a que está constituida así, por lo que carece de toda discriminación.

Un escultor experto, o un aprendiz de escultor, puede hacer con madera un hombre o una mujer autómata, un muñeco que podría moverse tirando de hilos. Cualquier acción que se le hiciera realizar, la haría. Y no obstante, esa máquina de madera no tendría discriminaciones. Porque está construida de una forma que carece de toda discriminación. Lo mismo sucede con un Bodhisattva que desarrolla un trabajo para beneficio del cual él desarrolla la Perfección de la Sabiduría; pero la Perfección de la Sabiduría permanece sin ninguna discriminación. Porque esta Perfección de la Sabiduría está constituida así, es por lo que carece de toda discriminación.

 

 

 

Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Sutra de la Perfección de la Sabiduría en 8000 Lineas. Capítulo 25 El Entrenamiento.

CAPÍTULO VEINTICINCO: EL ENTRENAMIENTO.
 
COMO ES ENTRENADO UN BODHISATTVA EN LA OMNISCIENCIA. (1)
 
Subhuti: ¿En qué, Oh Señor, se debe de ejercitar un Bodhisattva para entrenarse en la omnisciencia?
El Señor: Ha de ejercitarse en la Extinción, en la No Producción, en el No Cese, en el No Nacimiento, en la ausencia de positividad, en el Aislamiento, en la Imparcialidad, en el  Espacio, en el elemento de la Verdad (Dharmadhatu), y en el Nirvana.
Subhuti: ¿Por qué razón, todo eso constituye un entrenamiento en la omnisciencia?
El Señor: ¿Qué piensas, Subhuti; la Talidad del Tathagata, la cual es la causa de que un Tathagata sea un Tathagata, llega eso a extinguirse?
Subhuti: No, Señor. Pues la extinción no puede ser extinguida, al ser la extinción inextinguible.
El Señor: ¿La Talidad del Tathagata, la cual es la causa principal de que el Tathagata sea un Tathagata, es producida ahora, o cesada, o nacida; llega a ser, o cesa de llegar a ser; o llega a estar aislada; o a ser parcial, o imparcial; o llega a ser como el espacio; o llega a ser como la naturaleza de la verdad?
Subhuti: No, Señor.
El Señor: ¿Entra entonces esa Talidad en el Nirvana?
Subhuti: No, Señor.
El Señor: Entonces, por tanto, Subhuti, un Bodhisattva que se ejercite, es entrenado con la convicción de que: “La Talidad no se extingue.” Cuando él se ejercita así, alcanza la perfección de todo el entrenamiento. No puede ser destruido por Mara, o por los asociados a Mara, o por las huestes de Mara. El alcanzará pronto la condición de la irreversibilidad. Pronto se sentará en el lugar de la iluminación. El discurre en su propio recorrido. El está entrenado en todos los fenómenos que le hacen un salvador; está entrenado en la gran amistad, en la gran compasión, en el gran regocijo simpático, en la gran imparcialidad. El se entrena para girar la Rueda del Dharma, con sus tres giros, y sus doce aspectos. El se entrena para salvar a no menos seres de los que debiera. El se entrena para asegurar la no interrupción del linaje de los Tathagatas. El se entrena para abrir la puerta del elemento de la inmortalidad.
Sin embargo, un ser de capacidad inferior es incapaz de este sublime entrenamiento; pues una persona con debilidad no puede ser ejercitada en este entrenamiento. Porque los que son ejercitados en este entrenamiento son la verdadera crema de entre todos los seres, son personas que quieren salvar a todos los seres. Ellos quieren alcanzar un estado en donde están elevados, por encima de todos los seres.
Un Bodhisattva que se entrena así, no renace en los infiernos, o entre los animales, o en el reino de los Pretas, ni entre los Asuras, ni en los estados fronterizos (entre bárbaros), ni en las familias de descastados, o de criadores de aves, o de cazadores, pescadores, o carniceros; ni entre los otros tipos de familias de clase baja, en la que uno es adicto a ese tipo de actos bajos.
El no llega a ser ciego, sordo, o tuerto; no es un tullido, ni un jorobado; ni un hombre al que se le haya secado un brazo o una pierna; ni que cojea, ni es lisiado o pasmado; tampoco es tímido, tembloroso, o carente de firmeza; sus miembros no son débiles ni incompletos, ni anormales; no es débil, ni tiene una mala complexión o figura; sus facultades no son inferiores ni incompletas, sino que son perfectas en todas las maneras; y tiene una voz melodiosa.
El no llega a ser una persona que quite la vida; o que coja lo que no le es dado; o que actúe incorrectamente debido al deseo sexual; o que habla falsamente; o maliciosamente; o con dureza; o alguien que parlotea de todo; o alguien que es codicioso; o alguien que alberga malicia en su corazón; o alguien que mantiene puntos de vista erróneos; y él no se gana la vida de forma no apropiada. Pues existe su destreza en los medios, y dotado con eso, él no renace entre los Dioses de larga vida.
¿Pero qué es esa destreza en los medios de un Bodhisattva? Es solo esta Perfección de la Sabiduría. Y él la aplica a su destreza en los medios, de forma tal, que dotado con ella el Bodhisattva entra en los trances, sin renacer debido a la influencia de los trances. Un Bodhisattva, cuando se entrena así, adquiere la perfecta pureza de los poderes, de los fundamentos de la intrepidez, de los fenómenos de un Buda. El logra todo eso.
Subhuti: ¿Pero, Oh Señor, si como todos nosotros sabemos, todos los fenómenos son por naturaleza completamente puros, entonces con respecto a qué fenómeno un Bodhisattva adquiere y logra la perfecta pureza de los poderes, de los fundamentos de la intrepidez, y de los fenómenos de un Buda?
El Señor: Así es, Subhuti. Pues todos los fenómenos son por naturaleza perfectamente puros. Cuando un Bodhisattva se entrena en la sabiduría perfecta, no se desanima y permanece sin acobardarse, ya que todos los fenómenos en su verdadera naturaleza primordial son perfectamente puros; esa es su Perfección de la Sabiduría.
Pero la gente ordinaria neciamente no conoce, ni ve, que los fenómenos están realmente constituidos así; y ellos ni conocen, ni ven, la verdadera naturaleza de los fenómenos.
El Bodhisattva se esfuerza y lucha en beneficio de esos seres, de forma que esos que no lo conocen puedan llegar a ser capaces de conocerlo; de forma que a aquellos que no lo ven, pueda hacerse que lo vean. Ellos se ejercitan en este entrenamiento, y por lo tanto (en el mundo de la apariencia) el Bodhisattva alcanza los poderes, los fenómenos de la intrepidez, y todos los fenómenos de un Buda.
Cuando se entrenan de este modo, los Bodhisattvas sabiamente conocen los pensamientos palpitantes y las acciones de otros seres, de otras personas, tal y como verdaderamente son. Y entonces ellos van más allá del conocimiento de los pensamientos y las acciones de los otros.
 
LA ESCASEZ DE BODHISATTVAS. (2)
 
En esta tierra, pocos son los lugares libres de piedras; pocos los terrenos en los que se encuentran plata y oro. Son mucho más numerosos los desiertos salinos, los desiertos áridos, los lugares cubiertos por hierba, o por espinos, o con precipicios. De forma similar, en el mundo de los seres existen pocos Bodhisattvas que se entrenen en la omnisciencia, en el entrenamiento de la sabiduría perfecta. Son mucho más numerosos los que se entrenan en las prácticas propias de los Discípulos y Pratyekabuddhas.
Además, Subhuti, en el mundo de los seres pocos son los que han realizado las acciones que llevan a la autoridad de un monarca universal. Mucho más numerosos son aquellos que han realizado acciones que los llevan a ostentar la autoridad como comandantes de una fortaleza. De la misma forma, en el mundo de los seres son pocos los Bodhisattvas que han entrado en este sendero de la sabiduría perfecta, y que han tomado la resolución de conocer la Completa Iluminación.  Muchos más son aquellos que han tomado el Sendero de los Discípulos y de los Pratyekabuddhas.
Además, solo unos pocos han realizado las acciones que les permiten llegar a convertirse en Sakra, el Jefe de los Dioses. Son mucho más numerosos aquellos cuyos hechos les llevan al mundo de los dioses menores. Similarmente, solo son unos pocos los Bodhisattvas que se ejercitan en este entrenamiento de la sabiduría perfecta. Son mucho más numerosos los Bodhisattvas que se ejercitan en el entrenamiento de los Discípulos y Pratyekabuddhas.
Además, pocos seres han realizado los actos que les permiten llegar a convertirse en Brahma. Son mucho más numerosos aquellos cuyas acciones los llevan a la asamblea de Brahma. De la misma forma, solo unos pocos seres son irreversibles a la Completa Iluminación. Son mucho más numerosos aquellos Bodhisattvas que se apartan de la Completa Iluminación.
Por lo tanto, Subhuti, en el mundo de los seres existen pocos que se hayan encaminado hacia la Completa Iluminación. Son aún más escasos aquellos que se preparan en la Talidad. Aún menos son aquellos pocos que se esfuerzan en la sabiduría perfecta. Son aún más escasos aquellos pocos, muy pocos Bodhisattvas que son irreversibles hacia la Completa Iluminación. Un Bodhisattva que quiera ser contado entre esos pocos, muy pocos Bodhisattvas irreversibles, debería por tanto de entrenarse en esta Perfección de la Sabiduría, y hacer esfuerzos en ella.
Además, Subhuti, al Bodhisattva que se entrena de este modo en la sabiduría perfecta, no le surgen pensamientos crueles, o un pensamiento de duda, o un pensamiento de envidia o de mezquindad, o un pensamiento inmoral, o un pensamiento malicioso, o un pensamiento perezoso, o un pensamiento distraído, o un pensamiento estúpido.
 
LA PERFECCIÓN DE LA SABIDURÍA ABARCA A TODAS LAS DEMÁS PERFECCIONES (3)
 
Es así que, para un Bodhisattva que se entrene en la Perfección de la Sabiduría, todas las demás perfecciones son automáticamente incorporadas, cogidas, siguen a continuación, y están incluidas. La visión de la individualidad incluye todas las sesenta y dos visiones, y de forma similar, para un Bodhisattva que se entrena en la Perfección de la Sabiduría, todas las perfecciones están incluidas en ella. Mientras la facultad de vivir de alguien continúa, todas las demás facultades están incluidas en ella. También para un Bodhisattva que se entrena en la sabiduría perfecta, todos los demás fenómenos virtuosos están incluidos en ella. Cuando la facultad de vivir cesa en alguien, todas las demás facultades también cesan. De la misma forma, para un Bodhisattva que se entrena en la sabiduría perfecta, todos los demás fenómenos no virtuosos son cesados solo cuando es parada la discriminación, y todas esas perfecciones están incluidas en esto, y son automáticamente reveladas y realizadas.
 
EL MÉRITO DE LA SABIDURÍA PERFECTA (4)
 
Subhuti, un Bodhisattva que tiene la aspiración de revelar y realizar todas las perfecciones, se entrena aquí y ahora en esta Perfección de la Sabiduría. Conforme se entrena en esta Perfección de la Sabiduría, un Bodhisattva se entrena en lo que es el grado más alto de perfección posible para cualquier ser. Pues su mérito es el mayor posible. Subhuti, si tú consideras a todos los seres en el gran macrocosmos de tercer grado, ¿Son muchos?
Subhuti: Incluso solo en Jambudvipa ya hay muchos seres, ¿Cuánto más podrá haber en el gran macrocosmos de tercer grado?
El Señor: Si un solo Bodhisattva estuviera, durante toda su vida, aprovisionando a todos esos seres con hábitos, cuencos para las limosnas, alojamiento, y remedios medicinales para su uso en las enfermedades, y todo ello les trajera la felicidad, ¿Ese Bodhisattva, debido a la fuerza de ello, generaría una gran cantidad de mérito?
Subhuti: Lo haría, Oh Señor.
El Señor: Sería mucho más grande el mérito que generaría un Bodhisattva que desarrollara esta Perfección de la Sabiduría, incluso durante la duración de un chasquido de dedos. Así de grandemente provechosa es esta Perfección de la Sabiduría de los Bodhisattvas, porque ella nutre a la Suprema Iluminación. Por consiguiente, un Bodhisattva debería de entrenarse en la sabiduría perfecta si es que quiere conocer la Completa Iluminación, llegar a la posición suprema entre todos los seres, convertirse en un protector de quienes están sin ayuda, alcanzar la esfera de un Buda, emular la hombría de un Buda, jugar el juego de un Buda, rugir con el Rugido del León de un Buda, alcanzar la realización de un Buda, y explicar el Dharma en el gran macrocosmos de tercer grado. Cuando un Bodhisattva se entrena en la Perfección de la Sabiduría, yo no veo las realizaciones en las cuales él no haya sido entrenado.
 
LOS BODHISATTVAS Y LOS DISCÍPULOS (5)
 
Subhuti: Entonces, ¿También un Bodhisattva es entrenado en la realización de un Discípulo?
El Señor: El también debería de ser entrenado en eso. Pero no se entrena con la intención de continuar siempre con la realización  de un Discípulo, o con la idea de hacerlo suyo de alguna forma. No se entrena así. El también conoce las cualidades de los Discípulos, pero no permanece en ellas. Las asimila, sin oponerse a ellas. El se entrena con la intención de que también debería de enseñar y revelar las virtudes de los Discípulos. Cuando se entrena de esta forma, el Bodhisattva alcanza una condición donde es digno de recibir los regalos del mundo entero, con sus Dioses, hombres, y Asuras. El sobrepasa a todas las demás personas que son dignas de regalos, asociadas a los Discípulos y Pratyekabuddhas. Y la omnisciencia estará cerca de él. Un Bodhisattva, cuando se entrena de este modo, no se aparta de la Perfección de la Sabiduría, sino que discurre en ella, no tiene carencias en su permanencia en la Perfección de la Sabiduría.
Un Bodhisattva, cuando discurre así, debería de ser conocido como “sin falta, definitivamente sin falta”, con relación a la omnisciencia; y él se mantiene alejado del Nivel de un Discípulo o de un Pratyekabuddha. El está cerca de la Completa Iluminación.
Sin embargo, si a él se le ocurre que: “Esta es la Perfección de la Sabiduría que trae toda esta omnisciencia”- entonces, alguien que albergue tal noción, no discurre en la Perfección de la Sabiduría. Al contrario, él no tiene ni tan siquiera la noción de sabiduría perfecta, él no percibe, él no ve que “Esto es la Perfección de la Sabiduría”, o “La Perfección de la Sabiduría es suya”, o “alimentará a la omnisciencia.” Si discurre así, un Bodhisattva discurre en la Perfección de la Sabiduría.
 
 
Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Sutra de la Perfección de la Sabiduría en 8000 Lineas. Capítulo 24 Engreimiento.

CAPÍTULO VEINTICUATRO: ENGREIMIENTO.
 
LAS CONDICIONES QUE ABREN A UN BODHISATTVA A LA INFLUENCIA DE MARA (1)
 
En el momento en el que un Bodhisattva se entrena en la sabiduría perfecta, hace esfuerzos en ella, y la desarrolla, todos los Malignos Maras en el gran macrocosmos de tercer grado estarán en un estado de incertidumbre: “¿Realizará este Bodhisattva prematuramente el límite de la realidad del Nivel del Discípulo, o del Pratyekabuddha; o conocerá la Completa Iluminación?”
Además, cuando un  Bodhisattva habita en la morada de la sabiduría perfecta, los Malignos Maras son atravesados por un doloroso dardo. Cuando un Bodhisattva discurre en la sabiduría perfecta, hace esfuerzos en ella, y la desarrolla, los Malignos Maras piensan en cómo herirle. Ellos pueden, por ejemplo, intentar hacerle sentir miedo dejando caer una lluvia de meteoros en todas direcciones, causando la impresión de que todo el horizonte está en llamas. Ellos esperan que entonces el Bodhisattva pudiera llegar a acobardarse; que sus cabellos se le erizaran, de forma que al menos un solo pensamiento dirigido hacia la Completa Iluminación pueda ser extinguido. Pero Mara, el Maligno, no intenta herir a todos y cada uno de los Bodhisattvas. A algunos intenta hacerles daño, y a otros no.
Ananda: ¿A qué tipo de Bodhisattva intenta herir Mara?
El Señor: Mara intenta herir a un Bodhisattva que en el pasado, cuando la Perfección de la Sabiduría estaba siendo enseñada, no produjo un pensamiento firme de creencia; y logra entrar en él. Intenta herir a los Bodhisattvas que, cuando esta profunda Perfección de la Sabiduría está siendo enseñada, está embargado por las incertidumbres, que se siente perplejo, y que piensa que: “Quizá esta Perfección de la Sabiduría sea así, quizá no sea así” ; o Bodhisattvas que carecen de un buen amigo, que han sido sostenidos por malos amigos, quienes, cuando la Perfección de la Sabiduría está siendo enseñada, no oyen hablar de los estados profundos, permanecen ignorantes de ellos, y no preguntan cómo debería de ser desarrollada la Perfección de la Sabiduría; o Bodhisattvas que se aferran a alguien que sostiene lo que no es el verdadero Dharma, y dice: “Yo soy seguidor suyo, y no lo abandono en ningún caso. Hay muchos Bodhisattvas a quienes podría seguir, pero ellos no me gustan. Yo he elegido a este como mi compañero adecuado, y él me será útil.”
Además, un Bodhisattva, cuando esta profunda Perfección de la Sabiduría está siendo enseñada, puede decirle a otro Bodhisattva: ¡Profunda sin duda es esta Perfección de la Sabiduría! ¿Qué sentido hay en que estés escuchándolo? Pues aunque yo me apliqué en ella de la forma en la que el Tathagata ha enseñado en otros Sutras, incluso entonces yo no llegué al fondo de ella, ni tampoco se derivó ningún gozo de ello. ¿Qué sentido hay en que tú la escuches y la escribas?” De esa forma, él intenta extraviar a otros Bodhisattvas. Mara también va a ese Bodhisattva, intenta dañarle; y consigue entrar en él.
Además, Ananda, Mara llega a estar contento, regocijado y extasiado, está extremadamente alegre, exultante y contento, emocionado, deleitado y jubiloso, en el caso de que un Bodhisattva desprecie a otros Bodhisattvas, y piense: “Yo vivo en la morada del desapego, pero no así ellos; no son suyas las moradas del desapego.” Y Mara está tan alegre, porque este Bodhisattva sigue lejos de la Completa Iluminación.
Además, cuando un Bodhisattva recibe un nombre o un linaje, o cuando son proclamadas sus cualidades como asceta, él puede pensar que esto es una razón suficiente para despreciar a otros Bodhisattvas, aún cuando puedan tener un buen comportamiento, y un carácter encantador. Pero él no tiene las cualidades de los Bodhisattvas irreversibles que discurren en la sabiduría perfecta; ni sus atributos, indicios, o signos. Puesto que no tiene las cualidades del irreversible, él da origen a impurezas, se exalta a sí mismo, desaprueba a los demás, y piensa que ellos no son iguales a aquellos fenómenos, tal como él es. Entonces, los Malignos Maras prevén que los reinos de Mara no quedarán vacíos, que los grandes infiernos, el reino animal, el mundo de los Pretas, y las asambleas de los Asuras estarán bien atestados. Y Mara, el Maligno, llegará a estar aún más determinado, y piensa: “Con este tipo de comienzo, esos Bodhisattvas pronto serán aplanados por la ganancia y los honores. Ellos se convertirán en oradores creíbles, y con sus hablas verosímiles ellos llegarán a mucha gente. Esas personas decidirán escucharlos, imitarán lo que han visto y oído, y en consecuencia no se entrenarán en la Talidad, no progresarán en ello, no harán esfuerzos hacia ello; ellos incrementarán aún más sus impurezas. Tan de este modo serán, que todas las acciones de cuerpo, habla, y mente que ellos acometan con sus mentes pervertidas los llevarán a renacer en condiciones que no sean útiles, que son desagradables, insatisfactorias, y no placenteras. En consecuencia, los reinos de Mara estarán atestados de seres, los grandes infiernos, el reino animal, el mundo de los Pretas, y las asambleas de los Asuras.”
Cuando él considera esta sucesión de eventos, Mara, el Maligno, se pone contento, regocijado, embelesado, dichoso, exultante y jubiloso.
Además, Ananda, cuando un Bodhisattva se pelea con una persona que pertenece al Vehículo de los Discípulos, disputa y riñe con él, lo insulta e injuria, le desea mal y siente odio hacia él, entonces Mara piensa que: “Seguramente este hijo de buena familia seguirá alejado de la omnisciencia; él permanecerá muy alejado de ella.” Mara aún se siente más jubiloso si una persona perteneciente al Vehículo de los Bodhisattvas se pelea con alguien que también pertenece al Vehículo de los Bodhisattvas, pues él piensa: “Estos dos Bodhisattvas permanecen muy alejados de la omnisciencia.”
Pero si un Bodhisattva que ha tenido su predicción, se pelea con otro Bodhisattva que también ha tenido su predicción, y tiene pensamientos de malicia hacia él, si él tiene esa actitud en su mente, entonces ha de ponerse la armadura (que le permite luchar contra ello) durante una gran cantidad de eones; salvo que, naturalmente, él haya abandonado completamente la omnisciencia.
 
LA ACTITUD CORRECTA DEL BODHISATTVA HACIA LOS DEMÁS BODHISATTVAS. (2)
 
Ananda: ¿Puede él escapar de esas actitudes mentales, o está definitivamente condenado a ponerse la armadura durante todo ese inmenso tiempo?
El Señor: Ananda, yo he enseñado un Dharma el cual incluye la posibilidad de escapar; para las personas de Vehículo del Discípulo, para las personas del Vehículo del Pratyekabuddha, para las personas del Vehículo del Bodhisattva.
Con respecto a la persona que pertenece al Vehículo del Bodhisattva, y que ha reñido con algún otro que también pertenece al Vehículo del Bodhisattva, si él no confiesa su falta, no promete abandonarla en el  futuro, si alberga una propensión latente hacia el odio, y si vive atado a esa propensión, yo no enseño el escape (de la consecuencia de su acción). Está definitivamente condenado a ponerse la armadura durante todo ese inmenso periodo de tiempo. Pero yo enseño su escape si él confiesa su falta, si promete evitarla en el futuro, y reflexiona tal como sigue: “Yo, cuyo deber es el eliminar, pacificar, y apaciguar las riñas, disputas, y conflictos de todos los seres, ¡No obstante, yo mismo me meto en disputas! El que yo conteste como lo estoy haciendo, esto es sin duda una pérdida para mí, y no una ganancia. Esta no es la forma en la que yo debiera de hablar. En las peleas, riñas, y disputas debiera de comportarme como un idiota sin sentidos, o  como una oveja muda. Cuando oiga a alguien utilizando palabras ofensivas, abusivas, e insultantes hacia mí, mi corazón no debería de querer el mal para los demás. No es conveniente ni apropiado para mí el percibir las faltas de otros, o el pensar que lo se está diciendo de las faltas de otros es algo digno de ser escuchado. Pues yo, al estar fervorosamente intentando (alcanzar la Completa Iluminación) no debería de hacer daño a los demás. Cuando yo debería de hacer felices a todos los seres dándoles todo lo que les aporte felicidad, cuando yo debería de llevarlos al Nirvana después de alcanzar la Completa Iluminación, ¡Sin embargo albergo el deseo de mal! No debería de desear el mal ni siquiera a aquellos que me han ofendido; y tengo que evitar el enfado, he de hacer un firme esfuerzo en esa dirección. Yo tengo que no enfadarme, y ningún gesto ceñudo debería de aparecer en mi cara.”
Yo enseñé el escape de semejante Bodhisattva. Esta es la actitud que un Bodhisattva también debería de adoptar hacia las personas que pertenecen al Vehículo de los Discípulos. La actitud mental que uno debería de adoptar hacia todos los seres es la de no estar nunca enfadado con ninguno de ellos.
¿Qué tipo de actitud debería de tener entonces un Bodhisattva hacia las otras personas pertenecientes al Vehículo de los Bodhisattvas? Lo mismo que hacia el Maestro. El debería de tener la actitud de que: “Estos Bodhisattvas son mis maestros. Con seguridad, ellos han montado en el mismo Vehículo que yo; han ascendido por el mismo Sendero; tienen una intención semejante a la mía; se han encaminado en el mismo Vehículo, como yo. En lo que ellos debieran de entrenarse, ese es el método en el que yo debería de ser entrenado. Pero si alguno de ellos vive en una morada contaminada (por las ideas de los Discípulos, o de los Pratyekabuddhas) entonces yo no debiera de hacer lo mismo. Sin embargo, si ellos habitan en una morada no contaminada, en las actividades mentales asociadas a la omnisciencia, yo también debería de entrenarme como hacen ellos.”
No pueden surgir obstáculos a la Completa Iluminación para el Bodhisattva que se entrena así en la omnisciencia; y rápidamente conoce la Completa Iluminación.
 
 
Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.
 
 
 
 

domingo, 2 de diciembre de 2012

Sutra de la Perfección de la Sabiduría en 8000 Lineas Capítulo 23 Sakra.

CAPÍTULO VEINTITRES: SAKRA.

 

LA POSICIÓN SUPERIOR DE LOS BODHISATTVAS. (1)

 

En ese momento, Sakra, el Jefe de los Dioses, estaba sentado en medio de esa asamblea, y dijo: “¡Estad seguros, esta Perfección de la Sabiduría es profunda, difícil de ver, difícil de entender!”

El Señor: Así es, Kausika. Esta profundidad de la sabiduría perfecta es tan profunda como el espacio. Al estar aislada, es difícil de ver; al ser vacía, es difícil de entender.

Sakra: ¡Esos seres que oyen esta Perfección de la Sabiduría, la adoptan, estudian, difunden, y escriben, tienen que estar dotados de algo más que de una insignificante raíz de virtud!

El Señor: Así es. Si todos los seres en Jambudvipa estuvieran dotados con (la observancia de) las diez acciones virtuosas, ¿Generarían mucho mérito por la fuerza de ello?

Sakra: Lo lograrían, Señor.

El Señor: Una persona que oye, estudia, difunde, y escribe esta Perfección de la Sabiduría genera un mérito mayor que el de ellos. El montón de mérito ya mencionado, debido a la observancia de la moralidad por todos los seres en Jambudvipa, es infinitesimal comparada con el montón de mérito que es originado debido a la raíz de virtud de alguien que oye, estudia, difunde, y escribe esta profunda Perfección de la Sabiduría

En aquel entonces, un monje le dijo a Sakra: “¡Kausika, tú has sido superado por esa persona que oye, estudia, difunde, y escribe esta profunda Perfección de la Sabiduría!”

Sakra: Yo he sido superado incluso por ese hijo o hija de buena familia que ha elevado, aunque fuera solo una vez, el pensamiento de la iluminación; cuánto más si también ellos se entrenan en la Talidad, progresan en ella, hacen esfuerzos en ella; en su viaje, ellos superan al mundo entero, con sus Dioses, hombres, y Asuras. En su viaje no solo superan al mundo entero, con sus Dioses, hombres, y Asuras, sino que también superan a todos los que Entran en la Corriente, a quienes Retornan Una Vez, a quienes No Retornan Más, a los Arhats, y a los Pratyekabuddhas.

Ellos superan también a aquellos Bodhisattvas que son grandes donantes de limosnas, pero que tienen carencias en la sabiduría perfecta y en la destreza en los medios; e igualmente a aquellos cuya moralidad es perfectamente pura, cuya observancia de las reglas morales no se ha roto, es intachable, inmaculada, completa, perfectamente pura y no mancillada, pero que tienen carencias en la sabiduría perfecta y en la destreza en los medios; e igualmente a aquellos que han logrado la paciencia y una calma llena de paz, cuyos pensamientos están libres de toda hostilidad, y que no sienten ningún pensamiento de malicia incluso aunque los estén quemando en una estaca, pero que tienen carencias en la sabiduría perfecta y en la destreza en los medios; e igualmente a aquellos que han ejercido el esfuerzo, que persisten en el intento, que están libres de pereza, y que permanecen sin acobardarse en todo lo que hacen con cuerpo, habla, y mente, pero que tienen carencias en la sabiduría perfecta y en la destreza en los medios; e igualmente en aquellos que son aficionados a los trances y que se deleitan en ellos, que son fuertes y poderosos en los trances, quienes están establecidos en los trances, quienes son maestros de los trances, pero que tienen carencias en la sabiduría perfecta y en la destreza en los medios. Pues un Bodhisattva, cuando discurre en la Perfección de la Sabiduría tal y como ha sido expuesta, supera al mundo entero con sus Dioses, hombres, y Asuras; sobrepasa a todos aquellos que pertenecen al Vehículo de los Discípulos y Pratyekabuddhas; y supera también a los Bodhisattvas que no son diestros en los medios. Y ellos no pueden superarlos.

Pues un Bodhisattva que discurre en la Perfección de la Sabiduría tal y como ha sido expuesta, que la obedece, ha subido en su posición de forma que el linaje de la omnisciencia no sea interrumpido, y él no se mantiene apartado de los Tathagatas.

Cuando él progresa de esta forma, su viaje pronto lo llevará al asiento de la iluminación; entrenándose de esta forma, el rescatará a los seres que se han hundido en el lodo de las impurezas. Entrenándose de esta forma, el se entrena con el entrenamiento de un Bodhisattva, y no con el entrenamiento de un Discípulo, o de un Pratyekabuddha.

 

RECOMPENSAS DE LA SABIDURÍA PERFECTA (2)

 

Y los Cuatro Grandes Reyes, los Guardianes del Mundo, vendrán al Bodhisattva que se entrena de este modo en la Perfección de la Sabiduría, y le dirán: “¡Entrénate rápidamente en este discurrir de un Bodhisattva, hijo de buena familia! ¡Entrénate con destreza! Aquí están los cuatro cuencos de limosnas que tú recibirás cuando estés sentado en el lugar de la iluminación, como alguien que ha alcanzado entonces la Completa Iluminación.”

No solo los Cuatro Guardianes del Mundo se acercarán al Bodhisattva que se entrena en la sabiduría perfecta tal y como ha sido expuesta, sino que también yo me acercaré, por no mencionar a los demás Dioses. Los Tathagatas también le tendrán constantemente en mente. Todos los males mundanos que pudieran afectar al Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta, tales como los ataques por parte de otros, etc, no lo afectarán de ningún modo. Oh Señor, esta también es una cualidad que un Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta logra en esta misma vida.

En aquel momento, Ananda pensó: “Esta intervención de Sakra, el Jefe de los Dioses, ¿Es debida a su propia penetración, o al poder del Buda?”

Sakra, a través del poder del Buda, leyó su pensamiento, y dijo: “Al poder del Buda, Ananda; al poder de sostener del Buda debería de serle atribuido esto. Pues yo, por mí mismo, soy completamente incapaz de pronunciar nada relevante sobre el tema de los Bodhisattvas.”

El Señor: Así es, Ananda. Lo que Sakra, el Jefe de los Dioses, ha dicho fue debido al poder del Tathagata, a su poder de sostener.

 

Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.

 

 

sábado, 1 de diciembre de 2012

Sutra de la Perfección de la Sabiduría en 8000 Lineas. Capítulo 22 El Buen Amigo.

CAPÍTULO VEINTIDOS: EL BUEN AMIGO.

 

LOS BUENOS AMIGOS (1)

 

Un Bodhisattva que se ha encaminado con la más fervorosa intención, y que quiere alcanzar la Completa Iluminación, desde el mismo principio debería de atender, amar, y honrar a los buenos amigos.

Subhuti: ¿Quiénes son esos buenos amigos del Bodhisattva?

El Señor: Los Budas y Señores; y también los Bodhisattvas irreversibles que son diestros en el discurrir de un Bodhisattva, y que lo instruyen y sermonean en las perfecciones; quienes muestran y exponen la Perfección de la Sabiduría. En particular, la Perfección de la Sabiduría debería de ser vista como el buen amigo de un Bodhisattva. De hecho, todas las seis perfecciones son los buenos amigos de un Bodhisattva. Ellas son su Maestro (Buda), su Sendero, su luz, su antorcha, su iluminación, su cobijo, su refugio, su lugar de descanso, su consuelo final, su isla, su madre, su padre; y ellas le llevan al conocimiento, a la comprensión, a la Completa iluminación. Pues es en estas perfecciones donde se realiza la Perfección de la Sabiduría.

Sencillamente, de estas seis perfecciones ha venido la omnisciencia de los Tathagatas que, en el pasado, han alcanzado la Completa Iluminación, y han entrado entonces en el Nirvana. Y así sucede también con la omnisciencia de los Tathagatas que en el futuro lograrán la iluminación, y  también con los Tathagatas que ahora residen en incalculables, inmensurables, infinitos, e inconcebibles sistemas de mundos. También yo, Subhuti, soy un Tathagata que alcanzó la Completa Iluminación en este periodo, y mi omnisciencia ha venido también de las Seis Perfecciones. Pues las seis perfecciones contienen los treinta y siete fenómenos que actúan como las Alas de la Iluminación, contienen las Cuatro Moradas de Brahma, los Cuatro Medios de Conversión, y todo fenómeno de Buda que acontece, todo conocimiento de Buda, todo conocimiento del Sí Mismo, todo lo no ideable, incomparable, inmensurable, incalculable, todo conocimiento inigualado, todo conocimiento que iguala lo inigualado, toda la sabiduría de la omnisciencia.

Por lo tanto, Subhuti, sencillamente las seis perfecciones de un Bodhisattva deberían de ser vistas como sus buenos amigos. Ellas también son su Maestro, su Sendero, su luz, su antorcha, su iluminación, su cobijo, su refugio, su lugar de descanso, su consuelo final, su isla, su madre, su padre; y ellas le llevan al conocimiento, a la comprensión, a la Completa Iluminación. En suma, un Bodhisattva que se entrena en las Seis Perfecciones llega a convertirse en un verdadero benefactor de todos los seres que necesitan ser guiados.

Pero si quiere entrenarse en las Seis Perfecciones, ante todo un Bodhisattva ha de oír esta Perfección de la Sabiduría, ha de aceptarla, guardarla en mente, recitarla, estudiarla, difundirla, mostrarla, exponerla, explicarla y escribirla; y ha de investigar su significado, contenido y método; y ha de meditar en ella, y hacer preguntas al respecto de ella. Pues esta Perfección de la Sabiduría dirige a las Seis Perfecciones, las guía, lidera, instruye y aconseja; y es su generatriz, y la enfermera. Porque si ellas se vieran privadas de la Perfección de la Sabiduría, esas primeras cinco perfecciones no quedarían bajo el concepto de perfección, y no debería de aplicárseles el nombre de “Perfecciones”. Por lo tanto, un Bodhisattva debería de entrenarse en esta Perfección de la Sabiduría y permanecer firme en ella, si es que él desea alcanzar un estado en el que no pueda ser desviado por otros.

 

VACUIDAD, IMPUREZA, Y PURIFICACIÓN. (2)

 

Subhuti: ¿Cómo está marcada la sabiduría perfecta?

El Señor: Tiene al desapego como marca.

Subhuti: ¿Sería factible decir que esa misma marca del no apego, la cual existe en la sabiduría perfecta, también existe en todos los fenómenos?

El Señor: Así es, Subhuti. Pues todos los fenómenos son aislados y vacíos. Por lo tanto, esa misma marca del no apego, la cual hace a la sabiduría perfecta aislada y vacía, también hace que todos los fenómenos sean aislados y vacíos.

Subhuti: Si todos los fenómenos son aislados y vacíos, ¿Cómo se origina la impureza y la purificación de los seres? Pues lo que está aislado no puede ser contaminado, ni purificado; lo que es vacío no puede ser contaminado, ni purificado; lo que es aislado y vacío no puede conocer la Completa Iluminación. Ni tampoco uno puede coger a ningún fenómeno fuera de la vacuidad, el cual haya conocido la Completa Iluminación, la vaya a conocer, o la esté conociendo. ¿Cómo deberíamos de entender entonces el significado de esta enseñanza? ¡Muéstranoslo, Oh Señor, muéstranoslo, Oh Sugata!

El Señor: ¿Qué piensas, Subhuti, discurren los seres durante mucho tiempo en la construcción del “Yo”, y de lo “Mío”?

Subhuti: Así es, Señor.

El Señor: ¿Son esas construcciones de un “yo”, y de lo “mío”, también vacías?

Subhuti: Lo son, Señor.

El Señor: ¿Es debido a que han construido los conceptos de “yo”, y de lo “mío” por lo que los seres vagan en el nacimiento y la muerte?

Subhuti: Así es, Señor.

El Señor: Es de esa forma como las impurezas de los seres llegan a ser originadas. Hasta el punto en que los seres se agarran a las cosas, y se establecen en ellas, hasta ese punto está presente la impureza. Pero nadie es mancillado por ello. Y hasta el punto en el que no existe un agarrarse a las cosas, y un establecerse en ellas, hasta ese punto se puede concebir la ausencia de una construcción de un “yo, y de lo “mío”. En ese sentido, se forma la noción de purificación del ser; hasta el punto en el que no se agarra a los objetos, ni se establece en ellos, hasta ese punto hay purificación. Pero nadie es purificado. Cuando un Bodhisattva discurre así, él discurre en la sabiduría perfecta. Es en ese sentido en el que uno puede generar el concepto de la impureza y de la purificación de los seres, a pesar del hecho de que todos los fenómenos son aislados y vacíos.

Subhuti: ¡Esto es verdaderamente maravilloso! Y un Bodhisattva que discurre de esta forma, discurre en la sabiduría perfecta. Porque entonces él no discurre en la forma, o en los otros agregados. Cuando discurre así, un Bodhisattva no puede ser destruido por el mundo entero, con sus Dioses, hombres, y Asuras. Cuando discurre de este modo, un Bodhisattva sobrepasa el discurrir de todas las personas que pertenecen al Vehículo de los Discípulos y de los Pratyekabuddhas; y él obtiene una posición insuperable. Pues la Budeidad es insuperable, y así es el estado de Tathagata, el estado del Sí Mismo, el estado de omnisciencia. Un Bodhisattva que pasa día y noche meditando en estas actividades mentales asociadas con la sabiduría perfecta, está bastante cerca de la Completa Iluminación, y la conocerá rápidamente.

 

ATENCIONES HACIA LA SABIDURÍA PERFECTA, Y LA PERLA DE PRECIO ALTO.

 

El Señor: Así es, Subhuti. Supón, Subhuti, que todos los seres en Jambudvipa, simultáneamente, adquirieran una personalidad humana, que elevaran sus pensamientos hacia la Completa Iluminación, y que permanecieran en ese pensamiento durante todas sus vidas. Si ahora, (tras toda esa preparación) ellos dieran regalos a todos los seres, ¿Obtendrían estos Bodhisattvas mucho mérito debido a la fuerza de ello?

Subhuti: La tendrían, Oh Señor.

El Señor: Verdaderamente, Subhuti, genera un montón de mérito más grande que el de esos hijos e hijas de buena familia aquel Bodhisattva que mora, aunque sea solamente por un día, en las actividades mentales relacionadas con la Perfección de la Sabiduría. Pues como él está día y noche empeñado en esas actividades mentales, el llega a ser más y más digno de los regalos devotos de todos los seres. Porque ningún ser tiene una mente tan llena de amistad como la que él tiene, excepto los Budas y Señores. Y los Tathagatas, por supuesto, son sin pares, inigualables, dotados con capacidades inimaginables.

¿Cómo aspira entonces ese hijo o esa hija de familia por primera vez a ese mérito? Llega a estar dotado con ese tipo de sabia penetración, la cual le permite ver a todos los seres como puestos camino hacia su sacrificio. La gran compasión, con motivo de esto, lo posee. Con su Ojo Celestial, él ve a incontables seres, y lo que ve lo lleva a una gran agitación; muchísimos son llevados por el peso de su karma que los arroja a una inmediata retribución en los infiernos; otros han adquirido renacimientos desafortunados (que los mantienen separados del Buda, y de sus enseñanzas), otros son condenados a ser matados; o están enredados en la maraña de las visiones falsas; o se equivocan a la hora de encontrar el Sendero, el cual otros que han tenido un renacimiento afortunado han vuelto a perder. Y entonces él atiende hacia ellos, con el pensamiento de: “¡Yo llegaré a ser un salvador para todos esos seres, yo los liberaré a ellos de todos sus sufrimientos!” Pero él no hace nada de esto, ni ninguna otra cosa, dentro de un signo hacia el cual llegue a ser parcial. Esto también es la gran luz de la sabiduría de un Bodhisattva, la cual le permite conocer la Completa Iluminación.

Pues los Bodhisattvas, cuando moran en esta morada, llegan a ser dignos de los regalos del mundo entero, y sin embargo, ellos no los transforman en Completa Iluminación. Ellos purifican los regalos y ofrendas de aquellos que les dan lo necesario para vivir cuando sus pensamientos están soportados por la sabiduría perfecta, y están cercanos a la Completa Iluminación. Por consiguiente, un Bodhisattva debería de meditar en este trabajo mental relacionado con la sabiduría perfecta, si es que él no quiere consumir sus limosnas infructuosamente, si él quiere indicar el Sendero a todos los seres, desparramar luz sobre un gran número, liberar del nacimiento y de la muerte a todos los seres que están sujetos a ella, y limpiar los órganos de visión de todos los seres. Si él desea meditar en actividades mentales dirigidas hacia estos logros, él debería de llevar a su mente las actividades mentales asociadas con la Perfección de la Sabiduría. Pues en alguien que decide llevar eso a la mente, su mente trabaja para el beneficio de todos los seres. Pero él no debería de alojar otras actividades mentales, tales como las que están opuestas a la sabiduría perfecta.

Si actúa así, (impulsado por un trabajo mental, el cual esencialmente es el amoroso cuidado hacia todos los seres) el pasa sus días y sus noches en actividades mentales relacionadas con la Perfección de la Sabiduría.

Supón que un hombre, bien versado en la joyería y en los distintos tipos de joyas, ha adquirido recientemente una gema muy preciosa. Eso lo tendría muy contento y regocijado. Si él pierde esta preciosa gema, el sería el más triste y dolido. Siempre, y de forma constante, las actividades mentales relacionadas con esa joya seguirían en él, y se lamentará de estar apartado de ella. No la olvidaría hasta que él haya recuperado esa joya de nuevo, o a otra del mismo tipo y cualidad.

Así sucede con un Bodhisattva que ha perdido otra vez la joya preciosa de la sabiduría perfecta, y con una clara percepción de lo precioso de la sabiduría perfecta, y convencido de que no ha sido perdida definitivamente, él debería de buscar por todas partes hasta que haya vuelto a obtener este Sutra, o haya conseguido otro equivalente a él, con un pensamiento que no está falto de las actividades mentales relacionadas con la sabiduría perfecta, todo lo cual está dirigido hacia el estado de omnisciencia. Durante todo ese tiempo el debería de ser alguien que no está falto de las actividades mentales relacionadas con la adquisición de la preciosa joya de la Perfección de la Sabiduría, alguien que no está falto en las actividades mentales relacionadas con la adquisición de la gran joya de la omnisciencia.

Subhuti: Pero, puesto que el Señor ha enseñado que todos los fenómenos y todas las actividades mentales carecen de existencia inherente, y son vacíos, ¿Cómo puede entonces un Bodhisattva llegar a ser alguien que no carece de las actividades mentales relacionadas con la sabiduría perfecta, o con la omnisciencia?

El Señor: Si la mente de un Bodhisattva trabaja sobre el hecho de que todos los fenómenos, por su propia naturaleza, están aislados y vacíos, y está de acuerdo en que esto es así, entonces él se convierte en alguien que no está carente en las actividades mentales relacionadas con la sabiduría perfecta y con la omnisciencia. Pues la sabiduría perfecta es vacía, ni crece ni disminuye.

 

LA VACUIDAD Y EL CRECIMIENTO EN ILUMINACIÓN (4)

 

Subhuti: Si eso es así, ¿Cómo puede un Bodhisattva llegar, sin incremento en la sabiduría perfecta, al logro completo de la Iluminación, cómo puede conocer él la Completa Iluminación?

El Señor: De hecho, verdaderamente, un Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta, ni aumenta ni disminuye. De la misma forma en que la sabiduría perfecta es vacía, sin aumento ni disminución, el Bodhisattva también es vacío de la misma forma, sin aumento ni disminución. Es debido a este hecho- que es vacío al igual que la sabiduría perfecta, sin aumento ni disminución- por lo que un Bodhisattva llega a la Completa Iluminación, y así conoce la Completa Iluminación.

Si un Bodhisattva, cuando esto está siendo enseñado, no está asustado, o se desanima, entonces debería de ser conocido como un Bodhisattva que discurre en la sabiduría perfecta.

Subhuti: ¿La sabiduría perfecta, discurre en la sabiduría perfecta?

El Señor: No, Subhuti.

Subhuti: ¿La vacuidad de la sabiduría perfecta, discurre en la sabiduría perfecta?

El Señor: No, Subhuti.

Subhuti: Entonces, ¿Puede alguien aprehender fuera de la vacuidad de la sabiduría perfecta, algún fenómeno el cual discurra en la sabiduría perfecta?

El Señor: No, Subhuti.

Subhuti: ¿La vacuidad discurre en la sabiduría perfecta?

El Señor: No, Subhuti.

Subhuti: ¿Puede uno aprehender dentro de la vacuidad algún fenómeno que discurra en la sabiduría perfecta?

El Señor: No, Subhuti.

Subhuti: ¿Discurre la vacuidad en la vacuidad?

El Señor: No, Subhuti.

Subhuti: ¿Discurren la forma, y los demás montones (o agregados) en la sabiduría perfecta?

El Señor: No, Subhuti.

Subhuti: ¿Puede uno aprehender fuera de la forma y de los restantes agregados, algún fenómeno que discurra en la sabiduría perfecta?

El Señor: No, Subhuti.

Subhuti: ¿Entonces cómo discurre un Bodhisattva en la sabiduría perfecta?

El Señor: Subhuti, ¿Tú ves algún fenómeno real, el cual discurra en la sabiduría perfecta?

Subhuti: No, Señor.

El Señor: ¿Ves como real a ese fenómeno, el cual no ofrece ninguna base para su aprehensión? ¿Puede este fenómeno, por cualquier causa, ser producido, o será producido, o está siendo producido; o ha sido cesado, o será cesado, o está siendo cesado?

Subhuti: No, Señor.

El Señor: Esta penetración proporciona al Bodhisattva la paciente aceptación de los fenómenos, los cuales dejan de ser producidos. Cuando él está dotado con esto, el está predestinado a la Completa Iluminación. El está orientado a progresar hacia la auto confianza de un Tathagata. Es completamente imposible que un Bodhisattva que discurre, se esfuerza, y lucha de esta forma, y que progresa en esta dirección, no llegue a alcanzar la suprema sabiduría de un Buda, el conocimiento de la omnisciencia, el conocimiento de un gran Líder de Caravana.

Subhuti: ¿Puede la naturaleza real de todos los fenómenos, la cual consiste en el hecho de que dejan de ser producidos, ser eso que es predestinado a la Completa Iluminación?

El Señor: No, Subhuti.

Subhuti: Entonces, ¿Cómo puede en ese caso tener lugar la predicción de ese fenómenos para la Completa Iluminación?

El Señor: ¿Tú ves como real a ese fenómeno, el cual tiene una predicción para la Completa Iluminación?

Subhuti: No, Señor. Yo no veo ningún fenómeno real el cual, en ningún momento, esté predestinado a la Completa Iluminación. Ni veo ningún fenómeno real el cual sea conocido por los Iluminados, ni que debiera de serles conocido, o por medio del cual ellos habrían obtenido su Conocimiento Completo.

Es porque los fenómenos no pueden ser aprehendidos, por lo que no se me ocurre pensar que: “Este fenómeno es conocido para los Iluminados; este fenómeno debería de serles conocido; por medio de este fenómeno ellos obtienen su Conocimiento Completo.”

 

 

 

Trad. al castellano por el ignorante y falto de devoción upasaka Losang Gyatso.